Archivos Mensuales: diciembre 2009

¿Qué te puedo desear para el próximo Año?


Que nuestra amistad continúe eterna y tenga siempre un lugar especial en nuestro corazón.

Que las lágrimas sean pocas, y compartidas. Que las alegrías estén siempre presentes y sean festejadas y recordadas tanto por ti como por mí.

Que Dios esté siempre con su mano extendida y te sostenga y me sostenga señalándonos el camino correcto.

Que los sentimientos como la envidia o el desamor, sean eliminados de nuestra vida.

Que la verdad siempre esté por encima de todo. Que el perdón y la comprensión, superen las amarguras y las dificultades.

Que todo lo que soñemos se transforme en realidad, pero sobre todo que el amor al prójimo sea nuestra meta absoluta.

Que mi cariño deje una huella imborrable tanto en tu vida como en tu corazón.

¡Te deseo un hermoso año nuevo a partir de hoy!

Que nuestra próxima jornada de los siguientes 365 días esté llena de caminos por recorrer y de metas por alcanzar, pero lo más importante es que atesoremos los recuerdos gratos que la vida nos regaló este año que está por terminar.

Vía Renuevo de Plenitud

El valioso tiempo de los maduros


Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…

Me siento como aquel chico  que ganó un  paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero, cuando percibió  que quedaban pocas,  comenzó a saborearlas profundamente.Ya no tengo tiempo  para reuniones  interminables,  donde se discuten estatutos, normas,procedimientos y reglamentos internos,  sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo  para soportar absurdas personas  que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido. Ya no tengo tiempo  para lidiar con mediocridades. No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados. No tolero a maniobreros  y ventajeros. Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar  a los más capaces, para apropiarse de  sus lugares, talentos y logros. Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo.

Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos. Mi tiempo es escaso  como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa… Sin muchas golosinas en el paquete… Quiero vivir al lado de gente  humana, muy humana.  Que sepa reír, de sus errores.  Que no se envanezca, con sus triunfos. Que no se considere electa,  antes de hora. Que no huya, de sus  responsabilidades.
Que defienda, la dignidad humana.  Y que desee tan sólo  andar del lado  de la verdad y la honradez. Lo esencial es lo que hace  que la vida valga la pena. Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón  de las personas… Gente a quien los golpes  duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí…. tengo prisa… por vivir con la intensidad, que sólo la madurez   puede dar. Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan… Estoy seguro  que serán más exquisitas,   que las que hasta ahora he comido. Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia. Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás…

Mario de Andrade
(Poeta, novelista, ensayista y musicólogo  brasileño)

Un año más


Érase una vez un mago condenado a muerte por el rey del lugar. El día de su ejecución, el mago prometió al rey que, si lo dejaba vivir un año más, haría que su caballo hablara, dándole fama mundial. Pero, si llegaba a fallar, el rey podría ejecutarlo inmediatamente.

El rey aceptó. El mago fue perdonado por un año y colocado en el calabozo del Palacio Real. Un duque, amigo del mago, lo visitó en el calabozo y le dijo:

-Sin duda alguna, estás loco. Todos sabemos que no es posible hacer que el caballo hable, ¡No hay esperanza! Vas a morir.

El mago respondió:

-Pero, por lo menos, tengo un año más de vida. Quizá logre hacer hablar al caballo, de cualquier manera, ¡tengo todavía un año más!

Vía Renuevo de Plenitud

Los ritos de fin de año funcionan?


En Venezuela se siguen algunos rituales en la última noche del año.

(Algunas tradiciones aquí).

Pero, esos ritos, sea del país o región que fueren, ¿funcionan? Claro que funcionan. Pero funcionan si los hacemos con fe en que van a funcionar.

Porque, a la final, no son más que amuletos que nos ideamos, y a la vez, son metas que nos estamos trazando para el año que recién comienza.

El salir con las maletas se dice que es garantía de un viaje seguro. Tengo amig@s que salen con sus maletas en la noche del 31 de diciembre, y que todos los años viajan.  Pero, ¿por arte de magia? Por supuesto que no! Se proponen que van a viajar, y enfocan todos sus esfuerzos en planificar sus viajes.

El usar ropa interior amarilla es de buen presagio. Pero si no hacemos las cosas bien, pues bien no nos van a salir.

Y es que los ritos afianzan nuestras metas, y le dan más fuerza a lo que queremos (coo dije, siempre y cuando se haga con fe).

Y eso me recuerda cuando escribí hace unos meses acerca de los amuletos. Por mucho que salgamos con las maletas porque queremos ir a Nueva York, si no hacemos las diligencias de sacar la visa y el pasaporte, pues no vamos a viajar a la gran manzana.  Los boletos tampoco se van a comprar solos…

Por que eso lo comparo con el rezar.  Podemos tener un examen en el día de mañana, y si no hemos estudiado, por mucho que recemos, lo más seguro es que no lo aprobemos. En cambio, si hemos estudiado y rezamos, pues ese rezar nos ayudará a aumentar nuestra autoconfianza.

Y tu, ¿qué rito de fin de año haces?

Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

Feliz Navidad 2009


De todo corazón les deseo una muy Feliz Navidad 2009…

Eliminación de Basura


Mientras iba en un auto pasé por el lado de un letrero que decía: $100 de multa por tirar basura en la autopista. Al poco tiempo vi otro letrero que decía: Basurero: 1,5 km. Poco después le pasé a un camión de basura que se dirigía a la planta de eliminación.

Se pueden hacer tres cosas con la basura: la puedes recoger, la puedes esparcir o la puedes eliminar. Algunas personas recogen basura; siempre están escuchando algún chisme selecto. Si tan sólo fueran colectores, el problema no sería tan grave. Pero estos colectores muchas veces son como las personas que arrojan basura en las vías públicas e insisten en esparcirla por la autopista de la vida. Gracias a Dios que también están los que la eliminan. Colocan los desperdicios a donde tienen que ir: en «el basurero» del olvido.

M. R. De Haan
Vía Renuevo de Plenitud

Le Bajaron los Humos


Un hombre que acababa de ser elegido al Parlamento Británico llevó su familia a Londres. Se sintió importante mientras les contaba de su nuevo empleo y los llevó a hacer un recorrido por la ciudad. Cuando entraron en la Abadía de Westminster, su hija de 8 años se quedó pasmada por el tamaño de la magnífica estructura. Su orgulloso padre le preguntó: «Querida, ¿en qué estás pensando?» Ella contestó: «Papi, estaba pensando en lo grande que eres en nuestra casa, y lo pequeño que te ves aquí.»

Sin saberlo, aquella niña dijo algo que su padre necesitaba escuchar. El orgullo puede infiltrarse en nuestra vida muy fácilmente, y de vez en cuando, es bueno que a uno «le bajen los humos». Necesitamos recordar que no hemos de tener un concepto de nosotros más alto que el debido … Es fácil llegar a ser orgulloso cuando nos quedamos en nuestros propios círculos de la vida. Pero cuando nos arrojan en situaciones más grandes, con mayores demandas, presiones y competencia, nos impactamos al darnos cuenta de que los peces grandes de lagunas pequeñas se encogen rápidamente en un océano grande.

Vía Renuevo de Plenitud

No quieres mi ayuda…


Muchas veces nos damos cuenta que un amigo(a) necesita nuestra ayuda. Y salimos raudos y veloces a ofrecerla. Y nos encontramos con un “yo te aviso”, “quizás más tarde”, “no te preocupes”…

Y qué hacemos en ese caso? ¿Tomamos el camino fácil de “me dijo que no quiere mi ayuda” y me voy? ¿O nos convertimos en atorrantes e insistimos hasta que nos acepte la ayuda (o nos lance por la ventana)?

Porque debemos reconocer que no todos somos iguales. No pensamos igual. No reaccionamos igual.

Habemos unos que somos orgullosos y no nos gusta que nos ayuden. Habemos otros que no hacemos las cosas si no recibimos ayuda…

Y si somos buenos amigos, y conocemos cómo pìensa nuestro amigo(a), pues seguro estoy que podremos tomar el camino acertado.

No tomemos decisiones a priori, ni creamos que nos están despreciando o se están aprovechando de nosotros.

Usemos esa vena de psicólogo que todos tenemos dentro para poder analizar qué está pasando y cómo debemos reaccionar.

Y si te ofrezco mi ayuda, y no la necesitas, o no la quieres, pues no te preocupes, que acá estaré para cuando la quieras aceptar…

Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

La Espada de Damocles


Alguna vez ha escuchado la expresión La Espada de Damocles?

Reinaba en Siracusa Dionisio, quien tenía un vasallo y cortesano adulador que se llamaba Damocles. Se dedicaba particularmente Damocles a pronunciar delante de Dionisio largos discursos acerca de la felicidad de los monarcas. Cansado ya Dionisio, y deseando corregir a su cortesano, hizo un gran banquete y ordenó a Damocles que ocupara el lugar del rey, vestido con ropas reales como si fuese el verdadero rey. Damocles estaba orgulloso de tanto honor.

Pero en lo mejor del banquete, el rey lo interrumpió ordenándole que levantara la vista sobre su cabeza. ¡Y lo que vio Damocles! Una espada filosa y aguda pendía precisamente sobre su cabeza, sostenida apenas por un hilo bastante débil que de un momento a otro podía reventarse. Damocles se llenó de terror, y suplicó al rey que lo librara de semejante peligro. El rey lo hizo con la condición de que Damocles de allí en adelante no volviera a importunarlo con sus adulaciones.

Una cosa es reconocer las virtudes de otros lo cuál es muy bíblico y loable y otra cosa es ser un experto en adulaciones. Cada adulación que sale de nuestros labios es como una espada sobre nuestra cabeza, tarde que temprano se podrá romper el hilo que la sostiene y cortar nuestra propia cabeza. Denigrante es encontrar en los medios políticos quienes adulan al gobernante de turno con un ” Sí, Señor Presidente” ” Lo que usted diga, Señor Presidente ” O hallarlos en la Universidad , el trabajo o aun la Iglesia. Hoy descartemos de nuestra vida la adulación y rescatemos el agradecimiento.

Vía Renuevo de Plenitud

Actitudes saludables


Vivir para dar
Caminar para encontrar
Sonreir para alegrar
Tener para compartir
Repartir para aliviar
Esperar para abrazar…

… son actitudes saludables que pregonan
la hermosa aventura de ser humano

María Rilke

Valores Sólidos


Marshall Field en una ocasión ofreció doce recordatorios para ayudar a las personas a obtener un sentido de sólido de valores:

1. El valor del tiempo.
2. El éxito de la perseverancia.
3. El placer del trabajo.
4. La dignidad de la simpleza.
5. El valor del carácter.
6. El poder de la bondad.
7. La influencia del ejemplo.
8. La obligación del debe.
9. La sabiduría del ahorro.
10. La virtud de la paciencia.
11. La mejoría del talento.
12. El gozo de existir.

Vía Renuevo de Plenitud

Y cuál es tu excusa?


Cada vez que no queremos hacer algo, salimos con una de las cosas más hipócritas que podemos conseguir: una excusa.

Y alguien decía, “desde que se inventaron las excusas, todo el mundo queda bien”.

Porque, y a veces hasta yo caigo en eso, es que tratamos de justificar lo que no tiene justificación.

  • No te llamé porque estaba muy ocupado(a)… (y no tuviste ni 30 segundo libres para poder llamar entre los 86.400 segundos que tiene el día?)
  • Se me olvidó pasarte a buscar…  (tenías la mente ocupada en otras cosas más importantes para ti)…
  • No tengo tiempo para eso… (es que no quieres organizarte para poder sacar el tiempo para hacer esas otras cosas)…
  • Aún no lo he hecho… ( a veces si es verdad que tenemos una lista de ocsas por hacer, pero a veces es que no nos provoca o se nos olvidó hacerlo)…
  • No te llamé porque no tengo saldo en el teléfono… (el que quiere llamar busca aunque sea un teléfono público para hacerlo)…
  • Es que no fui porque tengo el carro en el taller…  (y no puede tomar un taxi o un autobús?)…
  • Es que no puedo ir porque tengo que cuidar a mi primita esta noche… (y la primita no tiene más familia en la ciudad o no existen niñeras?)…
  • Y de todas, la que más me da risa, y que me la dijo una persona cuando la invité a salir: es que voy a hacer una pijamada* con mi mamá y mi hermano…  (sin comentarios)…

Si no queremos hacer algo, pues nada, inventemos una excusa. Si somos convincentes, a lo mejor nos la creen…

Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

* Pijamada: fiesta de pijamas o fiesta en pijamas.
Pijama: ropa para dormir

Di Oro por Hierro


Con sus arcas nacionales agotadas debido a las costosas guerras el rey Federico Guillermo III de Prusia encontró a su nación, al intentar reconstruirla, seriamente escasa de fondos. Rehusó capitular con sus enemigos y no podía enfrentarse con la frustración de su pueblo.

Después de pensarlo profundamente, pidió a las mujeres de Prusia que trajesen su oro y plata para ser fundidos y utilizados en reemplazo de las cosas que tan desesperadamente necesitaba la nación. Al traer cada mujer sus joyas, se le daba un “adorno” de bronce o hierro como símbolo de gratitud del rey. En el adorno estaba grabado: “Di oro por hierro, 1813″

La respuesta fue abrumadora. ¡Las mujeres llegaron a valorar más los regalos del rey que sus antiguas alhajas! Estos adornos eran la prueba de que se habían sacrificado por su rey. Es más se volvió altamente fuera de moda usar alhajas en Prusia a los comienzos del siglo diecinueve, pero muy de moda usar una cruz de hierro. De allí nació la “Orden de la Cruz de Hierro“.

El significado de la vida no yace en la posesión de cosas, ¡sino más bien de cómo usar esas cosas para dar a la vida su verdadero significado!

Vía Renuevo de Plenitud

Deja que los demás sean


No corras desatinadamente
intentando sanar a todos tus amigos.

Haz tu propio trabajo mental
y sánate a ti mismo.
Eso será más benéfico que ninguna otra cosa
para quienes te rodean.

No podemos hacer que los demás cambien.
Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva
Donde tengan la posibilidad de cambiar
si lo desean.

No es posible hacer el trabajo por otra persona,
ni tampoco imponérselo.
Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones,
y no les servirá de nada que se las demos resueltas,
porque tiene que pasar personalmente
por el proceso vital necesario para aprenderlas.
Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos
y dejar que sean quienes son,
saber que su verdad está dentro de ellos,
y que cambiarán cuando quieran hacerlo.

Louise L. Hay

El dominio del Temor


Varios años atrás, un circo de televisión bien conocido desarrolló un acto que incluía tigres de bengala. El acto se hacía en vivo delante de una gran audiencia. Una noche, el entrenador entró en la jaula con varios tigres y la puerta era cerrada de forma rutinaria detrás de él. Las luces inundaban la jaula y las cámaras de televisión se acercaban para que la audiencia pudiera ver cada detalle mientras él con habilidad ponía a los tigres en el ritmo adecuado.

En medio de la actuación, pasó lo peor: las luces se apagaron. Por casi treinta largos segundos, el entrenador estuvo encerrado con los tigres en la oscuridad. Con su visión nocturna superior, los tigres podían verlo, pero él no los veía a ellos. Él sobrevivió. Cuando regresaron las luces, con calma terminó su actuación.

Cuando le preguntaron al entrenador cómo se sintió, él admitió sentir un frío temor al principio, pero luego -dijo-, se dió cuenta de que aunque él no podía ver a los felinos, ellos lo sabían. Él dijo: “Solo continué sonando mi látigo y hablándoles hasta que las luces regresaron. Ellos nunca supieron que yo no les podía ver tan bien como ellos me veían a mí.”

Vía Renuevo de Plenitud

Dame tu apoyo


Cuando estamos deprimidos, cuando estamos preocupados, cuando acabamos de sufrir un revés, es cuando más necesitamos del apoyo de nuestros seres queridos.

Y es que buscamos consuelo, así sepamos que no tenemos la razón. Y buscamos que nos digan que vamos bien, aún cuando vamos mal.

Cuántas veces no llegamos tristes por el baile descoordinado y simplón que acabamos de hacer en el acto de fin de curso en la escuela, y nos encontramos con nuestros padres diciéndonos lo maravilloso que lo hicimos!

Cuántas veces no llegamos tristes por no haber metido ni un solo gol, o batear al menos un “Hit”, y somos recibidos por nuestros padres cual si fuéramos Pelé o Babe Ruth

Y es que son esos pequeños gestos de amor de nuestros seres queridos los que nos impulsan a no desmayar y a seguir hacia adelante.

Muchas veces no estamos buscando aprobación, ni saber si lo estamos haciendo bien. Necesitamos a alguien que nos apoye incondicionalmente. Y el saber que contamos con su apoyo, no importa lo que pase, es muy importante.

El “dale que tu puedes” nos impulsa a seguir hacia adelante! El “dale que tu eres bueno” es un gran aliciente!

Hace unos meses pasé por un trance desagradable en el trabajo, donde convocaron a una reunión de trabajo, a la cual no fui invitado, y luego como no asistí pretendían despedirme.

Hablé con una amiga para desahogarme, y la respuesta que recibí fue algo más o menos como :

“Bueno, y qué te esperabas, si tu eres cínico,  mal encarado y siempre le andas diciendo a la gente lo que piensas sin pelos en la lengua…” (y otros epítetos más, los cuales no niego que sean verdad).

Huelga decir que nunca más acudí a esa persona cuando me sentía mal…

Claro, y aquí sale otro tema de discusión. A veces hay personas que lo que necesitan es que les pongan los pies en la tierra…

Y tu, ¿tienes a alguien que te brinda su apoyo incondicionalmente?

Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

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Buscando en las Gavetas


Dos abuelos. Cuarenta años de convivencia fecunda y fiel. Se conocían lo suficiente, como para darse todavía la sorpresa de un malentendido. Era justo lo que había sucedido esa mañana.

El abuelo era un hombre jovial y bastante espontáneo. Impetuoso en sus reacciones, solía irse de boca cuando decía sus verdades.

La abuela, en cambio, era más paciente, pero también de reacciones más lentas. Por eso, aquel cruce de palabras que la habían ofendido, la llevó a su respuesta habitual: el mutismo.

El recurso del silencio suele ser frecuente en personas que están obligadas a una convivencia muy cercana. Sobre todo cuando no existe la posibilidad de escapar a través del grupo. Y estos dos abuelos, pasaban gran parte de la semana solos, porque sus tres hijos casados no vivían en el mismo pueblo, y los encuentros solían darse sólo los fines de semana. Y esto sucedía un día miércoles.

La discusión se había dado en horas de la mañana. Para la hora del almuerzo, se comió en silencio.

El televisor llenó un poco el vacío, sin solucionar el problema. El mate de la tarde los vio reunirse dentro del mismo clima. Y llegada la cena, continuaba aún el mutismo por parte de la abuela.

Al abuelo ya se le había pasado totalmente el mal rato, y quería que le sucediera lo mismo a su compañera. Pero, evidentemente, ésta era de reacciones más lentas. Por tanto había que encontrar una manera de hacerla hablar, sin que ello significara capitulación por ninguna de las dos partes.

Porque el asunto que los había distanciado era una intrascendencia, y no valía la pena volver sobre ello.

Cuando ya se iban a acostar, al abuelo se le ocurrió una idea. Se levantó con cara de preocupado, y abriendo uno de los cajones de la cómoda, se puso a buscar afanosamente en él.

Sacaba la ropa y la tiraba sobre la cama. Luego de haber vaciado ese cajón, lo cerró con fuerza y se puso a hacer lo mismo con el siguiente. Cuando ya se decidía a hacer lo mismo con el tercero, la abuela rompió el silencio y preguntó entre enojada y preocupada:

“¿Se puede saber qué diablos estás buscando?”

A lo que contestó su marido con una sonrisa: “¡Si! Y ya lo encontré: ¡Tu voz, querida!”

 

Vía Renuevo de Plenitud

El mejor día


Esta mañana desperté emocionad@ con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la media noche.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy, soy importante.

Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener, hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso, o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas gratis.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero, o puedo estar content@ porque mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud o puedo regocijarme porque estoy viv@.

Hoy puedo lamentarme por todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo, o puedo sentirme agradecid@ de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas, o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela, o puedo estudiar y abrir mi mente enérgicamente y llenarla de nuevos y ricos conocimientos.

El día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma, y aquí estoy yo!… su escultor@.

Lo que suceda hoy depende de mi, de nadie más. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Ten un gran día…  Disfrútalo.

 

Enviado por María Eugenia Toba

¿Quien entrena a quién?


Cansado de limpiar cada día la pileta de los delfines, el entrenador de un conocido acuario de los Estados Unidos decidió entrenar a los delfines para que ellos mismos recogieran la basura que, después del show, volaba hasta la pileta. Así que comenzó a recompensarlos con comida extra cada vez que le traían un vaso de plástico o un papel que hubiera caído al agua.

En una oportunidad Daisy, una hembra adulta encontró un pedazo de papel, lo llevó al fondo del acuario y le colocó una pequeña piedra encima para evitar que flotara. Cada día cortaba varios trozos pequeños de papel y se los llevaba al entrenador recibiendo alimento cada vez.

Recientemente en un acuario de Hawaii los entrenadores se sintieron intrigados al ver que cuando le formulaban a un delfín una pregunta cuya respuesta podía ser afirmativa o negativa, por ejemplo: ¿Hay una pelota flotando en algún lugar de la pileta?, los delfines contestaban sin mirar alrededor. Un día uno de los entrenadores estaba utilizando lentes de sol y descubrieron que cuando el que preguntaba era él, los delfines necesitaban buscar la pelota para poder contestar. Análisis posteriores demostraron que lo que sospecharon aquel día es real: Los delfines podían “leer” la respuesta en los ojos de los entrenadores.

Los delfines en cautiverio aprendieron a entrenar a los hombres que los encerraron para que los mantengan alimentados, les tiren balones para jugar, festejen sus piruetas y sean amables con ellos. Obtuvieron todo lo que se puede obtener estando en prisión.

Estos interesantes mamíferos ya eran animales inteligentes muchos millones de años . Cada día se descubren cosas nuevas que un delfín puede hacer, o viene haciendo sin que nos demos cuenta, desde hace mucho tiempo.

Todos los buzos coinciden en que cuando bucearon con delfines, fueron ellos los que se sintieron observados. Mientras los buzos simplemente pueden verlos, los delfines les están tomando algo parecido a una tomografía computarizada. Ellos pueden ver la densidad de cada uno de nuestros tejidos. Con su sofisticado ecolocalizador podrían detectar perfectamente una contractura muscular o un tumor y diferenciar uno de otro. Ahora sabemos que también pueden leer nuestra mirada. ¿Cuántas cosas más no sabemos?

Queremos tanto a los delfines que los encerramos en piletones y les enseñamos a parecerse a nosotros mientras los hacemos jugar al football, a imitarnos o a bailar nuestras canciones. Los queremos tanto que pagamos costosas entradas para que nuestros hijos puedan verlos de cerca sin tener que ir al mar. Nos engañamos a nosotros mismos pensando que de esta manera los estamos educando. Creemos que es indispensable que vean un delfín para saber de qué se trata. Al mismo tiempo que ignoramos lo mucho que nuestros hijos saben de dinosaurios sin que nunca hayan visto alguno cara a cara.

Tal vez sean tan inteligentes como para perdonarnos algún día.

Tito Rodríguez
Director
Instituto Argentino de Buceo

 

Vía Renuevo de Plenitud

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