Archivos Mensuales: agosto 2013

Ángela Bachiller: una Edil muy especial


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No grites


no grites

Trata de Mejorar la Calidad!


guitarra taylorA Bob siempre le gustó armar y desarmar. Cuando era niño y recibía un regalo en la mañana del día de Navidad, era casi seguro que antes que cayera la noche lo hubiera desarmado para ver cómo funcionaba. Y casi siempre, lo volvía a armar y seguía funcionando. Era un genio para estas cosas.

Una vez, su mamá estaba hablando por teléfono, él y unos amiguitos estaban brincando en la cama cuando de pronto oyeron un ruido como si algo se hubiera roto. Efectivamente, el marco de la cama se había quebrado y yacía en el piso. Antes que su mamá terminara de hablar por teléfono, él había estudiado el problema y lo había reparado de tal modo que parecía como si nunca se hubiera roto. Lee el resto de esta entrada

Examen


examen

La Verdad y nada más que la Verdad!


szymanskipDavid Casstevens del Noticiero Matutino de Dallas cuenta una anécdota sobre Frank Szymanski, un centro de Notre Dame en los 1940s, que había sido citado como testigo en un juicio civil en South Bend.

“¿Está usted en el equipo de fútbol Americano de este año de Notre Dame?” preguntó el juez.

“Sí, Su Señoría”

“¿En qué posición?”

“Centro, Su Señoría”

“¿Qué tan bueno es como centro?”

Szymanski se retorció en su asiento pero dijo con firmeza: “Señor, soy el mejor centro que Notre Dame ha tenido jamás”

El entrenador Frank Leahy, que estaba en la corte, se sorprendió. Szymanski había sido siempre modesto y no presuntuoso. Así que cuando terminaron las sesiones, llevó a Szymanski a un lado y le preguntó por qué había hecho tal afirmación. Szymanski se sonrojó.

“Me sentí mal al hacerlo, Entrenador”, dijo él. “Pero, después de todo, estaba bajo juramento”

Vía Renuevo de Plenitud

Entrevista Radial acerca de “Nomofobia”


Entrevista Radialok101

El tiempo es el mejor maestro


mejor maestro

Termina la carrera


derek redmondDurante las Olimpiadas de Verano de 1984, un joven corredor estadounidense de larga distancia, Derrick Redmond, corría al frente de su grupo muy dispuesto a ganar la carrera.

Súbitamente, en la vuelta final, se le paralizó un tendón de la pierna. Cayó al piso en agonía y sus compañeros lo esquivaron mientras lo pasaban.

Sus padres y amigos dejaron escapar un gemido colectivo, al igual que millones de estadounidenses que estaban observándolo vía satélite. Lee el resto de esta entrada

Sin amor…


sin amor

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