Archivos Mensuales: septiembre 2010

Alguien está en la ventana


Había un niño que visitaba a sus abuelos en su  granja. Le dieron una honda para que jugara afuera en el campo. Practicó en el campo, pero nunca pudo darle a su objetivo. Ya un poco  desanimado regresó a la casa para la cena.

Mientras caminaba de  regreso vio el pato más querido por su abuela. Y como un impulso, le dejó ir  un golpe con la honda, le pegó al pato en la cabeza y lo mató.  Estaba impresionado y consternado. En un momento de pánico, escondió el pato muerto entre un montón de madera, en ese momento vio que su hermana Sally lo estaba  observando.

Sally lo había visto todo, pero no dijo nada.

Después del  almuerzo del siguiente día, la abuela dijo,
– “Sally vamos a lavar los platos”.
Pero Sally dijo
– “Abuela, Johnny me dijo que él quería ayudarte en la cocina”.
Luego le susurró a él
– “¿Recuerdas el pato?”
Así que Johnny lavó los platos.

Mas tarde ese día, el Abuelo les preguntó a los niños si querían  ir a pescar, y la Abuela dijo,
– “Lo siento pero necesito que Sally me ayude hacer las compras”
Sally solo sonrió y dijo
-“Bueno, no hay problema  porque Johnny me dijo que quería ayudar”.
Ella susurró nuevamente  al oído de Johnny
– “¿Recuerdas el pato?”
Así que, Sally se fue a pescar y Johnny se quedó  ayudando a su abuela.

Después de varios días en los cuales Johnny hacia tanto sus tareas, como las de Sally, el finalmente no pudo soportarlo más. El le  confesó a su Abuela que había matado el pato. La Abuela se arrodilló, le  dio un abrazo y dijo:
– “Corazón, Yo lo se. Sabes, yo estaba parada en  la ventana y vi todo lo que pasó. Pero porque te AMO, yo te PERDONO. Solo me preguntaba cuanto tiempo más permitirías que Sally te hiciera su esclavo.”

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Dudamel


A sus 24 años, Gustavo Dudamel tuvo un debut triunfal en los célebres conciertos Proms de la BBC y todo parece augurar una gran carrera musical al joven director de orquesta venezolano. Dudamel, director de la orquesta Nacional de Música Simón Bolívar, de Venezuela, llegó a los Proms de modo accidental, algo que le ha ocurrido más de una vez últimamente.

Fue llamado para sustituir en el último momento por enfermedad a Neeme Jaervi al frente de la Sinfónica de Gotemburgo (Suecia) en un programa que incluía la fantasía sinfónica “Francesca da Rimini”, de Tchaikovski, los “Rückert-Lieder”, de Mahler, y la quinta sinfonía de Sibelius.

Antes de venir a Londres, según contó a EFE, había tenido que sustituir, también por enfermedad, a otro famoso director, el finlandés Esa Pekka Salonen en el festival de Verbier, en los Alpes suizos.

El joven venezolano no se arrepiente: “Ha sido fabuloso. La orquesta ha estado en todo momento abierta a mis ideas, algo que puede parecer difícil cuando se trata de un conjunto que ha actuado bajo grandes directores”. Dudamel confiesa haberse “enamorado” de la música de Sibelius tan pronto como leyó la partitura, que no conocía y tuvo que aprenderse rápidamente: “Si uno ama lo que hace, todo resulta más fácil”, explicó a EFE.

A Mahler lo había hecho ya antes en Bamberg (Alemania), en el concurso de dirección del que fue proclamado ganador el año pasado, pero en Londres ha tenido la suerte, según cuenta, de trabajar con una cantante de la categoría de Anne Sofie von Otter. “Estoy aprendiendo muchísimo al lado de ella”, reconoce con modestia el joven músico.

El concierto de los Proms, en el célebre Royal Albert Hall londinense, comenzó, sin embargo, con mal pie: un zumbido interminable del sistema sonoro obligó al director y a los músicos a abandonar el escenario para regresar más de media hora después, una vez que los técnicos dieron con el problema. Pero bastaron unos compases de “Francesca de Rimini” para que las casi seis mil personas que llenaban el gigantesco auditorio, muchas de ellas de pie en el patio central de donde se habían retirado las butacas, se olvidaran del incidente y se sumergieran en el universo de Dante interpretado por el ruso Tchaikovski.

Los expertos y las compañías discográficas, como la Deutsche Grammophon, con la que acaba de firmar un contrato, consideran que Dudamel será una de las figuras dominantes de la escena musical durante los próximos treinta años, añade el diario británico.

De Venezuela están saliendo músicos de extraordinaria calidad, señala el periódico, que recuerda cómo hace tres años, Simon Rattle contrató al venezolano Edicson Ruiz, de diecisiete años, para la Filarmónica de Berlín.

Dudamel ya ha llamado la atención antes en Londres. Así, David Whelton, director ejecutivo de la orquesta Philharmonia, afirma haber visto rara vez a un músico capaz de conectar de forma tan inmediata con los miembros de la orquesta.
Dudamel ganó el año pasado el concurso de dirección de la Sinfónica de Bamberg (Alemania), y Stephen Maddock, responsable de la City of Birmingham Symphony Orchestra, conjunto al que Simon Rattle elevó a la máxima categoría, le ha contratado para un concierto el próximo año.

Vía Renuevo de Plenitud

Nuestro desgaste por tratar de hacer feliz a otra persona


Muchas veces nuestras relaciones se ven afectadas por la pena y la desdicha, una lucha constante para que las cosas funcionen entre los dos.

Para que una relación funcione ambos deben de poner de su parte y es frustrante cuando no sucede así, cuando pese a todos los esfuerzos la otra parte no hace nada. Sentir que sólo tú estás luchando por la relación supone un desgaste tanto físico como emocional.

Las relaciones se vuelven muy tormentosas para quien intentando salvar una relación no sólo no ve fruto sino que todo sigue igual o peor. Se hace muy difícil vivir junto a alguien del que no vemos respuesta y no pone nada de su parte por mejorar.

Es muy duro permanecer siempre callado en silencio por temor a que nuestra conversación no sea del agrado de la otra parte y esto a la larga te va produciendo una insatisfacción y un agobio que te va anulando como persona.

Si ya sólo el hecho de estar en pareja es algo complicado, cuánto más si le sumas que tu amor es una persona muy poca receptiva para recibir las cosas que tú le puedes brindar. Eso es algo que va aniquilando tanto a la persona que trata de salvar la relación como al otro que ve que no puede dar más de lo que está dando, es algo que produce unas emociones muy fuertes tanto de dolor como de decepción.

Antes de seguir con tal relación sería bueno que te plantees si merece la pena estar con esa persona, porque sientes que tu vida es cada día más triste y vacía.

No se puede cambiar a las personas, mucho menos cuando ya son adultos, por lo que te propongo:

1.    Ser felices nosotros mismos  y dejarle ser como sea; no se puede basar nuestra felicidad en lo que la otra persona te da. Debes ser feliz con lo que tú mismo te das, ser feliz contigo mismo.
2.    No pretendas cambiarle, todas las personas tenemos nuestra forma de ser y pretender cambiar a alguien es ir contra la naturaleza, es demoledor y no se puede hacer. Si tu felicidad está pendiente de los cambios que ella llegue a realizar algún día nunca podrás ser feliz, eso es desesperante y agotador. No esperes que ella sea feliz para serlo tú, sé feliz hoy, ahora mismo, incluso con tu pareja siendo como es.
3.    Intenta contagiarle tu felicidad. No estará garantizado, pero es mucho más fácil que tu pareja sea feliz contigo si tú mismo eres feliz, incluso con ella. Si durante mucho tiempo te has estado contagiando de su infelicidad, ahora intenta tú contagiarle la felicidad. Pero piensa que ante todo eres responsable de tu propia vida, como ella de la suya; debes ser feliz tú mismo y ojalá, con algo de suerte, algo se le pegue.
4.    Si no hay salida considera dejarla antes de quemarte. Es bueno luchar por nuestro amor, por la persona que amamos… pero si ella nunca pone de su parte y no puedes ser feliz te acabarás quemando. Si la relación se ha convertido en un continuo desgaste emocional tal vez sea hora de dejarla.

Intenta ser feliz tú mismo,  abandona la idea de cambiar a tu pareja porque los adultos ya tenemos nuestras manías y personalidad formada. Dicen que nuestras manías se van haciendo más intensas con el paso de los años, por lo que realmente no es lógico que esperes a que ella cambie, posiblemente pasen otros diez años y todo siga igual o peor.

Aprovecha de reír, de dar mucha paz porque tú sientes que eres una persona muy dichosa, pero no olvides que porque tú seas así eso no quiere decir que la otra persona también deba serlo, cada persona es un mundo y tú debes respetar ese espacio.

Muchas veces nos cegamos a la realidad por el deseo de querer estar en compañía, para muchas personas el tener alguien a su lado es su prioridad; les asusta la soledad, el no tener a quien amar. Pero debes valorarte, quererte a ti mismo como persona que eres. Muchas veces por miedo a acabar solos acabamos fingiendo que nada pasa, intentando ignorar lo que día a día nos va matando por dentro y eso no es bueno para nadie. No se puede vivir así.

Hay que aprender a no ser dependiente de nadie, hay que saber que nosotros somos capaces de llegar lejos y solos, que no necesitamos un bastón, queremos un buen amor y una buena relación, pero ante todo tenemos que estar contentos nosotros mismos, porque pretender hacer feliz a otra persona que no quiere serlo es desgastador.

A votar…


Cuando hay procesos de votación, debemos acudir a las urnas a expresarnos.  Y eso aplica para todo. En la Junta de Condominio de nuestro edificio, en la Junta de Padres del Colegio de nuestros hijos, en el Sindicato o Unión de Trabajadores, y por supuesto en los ámbitos de Gobierno (local, regional o nacional).

Y es que entonces escuchamos a los que se quejan de la gestión de la actual directiva de algún organismo, y les preguntamos:

– Y tu votaste?

Y te consigues con un:

– No. Para qué voy a votar. Igual los eligieron…

Pienso que los que no votan, no deben cuestionar la elección de la mayoría. Debemos ejercer nuestro deber (o derecho, de acuerdo a cada país), de escoger a nuestros gobernantes, a nuestra Junta de Condominio, a nuestra Junta de Padres.  Y luego de conocer los resultados, debemos respetar la decisión de la mayoría…

Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

El Presente


Imagina la vida como un juego en el cual tú te encuentras haciendo malabares con 5 pelotas en el aire, imagínate que esas pelotas son: el trabajo, la familia, la salud, los amigos y el espíritu y las mantienes todas en el aire. Cuatro de esas pelotas son de cristal y una es de goma…¿Cuál crees que es la pelota de goma? La pelota del trabajo es de hule, y si la dejas caer, regresará a ti, pero las otras 4 pelotas, familia, salud, amigos y espíritu son de cristal; si dejas caer alguna de ellas, éstas serán irremediablemente marcadas, maltratadas, cuarteadas, dañadas o hasta rotas y jamás volverá a ser lo mismo. Debes entender esto y lograr un balance en tu vida, para evitar que ninguna pelota de vidrio caiga ¿cómo? No te menosprecies comparándote con otros, todos somos diferentes y cada uno tiene algo especial.

– No traces tus metas y objetivos basado en lo que es importante para la demás gente, sólo tú sabes que es lo mejor para ti.

– No des por olvidadas las cosas que se encuentran cerca de tu corazón, aférrate a ellas como a la vida porque sin ellas la vida carece de significado.

– No dejes que tu vida se te resbale de los dedos viviendo en el pasado o para el futuro, vive tu vida un día a la vez y ¡vivirás todos los días de tu vida!

– No te des por vencido cuando aún tengas algo que dar, nada se da por terminado hasta el momento en que dejas de intentarlo.

– Que no te de miedo admitir que tu eres menos que perfecto, pues esta es la frágil línea que nos mantiene unidos a los demás.

– No tengas miedo a enfrentar los riesgos, es tomando estas oportunidades que aprendemos a ser valientes.

– No saques el amor de tu vida diciendo que es imposible de encontrar; la manera más rápida de recibir amor es darlo; la manera más rápida de perderlo es apretarlo a nosotros demasiado y la mejor manera de mantenerlo es darle alas.

– No pases por la vida tan rápido que no solamente olvides de dónde vienes sino también a dónde vas.

– Nunca olvides que la necesidad emocional más grande de una persona es sentirse apreciada.

– No tengas miedo de aprender, el conocimiento es liviano, es un tesoro que siempre cargarás fácilmente.

– No uses el tiempo ni las palabras sin cuidado, ninguna de las dos es remediable.

– La vida no es una carrera, es una jornada para saborear cada paso del camino.

– Ayer es historia, mañana es un misterio y Hoy es un regalo; es por eso que lo llamamos ¡PRESENTE!

Poder que Transforma


Me cuesta perdonar. ¿A quién no? Cuando alguien me falla, me defrauda o me perjudica… ¡cuántos deseos de venganza invaden mi mente! Tengo amigos y enemigos, y con ambos he tenido la oportunidad de practicar el perdón mutuo. En relación a este asunto, a través de los años experimenté diversas sensaciones, y transité distintas líneas de pensamiento.

Por ejemplo, me encontré con gente que promueve una especie de “perdón mágico”, adjudicándole a éste la solución a todo conflicto interpersonal. Otros, además, utilizan el perdón como una vía de escape emocional frente a los recuerdos tristes del pasado, estrategia cuyo resultado muy pocas veces logra satisfacer el vacío y la frustración del ser interior.

Pero también tuve el privilegio de conocer personas sinceras y valientes, que en medio del dolor y de la adversidad han sabido elegir el camino del perdón.

En el año 2003 visité la ciudad de Corrientes (Argentina), en el marco de unas conferencias especiales sobre el tema de la espiritualidad. En una de esas charlas enfaticé la importancia y el beneficio que le brinda a nuestra persona la decisión de perdonar. De esta manera, y basándome en mi experiencia personal en cuanto al perdón hacia mi padre (quien abandonó el hogar cuando yo tenía ocho años de edad), invité a los presentes a que realizaran un breve balance de sus vidas y perdonaran a aquellos que les habían perjudicado emocional y/o físicamente.

Al concluir se acercó una pequeña niña de siete años, quien me dijo: “Mis papás se divorciaron, igual que los tuyos… Por mucho tiempo no pude perdonar a mi papá por haberse ido de la casa, pero hace unos minutos decidí perdonarlo… ¡y lo logré! ¡Pude perdonar a mi papá!”

Han pasado varios años desde que me desilusioné con los cuentos de hadas. Créame. Pero ha transcurrido la misma cantidad de tiempo desde que comprendí el tremendo poder del perdón como un beneficio de doble vía.

Cuando escojo perdonar me libero de toda carga emocional hacia la otra persona, a la vez que construyo un espacio de libertad en el que el otro puede reconsiderar su error y cambiar de actitud.

No le aconsejo que se haga el tonto y ande por ahí con una sonrisa prefabricada, diciendo: “todo está OK”, pasando por alto la situación de conflicto. Eso no es perdón. El perdón lo damos por amor, aunque el otro no lo merezca …

Perdonar quizás no haga que la otra persona cambie… ¡pero le aseguro que usted experimentará libertad y paz en su vida! Perdón es Poder que Transforma.

Cristian Franco

Vía Renuevo de Plenitud

Presta atención…


Antes de Rezar…PERDONA
Antes de Hablar…ESCUCHA
Antes de Escribir…PIENSA
Antes de Gastar…GANA
Antes de Criticar…ESPERA
Antes de Rendirte…PRUEBA

Tus palabras, tus sueños, y tus pensamientos tienen el poder de crear condiciones en tu vida.

De lo que hables, lo obtendrás.
Si sigues diciendo que no soportas tu trabajo, puedes perderlo.
Si sigues diciendo que no soportas tu cuerpo, tu cuerpo puede enfermarse.
Si sigues diciendo que no aguantas tu carro, tu carro puede ser robado o descomponerse.
Si sigues diciendo que estás quebrado, sabes qué? Siempre estarás quebrado.
Si sigues diciendo que no puedes confiar en hombres o mujeres, siempre encontrarás alguien en tu vida que te lastimará o te traicionará.
Si sigues diciendo que no encuentras trabajo, seguirás desempleado.
Si sigues diciendo que no puedes encontrar alguien a quien amar o crea en ti, tus pensamientos atraerán mas experiencias confirmando tus creencias.

Haz tus pensamientos y tus conversaciones más positivos y guárdalas con fe, esperanza, amor y acción.

*No tengas miedo de creer que puedes tener lo que tú quieres y mereces.*

Observa tus ‘Pensamientos,’ Se convertirán en palabras.
Observa tus ‘Palabras’, Se convertirán en acciones.
Observa tus ‘Acciones’, Se convertirán en hábitos.
Observa tus ‘Hábitos’, Se convertirán en carácter.
Observa tu ‘Carácter’, Se convertirá en tu ‘Destino’

Así…. Para prevenir cualquier obstáculo… ¡ Consigue tu propio camino !
¡¡ Disfruta cada minuto de tu vida !!

‘Si no te gusta lo que recibes, revisa muy bien lo que estás dando’.
‘Cuando el amor es feliz lleva al alma a la dulzura y a la bondad.’

Expresando el amor


¿No es verdad que a veces somos tímidos para expresar el amor que sentimos?

…¿Puede ser que por no “avergonzar” a la otra persona o por no avergonzarnos a nosotros mismos dudamos en decir :
“TE QUIERO”.

Y tratamos de decirlo con otras frases como:
“CUÍDATE”…”NO MANEJES RÁPIDO” “PÓRTATE BIEN”…

Acaso no son diferentes formas de decir “TE QUIERO, eres importante para mí”… o “Me importas, no quiero que estés mal?

A veces, en verdad, somos extraños: la única cosa que queremos decir, es la única cosa que no decimos. Y, muchas veces no lo comunicamos del todo y la otra persona se siente ignorada y no querida.

Por esto, debemos ESCUCHAR AL AMOR en las palabras que las otras personas nos dicen. Las palabras explícitas son necesarias, pero con frecuencia, la manera de decir las cosas es aún más importante.

Un apodo dicho cariñosamente porta mayor afecto y amor que los sentimientos que son expresados de manera poco sincera.  Un abrazo o un beso impulsivos dicen:”TE AMO”, aún cuando las palabras digan algo diferente.

Cualquier expresión de preocupación de una persona por otra dice: “TE QUIERO”.

El problema de escuchar al amor es que no siempre entendemos el lenguaje de amor que la otra persona está usando.

Lo cierto es que rara vez escuchamos; oímos las palabras, pero no escuchamos las acciones que acompañan esas palabras o en las expresiones del rostro. Normalmente solo escuchamos el rechazo o el malentendido. No vemos el amor que está allí, debajo de la superficie aún cuando las palabras sean amargas.

“Si escuchamos atentamente, nos daremos cuenta que somos más amados de lo que pensamos.”

Autor desconocido. Enviado por Maru Toba

Lo lamento


Lo lamento.

Si hubiese tenido oportunidad de hacer las cosas de nuevo, y empezar desde cero contigo, me preocuparía por no repetir mis errores:

  • No gritaría a los 4 vientos que eres a quien amo. Lo mantendría en el más estricto secreto, y que nadie se entere.
  • Y no te agarraría la mano ni te abrazaría en público, para que no te diera pena.
  • No te abriría la puerta del carro para que entraras a él
  • Ni se me ocurriera regalarte flores, y menos aun si son rosas
  • Evitaría a toda costa ir a tu casa y conocer a tu familia
  • Y evitaría que conocieras a mis hijos, ni que entraras a mi casa.
  • Sería menos sentimental y más duro
  • No esperaría que cada llamada o texto que recibo en mi teléfono provenga de ti.
  • No usaría mis zapatos Crocs (y tan cómodos que son) que tanto te disgustan
  • No te digo que se cocinar ni te invito a almorzar en mi casa
  • No te enviaría todos los días un mensaje de texto de buenos días, ni te enviaría un mensaje de buenas noches.
  • No te esperaría cuando salieras del trabajo, y dejaría que te fueras sola a tu casa.
  • No te diría, cada vez que te veo, que estás hermosa. Total, ya tu lo sabes y sería redundante.
  • Al preguntarme qué hice en mi día, pues te respondería “diligencias”. Ya esa información es suficiente para tu conocimiento.
  • Sería menos sincero en cuanto a mis sentimientos y emociones.
  • Sería un metrosexual, pendiente de mi belleza física y corporal, antes que todo lo demás.
  • No te invitaría a ir a misa ni a caminar o hacer ejercicios.
  • Cada vez que me llames o envíes un mensaje, tardaría al menos media hora en responder, o lo dejo para el día siguiente…
  • Dejaría de ofrecerte mi primer pensamiento al levantarme, y mi último antes de acostarme.
  • Al estar tiempo sin verte, ni de casualidad te diría que te extrañé.
  • Y al negarme un beso, no me quedaría otro remedio que tomarlo a la fuerza.
  • No estaría pendiente de tu hermano ni de tu mamá. Total, ellos no son familia mía.
  • Cuando se me presente algún viaje, ya sea de negocios o de placer, no te invitaré para no invadir tu privacidad.
  • Y al regresar no te diría que me encantaría que me hubieses acompañado, y menos te hubiese traído un recuerdo del sitio a donde haya ido.
  • Al irte de viaje ni se me ocurriría ofrecerme llevarte y buscarte al aeropuerto.
  • Y al regresar yo de viaje, ni se me ocurriría que me podrías estar esperando en el aeropuerto.
  • Al ir a cenar, iríamos a mis restaurantes o sitios de comida favoritos. Tu puedes ir a los tuyos cuando no estés conmigo.
  • Y no me enamoraría de ti como lo hice…

Pero quiero que sepas algo: si hago todo eso para conquistar tu corazón, pues ese no soy yo.

Lamento que no sepas apreciar lo que hice y dejé de hacer por tí.

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Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

Lo que sé


Mis hijos no tuvieron las ventajas que tuve yo en mi infancia: cuando uno viene de la pobreza más abyecta, no hay otra dirección adonde ir que no sea hacia arriba.

Sé que el amor es más hondo a medida que uno se hace más viejo.

Sé que todo el mundo tiene ego.

Sé que, por más que a los judíos nos enseñen a leer en hebreo, no entendemos un carajo de lo que estamos leyendo. Cuanto más estudio la Torá menos religioso me vuelvo, y más espiri tual quizá. En el último Yom Kippur opté por la traducción al inglés y descubrí que Dios no necesita que le cantemos alabanzas sino que seamos mejores como personas.

Sé que cada hijo es diferente y que hay que darles soga, siempre: no aconsejarlos mucho y dejarlos cometer sus propios errores. Es como el pase inglés: uno tira los dados y espera a ver qué pasa.

Sé que, a veces, lo que te compromete te libera. Yo no quería ser actor de cine. Mi vida era el teatro y la primera vez que me llamaron de Hollywood rechacé el ofrecimiento. Pero entonces nació Michael y hacía falta más dinero, y me vine para acá.

Sé que todo buen aprendizaje termina sólo cuando estás bien muerto.

Sé que, si un hombre me diera a entender que nunca cometió un pecado en su vida, no me interesaría en lo más mínimo hablar con él.

Sé que los musulmanes siguen a Mahoma; los cristianos, a Jesús y los judíos, a Moisés, pero es el mismo dios, en mi opinión.

Sé que hacer películas es una forma un poco cara de narcisismo.

Sé que los hijos necesitan la misma cercanía física con el padre como con la madre. Cuando beso a mis hijos en la boca, alguna gente me mira raro, pero no me importa porque sé que no es una debilidad.

Sé que Atrapado sin salida fue una gran decepción en mi vida. Compré los derechos para cine, pero nadie quería hacer una película con eso. Entonces pagué para hacerlo en Broadway, pero tampoco. Había una línea en especial en el libro que me parecía inigualable: cuando McMurphy trata de arrancar el lavatorio de la pared delante de los demás internos y no puede. Y todos lo están mirando y él gira hacia ellos y les grita: ‘¡Por lo menos traté!’. Hay días en que pienso que ése debería ser mi epitafio.

Sé que por algo es que la política se ha vuelto una mala palabra.

Sé que hay cosas en la vida que uno nunca logra hacer como Dios manda. Jugar al golf, por ejemplo.

He sobrevivido a la caída de un helicóptero, con cirugía vertebral incluida, a un infarto que casi me lleva al suicidio, tengo un marcapasos y problemas en el habla. ¿Y qué? Siempre me digo: la edad está en la cabeza. Es el único antídoto que permite seguir funcionando.

Sé que millones de personas murieron por motivos religiosos: algo anda mal ahí, ¿no?

Sé que esto puede pasar: uno se muere, lo llevan frente al barbudo sentado en el trono, uno pregunta si eso es el cielo y el barbudo responde: ‘¿El cielo ? De ahí acaba de venir, caballero’.

Sé que la única gente que puede destruir Israel son los judíos, porque su obstinación alimenta la división. Como decía aquel chiste en que se encuentran el presidente de los Estados Unidos y el de Israel y éste le dice: ‘Sé que ha de ser difícil ser presidente de 250 millones de personas, pero ¿sabe lo que es ser presidente de cinco millones de presidentes?’
Todo el mundo se la pasa hablando de los viejos tiempos: que las películas eran mejores, que los actores eran superiores, que la gente era más solidaria. Lo único que yo sé de los viejos tiempos es que ya pasaron.

Sé que pensar un poco en los demás es una manera de distraerse de uno mismo.

Creo que recién ahora empiezo a saber quién soy. Como si mis virtudes y mis defectos hubiesen estado hirviendo en una olla todos estos años y con el hervor se hubieran ido evaporando y convirtiéndose en humo, y lo que queda en el fondo de la olla es mi esencia, y se parece inquietantemente a aquello con lo que empecé al principio.

Así contestó, a los 84 años, Kirk Douglas el cuestionario que conforma la excelente sección de la revista Esquire titulada ‘Lo que sé’ .

Nuestra Primera Fiesta de Fracasos


El fracaso es demora pero no derrota. Es desvío transitorio, no un callejón sin salida.
William Arthur Ward

Cuando necesito ayuda para ser una buena madre, recuerdo a mi mamá y a mi abuela, mujeres que sembraron semillas de sabiduría en mi alma, como un jardín secreto, para que florecieran incluso en el mas crudo invierno.

Un día especialmente difícil llegue a casa para encontrar un segundo aviso no tan amable en la cuenta del gas, y mis tres hijos desolados.

Tommy, de once años, sufría por su corte de cabello. “Mi profesor se llevo mi gorra porque dice que los caballeros no usan sombreros en los edificios”. Había soportado comentarios como “calvito” y “cabeza rapada” todo el día, me dijo, mientras ocultaba su cabeza entre las manos.

Lisa había llegado a las finales del concurso de ortografía de su curso, pero había perdido por la palabra temeroso. No se me escapó la ironía.

Jenni, estaba en primer grado, había sido castigada por su risa nerviosa cuando tuvo que leer, y luego se habían burlado de ella por tartamudear en una frase.

“Bueno chicos, lo que tenemos aquí es una serie de fracasos. ¡Celebremos!” La sorpresa los saco de su melancolía y me observaban atónitos. Continúe hablandoles: ‘Mi abuela Towse solía decir, “Aprendamos más de nuestras fallas que de nuestros éxitos. Cuanto más curtida una persona por sus problemas, más lejos llegara’. Vamos a comer pizza para celebrar nuestra primer fiesta de fracasos”.

Esto condujo a muchas fiestas de fracasos, y aprendimos a buscar en nuestras tragedias algo que pudiéramos celebrar en lugar de padecer por lo que habíamos sufrido.

Espero haber sembrado semillas en el alma de mis hijos, recogidas de la sabiduría de las mujeres que me antecedieron, para que las rieguen en sus propios jardines algún día.

Fuente: Judith Towse-Roberts, Sopa de Pollo para El Alma de la Madre.

Vía Renuevo de Plenitud

A partir de mi próximo amanecer


Hoy me di un tiempo para pensar en la vida, en  MI VIDA.

Decidí entonces que a partir del próximo amanecer voy a cambiar algunos detalles para ser cada  nuevo día un poquito más feliz.

Para comenzar,no voy a mirar para atrás. Lo que pasó,es pasado.Si erré, ahora no voy a poder corregirlo.

Entonces ¿para qué remover lo que pasó? Sí,reflexionar sobre esos errores para hacer de ellos un aprendizaje para “mi hoy”…

No todas las personas que amo retribuyen mis cariños como a mi me gustaría…¿Y qué pasa…? A partir del próximo amanecer voy a continuar amándolas, pero no voy a tratar de cambiarlas…

Eso no lo deseo. Cambio yo… Cambio mi modo de verlas, respeto su modo de ser. ¡¡¡Pero no pienses que voy a desistir de mis sueños !!!

A partir del próximo amanecer voy a luchar con más garra para que ellos se cumplan, pero va a ser diferente. No voy a volver a responsabilizar a nadie por mi felicidad.

¡VOY A SER FELIZ…!!!

Ya no voy a parar mi vida porque lo que deseo no sucede, porque un mensaje no llega, porque no oigo lo que me gustaría oír. Voy a crear mi momento…Voy a ser feliz ahora…

Tendré otros días por delante, nunca más daré mucha importancia a los problemas que aún no conseguí resolver.

A partir del próximo amanecer voy a agradecer a Dios por todos los días,por darme fuerza para vivir, a pesar de mis problemas.

Dejaré de sufrir por lo que no consigo tener, por lo que no oigo o no veo, o por el tiempo que no tengo.  Tampoco sufriré más por anticipado,  pensando siempre lo peor…

A partir del próximo amanecer,sólo voy a pensar en las cosas buenas que tengo. Mis amigos y mi familia nunca más necesitarán  darme un hombro para llorar.Voy a aprovechar su presencia para sonreír,cantar,para repartir felicidad.

A partir del próximo amanecer voy a ser yo mismo, nunca más voy a tratar de ser un modelo de perfección.

Nunca más voy a sonreír sin ganas o decir palabras amorosas sólo porque creo que los demás quieren oírlas.

A partir del próximo amanecer voy a vivir mi vida
SIN MIEDO A SER FELIZ
y aprenderé a quererme cada día un poquito más.

Tiempo conmigo


Una buena amiga me dijo en estos días que yo me preocupaba mucho por los demás, y no me preocupaba por mi.

Claro, mi respuesta inmediata fue decir que me sentía bien preocupándome por los demás.

Pero creo que ella iba más allá de eso.

Hace unos meses escribía que no hacemos las cosas de gratis (Acciones Desinteresadas), y quizás por ello me dedico a mantener activos mis blogs. Para compartir mis experiencias con las demás personas y hacerles mejor, de alguna manera, su vida. Y eso me llena.

Pero debe haber un espacio para compartir con uno mismo. Un espacio para encontrarse con uno mismo.

Muchas veces uno se debe detener a pensar lo que se ha hecho, y lo que falta por hacer.

Revisar qué hemos hecho bien y qué no hemos hecho bien.

Revisar nuestra salud, física y mental. Ir al médico, sanar nuestras heridas. Hacernos mantenimiento.

Muchas veces, cual alcohólico o drogadicto que se refugian en sus vicios, nos llenamos de actividades y de trabajo, sólo para escapar de la realidad. Y llegamos cansados a la noche. Tan cansados que llegamos a dormir. Y nuevamente al día siguiente con la misma rutina.

Debe haber tiempo con uno mismo. Me recomendaron que dedicara media hora, para que me sentara en silencio, a escuchar mis pensamientos y sentir mis sentimientos. Y me ha hecho bien.

Encontrémonos con nosotros mismos!

Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

¿Maestros o profesores?


Vuelvo aquí a uno de mis personajes favoritos, el filósofo chino Confucio. Se cree que vivió entre los años 551 y 479 antes de Cristo. Mientras algunas obras se le atribuyen a él, otras fueron recopiladas por sus discípulos. En uno de estos textos, Conversaciones familiares, hay un interesante diálogo acerca del aprendizaje: Confucio se sentó a descansar, e inmediatamente los alumnos se pusieron a hacerle preguntas. Aquel día, el maestro se encontraba con buena disposición, y resolvió responderles.

­Usted consigue explicar todo lo que siente.

¿Por qué no le hace una visita al emperador y habla con él? ­El emperador también hace bellos discursos ­dijo Confucio­. Y los bellos discursos son apenas una cuestión de técnica: no son obra de la virtud, necesariamente.

­Entonces, envíele su libro de poemas.

­Los 300 poemas que hay ahí escritos pueden resumirse en una sola frase: piensa correctamente.

Este es el secreto.

­¿Qué es “pensar correctamente”? ­Es saber usar la mente y el corazón, la disciplina y la emoción. Cuando se desea una cosa, la vida nos guiará hasta allá, pero por caminos que no esperamos. A menudo nos dejamos confundir, porque estos caminos nos sorprenden, y entonces nos parece que estamos yendo en la dirección equivocada. Fue por eso por lo que yo dije: déjate llevar por la emoción, pero sé disciplinado para poder seguir adelante.

­¿Usted hace eso? ­A los 15 años, empecé a aprender. A los 30, pasé a estar seguro de lo que quería. A los 40, las dudas regresaron. A los 50 años, descubrí que el Cielo tiene un proyecto para mí y para todos los hombres que hay sobre la faz de la Tierra. A los 60, comprendí este proyecto y encontré la tranquilidad necesaria para seguirlo. Ahora, a los 70 años, soy capaz de escuchar a mi corazón, sin que este me haga salirme del camino.

­Entonces, ¿qué es lo que lo hace a usted diferente del resto de los hombres que también aceptan la voluntad del Cielo? ­Yo intento compartirla con vosotros. Y quien consigue discutir una verdad antigua con una generación nueva, debe hacer uso de su capacidad de enseñar. Esta es mi única cualidad: ser un buen profesor.

­¿Qué significa ser un buen profesor? ­Buen profesor es el que examina todo lo que enseña. Las ideas antiguas no pueden esclavizar al hombre, porque con el tiempo deben adaptarse y adoptar nuevas formas. Por lo tanto, aprovechemos la riqueza filosófica del pasado, sin olvidar los desafíos que el mundo presente nos propone.

­¿Y cómo es un buen alumno? ­Es aquel que escucha lo que yo le digo, adaptando mis enseñanzas a su vida, pero sin seguirlas nunca al pie de la letra. Es aquel que no busca un empleo, sino un trabajo que lo dignifique. Y por último, es aquel que no persigue ser notado, sino realizar algo notable.

Paolo Coelho

La Rosa Adentro


Un cierto hombre plantó una rosa y la regó fielmente y antes de que floreciera, la examinó. Vio que el capullo pronto florecería, pero notó espinas en el tallo y pensó: “¿Cómo puede tan bella flor provenir de una planta cargada de tantas espinas afiladas?” Entristecido por este pensamiento, se olvidó regar la rosa y, justo antes de que pudiera florecer, murió.

Así pasa con mucha gente. Dentro de cada alma hay una rosa. Las cualidades que reflejan a Dios colocadas en nosotros al nacer, crecen en medio de las espinas de nuestras fallas. Muchos de nosotros nos miramos a nosotros mismos y vemos tan sólo las espinas, los defectos.

Nos desesperamos, pensando que nada bueno puede salir de nosotros. Descuidamos regar lo bueno en nosotros y, eventualmente se muere. Nunca alcanzamos nuestro potencial.

Alguna gente no ven la rosa dentro de sí mismas; alguien más tiene que mostrárselas. Uno de los grandes dones que una persona puede poseer es la habilidad de llegar más allá de las espinas de otros y hallar la rosa dentro de ellos.

Esta es una de las características del amor… mirar a una persona, conocer sus verdaderas fallas y aceptar a esa persona en nuestra vida… siempre reconociendo la nobleza en su alma. Ayudemos a otros a darse cuenta de que pueden superar sus fallas. Si les mostramos la “rosa” dentro de sí, ellos conquistarán sus espinas. Sólo así florecerán muchas veces.

La Parábola de la Rosa fue escrita por Umair… un estudiante universitario en Arabia Saudita.

Vía Renuevo de Plenitud

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