Archivo de la categoría: angela

Te pido…


Luces que brillan, radiantes, que iluminan la oscuridad que dan calor, que nos protegen y que guían por el camino del bien.

Pido que iluminen los corazón perdidos, que lo hagan pensar, querer, soñar y latir, como antes que le den claridad a sus pensamientos e
iluminación a sus deseos, que lo lleven por el camino correcto, que se den cuenta de lo que tienen y lo valoren.

Esos corazones en el olvido, mantengalo siempre firmes, constantes y fuertes

Estrellas que hacen compañía mantienen luces de esperanzas en las personas que lo necesitan. ..

Anuncios

El sueño de Thania


Había una vez una niña muy humilde, llamada Thania, que vivía en un Barrio llamado Simón Bolívar, ubicado en alguna población de Venezuela.

Ella acostumbraba ir todas las tardes a un asilo donde trabajaba su tía. Thania, con sólo diez años de edad, ayudaba a su tía con las labores del asilo.

Pero un día, Thania soñó en construir una escuela para los niños pobres y un asilo para ancianos.

En la mañana, muy emocionada, le contó a su madre lo que había soñado.

Pasaron los días, los meses, los años, y Thania seguía creciendo. Tan aguda como la sal, tan sana como los vientos y tan viva como el mar.

Al fin llegó el día en que Thania se iba a graduar de Arquitecto.

Thania seguía con su sueño.

Al cumplir 35 años, Thania se prometió que seguiría su sueño y que lo haría realidad.

Pasaron nuevamente los días, los meses, los años, hasta que culminó la construcción de la Escuela y el Asilo.

Thania cumplió 100 años. Al ver que ya había realizado todos sus sueños, le dijo a sus hijos, nietos y bisnietos que ya no le quedaba más por hacer en la tierra, y que era hora de partir.

Thania murió de un paro cardíaco mientras dormía, con una sonrisa dibujada en su rostro.

Demás está decir que a la Escuela le colocaron el nombre de “Thania Rojas”, y al asilo el de “El Sueño de Thania”.

Angela

Llegaste a mi vida


Porque tu llegaste cuando habia oscuridad en mi vida y diste luz para poder ver mis sueños.

Porque te escurriste en mi tristeza y me diste un poco de felicidad.

Porque con tu tierna mirada te ganaste mi amor, e hiciste creer en un lindo amanecer.

Porque sembraste en mi esperanza y sacastes los mejores sentimientos.

Angela

A %d blogueros les gusta esto: