Archivos Mensuales: septiembre 2011

Cómo era de bueno ser padre!


Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como si no fuera dictamen de Dios sino reglamento de la Federación de Fútbol. Imperaban normas estrictas de educación: nadie se sentaba a la mesa antes que el padre; nadie hablaba sin permiso del padre; nadie se levantaba si el padre no se había levantado; nadie repetía almuerzo, porque el padre  solía dar buena cuenta de las bandejas: por algo era el padre… Lee el resto de esta entrada

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El Poder de Tus Palabras


Si todas nuestras palabras son amables, los ecos que escucharemos también lo serán.

¡La manera en que nos comportamos con los demás demuestra cuánto creemos en Dios!

* Una palabra irresponsable: puede encender discordias.
* Una palabra cruel: puede arruinar una vida.
* Una palabra de resentimiento: puede causar odio.
* Una palabra brutal: puede herir o matar.
* Una palabra amable: puede suavizar las cosas.
* Una palabra alegre: puede iluminar el día.
* Una palabra oportuna: puede aliviar la carga.
* Una palabra de amor: puede curar y dar felicidad.

¡Las palabras son cosas vivas! ¡Bendicen o maldicen, Alientan o abaten, Salvan o condenan!

Una visión del 2012 en la vida del hombre y mujer común


Ahora que el conocimiento anda por Internet las 24 horas al día, las universidades deberán cobrar menos de lo que lo hacían en el primer o segundo semestre de este año, porque ya con el conocimiento siendo gratis por Internet y las revistas como Investigación y Ciencia que se publican cada mes, las explicaciones de un profesor pierden el valor que tenían hace 11 o 20 años.
Los tutores reemplazarán a los profesores universitarios que no quieran actualizarse en su forma de hacer las cosas. La vida agitada de las ciudades no va a permitir que los profesores de una clase presencial siga existiendo, o se reconfiguran los horarios de trabajo en las ciudades o el modelo profesor- alumno se cambia por el de Tutor universitario- alumno.

Por otra parte, cuando existan, se distribuyan y apliquen los nanobots usados en la medicina y el sistema económico del capitalismo mueran al fin junto con el comunismo y el socialismo, además de aprender por medio de inundaciones y sufrimientos que hay que cuidar en serio nuestro planeta, todos verán que la única forma de vivir en paz es madurando y respetando al prójimo y se darán cuenta que ya no habrá excusas para ser bestias en nuestras relaciones interpersonales y que debemos seguir las normas establecidas por un Poder Superior. Muy pronto la medicina y la investigación científica en genética nos dará el poder de la vida eterna con la alteración de nuestro genoma, por que seamos francos, nadie quiere morirse, ni siquiera aunque este viviendo una vida muy limitada en lo material, tanto cobardes como valientes quieren vivir para siempre. Aunque seguirá las grandes organizaciones del mundo como la ONU que seguirá haciendo informes de desnutrición y hambre mundial en los niños del tercer mundo y no hacen nada para acabar con el hambre.

En pocas palabras, todo ser humano mayor de 30 años, verá por completo que su cosmovisión debe ser reconfigurada. Para los jóvenes de 20 años en adelante, les digo que las facilidades del sistema desaparecerán en menos de un año.

El año 2012 es un año de reconfiguración humana o reconfiguración global promovida por un cambio de consciencia en quienes somos y que es lo que debemos hacer en nuestras vidas para no ser una especie en extinción, más que catástrofes naturales, la catástrofe puede ser humana.

 

Homero Rojas
rojashomero@yahoo.com.co

76 Cosas que usted no sabìa


1. El 16% de las mujeres nacen rubias, y 33% de las mujeres son rubias.
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El Perro Jefe


Entre los perros que arrastran los trineos de los esquimales existe una muy notable serie de reglas sociales. En realidad, estas reglas son muy parecidas a las de los lobos, con quienes esos perros están íntimamente emparentados. Cada jauría es solidaria con su jefe y con los demás miembros de ella.
Su territorio lo determina el domicilio del esquimal que los alimenta. Puede ser que no sea más grande que el patio del esquimal, pero la jauría lo defiende vigorosamente de todo intruso y de todo miembro de otras jaurías.
Algo interesante ocurre cuando el perro jefe y uno de sus subalternos son sorprendidos en el territorio de otra jauría. Esto, naturalmente, puede ocurrir por accidente. Pero si un perro jefe y uno de sus subalternos mientras cruzan el territorio de otra jauría, los miembros de esta los persiguen fieramente para expulsarlos. En ese caso, los dos intrusos corren a toda velocidad en dirección de su territorio, mientras los dueños de casa van en su persecución. Tan pronto como los perros que huyen cruzan el límite que separan los territorios, suceden dos cosas:

Primero, la jauría perseguidora se detiene y ladra furiosamente como si dijera: ” Que esto les sirva de lección. Que no los volvamos a ver por aquí, porque si los vemos les va a ir muy mal”.

Segundo, el perro jefe de los dos que escapaban, se vuelve hacia su compañero y lo castiga severamente como si él tuviera toda la culpa. Los pelos y la piel del pobre perro subalterno saltan por todos lados mientras el jefe descarga su fastidio sobre su compañero de menor jerarquía.
Es tan fácil que nosotros también actuemos como estos perros cuando se nos sorprende haciendo algo que no debiéramos hacer. En lugar de aceptar los hechos y limitarnos a pedir disculpas para olvidar el asunto enseguida, le echamos la culpa a la hermanita, el perro o al amigo.
La próxima vez que nos sintamos molestos por algo que estamos haciendo, recordemos los perros esquimales y tratemos de no imitarlos.
” Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: ” Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos”. Marcos 9:35

 

Santiago A. Tucker.
Maravillas De La Creación
Vía Renuevo de Plenitud

Controlar los pensamientos


Nuestra mente se alimenta de los pensamientos que le damos. Si siempre tenemos pensamientos tristes, pesimistas, llenos de dolor… pues así actuará nuestro cerebro y condicionará nuestra vida y nuestra forma de ser.

Hay personas que tienen mucha dificultad en concentrarse en lo que desean y otras personas siempre tienen una y otra vez los mismos pensamientos, que son incapaces de quitar de su mente. En lugar de controlar los pensamientos, son los pensamientos quienes controlan a la persona…

Cuando una persona dice “No soy capaz de olvidar lo que me han hecho…” “Lo tengo presente continuamente…” Y otras frases parecidas, supone que la persona no tiene la capacidad de mirar fríamente lo que ha ocurrido y reflexionar para encontrar una solución al problema que le hace sufrir.

Tenemos que aprender a guiar nuestro pensamiento; él va a donde nosotros le guiemos. Tenemos que acostumbrar a nuestra mente que piense en aquello que nos interesa y que reduzca al mínimo las barreras e interferencias.

El pensamiento y su actividad están relacionados con el estado físico de la persona. A mayor bienestar y relajación, más calidad de pensamiento. A mayor cansancio, menor actividad y calidad.
¿Qué podemos hacer para guiar nuestro pensamiento?

1. No cargues inútilmente tu mente. Recuerda cosas que de verdad merezcan la pena; el resto lo puedes escribir o apuntar en una libreta.
2. Ten objetivos y metas claras y concretas.
3. Procura realizar ejercicios de concentración cuando notes que estás algo despistado.
4. Intenta siempre traer a tu mente cosas positivas.
5. Cuando estés sufriendo algo duro y difícil en tu vida, trata de concentrarte en las posibles soluciones que puede tener ese problema. No te concentres ni te estanques en el dolor que te hace sentir.
6. Habla con alguien de lo que te pasa, pero no le estés contando a todo el mundo tu problema.
7. La relajación ayuda a concentrarse y a dirigir bien los pensamientos.
8. Date tiempo. Las prisas nunca son buenas para nada que tengamos que hacer en la vida, mucho menos para aprender a controlar nuestro pensamiento.
9. Sé paciente. Muchas personas sufren porque no tienen paciencia. Quieren todo “ya”, “ahora”, “en este momento”. La impaciencia es una de las señales que denotan la inmadurez de la persona.
10. Ten los pies en el suelo. Muchas veces nos creamos castillos en el aire porque no queremos afrontar las cosas que nos suceden en la vida. La mejor manera de enfrentarse a los problemas es viéndolos de frente y luchando por controlarlos.

No dejes que los problemas te hundan la vida. Hunde con tu vida los problemas…

En la mano de cada persona está guiar su mente hacia lugares más serenos y más cómodos, para poder analizar y ver con lucidez las cosas que le ocurren. Si te desesperas no conseguirás absolutamente nada. Imagina que tus pensamientos son como esos niños pequeños que hay que ir enseñando para que no hagan ni se hagan daño.

Recibido por correo electrónico.

Trampa para conejos


En las heladas regiones de la América del Norte un indio hacía un caminito por entre la nieve, y además hacía otra cosa con unas ramas de abeto.

—¿Qué estás haciendo? —le preguntó un amigo que acertó a pasar por ese lugar.

—Una trampa para conejos —respondió el indio.

—Pero, ¿dónde está la trampa?

—¡Ah! —respondió el indio sonriente. —La trampa no la pondré sino hasta dentro de dos semanas.

Primero arreglo el caminito de modo que los conejos se acostumbren a él. Por ejemplo, hoy por la noche vendrán y tendrán temor de pasar por el caminito; pero mañana se acercarán más, y poco tiempo después uno de ellos lo cruzará, después caminará por él. Pocas noches después se familiarizarán con el camino y lo usarán frecuentemente sin ningún temor. Entonces pondré la trampa en medio, entre las ramas … después comeré conejo todos los días.

 

Vía Renuevo de Plenitud

Las verdaderas prioridades de la vida


¿Usted tiene bien definidas sus prioridades en la vida?

Estupendo (si contestó que sí). Por otro lado, ¿se porta en función de esas prioridades?

Porque son dos cosas diferentes. Una es tener las prioridades, lo que más importa, bien definido. La otra, muy diferente, es portarse de acuerdo a estas prioridades.

Conozco muchos casos, íntimamente, en los que la familia o la salud, por ejemplo, a pesar de ser muy importantes para algunas personas, inevitablemente se encontraban en sus conductas por debajo del trabajo. Es decir, el trabajo los absorbe de tal forma que aquello que valoran se va dejando, y dejando, y dejando… hasta que el daño ya es difícil de reparar.

Algo similar pasa con el dinero y las relaciones. Por cultura, las relaciones siempre serán más valiosas que el dinero, pero nuestra conducta con frecuencia muestra exactamente lo opuesto. A veces, el daño a ciertas relaciones valiosas resulta irreparable. Otras personas, sin embargo, miden el valor de la relación en base al dinero y se sienten amados o queridos cuando el dinero está de por medio.

El punto es que no importa realmente qué va primero, porque al final de nuestros días lo sabremos sin ninguna duda. En un libro sensacionalmente humano llamado “Martes con mi viejo profesor” que cuenta las últimas conversaciones en vida de una persona con una enfermedad mortal degenerativa, Morrie, y uno de sus alumnos, comenta Morrie que en el lecho de muerte nunca había escuchado a nadie decir “cómo quisiera dos horas más para trabajar”. Lo más frecuente sería escuchar a alguien decir “cómo quisiera tener dos horas más para estar con…” Y ponga usted en los puntos suspensivos a quien usted quiera.

Si ya sabemos qué es más importante, ¿por qué con tanta frecuencia violamos nuestro código de prioridades?

La respuesta está en nuestra creencias y paradigmas. Verá, muchas personas no terminan de creerse que no tienen que elegir entre esto o lo otro, entre el dinero y la relación, o entre la salud y el dinero (“Sé que me afecta, pero necesito el dinero”).

Estamos tan hipnotizados con relación a intercambiar o sacrificar una cosa por la otra, que no nos damos cuenta que no tenemos que sacrificar nada en nuestras vidas y que podemos tenerlo absolutamente todo.

Mi maestro Harv Eker me ha enseñado que si pensamos con mentalidad de millonario llegaremos a conciliar todas estas cosas que aparentemente son opuestas o contradictorias, porque, en su concepto, millonario no es el que solamente tiene dinero, sino el que disfruta de prosperidad simultanea en todas aquellas cosas que valora.

¿Cuales son las características de la mentalidad de millonario? Se las cuento a continuación y tome nota, si es que le pueden servir de algo:

1. Los millonarios creen firmemente en que ellos son los responsables de todo lo que les ocurre en la vida y de todo lo que desean que les ocurra. Simplemente creen que ellos son los responsables de hacer que las cosas pasen en todos los aspectos de la vida.

No esperan que la vida les mande buenas amistades: las cultivan. No esperan por buenas oportunidades económicas: las propician. Tal vez no sea sencillo, pero todo comienza con sentirse responsable y dejar de echar culpas.

2. Los millonarios buscan conscientemente ganar y dar a ganar en todos los aspectos valiosos de sus vidas. Los que no tienen mentalidad de millonarios buscan no perder. Y esta sutil diferencia es fundamental. Porque cada vez que usted busca no perder, está provocando exactamente eso: perder más.

Como regla general, establezca metas u objetivos amplios, que incluyan varias de sus prioridades o valores, y que busquen siempre ganar y no perder. Piense en cómo ganar un millón de dólares y no en “cómo no perder lo que ya tiene en estos momentos de crisis”.

3. Los millonarios se comprometen con todo aquello que desean, ya sea dinero o una relación. Están dispuestos a pagar el precio que se tenga que pagar. Los pobres mentales, negocian con el precio y tratan de comprar ofertas siempre. No conozco una gran obra de la humanidad en la que el enfoque haya estado en el costo. por el contrario, todos los recursos y enfoque se dirigieron siempre al resultado, cueste lo que cueste.

Y el compromiso no es posible si usted no sabe con claridad cristalina lo que realmente quiere. Trabaje en definir lo. No espere saberlo desde la primera vez que se pregunte “¿qué es lo que realmente quiero de la vida? Algunos sí lo saben, otros no y tardan algo más, pero es irrelevante la diferencia de tiempo. Lo importante es empezar a preguntárselo hasta que se tenga una respuesta de corazón.

4. Los millonarios piensan en grande, los pobres mentales en pequeño. Los millonarios no quieren simplemente tener una pareja, sino la pareja de su vida, su alma gemela. No quieren un poco de dinero, lo quieren en exceso. No quieren un buen trabajo, sino el mejor trabajo del mundo. No quieren adquirir una buena posición en la empresa en la que trabajan; quieren ser presidentes del consejo. Si quiere una mejor posición, cámbiese de silla.

5. Los millonarios son siempre mayores que sus problemas. Ser millonario en cualquier aspecto de la vida será seguramente más parecido a una aventura a lo desconocido llena de obstáculos que un paseo por un jardín botánico con temperatura controlada. No estoy siendo negativo sino preciso.

Pero cuando vienen los problemas, los millonarios crecen y se hacen más grandes que estos, para alcanzar con sus metas infaliblemente.

6. Los millonarios se enfocan en las oportunidades, mientras que los pobres mentales se enfocan en los problemas. Y si ya conoce cómo funciona la Ley de la Atracción, aquello en lo que se enfoque consistentemente será aquello que atraiga con más facilidad.

Enfóquese en la recompensa, no en el riesgo. Mantenga la recompensa siempre en su mente y vencerá cualquier obstáculo.

Otro maestro mio, Anthony Robbins, solía decirnos que “Estar quebrado, cualquiera lo puede estar. Es una condición de estar vivos que algún día puede pasar y no una sino varias veces y siempre es temporal. Pero ser pobre no tiene remedio, pues es una cuestión de actitud y tiende a ser permanente”.

Y de ninguna manera se refería únicamente al dinero, sino a cualquier cosa que es importante para nosotros en la vida.

Y ahora que ya sabe que lo puede tener todo, lo invito a que no se conforme con nada menos que eso viva su lista de prioridades a plenitud.

Piense en ello.

Francisco Cáceres Senn

Vive tu vida


Y les dijerón que no!


Henry Ford

Cuando el gran pianista polaco Ignace Paderewsky decidió estudiar piano, su profesor de música le dijo que sus manos eran demasiado pequeñas para dominar el teclado.

Cuando el gran tenor italiano Enrico Caruso presentó su solicitud para aprender canto, el maestro le dijo que su voz sonaba como el viento que silbaba por la ventana.

Cuando el gran estadista de la Inglaterra victoriana, Benjamín Disraeli intentó hablar en el Parlamento por primera vez, los parlamentarios le pidieron que se sentara y se rieron cuando dijo: «Aunque ahora me siente, vendrá el tiempo en el que me oirán».

Henry Ford olvidó poner una marcha de reversa en su primer carro.

Thomas Edison gastó dos millones de dólares en una invención que demostró ser de poco valor.

Muy pocos lo hicieron bien la primera vez. Fracasos, repetidos fracasos, son las huellas que hay en el camino hacia el éxito.

La vida de Abraham Lincoln demostró que la única vez en que no se fracasa es cuando se hace algo y da resultado. Podemos y debemos «caer» e irnos de bruces hacia el éxito.

Vía Renuevo de Plenitud
Tomado de Maxwell, J. C. 1997; 2003. Actitud de Vencedor.

Vision espiritual de la enfermedad


La enfermedad no es un mal a suprimir sino un beneficio a comprender. Lee el resto de esta entrada

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