Archivos Mensuales: octubre 2009

El abrazo del oso


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En  su corazón de Padre, reinaba la alegría y los sentimientos de amor que brotaban a raudales dentro de su ser.  Un buen día, le dieron ganas de entrar en contacto con la naturaleza, pues a partir del nacimiento de su bebé todo lo veía hermoso y aún el ruido de una hoja al caer, le sonaba a notas musicales.

Así fue que decidió ir a un bosque; quería oír el canto de los pájaros y disfrutar de la naturaleza. Caminaba plácidamente respirando la humedad que hay en estos lugares, cuando de repente vio posada en una rama a un águila, el cual desde el primer instante lo sorprendió por la belleza de su plumaje.

El águila también había tenido la alegría de recibir a sus polluelos y tenía como meta llegar hasta el río más cercano, capturar un pez y llevarlo a su nido como alimento; pues tenía la gran responsabilidad de criar y formar a sus aguiluchos, y enseñarles a enfrentar los retos que la vida ofrece, era su único objetivo.

El águila al notar la presencia de Alberto lo miró fijamente y le preguntó:
–    ¿A dónde te diriges buen hombre? , veo en tus ojos la alegría.

Alberto le contestó:
–    Es que ha nacido mi hijo y he venido al bosque a disfrutar, pero me siento un poco confundido.

El águila insistió:
–    Oye, ¿y qué piensas hacer con tu hijo?

Alberto le contestó:
–    Ah, pues ahora y desde ahora, siempre lo voy a proteger, le daré de comer y jamás permitiré que pase frío.  Yo me encargaré de que tenga todo lo que necesite, y día con día yo seré quien lo cubra de las inclemencias del tiempo; lo defenderé de los enemigos que pueda tener y nunca dejaré que pase situaciones difíciles.  No permitiré que mi hijo pase necesidades como yo las pasé, nunca dejaré que eso suceda, porque para eso estoy aquí, para que él nunca se esfuerce por nada.

Y para finalizar agregó:
–    Yo como su Padre, seré fuerte como un oso, y con la potencia de mis brazos lo rodearé, lo abrazaré y nunca dejaré que nada ni nadie lo perturbe.

El águila no salía de su asombro, atónita lo escuchaba y no daba crédito a lo que había oído.

Entonces, respirando muy hondo y sacudiendo su enorme plumaje, lo miró fijamente y le dijo:
–    Escúchame bien buen hombre.  Cuando recibí el mandato de la naturaleza para empollar a mis hijos, también recibí el mandato de construir mi nido.  Un nido confortable, seguro, a buen resguardo de los depredadores, pero también le he puesto ramas con muchas espinas ¿y sabes por qué?, porque aún cuando estas espinas están cubiertas por plumas, algún día, cuando mis polluelos hayan emplumado y sean fuertes para volar, haré desaparecer todo este confort, y ellos ya no podrán habitar sobre las espinas, eso les obligará a construir su propio nido.  Todo el valle será para ellos, siempre y cuando realicen su propio esfuerzo y aspiración para conquistarlo, con todo y sus montañas, sus ríos llenos de peces y praderas llenas de conejos.

–    Si yo los abrazara como un oso, reprimiría sus aspiraciones y deseos de ser ellos mismos, destruiría irremediablemente su individualidad y haría de ellos individuos indolentes, sin ánimo de luchar, ni alegría de vivir.  Tarde que temprano lloraría mi error, pues ver a mis aguiluchos convertidos en ridículos representantes de su especie me llenaría de remordimiento y gran vergüenza, pues tendría que cosechar la impertinencia de mis actos, viendo a mi decencia imposibilitada para tener sus propios triunfos, fracasos y errores, porque yo quise resolver todos sus problemas.

–    Yo, amigo mío, dijo el águila, podría jurarte que después de Dios, he de amar a mis hijos por sobre todas las cosas, pero también he de prometer que nunca seré su cómplice en la superficialidad de su inmadurez, he de entender su juventud, pero no participaré de sus excesos, me he de esmerar en conocer sus cualidades, pero también sus defectos y nunca permitiré que abusen de mí en aras de este amor que les profeso.

El águila calló y Alberto no supo qué decir, pues seguía confundido, y mientras entraba en una profunda reflexión, ésta, con gran majestuosidad levantó el vuelo y se perdió en el horizonte.  Alberto empezó a caminar mientras miraba fijamente el follaje seco disperso en el suelo, sólo pensaba en lo equivocado que estaba y el terrible error que iba a cometer al darle a su hijo el abrazo del oso.   Reconfortado, siguió caminando.  Sólo pensaba en llegar a casa, con amor abrazar a su bebé, pensando que abrazarlo sólo sería por segundos, ya que el pequeño empezaba a tener la necesidad de su propia libertad para mover piernas y brazos, sin que ningún oso protector se lo impidiera.

A partir de ese día Alberto empezó a prepararse para ser el mejor de los Padres.

Autor Desconocido

Luz en mi jardín


gardening

Marta le había pedido a Juan durante un año que le preparara la tierra para un jardín. Finalmente, él accedió. Prepararon juntos la tierra, mezclándola con los mejores fertilizantes y aditivos para su terreno.

A Marta no le gustaban las flores que habían en el vivero de la zona por lo que le pidió a su esposo que la dejase encargar por catálogo algunas variedades únicas. Eligió entusiasmada cada una, casi todas las plantas muy caras. Va a ser el jardín más lindo de todo el barrio, pensó. Nadie podrá igualar estas bellezas.

Las delicadas plantas llegaron por correo y Marta empezó a trabajar inmediatamente. Plantó y regó, puso fertilizante, observó y esperó. Pero no pasaba nada. Una por una, las hojas se fueron poniendo amarillas y se caían.

Al terminar la primavera, no le quedaba ni una sola planta. Todas se habían marchitado y muerto.

Marta le escribió una carta al vivero que le había enviado las plantas por correo exigiendo que le devolvieran el dinero.

Dos semanas después, recibió la respuesta.

“Señora, su carta indica que usted plantó las flores en una zona de sombra y les dio los mejores nutrientes disponibles. Sus plantas no crecieron por las siguientes razones:  Las plantó en un lugar equivocado. Usted mandó pedir plantas que necesitan recibir sol directamente. Aunque se esmeró en preparar el terreno, estas plantas, sin excepción mueren si no les da el sol. La próxima vez, por favor, lea las instrucciones antes de encargar las flores para plantar en su jardín.”

Vía Renuevo de Plenitud

No se enoje


enojado

El que se enoja a menudo es infeliz
y también hace infelices
a  los demás que lo soportan.
Porque la ira debilita, enferma y mata.
Porque la ira primero es roja llamarada y ciego furor,
mas después es lenta angustia y largo arrepentimiento.
Porque la ira es una enfermedad que no se cura con medicinas.
Porque el que se enoja se castiga ante todo a sí mismo.
Porque la ira apaga la luz del entendimiento como el golpe de viento
apaga la vela y no se puede discernir ni pensar.
Porque la ira no ayuda a la victoria,
sino que es causa de las derrotas.
Porque la ira distorsiona los hechos y ahuyenta la verdad.
Porque la ira nos obliga a decir cosas
que después hubiéramos preferido no decir.
Porque la ira nos aísla de los demás,
fomenta el rencor y la venganza.
Porque la ira destruye, en un momento,
la estructura que con el tiempo y la ecuanimidad
hemos construido.
Porque la ira es una epidemia que se propaga,
y qué molesto es convivir en un ambiente de enojones.
Porque la ira es síntoma de decadencia física y mental.
Porque la ira es preludio y causa de acciones negativas
que pueden destruir nuestro futuro.
Porque la ira va al apero de la mala educación.
Porque la ira es la barrera infranqueable a la amistad,
la comprensión y el amor.
¿Ya ve?
¡No se enoje y así prolongará y hará mas grata su existencia y…
la de los demás!

Montana


Joe Montana

Joe Montana

La mayoría de los estadounidenses oyen “Montana” y piensan en dos cosas: un estado y una estrella. Joe Montana es un grande del fútbol americano en todos los aspectos. Antes de retirarse, condujo a los “49 de San Francisco” a cuatro victorias del campeonato nacional. Sus cifras: 16 temporadas, 40.551 yardas, 3.409 pases completados, 273 tantos y el puntaje más alto en quarterback (92.3) de un pasador no activo de la historia. Una ciudad adoptó su nombre. Tanto sus compañeros como sus contrarios han elogiado su elegancia y habilidades cuando estaba bajo presión, y su capacidad de correr un “entrenamiento de dos minutos” y convertirlo en un puntaje ganador.

Sin embargo, antes eran pocos los que creían que Montana tuviese posibilidades de hacer algo grande. Se crió en Monongahela, Pennsylvania, a la gran sombra de anteriores grandes del fútbol americano tales como Unitas, Blanda y Namath. Cuando entró en el equipo del “Notre Dame”, estaba en la línea diecisiete. En la época en que estaba en secundaria, condujo a su equipo en 1979 a una victoria en un retorno a la Copa Cotton, pero ningún equipo de la NFL parecía interesarse por él. Dos días antes del reclutamiento atrajo atención de los seleccionadores y fue finalmente elegido por San Francisco en la tercera ronda, en la selección 82. ¡Una vez allí, estuvo sentado en el banco, detrás del quarterback de inicio, por una temporada y media!

No se dé por vencido. ¡Aún hay tiempo!

Vía Renuevo de Plenitud

Hay que sembrar para cosechar


cosecha

Lamentablemente, parece que el dicho de “nada es gratis en la vida” es verdad.

Y cuando leemos las enseñanzas de “El Secreto“, nos damos cuenta que atraemos lo que somos. Y más de una vez he escrito en este blog, que si no tengo amor, pues no puedo dar amor.

En días pasados, hubo cambios  gerenciales en el lugar donde trabajo. Hubo rotación y en su lugar fue nombrado a otra persona, proveniente de otra ciudad del país.

Y  se veía a la gran cantidad de empleados tristes por su partida. Porque como le dije a mi ex-jefe, normalmente las gestiones que llevamos a cabo como Gerentes están marcadas por aciertos y desaciertos, pero su gestión fue marcada por su sencillez y calidad humana.  Y es eso lo que la gente recuerda.

Por otro lado, vientos de cambio al nivel inmediato más bajo soplaban. Y daba tristeza el ver cómo la misma gente que lamentaba la partida del jefe, se alegraban por los cambios gerenciales en los niveles medios.

No podemos atornillarnos a los cargos, ni pensar que vamos a ocuparlos por toda la eternidad. Debemos utilizar nuestros medios para hacer el bien, sin mirar a quien, y lograr convertirnos en líderes.

Pero si usamos los cargos para satisfacer apetencias personales y hacer daño a las personas que dependen de nosotros, pues ellas mismas harán fiesta al saber que nos vamos.

Debo reconocer las cualidades de liderazgo de mi ex-jefe, pero también debo reconocer la total ausencia de liderazgo de quienes lo secundaban.

Suerte y éxito en el nuevo destino que la vida le depara!

Por eso se debe sembrar para cosechar, como lo señalaré con más detalle en el post de mañana.

Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

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7 cosas que no deben hacerse después de comer


No soy médico, y no he comprobado si esto es verdad o no, pero suena lógico…

Joey Chestnut batió record comiendo Hot Dogs

Joey Chestnut batió record comiendo Hot Dogs

1. No fume después de una comida! Experimentos de expertos prueban que fumar un cigarrillo después de comer es comparable a fumar DIEZ cigarrillos (las posibilidades de cáncer son mas altas).
2. No coma frutas inmediatamente despues de las comidas. Le hinchara el estomago. Por consiguiente, coma sus frutas una o dos horas antes o despues de la comida.
3. No beba te después de una comida porque las hojas de te contienen un alto contenido de acido.  Esta sustancia causara que el contenido de proteínas de la comida que ha consumido se vuelva mas pesado, haciendo difícil la digestión.
4. No apriete su cinturón después de comer. Apretar el cinturón después de una comida puede causar problemas intestinales.
5. No se bañe después de comer.  Bañarse producirá el incremento de flujo sanguíneo a las manos, piernas y cuerpo causando que la cantidad de sangre alrededor del estomago disminuya.  Esto debilitara el sistema digestivo en nuestro estomago.
6. No camine después de comer aun cuando haya escuchado decir a la gente que caminar unos cien pasos después de una comida hará que viva hasta los 99.  Caminar inmediatamente después de una comida dificultara al sistema digestivo absorber lo nutritivo de la comida que comemos. Espere al menos una hora después de una comida y después camine si quiere hacerlo.
7. No duerma inmediatamente después de comer.  Los alimentos no podrán ser digeridos correctamente y esto causara por lo tanto problemas gastro-intestinales.

Un dólar


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Un joven predicador fue invitado a último momento para que predicase un sermón en la iglesia de su ciudad. Siguiendo un impulso, usó como tema uno de los Diez Mandamientos: “No hurtarás”. A la mañana siguiente, subió a un autobús y le dio al conductor un billete de un dólar. El conductor le dio el cambio y él se dirigió a la parte trasera del vehículo. Echando un vistazo al cambio antes de guardarlo en su bolsillo, el hombre observó que el conductor le había dado diez centavos de más. Su primer pensamiento fue: La compañía de autobuses no se dará cuenta jamás de la pérdida de diez centavos.

Sin embargo, cambió de opinión rápidamente, sintiendo en su conciencia que los diez centavos no le pertenecían y que los debía devolver al conductor. Regresó al frente y le dijo al conductor: ” Usted me dio cambio de más”, y le devolvió los diez centavos.

Para su sorpresa, el conductor le contestó: “Sí, lo sé. Lo hice a propósito. Escuché su sermón ayer y lo estaba observando por el espejo mientras contaba su vuelto”.

El joven predicador había pasado la prueba a la cual fue sometido por el conductor… y dio un firme testimonio de su fe.

Vía Renuevo de Plenitud

El precio de dar en el blanco


arquero

Un rey, que en su carruaje pasaba por un pueblo, observó una flecha disparada exactamente en el centro de un blanco, que era el círculo dibujado en el tronco de un árbol.

Intrigado, se dió cuenta que además había en varios sitios otras flechas disparadas,  todas con la misma precisión en el centro del blanco. Sorprendido por la habilidad del arquero, mandó a sus pajes a buscarlo.

Después de algunos minutos encontraron al autor de los certeros disparos. Se trataba de un niño de no más de doce años.

– ¿Eres tú el hábil arquero? -preguntó el rey.

– Si, -respondió el chiquillo.

– ¿Cómo haces para ser siempre tan certero en tu puntería? preguntó de nuevo el rey.

– Es muy simple, -dijo el muchacho-,  primero disparo la flecha y después dibujo el blanco alrededor de ella.

Piensa por un momento si hacemos eso en nuestras vidas con las personas que nos rodean.

A veces juzgamos basados en nuestros prejuicios, les decimos a todos nuestra opinión y después buscamos cómo justificar nuestras ligerezas.

– Primero disparo y después pregunto –

A veces cometemos errores o maltratamos a los que nos rodean.  En vez de aceptar nuestra responsabilidad, nos ponemos a la defensiva y tratamos de justificar nuestra actitud.

¿Cuánta energía de vida desperdiciamos justificando actitudes con las que sólo pretendemos cubrir nuestros errores, miedo o inseguridades? ¿Cuánto daño innecesario nos causamos a nosotros mismos y a quienes amamos? ¿Qué precio pagamos con estas actitudes…?

Sólo por hoy elige pensamientos y actitudes positivas…  ¡Notarás la diferencia!

El loco Harry


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Hace una semana vi a Amy, una vieja amiga, en la tienda. Hace veinte años la presenté a mi mejor amigo, el Loco Harry. Se casaron y tuvieron dos maravillosos muchachos. Harry fue el caballero de honor en mi boda. Le conozco desde que tenía 13 años y hasta que me casé pasamos mucho tiempo juntos. Harry y yo éramos muy diferentes, pero éramos los mejores amigos. Teníamos gustos similares y ambos éramos gente de acción (ambos éramos adictos al trabajo, sin embargo). A mi esposa nunca le importó Harry y, a través del tiempo creó una situación por la que Harry
y yo no nos hemos visto en los últimos 5 ó 6 años aunque sólo vivimos a 8 kilómetros de distancia. Eso es muy triste y no es algo de lo que estoy orgulloso.

Al conversar con Amy le pregunté cómo le iba a Harry. Su rostro se entristeció y supe que algo estaba mal. Me dijo que Harry había muerto hacía dos años de cáncer pancreático. Como podrán suponer no tenía ni idea y me sentí como un completo idiota. Ella fue muy fuerte y tuve que luchar por retener las lágrimas. ¡Me sentí devastado!
Ella no sabía dónde vivía yo y no supo cómo contactarme. Me dijo que el ultimo año de vida de Harry fue el mejor que pasasen juntos como familia. Harry no podia trabajar así que dormía entre 18 y 20 horas al día. Cuando estaba despierto, estaba presente un 100%, invirtiendo tiempo de calidad con su familia. En ese ultimo año Amy dijo que él realmente llegó a conocer a sus hijos por vez primera.

Como podrán suponer, aprendí mucho ese día. A continuación les comparto algunos de los pensamientos que me llegaron y
que, espero, puedan aplicar a sus vidas:

* La vida es demasiado corta. Vivamos al máximo cada día. No nos preocupemos por las pequeñeces (y la mayor parte de las cosas por lo que lo hacemos son pequeñeces).

* Valoremos lo que tenemos. Harry y Amy eran una gran pareja con dos hijos maravillosos. Él invirtió la mayor parte de su tiempo acumulando riqueza, superándose, y menos tiempo en las cosas más importantes: la familia y los amigos.

* Nunca abandonemos a nuestros amigos. Tal vez nunca volvamos a verlos.

* Nunca podremos gastar demasiado tiempo con nuestros hijos.

* Un cónyuge que es un amigo y compañero del alma es la decisión más importante de nuestra vida. ¡Escojamos bien! Valoremos y respetemos a esa persona con todo el corazón.

* Cuidemos nuestra salud. Nunca sabemos cuándo el cuerpo nos dirá que tuvo suficiente.

* El tiempo es nuestro bien más valioso. Cómo lo invertimos es asunto nuestro. Es más valioso que todo el dinero del mundo. No podemos controlar el tiempo; es la única cosa que todos compartimos en igualdad. La manera como invertimos el tiempo es lo que hace la diferencia en nuestras vidas.

* Le llamábamos el “Loco Harry” porque siempre quería intentar cosas nuevas, divertirse y “simplemente hacerlo”. Aparte de no haber invertido suficiente tiempo como hubiese querido con su familia y amistades, Harry vivió una vida plena. Tocó a un montón de gente y todos fueron atraídos a él. Todos necesitamos ser un poquito locos y simplemente hacer cosas. No nos pongamos en la posición de decir: “Ojalá que hubiese hecho las cosas de manera diferente”. ¡Decidamos lo que queremos y hagámoslo!

* Si no tenemos un plan, ¡no importa cómo lleguemos allí! Sentémonos y decidamos qué es importante y qué necesitamos hacer para lograrlo. Cada vez que he tomado tiempo para definer una meta y planear cómo alcanzarla, he logrado cosas que sorprenderían a muchos.

* Vivamos por la Regla de Oro.

* Vivamos el momento. Lo que es importante es lo que hacemos ahora. El pasado se fue y el futuro todavía no llega.

* Divirtámonos.

Mark Stephens, Gerente Financiero del Banco Legacy, Harrisburg, PA Fuente: “As A Man Thinketh”

Vía Renuevo de Plenitud

Miedo a la soledad


Soledad

Cada día es más frecuente encontrarme con amigos que están en relaciones sin sentimiento, por costumbre, o con un “Peor es Nada“…

Y les pregunto, si no estás a gusto en esa relación, por qué no la terminas?

– Claro que no! No quiero quedarme sol@!!!

Y es que le tienen tanto miedo a la soledad! Yo mismo en semanas pasadas dudé si viajar o no a otro país. Y la duda era porque me iba solo. Al final me fui, solo, y disfruté mucho.

Y es que para estar en una relación, donde como dice la canción popularizada por Rocío Durcal, puede más la costumbre que el amor, es preferible buscar otros horizontes…

Y estar solo no es nada más no estar rodeado de personas. Hay personas que aún rodeados de ríos de personas, se sienten solos.

¿Y qué hacer? En primer lugar, debemos aprender a vivir nuestra soledad. Todos necesitamos en algún momento, vivir nuestra soledad. Así sea por instantes. Debemos aprender a disfrutar de nuestra soledad. Claro, todo con medida. Tampoco es que van a preferir estar solos todo el tiempo.

Hay muchas cosas que se pueden hacer estando solos. Y claro, hay cosas que se deben hacer acompañados. Pero mientras no podamos estar acompañados, pues vivamos nuestra vida en soledad.

No tengan miedo a la soledad. Una soledad bien llevada no es mala. Claro, una soledad deprimente, puede llevar a la enfermedad.

Depende de cada uno de nosotros…

Vivir estancandos en una relación sin sentido ni sentimiento, dejando de vivir otras experiencias. O vivir sin codependencias. libres y felices.

Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

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Las cosas pequeñas


Celebro la grandeza de las cosas pequeñas,
de las cosas triviales, sencillas, hogareñas.
Quisiera que este verso fuera un canto de gesta
que exalte las hazañas de la gente modesta.
Quisiera que este verso fuera un himno discreto
que exalte al hombre medio, responsable y concreto.
Quisiera que este verso resulte una balada
que exalte al hombre honrado y a la mujer honrada.
Celebro la batalla de apariencia anodina
que se libra en los campos de la diaria rutina.
Celebro a tanta gente que empieza la jornada
levantándose alegre en plena madrugada.
Celebro ese gobierno que ejercen las mujeres
y que los formularios definen: sus quehaceres.
Gobierno que se inicia cuando encienden puntuales
en sus casas dormidas los fuegos matinales.
Celebro los aromas que inundan la cocina:
celebro la fragancia del café y de la harina.
Celebro cada gesto, celebro cada frase,
preparando  los hijos cuando salen a clase:
que ajustar la corbata, que observar los detalles,
recomendar cuidado para cruzar las calles.
Y celebro a los chicos con delantales blancos
cuando escuchan atentos sentados en sus bancos.
Celebro las lecciones sabidas a conciencia,
los triángulos, los mapas pintados con paciencia.
Celebro la epopeya del trabajo bien hecho,
del horario completo, del deber satisfecho.
Celebro las proezas del último escribiente
que no demora el curso que sigue un expediente.
Celebro la respuesta simpática y precisa.
Celebro la fatiga detrás de una sonrisa.
Celebro la tarea comenzada y concluida.
Celebro la herramienta que se limpia y se cuida.
Celebro a quien mensura los alcances de un riesgo
cuando avanza prudente por atajos al sesgo.
Y celebro asimismo la decisión valiente
que lleva en ocasiones a jugarse de frente.
Celebro la costumbre de decir la verdad.
Celebro la constancia. Celebro la amistad.
Celebro la finura de esa ayuda encubierta
que se presta de modo que ninguno lo advierta.
Celebro los escritos con renglones prolijos.
Y celebro el coraje de tener muchos hijos.
Celebro que se cumplan los acuerdos verbales.
Celebro la clemencia de los buenos modales.
Celebro al funcionario que cumple sus funciones.
Y celebro al vecino que riega sus malvones.
Celebro a quien comparte la pesadumbre ajena.
Celebro a quien festeja la dulce Nochebuena.
Celebro al vigilante, celebro al carpintero.
Celebro el trato franco y el amor verdadero.
Celebro las parejas de novios que en verano
caminan por los parques tomados de la mano.
Y celebro el cariño de mujer y marido
cuando llevan ya un largo camino recorrido.
Celebro los abuelos que ríen con su nietos.
Celebro a quienes saben mantener los secretos.
Celebro al hombre humilde que construye un país:
del árbol florecido celebro la raíz.
Celebro a los que pisan con firmeza en el suelo
mientras alzan confiados sus ojos al cielo.
Y concluyo este verso con el párrafo aquel:
“quien es fiel en lo poco será en lo mucho fiel”

Juan Luis Gallardo

Haz el intento


bowling

Atreverse a enfrentar grandes retos no es tan malo después de todo son esos momentos los que nos permiten conseguir las oportunidades tan preciadas para los momentos mas oportunos de nuestras vidas, hacer el intento es decirle a los demás y a nosotros mismos que somos mas capaces de lo que creemos y que ciertamente lo podemos en gran manera lograr.

Como anécdota la semana pasada estuve haciendo realidad un sueño como es el practicar el bowling, desde hace algunos años lo he querido hacer mi deporte favorito (a lo mejor a estas alturas vaya a las olimpiadas, ja,ja), lo cierto del caso es que se dio la oportunidad y asistí al bowling guaraguao de Puerto La Cruz y lo que nunca me espere, estaban nada mas y nada menos que los campeones nacionales e internacionales en esta disciplina que pertenecen a Venezuela y mas concreto al Edo Anzoategui.

Ahora bien lo importante es que me atreví y mayor emoción cuando comencé a luchar por lo que deseo, usted también puede, no le tema al caerse o fallar, ello no es mas que la preparación para llegar lo mas lejos posible en su carrera, atrévase a fallar pero también a levantarse y continuar adelante a pesar de los errores que usted pueda cometer, viva la emoción de hacer algo diferente y algo que durante mucho tiempo tal vez ha deseado, no lo deje para el olvido ni ahogue sus penas en lagrimas que de alguna u otra manera se pudieron ahorrar.

Haz el intento de hacer lo que haz querido hacer, no te preocupes por los que están en derredor y por las criticas que podrás recibir.

Los grandes hombres que han triunfado a lo largo de la historia decidieron salir adelante por encima y por sobre cualquiera de las circunstancias que pudieron haber encarado en las olas entespestivas de la profunda mar y de las situaciones adversas que pudieron ahogar sus vidas, pero lo mas importante es que lo intentaron de día y de noche, con fuerzas y sin ellas, con deseo o con ganas de llorar o de rendirse, hacer el intento y los subsiguientes que sean necesarios es la mejor y mayor muestra de perseverancia y además es un indicativo que estas acortando la meta y por lo tanto el objetivo esta mucho mas cerca del día anterior.

Hacer el intento es mostrar el carácter que se ha forjado en el intelecto y en el alma de los hombres que hemos decidido no conformarnos al presente sino mirar hacia el futuro con mas y mayor optimismo y plenamente con vencidos que la lucha por llegar a la meta ha comenzado y terminara dependiendo del corazón que coloquemos en ello. No se rinda que apenas esta comenzando la carrera hacia el éxito, tome todo su arsenal y continúe una y otra vez mas, solo la constancia le permitió a la humanidad contar con grandes almas que luego de miles de intentos y oportunidades consiguieron aquel “imposible” por el que luchaban, ciertamente no fue de la noche a la mañana, pero en su momento de que fue, lo fue.

Sigue adelante y no te rindas, recuerda que si te rindes pierdes, el mayor de los éxitos para ti.

Jairo Rolando Mendoza
Via Renuevo de Plenitud

Vida sin amor


La vida sin justicia y sin amor… te hace duro.
La inteligencia sin amor… te hace cruel.
La amabilidad sin amor… te hace hipócrita.
La fe sin amor… te hace fanático.
El deber sin amor… te hace distante.
La cultura sin amor… te hace distante.
El orden sin amor… te hace complicado.
La agudeza sin amor… te hace arrogante.
El honor sin amor… te hace arrogante.
El apostolado sin amor… te hace extraño.
La amistad sin amor… te hace interesado.
El poseer sin amor… te hace avaricioso.
La responsabilidad sin amor… te hace implacable.
El trabajo sin amor… te hace esclavo.
La ambición sin amor… te hace injusto.

Esfuérzate!


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Hubo una vez un jovencito que vivió una de las vidas más miserables. Huérfano antes de los tres años; fue recogido por extraños. Fue expulsado del colegio, sufrió la pobreza y como resultado de heredar debilidad física, desarrolló un serio problema en el corazón siendo adolescente. Su amada esposa murió al comienzo de su matrimonio. Vivió como un inválido la mayor parte de su vida adulta, y murió a la joven edad de cuarenta años. Según todas las apariencias, él fue derrotado por la vida y sentenciado a ser olvidado por la historia.

Aún así, nunca dejó de intentar expresarse y alcanzar el éxito durante los veinte años de vida de carrera activa. En ese período, él produjo algunos de los más brillantes artículos, ensayos y críticas que se hayan escrito jamás. Su poesía aún se lee extensamente y la estudian casi todos los estudiantes de las escuelas superiores de los Estados Unidos. Sus cuentos son cortos e historias de detectives famosos. Uno de sus poemas, exhibido en la famosa Biblioteca de Huntington en California, ha sido valorado en más de cincuenta mil dólares, mucho más de lo que este joven ganara en toda su vida.
¿Su nombre? Edgar Allan Poe.

¡Las circunstancias no afectan tus oportunidades para el éxito tanto como tu nivel de esfuerzo!

La necesidad mayor del mundo es la visión. No hay situaciones desesperadas, solo personas que piensan de forma desesperada.

Vía Renuevo de Plenitud

A repartir volantes


amanecer

Todos los Domingos por la tarde, después del servicio mañanero en la iglesia, el Pastor y su hijo de 11 años iban al pueblo a repartir volantes a cada persona que veían. Este Domingo en particular, cuando llegó la hora de ir al pueblo a repartir los volantes, el tiempo estaba muy frío y comenzó a lloviznar. El niño se puso su ropa para el frío y le dijo a su padre, ‘OK, papá, estoy listo’.

Su papá, el Pastor, le dijo, ‘Listo para qué?’

‘Papá, es hora de ir afuera y repartir nuestros volantes.’

El papá respondió, ‘Hijo, esta muy frío afuera y está lloviznando.’

El niño miró sorprendido a su padre y le dijo, ‘Pero Papá, la gente necesitan saber de Dios aún en los días lluviosos.’

El Papá contestó , ‘Hijo yo no voy a ir afuera con este tiempo.’

Con desespero, el niño dijo, ‘Papá, puedo ir yo solo? Por favor?

Su padre titubeó por un momento y luego dijo, ‘Hijo, tú puedes ir. Aquí tienes los volantes, ten cuidado.’

‘Gracias papá!’

Y con esto, el hijo se fue debajo de la lluvia. El niño de 11 años caminó todas las calles del pueblo, repartiendo los volantes a las personas que veía.

Después de 2 horas caminando bajo la lluvia, con frío y su último volante, se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien a quien darle el volante, pero las calles estaban totalmente desiertas.    Entonces él se viró hacia la primera casa que vio, caminó hasta la puerta del frente, tocó el timbre varias veces y esperó, pero nadie
salió.

Finalmente el niño se volteó para irse, pero algo lo detuvo. El niño se volteó nuevamente hacia la puerta y comenzó a tocar el timbre y a golpear la puerta fuertemente con los nudillos. Él seguía esperando, algo lo aguantaba ahí frente a la puerta. Tocó nuevamente el timbre y esta vez la puerta se abrió suavemente.

Salió una señora con una mirada muy triste y suavemente le preguntó,
‘Qué puedo hacer por ti, hijo.’
Con unos ojos radiantes y una sonrisa que le cortaba las palabras, el niño dijo, ‘Señora, lo siento si la molesté, pero sólo quiero decirle que *DIOS REALMENTE LA AMA* y vine para darle mi último volante, que habla sobre DIOS y SU GRAN AMOR. El niño le dio el volante y se fue.

Ella solo dijo, ‘GRACIAS, HIJO, y que DIOS te bendiga.’

Bien, el siguiente domingo por la mañana el pastor estaba en el púlpito y cuando comenzó el servicio preguntó, ‘Alguien tiene un testimonio ó algo que quiera compartir?.

Suavemente, en la fila de atrás de la iglesia, una señora mayor se puso de pie. Cuando empezó a hablar, una mirada radiante y gloriosa brotaba de sus ojos:

‘Nadie en esta iglesia me conoce. Nunca había estado aquí, incluso todavía el domingo pasado no era Cristiana. Mi esposo murió hace un tiempo atrás dejándome totalmente sola en este mundo. El domingo pasado fue un dia particularmente frío y lluvioso, y también lo fue en mi corazón; ese día llegué al final del camino, ya que no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir. Entonces tomé una silla y una soga y subí hasta el ático de mi casa. Amarré y aseguré bien un extremo de la soga a las vigas del techo; entonces me subí a la silla y puse el otro extremo de la soga alrededor de mi cuello. Parada en la silla, tan sola y con el corazón destrozado, estaba a punto de tirarme cuando de repente escuché el sonido fuerte del timbre de la puerta. Entonces pensé, ‘Esperaré un minuto y quien quiera que sea se irá’.

Yo esperé y esperé, pero el timbre de la puerta cada vez era más insistente, y luego la persona comenzó a golpear la puerta con fuerza. Entonces me pregunté, QUIEN PODRÁ SER? Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme! Solté la soga de mi cuello y fui hasta la puerta, mientras el timbre seguía sonando cada vez con mayor insistencia.

Cuando abrí la puerta no podía creer lo que veían mis ojos, frente a mi puerta estaba el más radiante y angelical niño que jamás había visto. Su sonrisa, ohhh, nunca podré describirla! Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón, muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida, cuando dijo con voz de querubín , ‘SEÑORA , sólo quiero decirle que DIOS realmente la ama.’

‘Cuando el pequeño ángel desapareció entre el frío y la lluvia , cerré mi puerta y leí cada palabra del volante. Entonces fui al ático para quitar la silla y la soga. Ya no las necesitaría más. Como ven ahora soy una hija feliz del REY. Como la dirección de la iglesia
estaba en la parte de atrás del volante, yo vine personalmente decirle
GRACIAS a ese pequeño ÁNGEL DE DIOS que llegó justo a tiempo y, de
hecho, a rescatar mi vida de una eternidad en el infierno.’

Todos lloraban en la iglesia. El Pastor bajó del pulpito hasta la primera banca del frente, donde estaba sentado el pequeño ángel; tomó a su hijo en sus brazos y lloró incontrolablemente.

Probablemente la iglesia no volvió a tener un momento más glorioso.

La luz


cine

Una vez estaba en cine cuando de repente se fué la energía eléctrica. En ese momento hubo pánico y hubo alguien que gritó: “Se fué la luz”, otro dijo “Está muy oscuro!”, posterior a eso hubo otro que sacó una linterna y calmó la situación mientras volvía la corriente.

En esta vida hay dos tipos de personas, unos que se dedican a hablar de lo que es obvio y no hacen nada para solucionarlo, y otros que son una luz para todos aquellos que necesitan guía.

¿Cual de ellos eres tú? ¿Iluminas a los demás con tus buenas obras y palabras o te limitas a ver como otros caen y no haces nada para ayudarles?

Vía Renuevo de Plenitud

El Secreto (2)


el secreto

El rabino Amran Anidjar nos enseña que cada uno, en el transcurso de su vida, preguntará a menudo acerca de cuál es el secreto para lograr la felicidad, qué es lo que causa la tristeza y cuál es la fórmula para poder ser felices en la vida. El rostro común de una persona en la calle, lamentablemente refleja preocupación, apatía, inseguridad y si de repente vemos a alguien feliz, rápidamente nos preguntamos sorprendidos ¿qué le pasa? Y eso sucede porque la gente no se dedica a profundizar y averiguar cuál es la causa de la tristeza y de la felicidad. Nuestros sabios nos explican que la tristeza es consecuencia de la sensación de que nos falta algo, es decir, cuando la persona siente que le falta un hogar, que carece de dinero, que no tiene descendencia, que no tiene una pareja que le quiera, está triste porque no alcanza a tener todo lo que anhela. La felicidad y la alegría se producen cuando logra obtener lo que le faltaba. Si adquiere una casa, está feliz; si logra obtener dinero está satisfecho; si compró un carro, está orgulloso. Por eso dijeron nuestros sabios: que rico es aquel que está feliz con la parte que le corresponde en este mundo. En esta pequeña frase está todo el secreto de la felicidad, ya que nos enseña que no hay ningún problema en que nos fijemos metas y tratemos de alcanzarlas, pero que no nos amarguemos mientras la conseguimos, sino que debemos alegrarnos con lo que tenemos y sentir que no nos falta nada lo que no poseamos, aprendiendo siempre a ver la mitad de vaso lleno y no vacío. Esa fue básicamente la diferencia entre los hijos del Patriarca Itzjak, Esav y Iaacov. Esav dijo: “yo tengo mucho” y Iaacov le contestó, “lo tengo todo”. Aquí está toda la sabiduría, una persona que siente que tiene mucho, le gustará tener “mucho más”, pero si una persona siente que lo tiene todo, no necesitará más nada, alcanzará la abundancia, por lo tanto estará alegre y satisfecha constantemente.

José Melamed. Vía El Universal.  (joemelamed@yahoo.com)

El hijo del Médico


sala de emergencias

Una vez, un niño entró en la sala de emergencia de un hospital tras haber sido atropellado. El motorizado que lo auxilió, al solicitársele que efectuara el depósito necesario para atender al niño, informó que no poseía en ese momento efectivo o cheque que pudiera dejar en garantía, pero que, si el hospital aceptase, efectuaría el depósito a primera hora de la mañana.

La enfermera, ante la imposibilidad de ordenar que el niño fuera atendido, fue a consultar el caso con uno de los directores del hospital que, justamente esa noche, estaba de guardia. El doctor no dio la orden de atenderlo, hecho que condujo a la muerte de la criatura. Cuando un rato después, el médico fue llamado para firmar el deceso del niño, descubre que éste era su hijo, quien pudo haberse salvado si hubiese sido atendido.

Vía Renuevo de Plenitud

Mi novi@ es casad@


triangulo amoroso

Cada día me asombro, al ver que ha aumentado la cantidad de personas que son “novi@s” de una persona casada.

Y parece mentira, pero se nombran “novi@”, aun cuando el término correcto sería “amante”.

Y aveces uno se da cuenta cuando una amiga es novia de un hombre casado. Tiene novio, pero nadie lo conoce. En fechas festivas y familiares, se las pasa sola (ya que el “novio” está con su familia de verdad). En las vacaciones vemos que se va sola a visitar amigos en otras partes. En las fiestas de la compañía, pues también va sola…

Claro, a veces ocurre igual con los amigos que son “novios” de mujeres casadas.

Pero, ¿y por qué se fijan en una persona casada, habiendo tantas personas solteras? (Jeje, tanta agua y yo con sed)…

A veces es fácil recriminarles, y denominarles “rompe hogares” (aunque eventualmente, todos son rompe hogares en potencia). Pero no todos van con esa intención de destruir hogares.

Hay quienes piensan que, mejor así.  No hay responsabilidad. En el caso de la mujer, pues no tiene ni que cocinar ni lavar ni efectuarle tareas domésticas al “novio”. Y aún mejor, en la mañana al despertar ya él no está.

Otros piensan, pues que le da a su “novi@” lo que su cónyugue no le da. Y así le complementan la vida.

Otros se enamoran de esa persona, y no les importa recibir migajas de cariño…

Pero, ¿y qué vida esperan las personas que se buscan novi@s casad@s? Una vida sin futuro? ¿Una vida de diversión y de parranda? ¿O en el fondo guardan la esperanza que la otra persona deje a su actual cónyugue y se queda a su lado?

A veces es difícil recriminar, o reclamar, o hasta opinar.  Cada circunstancia es particular.

Sin embargo, quisiera saber qué piensas tu…

Si te da pena, escribe un comentario anónimo y comparte tu opinión…

Luis Castellanos

Reflexiones Diarias

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¿Cómo ser feliz?


El primer punto esencial acerca de la felicidad que nuestros sabios nos enseñan es que el aclarar una duda, estar seguro y llegar a la verdad sobre lo que uno antes estaba confundido, lograr esa seguridad y certeza nos hace feliz: “No hay alegría comparada a aquella proveniente de resolver una duda”, de lo que se deduce, que el tener dudas absorbe nuestra alegría, si no estamos seguros no podemos ser felices.

El segundo punto: para ser feliz debes estar contento, satisfecho. Confortable… pero ello no significa que tú no tienes nada que hacer, estar contento significa que yo trabajo duro, tengo una gran tarea que cumplir, tengo una carga pesada, pero lo hago con alegría. Las personas verdaderamente humildes son felices… ¿Quién es una persona humilde? Es alguien que sabe que trabaja duro, sabe que es una buena persona, sabe que hizo lo mejor posible, pero al mismo tiempo reconoce que lo que recibe es mucho más de lo que merece… en cambio, una persona arrogante, aunque no haya realizado una gran labor ni se haya esforzado tanto, siente que merece y merece… y todo lo que reciba lo ve como algo merecido y es por ello que esa persona no puede lograr la felicidad.

Hasta aquí hemos tratado dos ingredientes de la felicidad. El primero: ser una persona segura, lograr la seguridad y certeza en cada aspecto de la vida, y segundo: estar satisfecho y sentirse confortable con el trabajo.

El tercer punto es la “gratitud”. ¿Debemos ser agradecidos? ¿Tenemos por qué estar agradecidos? Absolutamente sí, la vida misma no la merecemos, ¡cada niño que nace no hizo nada para merecer la vida! Es un regalo, y cada día de vida tampoco lo merecemos y es por eso que lo primero que debemos hacer al despertarnos por la mañana es agradecer a Dios por darnos la vida.

José Melamed (josemelamed@yahoo.com)

Vía El Universal

Sigue Corriendo


John Stephen Akhwari

John Stephen Akhwari

Tal vez hayas escuchado la historia de John Stephen Akhwari, el corredor de maratones de Tanzania que quedó en último lugar en las Olimpíadas de 1986 en México. Ningún corredor que ha terminado en último lugar ha quedado tan atrás.

Se lesionó mientras viajaba y entró al estadio cojeando con la pierna ensangrentada y vendada. Había pasado más de una hora desde que el resto de los corredores terminó la carrera. Sólo quedaban unos cuantos espectadores en las gradas cuando Akhwari terminó de cruzar la meta.

Cuando le preguntaron por qué siguió corriendo a pesar del dolor, Akhwari contestó: «Mi país no me envió a México a iniciar la carrera. Me envió a terminarla.»

La actitud de este atleta debe ser la nuestra a medida que envejecemos. Tenemos «una carrera por delante» (Hebreos 12:1), y hemos de seguir corriendo hasta que lleguemos a la meta final.

Nadie es demasiado viejo para servir a Dios. Debemos seguir creciendo, madurando y sirviendo hasta el final de nuestros días. Desperdiciar nuestros últimos años es robar a la Iglesia los dones selectos que Dios nos ha dado para compartir. Hay un servicio que prestar. Todavía hay mucho que hacer.

Así que sigamos corriendo «con paciencia». Terminemos la carrera. . . con firmeza.

David Roper

Via Renuevo de Plenitud

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