Archivos Mensuales: junio 2010

Adoptado


Una vez escuché a un grupo de chamacos que se estaban burlando de un niño de la escuela que era hijo adoptivo.

Le dijeron a él,”Tu no eres el verdadero hijo de tu papá.”

El se aguantó lo más que pudo, pero al final les contestó,”Lo único que les puedo decir es que mi padre me escogió a mí, pero sus padres no pudieron hacer otra cosa que aceptarlos a ustedes.”

Vía Renuevo de Plenitud

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Testamento gastronómico- amatorio para instrucción de la nieta.


Nieta querida, hija de mi hija…

Ahora que me preparo para dejar este mundo, y habiéndote querido tanto, quiero legarte una sabiduría a la cual llegan casi todas las mujeres y que por pudor, o por mezquindad, nos reservamos: la comida y el sexo son la misma cosa.

Tal vez pienses que lo que acabo de decir es un delirio, un devaneo de mis neuronas cansadas que se despiden, una exageración… Pero no, mi dulzura; es una verdad más grande que un templo y es mi obligación decírtelo. Tu madre no te lo dirá, tal vez tus amigas te lo sugieran, lo más seguro es que si algún día tienes una hija, lo descubra antes que tú y que yo; lo cierto es que el apetito carnal y el de alimentos, provienen del mismo oscuro y tibio rincón del alma.

Me jacto, a mis años, de poder deducir las virtudes (o carencias) de un hombre en las artes amatorias con sólo verlo comer. Esos hambrientos que devoran la comida sin siquiera detenerse a sentir lo que saborean, esos trogloditas que engullen en dos bocados hamburguesas llenas de salsas peligrosas y contradictorias, esos pobre hombres que no recuerdan en la cena lo que almorzaron, carecen del más elemental sentido de la estética a la hora de la horizontalidad. Despachan a sus mujeres como reses que van al matadero, y generalmente, tardan más en estornudar que en retozar. Huye de ellos, mi princesita, huye despavorida, que la tristeza de la carne es una de las más despiadadas y más difíciles de exorcizar.

En cambio, aquellos que pueden describirte con entusiasmo su plato favorito, o que atraviesan su ciudad en busca de un manjar que sólo encuentran luego de esa travesía urbana, esos que se gastan el dinero en delantales, en especias misteriosas, esos que no tiene miedo de probar nuevos sabores, son generalmente, y pese a que puedan tener un aire taciturno, genios de las sábanas, poetas de la voluptuosidad, fabricantes de mujeres felices y fieles, gourmets de las emociones.

A las mujeres también las conozco viéndolas comer. Esas adictas a la dieta, que prefieren morir antes de meterse un chocolate en la boca, me resultan tan patéticamente evidentes en su frialdad que me extraña que los sex symbol actuales respondan a esas medidas tan escasas de 90-60-90. Las obesas, otras pobres criaturas, están tan hambrientas de cariño, se sienten tan solas y desesperadas, que tanto a la hora de la comida como del amor, se convierten en depredadoras inescrupulosas. El punto medio, como en todo, es lo saludable: ni comer por aburrimiento o por soledad, ni dejar de comer por lo mismo.

Te recomiendo, mi nieta amada, entre otras cosas, adentrarte en los secretos de la cocina y descubrir así muchas cosas sobre el amor; ser vegetariana durante al menos un año en tu juventud para que aprendas a amar a los vegetales y para que sepas que con o sin carne, la gente puede ser feliz; ser omnívora en la adultez, para que aprendas que en la variedad está el gusto, y volver a los vegetales en la vejez, para que cuando te vayas de este mundo, te sientas ligera y saludable. Comer despacio siempre, en la lentitud, tanto de la mesa como de la cama, se encuentra la verdadera felicidad.

Descubrir nueva formas de cocinar es una manera de descubrir nuevas formas de amar, investiga, lee, experimenta, no tengas miedo. La comida y el sexo generan placeres y culpas equivalentes, deshazte de las últimas si no dañas a nadie (“nadie” te incluye a ti), si agredes a alguien, la culpa es un buen sentimiento que te guiará de regreso hacia la salud.

Por último, mi amor, sé cuidadosa, la sensatez es muy buena consejera cuando va acompañada por la emoción; jamás comas nada por obligación, siempre sé tú quien decida sobre tu cuerpo, cuídalo, protégelo, regálale experiencias hermosas y vitales, vincúlate con lo eterno a través de él y recuerda que tu abuela cocinera, que te amó tanto mientras vivió, te cuida desde el regazo del creador.

Karina Pugh Briceño

No podemos habituarnos a empobrecer


Hoy iba a publicar algo escrito por mi, como lo he venido haciendo en los últimos años todos los lunes, pero leí un artículo de Luis Vicente León, con el cual me identifiqué muchísimo.   Me confieso culpable, porque cuando fui a Lima el año pasado entre en sus estadísticas de tomarme fotos en el Supermercado Wong con sus anaqueles llenos de comida, y de respirar el aire de progreso que se respiraba en la ciudad. Y luego en San José de Costa Rica hice lo mismo. No es normal que hace unos años Caracas (Venezuela) era un punto de referencia en lo que se refería a progreso y bienestar colectivo, y que hoy en día sea superada por cualquier ciudad de latinoamérica.

Y aclaro que presento esto con la mayor imparcialidad política, ya que tanto en lo académico como en la blogósfera me he caracterizado por estar en el medio de la balanza.

Luis Castellanos

Luis Vicente León

Vengo a Lima desde hace 30 años. Mis primeros recuerdos son sesgados, desde la perspectiva de un chamo caraqueño, acostumbrado a vivir en una ciudad donde se respiraba desarrollo… tan distinto a lo que se respiraba en Lima, una ciudad gris. Pero no sólo por su cielo, que lo sigue siendo. Gris de humo y sucio pegado a edificaciones monumentales que denotaban un pasado glorioso que se había esfumado. Gris en su economía pobre y tradicional. Gris en la política, llena de autócratas y sátrapas, de la que Velasco Alvarado fue un representante estelar. Esa era la Lima de mi juventud. La que describí a mis amigos como una representación pura del subdesarro-llo, donde los panitas peruanos me contaban (cosa que nunca vi) que las “cholitas” (como llamaban despectivamente a sus mujeres autóctonas), hacían pipí en la calle sin quitarse el faldón.

30 años después estoy aquí, en la misma Lima, pero en otra ciudad. La Lima de hoy se exhibe espectacular, limpia y armónica. Por supuesto que hay zonas muy pobres y duras, característica típica de nuestra región. Sin embargo, esas zonas populares también han mejorado mucho. La penetración de servicios públicos creció exponencialmente y los reportes internacionales indican que la pobreza pasó de 52% en 2005 a 38% hoy.

El periódico principal del país, El Comercio, resaltaba en su primera página: “El gobierno tomará medidas para evitar que la economía crezca más de 8% en 2010”, “el intercambio comercial con EEUU crecerá 250% y las inversiones extranjeras lo harán en 50%”, “Bancos proyectan que el dólar seguirá perdiendo valor frente al Sol”.

No es necesario describirle al lector la diferencia en la historia de esta ciudad con la nuestra. Es simple: Caracas en el pasado daba envidia y ahora da pena, exactamente lo contrario a Lima, donde hasta la comida, siempre rica, ahora es infinitamente mejor.

Pero lo insólito es que lo que vale para Lima, también sirve para Bogotá, Medellín o Santiago de Chile. Todas ellas (y también México, San José de Costa Rica, Panamá, Santo Domingo, en sus respectivos tamaños y posibilidades económicas) han mejorado frente a su pasado, mientras Caracas camina en reversa a pasos agigantados.

Reconozco que la altivez de mi juventud no ha sido vencida. Quizás para protegerme les dije a los anfitriones peruanos que todavía tenemos mucho que ofrecer en Venezuela: una población que lucha contracorriente y en desventaja para defender los valores de libertad en los que fue formada y que aún con terrenos perdidos está ahí, en su lucha cotidiana y micro, buscando la felicidad. Las orquestas juveniles del maestro Abreu y Dudamel y el arte, en computadora, de Jacobo Borges a los 77 años, son ejemplos de nuestra sensibilidad y capacidad de reinventarnos. Nuestro clima envidiable, que obliga a los limeños, que ven sol apenas en billetes, a ir a Caracas con pasamontañas para no insolarse. Y en el plano más superficial (pero en la batalla por el honor todo se vale) las mujeres más bellas del mundo y nuestro récord de Miss Universos, que le quita el hipo a cualquier peruano.

El contraataque fue demoledor. Amenazaron con llevarme al supermercado Wong a ver anaqueles llenos de comida, sin vencer, frente a los cuales los turistas venezolanos se toman más fotos que en Machu Picchu, con cara de envidia y nostalgia.

No acepté el reto, pero me voy a casa con la firme convicción de que hay que convencer a los venezolanos, sin importar estrato o filiación política, que no podemos acostumbrarnos a empobrecer y además justificarlo bajo absurdas tesis ideológicas que sólo esconden nuestro fracaso. Que está prohibida la habituación y, sobre todo, que no podemos culpar a más nadie de lo que pasa, sino a nosotros mismos… y sólo nosotros lo podemos resolver.

Luis Vicente León
Tomado del Diario El Universal
lvleon@cantv.net // @luisvicenteleon

Moviendo Montañas


Había dos tribus guerreras en los Andes, una que vivía en el valle y otra en lo mas alto de las montañas. Un día los habitantes de las montañas invadieron las tierras del valle y, como parte del saqueo, raptaron a un bebe de una de las familias del valle. Lee el resto de esta entrada

Ponencia “Computación en la Nube”


En el marco del 6to Congreso Nacional de Software Libre, llevado a cabo durante los días 18 y 19 de junio del 2010, en las instalaciones del UNIR en Maracaibo, tuve el honor de impartir la ponencia “Computación en la Nube”.

Pueden ver la ponencia en Tecnología al Día.

Historia del Día del Padre


padresLa señora Sonora Smart Dodd, de Washington, fué la que propuso la idea del “día del padre” en 1909. Lee el resto de esta entrada

Leyendas del Desierto


Conocí a Yasser Hareb durante un encuentro en París. Conversamos mucho sobre el último puente que permanece intacto en un mundo cada vez más dividido: la cultura. A pesar de todo lo que estamos presenciando, aún existen valores comunes, y eso puede ayudarnos a comprender a nuestro prójimo. Le pedí a Yasser que escribiese algunas historias de su tierra, que transcribo (resumidas) a continuación:

¿Por qué lloras?
Un hombre llamó a la puerta del amigo para pedirle un favor:

-Necesito que me prestes cuatro mil dinares para pagar una deuda que tengo. ¿Podrías hacerlo?

El amigo le pidió a su mujer que reuniese todo lo que tenían, pero ni siquiera con esto fue suficiente. Hubo que salir a la calle, y pedirles dinero a los vecinos, hasta alcanzar la cantidad requerida.

Cuando el hombre se marchó, la mujer se dio cuenta de que su marido estaba llorando.

-¿Por qué estás triste? ¿Porque tienes miedo de que, ahora que nos hemos endeudado, no consigamos pagar lo que debemos?

No, no es por eso. Lloro porque el que nos acaba de visitar es un amigo al que quiero mucho, y a pesar de eso yo no sabía nada de su situación. Sólo me acordé de él cuando se vio obligado a llamar a mi puerta para pedirme dinero prestado.

El código del hospedaje
Dos hombres estaban cruzando el desierto, cuando avistaron la tienda de un beduino, y se aproximaron para pedir abrigo. Aunque eran unos desconocidos, fueron recibidos según manda el código de conducta de los nómadas: se sacrificó un camello, y se sirvió su carne en una espléndida cena.

Al día siguiente, puesto que los huéspedes continuaban allí, el beduino ordenó que se sacrificase otro camello. Los dos hombres, asombrados, dijeron que aún sobraba muchísima carne del día anterior.

-Sería vergonzoso ofrecer comida vieja a mis huéspedes- se limitó a responder.

Al tercer día, los dos extranjeros despertaron temprano y decidieron continuar su viaje. Como el beduino no estaba en casa, le dieron cien dinares a su mujer, sin dejar de pedir disculpas por no poder esperar, puesto que si se entretuviesen mucho allí, el sol terminaría quemando demasiado.

Ya llevaban caminando unas cuatro horas, cuando escucharon una voz que los llamaba a sus espaldas. Se dieron la vuelta, y vieron que el era el beduino que los venía siguiendo, y en cuanto los alcanzó, arrojó el dinero en el suelo frente a ellos.

-¡Con lo bien que yo os recibí! ¿Es que no tenéis vergüenza?

Los extranjeros, sorprendidos, dijeron que sin duda los camellos debían valer mucho más que eso, pero que no tenían mucho dinero.

-No me refiero a la cantidad- respondió-. El desierto acoge a los beduinos allá donde vayan, y nunca nos pide nada a cambio. Si tuviéramos que pagar por ello, ¿cómo podríamos vivir? Recibiros en mi tienda es devolver apenas una pequeña parte de lo que la vida nos ha regalado.

Generoso a la hora de la muerte
Un hombre viajaba de una ciudad a otra, cuando supo que se había trabado una sangrienta batalla, y que su primo se encontraba entre los soldados heridos. Se apresuró en llegar hasta el lugar para descubrir que su familiar estaba a punto de morir. Echó mano de su cantimplora y le ofreció un poco de agua, pero en ese instante otro herido gimió, y el primo le pidió que le diese de beber al soldado que estaba a su lado.

-¡Pero si voy hasta él, es posible que tú no sobrevivas! ¡Tú ya has sido suficientemente generoso durante toda tu vida!

Reuniendo sus últimas fuerzas, el herido respondió:

-Razón de más para seguir siendo generoso hasta el momento de mi muerte.

Paulo Coelho

Haz como el sol


No te aferres al pasado
ni a los recuerdos tristes.
No abras la herida que ya cicatrizó.
No revivas los dolores y sufrimientos antiguos.

Lo que pasó, pasó…

De ahora en adelante,
pon tus fuerzas en construir una vida nueva,
orientada hacia lo alto, y camina de frente,
sin mirar atrás.

Haz como el sol que nace cada día,
sin pensar en la noche que pasó.

Vamos, levántate…

porque la luz del sol está afuera!

Autor desconocido

Felicidades!!!


Espero que pases un muy feliz cumpleaños!!!!

Donde quiere que estés!!!

Luz interior


Estoy preocupado por lo que veo…
El hombre está metido en una problemática cotidiana tan intensa, que se está olvidando del valor esencial de la vida.
El dinero es la medida de la satisfacción, es el objetivo a alcanzar.
La estabilidad emocional va en función de la economía. Incluso la salud acaba rendida ante su potestad.

Qué hay que hacer de manera cotidiana para ser feliz?

1.- OIR MUSICA todos los días… De la que sea, la que  te mueva los sentimientos. La música es, con la oración, el puente vibratorio mas eficaz para conectar con Dios. Un día sin música es como un día sin agua.

2.- SE POSITIVO. Cuando tengas ante ti un escenario de duda… “piensa bien y acertaras”. Atrae el optimismo, que el pesimismo llega solo.

3.- REZA todos los días. Háblale a Dios para que te escuche.  Yo rezo porque, digamos que tengo un buen socio.

4.- Habla BIEN de todos. Si te conduce una platica a denostar una persona o grupo, asegúrate que esté presente para que argumente en su defensa. Y asegúrate si es verdad lo que van a decir.

5.- SE JUSTO. Cuando te propongan una injusticia, no la tomes. Si te trae un beneficio, piensa que es aparente.  Si no están claros los argumentos… busca la verdad.

6.- LEE todos los días. Aunque sea un párrafo.  Los libros traen riqueza interior.  Satisface tu curiosidad. El que no lee, recicla sus pensamientos. Sacude el ambiente viciado de las ideas!

7.- ENRIQUECE tu vocabulario. Usa sinónimos. Muestra tu cultura. A cada concepto, una palabra. A cada vocablo un sentimiento.

8.- RIE a diario. Reír es casi igual de importante que llorar. Llora lo mas que puedas. La risa y el llanto se llegan a tocar en la alegría. La nobleza se basa en externar sentimientos.

9.- SE CONSTANTE con aquellos que amas (procúralos). También en tus odios. Por lo general lo que amas guarda sus razones. Lo que odias tendrá un porque. No ocultes tus afectos ni rechazos. Se transparente.

10.- Mantén despierto el INTERES. Siempre hay algo que aprender. A cualquier edad y condición.
Deja que el espíritu se asome por tus ojos, por tu pensamiento. La inteligencia es curiosa. La ignorancia, perezosa.

El hombre muere cuando se cansa de vivir.
Haz que se vea fácil lo difícil.
Piensa en el regalo que representa tu existencia.
Vive en PAZ y veras tu entorno.
No guardes nada oscuro en tu corazón, ni remordimientos ni arrepentimientos, ni envidias ni frustraciones o apegos…
NUNCA PIERDAS LA FE.
Aprende a fluir… Como la luz!

Pedro Ferriz de Con

¿Aceptas los desafíos?


Thomas Young

Thomas Young, nació el 13 de junio de 1773 en Milverton, Inglaterra. Leía a la edad de dos años.

A los catorce conocía el latín, hebreo, samaritano, caldeo, árabe, sirio, francés, italiano, persa, turco y etíope.

Estudio medicina en Cambridge. Investigó el funcionamiento del ojo humano, estableciendo que existen tres tipos de receptores cada uno de ellos sensible a uno de los colores primarios.

Descubrió como cambia la curvatura del cristalino para enfocar objetos a distintas distancias. En 1801 descubrió la causa del astigmatismo y comenzó a interesarse por la óptica.

En una célebre experiencia que lleva su nombre, encontró que si dejaba pasar luz, que provenía de una única fuente, a través de dos pequeñas rendijas muy próximas, la luz daba lugar a unas bandas brillantes que alternaban con otras más oscuras.

Basándose en el fenómeno de interferencia que se producía, estableció definitivamente la naturaleza ondulatoria de la luz. Explicó de esta manera los colores que se forman en la películas finas, como las burbujas.

Estudió también entre otras cosas : la naturaleza transversal de las ondas luminosas, las longitudes de onda de los distintos colores, las mareas (encontró una explicación mejor), la energía ( la definió formalmente), la elasticidad (una constante en la ecuación matemática que describe la elasticidad lleva su nombre : módulo de Young), el tamaño de las moléculas, la tensión superficial en los líquidos…

Como todo lo que suponía un desafío le interesaba, al oír hablar de la Piedra Rosetta se hizo con una copia de las tres inscripciones que contenía. Centró su atención en grupos de jeroglíficos enmarcados por una línea a los que denominó cartuchos. Consiguió descifrar varios cartuchos y abrió el camino que luego continuaría el lingüista francés Champollion.

Los que aceptan los desafíos llegan lejos.

Vía Renuevo de Plenitud

Me cai del mundo y no se como se entra


Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco..

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar..

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.

¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades. Lee el resto de esta entrada

Yo nací dos veces


Campo de Concentración Auschwitz

Antes de que fueras concebido, te deseaba
Antes de que nacieras, te amaba
Antes de que tuvieras una hora de nacido,
hubiera muerto por ti
Este es el milagro del amor

Mamá siempre esta allí cuando la necesitas. Ayuda, protege, escucha, aconseja, y alimenta física y moralmente.

Se asegura de que su familia sea amada veinticuatro horas al año. Al menos así es como yo recuerdo a mi madre, los pocos años maravillosos que tuve la suerte de estar con ella. Pero no hay palabras que describan el sacrificio que hizo por amor a mi, su joven hijo.

Yo tenía diecinueve años cuando conducían a un campo de concentración con un grupo grande de otros judíos. Era evidente que estábamos destinados a morir.

De repente, mi madre ingreso en el grupo y cambio de puesto conmigo. Aun cuando esto sucedió hace mas de cincuenta años, nunca olvidare las ultimas palabras que me dirigió vi su mirada de despedida.
“Ya he vivido suficiente. Debes sobrevivir porque eres muy joven”, dijo.
La mayoría de los niños nace solo una vez. Yo nací dos veces… de la misma madre.

Fuente: Joseph C. Rosenbaum, Sopa de Pollo para El Alma de la Madre.

Vía Renuevo de Plenitud

Escalones hacia la felicidad


No puedes ser todo para todas las personas.

No puedes hacer todas las cosas al mismo tiempo.

No puedes hacer todas las cosas igual de bien.

No puedes hacer todas las cosas mejor de lo que lo hacen los demás, tú las haces a tu manera.

Tu humanidad se hace presente como en el resto de la gente.

Así que:

Debes buscar dentro de ti quién eres, y ser ése.

Debes decidir las prioridades, y cumplirlas.

Debes encontrar tu fuerza y usarla.

Debes aprender a no competir con los demás.

Por lo tanto:

Habrás aprendido a aceptar que eres único.

Habrás aprendido a fijar las prioridades y a tomar decisiones.

Habrás aprendido a vivir con tus limitaciones.

Habrás aprendido a respetarte.

Y serás un mortal más vital.

Atrévete a creer:

Que eres una persona maravillosa e irrepetible.

Que más que un derecho, es tu tarea encomendada ser quien eres.

Que la vida no es un problema a resolver, sino un regalo que disfrutar.

De esta forma podrás sobreponerte y disfrutar de las cosas que antes te deprimían.

¡Las lágrimas son naturales, sufre, laméntate y luego sigue adelante!

La única persona que estará con nosotros toda la vida somos nosotros.

“Vive mientras tengas vida.”

Anónimo

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