Archivos Mensuales: febrero 2009

Crisis de Albert Einstein


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Martes de Carnaval


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Martes de Carnaval. Nos leemos mañana…

Lunes de Carnaval


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Lunes de Carnaval. Nos leemos el miércoles…

¡No le eches la culpa a la Lechuga!


lechugaUna noche, varios estudiantes esparcieron queso Limburgo sobre el labio superior de un compañero de cuarto mientras éste dormía.

Al despertarse, el joven sintió el mal olor y exclamó: “¡Esta habitación huele mal!”

Se asomó al pasillo y dijo: “¡El pasillo huele mal!”

Saliendo del dormitorio dijo: “¡El mundo entero huele mal!”

¿Cuánto tiempo crees que tardó en darse cuenta de que el problema estaba debajo de su nariz?

Es fácil, y hasta nos resulta natural, encontrar defectos en el mundo que nos rodea, y seguir ciegos a la manera en que contribuimos al problema. ¿Seremos nosotros el problema?

Cuando plantamos lechuga y no crece bien, no le echamos la culpa a la lechuga, sino que buscamos las razones por las cuales no está creciendo bien. Tal vez necesite fertilizante, o más agua, o menos sol.

En el huerto de nuestras relaciones interpersonales, nuestro trabajo como jardineros es buscar el clima más propicio y nutrir el suelo. Debemos quitar la maleza del negativismo y la autojustificación para proteger las tiernas plantas del calor de los celos y de los fuertes vientos de la ira.

Vía Renuevo de Plenitud

Cuando conoces la verdad


paisaje-desde-el-trenEl tren ha comenzado a moverse. Está cargado de gente de todas las edades, la mayoría obreros y jóvenes estudiantes de universidad, tanto hombres como mujeres. Cerca a la ventana se sentaba un anciano con su hijo de 30 años.

Mientras el tren se mueve, el hijo está sobrecogido de gozo, encantado por el paisaje fuera.

“Ve, papá, el paisaje de los árboles verdes alejándose es muy hermoso”.

Esta conducta del hijo de 30 años hizo que los demás se sintieran incómodos con él. Todos comenzaron a murmurar una cosa u otra acerca de este hijo.

“Este tipo parece estar loco”, el recién casado Anup le susurró a su esposa.

De repente comenzó a llover. Las gotas de lluvia cayeron sobre los pasajeros a través de la ventana abieta. El hijo de 30 años, lleno de gozo decía: “Ves, papá, cuán hermosa es la lluvia…”

La esposa de Anup se molestó con las gotas de lluvia, ya que caían sobre su nuevo vestido, dañándolo.

“Anup, ¿no puedes ver que está lloviendo? Usted, anciano. Si su hijo no se siente bien, llévelo a un asilo mental pronto y no moleste a los demás”.

El anciano titubeó primero y entonces contestó en tono bajo: “Regresamos a casa del hospital. Mi hijo fue dado de alta esta mañana. Nació ciego y no fue sino hasta la semana pasada que recobró la vista. La lluvia y la naturaleza son nuevas a sus ojos. Por favor, perdónennos la inconveniencia causada”.

Kartik Bodawala, Indi

Feliz Día del Amor y de la Amistad!!!


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No te rindas nunca


hiedraUna vez más, la joven maestra leyó la nota adjunta a la hermosa planta de hiedra.

“Gracias a las semillas que usted plantó, algún día seremos como esta hermosa planta. Le agradecemos todo lo que ha hecho por nosotras. Gracias por invertir tiempo en nuestras vidas”.

Una amplia sonrisa iluminó el rostro de la maestra mientras por sus mejillas corrían lágrimas de agradecimiento. Como el único leproso que manifestó gratitud hacia Jesús cuando fue sanado, las chicas a quienes les había dado clase en la escuela dominical, se acordaban de agradecer a su maestra. La planta de hiedra representaba un regalo de amor.

Durante meses la maestra regó fielmente la planta en crecimiento. Cada vez que la miraba, recordaba a esas adolescentes especiales y eso la animaba a seguir enseñando.

Pero al cabo de un año, algo sucedió. Las hojas empezaron a ponerse amarillas y a caerse; todas, menos una. Pensó en deshacerse de la hiedra, pero decidió seguir regándola y fertilizándola. Un día, al pasar por la cocina, la maestra vio que la planta tenía un brote nuevo. Unos días después, apareció otra hoja, y luego otra más. En pocos meses, la hiedra estaba otra vez convirtiéndose en una hermosa planta.

Henry Drummond dice: “No pienses que no pasa nada, simplemente, porque no ves tu crecimiento, o no escuchas el zumbido de los motores. Las grandes cosas crecen silenciosamente”.

Hay pocas alegrías más grandes que la bendición de invertir fielmente amor y tiempo en las vidas de otras personas. ¡Nunca, nunca te des por vencido con esas plantas!

Más frases para compartir


La humildad no implica que pensemos menos de nosotros mismos, sino que pensamos menos en nosotros mismos. –Ken Blanchard

Una vez que termina el juego, el rey y el peón regresan a la misma caja. –Proverbio italiano

El corazón, al igual que la uva, es dado a entregar su cosecha en el mismo momento en que parece estar aplastado. –Roger Houseden

Cuando las telarañas se unen, pueden atar a un león. –Proverbio etíope

Lo más grande en este mundo no consiste tanto en dónde estamos parados como en qué dirección nos estamos moviendo. –Johann Wolfgang von Goethe

La voluntad necesita ser más fuerte que la habilidad. –Muhammad Alí

Un verdadero amigo nunca se entremete en nuestro camino a menos que vayas cuesta abajo. –Arnold Glasgow

Auto-disciplina es cuando nuestra conciencia nos pide hacer algo y no le contestamos. –W.K. Hope

No podemos tener un mejor mañana si seguimos pensando acerca del ayer todo el tiempo. –Charles F. Kettering

Sólo aquellos que se atreven a fracasar en grande llegan a realizar grandes logros. –Robert F. Kennedy

La habilidad podrá llevarnos a la cima, pero se necesita carácter para permanecer allí. –John Wooden

Tan sencillo como pueda sonar, todos necesitamos intentar ser la mejor persona posible: tomando las mejores decisiones y sacándole el máximo provecho a los talentos que nos han sido dado. –Mary Lou Retton

El temor es solo tan profundo como lo permita la mente. –Proverbio japonés

Hay dos opciones primordiales en la vida: aceptar las condiciones tal como existen o aceptar la responsabilidad de cambiarlas. –Denis Waitley

Nosotros somos el único problema que jamás tendremos y también somos la única solución. –Bob Proctor

Son nuestras escogencias –y no la suerte– la que determinan nuestro destino. –Jean Nidetch

El gozo es el sentimiento de sonreírnos por dentro. –Melba Colgrove

Un buen jefe


cientificos-trabajandoHabía como 70 científicos trabajando en un intenso proyecto. Todos estaban realmente frustrados debido a la presión del trabajo y las demandas de su jefe, pero todos se mantenían leales a su jefe y no pensaron en abandonar sus trabajos.

Un día, un científico se acercó al jefe y le dijo: “Señor, le prometí a mis hijos que los llevaría a la exhibición en el pueblo así que quiero salir a las 5:30 PM”. Su jefe contestó: “Está bien, puedes irte temprano hoy”.

El científico comenzó a trabajar. Continuó trabajando después de almuerzo. Como siempre, se involucró tanto que sólo miró su reloj cuando sintió que estaba cerca de terminar. La hora fue 8:30 PM. De repente recordó la promesa hecha a sus hijos.

Buscó a su jefe pero no estaba por allí. Habiéndole notificado en la mañana, cerró todo y se fue para su casa. En lo profundo de su ser se sentía culpable de hacerle fallado a sus hijos. Llegó a casa y sus hijos no estaban.

Su esposa estaba sentada en el pasillo leyendo revistas. La situación era explosiva; cualquier conversación podría tener un efecto boomerang. Su esposa le preguntó: “¿Quisieras tomar café o querrías la cena de una vez, si tienes hambre?”

El hombre respondió: “Si quieres tomar café, yo también… pero, ¿y qué de los niños?” Su esposa contestó: “¿No sabes? Tu jefe llegó aquí a las 5:15 PM y llevó a las niños a la exhibición”.

Lo que pasó en realidad fue lo siguiente. El jefe que le había dado permiso le observaba trabajar con mucha seriedad a las 5.00 PM. Pensó para sí: esta persona no va a dejar su trabajo, pero si se le prometió a sus hijos, ellos debieran disfrutar de la visita a la exhibición. Así que tomó la iniciativa de llevarlos a la exhibición.

El jefe no tenía que hacerlo cada vez. Pero una vez hecho, se estableció la lealtad. Esa es la razón por la que todos los científicos en la empresa continúan trabajando para ese jefe a pesar de que el estrés es tremendo.

De paso, ¿pudieran adivinar quién era el jefe? No era otro que el cerebro detrás de los exitosos programas de proyectiles y armas nucleares de la India:  el Dr. APJ Abdul Kalam, ex Presidente de la India.

Autor Desconocido; enviado por Kartik Bodawala, India.

20 Paradojas Célebres


  1. Paradoja de los Sentimientos (y la Lógica): “El corazón tiene razones que la razón no entiende” (Pascal).
  2. Paradoja de la Ceguera: “Lo esencial es invisible a los ojos. Sólo se ve con el corazón” (Saint Exupery. En “El Principito”).
  3. Paradoja de la Improvisación: “La mejor improvisación es la adecuadamente preparada”.
  4. Paradoja de la Cultura:  “La televisión es una fuente de cultura, cada vez que alguien la enciende me voy a la habitación de al lado a leer un libro” (Groucho Marx).
  5. Paradoja de la Ayuda: “Si deseas que alguien te haga un trabajo pídeselo a quien esté ocupado; el que está sin hacer nada te dirá que no tiene tiempo”. 
  6. Paradoja del Dinero: “Era un hombre tan pobre, tan pobre, tan pobre, que lo único que tenía era dinero”. 
  7. Paradoja del Tiempo: “Vísteme despacio que tengo prisa” (Napoleón Bonaparte a sus ayudantes).
  8. Paradoja de la Tecnología: “La tecnología nos acerca a los más lejanos y nos distancia de los más próximos” (Michele Norsa). 
  9. Paradoja del Sentido: “No llega antes el que va más rápido sino el que sabe dónde va” (Séneca).
  10. Paradoja de la Felicidad: “Mientras que objetivamente estamos mejor que nunca, subjetivamente nos encontramos profundamente insatisfechos” (José Antonio Marina).
  11. Paradoja de la Sabiduría: “Quien sabe mucho, escucha; quien sabe poco, habla. Quien sabe mucho, pregunta; quien  sabe poco, sentencia”.
  12. Paradoja de la Generosidad: “Cuanto más damos, más recibimos”.
  13. Paradoja del Conocimiento: “El hombre busca respuestas y encuentra preguntas”.
  14. Paradoja del Humor: “La risa es una cosa demasiado seria” (Groucho Marx).
  15. Paradoja de lo Cotidiano: “Lo más pequeño es lo más grande”
  16. Paradoja del Silencio: “El silencio es el grito más fuerte” (Shopenhauer).
  17. Paradoja de la Experticia: “No hay nada peor que un experto para evitar el progreso en un campo”.
  18. Paradoja de la Riqueza: “No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita”.
  19. Paradoja del Cariño: “Quien te quiere te hará sufrir”.
  20. Paradoja del Disfrute: “Sufrimos demasiado por lo poco que nos falta y gozamos poco de lo mucho que tenemos” (Shakespeare).

El Problema


monjes-tibetanosCuenta la leyenda que en un monasterio budista ubicado en una ladera casi inaccesible de las frías y escarpadas montañas de los Himalayas,  un buen día uno de los monjes guardianes amaneció sin vida..

Le hicieron los rituales tibetanos propios para esas ocasiones, llenas de profundo respeto y misticismo.

Sin embargo, era preciso que algún otro monje asumiera las funciones  del puesto vacante del guardián. Debía encontrarse el monje adecuado para llevarlas a cabo.

El Gran Maestro convocó a todos los discípulos del monasterio para determinar quien ocuparía el honroso puesto de Guardián.

El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, colocó una magnífica mesita en el centro de la enorme sala en la que estaban reunidos y encima de ésta, colocó un exquisito jarrón de porcelana, y en él, una rosa amarilla de extraordinaria belleza y dijo:

– “He aquí el problema. Asumirá el puesto de Honorable Guardián de nuestro monasterio el primer monje que lo resuelva.”

Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un jarrón de gran valor y belleza, con una maravillosa flor en el centro.

Los monjes se quedaron como petrificados, en  el más respetuoso silencio, hundidos en sus interrogantes internas…

Qué representaría ese bello jarrón con flores?
Qué hacer con él?
Cuál podría ser el enigma encerrado en tan delicada belleza?
Simbolizaría acaso las tentaciones del mundo?
Podría ser algo tan simple como que necesitara agua la flor?
Eran  tantas  preguntas…..

En momento determinado, uno de los discípulos sacó una espada, miró al Gran Maestro, y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y …  Zaz!!  destruyó todo de un sólo golpe.

Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo:

– “Alguien se ha atrevido no sólo a dar solución al problema, sino a eliminarlo. Honremos a nuestro nuevo Guardián del Monasterio”.

En realidad, poco importa cuál sea el problema. Hay problemas cuyo aspecto nos confunde, pues halaga los sentidos. En el fondo sigue siendo un problema. Si es un problema, es exactamente eso: un problema, y precisa ser eliminado, no importa que se trate de una mujer sensacional, o de un hombre maravilloso o de un gran amor que se esfumado; por más hermoso que haya sido la experiencia que has vivido o lo significaba que haya sido la persona con quien has estado, si no existiera más sentido para ello en tu vida, tiene que ser eliminado.

Muchas personas cargan la vida entera el peso de cosas que fueron importantes en su pasado y que hoy solamente ocupan un espacio inútil en sus mentes, espacio que es indispensable para recrear la vida.

Un antiguo proverbio Chino dice:

“Para que tú puedas beber vino en una copa que se encuentra llena de Té, es necesario primero tirar el té, y entonces podrás servir y beber el vino.”

Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios, hasta llegar a las personas del pasado que no tienen más sentido que sigan ocupando un espacio en tu mente.

Exígete a ti mismo lo que te gustaría exigirles a los demás, y a los demás déjalos tranquilos sin esperar NADA de ellos. Así te ahorrarás disgustos.

No te quejes con tu Dios diciéndole que tienes un gran problema, dile a tu problema que tienes un gran Dios.

Camina hacia tu sueño


jan-than-vanlhelEl día que decidió construir una casa con botellas de vino vacías, familiares, amigos y conocidos creyeron que estaba loco y le instaron a desistir del proyecto. Jan Than Vanlhel no los escuchó. Sonreía al escucharles, pero nada más.

La tarea fue ardua. De día trabajaba como contador en una empresa inglesa. En las noches, muy a pesar de su orgullo, salía hasta los sitios donde se concentraban los desechos. Cada envase era guardado cuidadosamente, y luego en casa, almacenado de acuerdo con el tamaño y la densidad del vidrio. Era un trabajo artesanal.

La estructura comenzó a levantarse en un enorme terreno. Cada frasco era unido a otro con una silicona especial. Lo difícil eran los vientos que en determinadas épocas del año son demasiado fuertes. Las corrientes de aire producían la caída de las paredes y columnas.

Al despertar la mañana Jan Than se encontraba con la desagradable sorpresa de que tenía que comenzar de nuevo. Sólo encontraba un montón de cristal roto. Sin embargo, se reponía del desánimo y reemprendía la tarea.

Demoró tres años. Lo logró. La construcción de tres alcobas, un baño y una cocina, fue por mucho tiempo el atractivo de los visitantes. Nadie podía creer que alguien se propusiera acometer un proyecto de tales dimensiones. Y no solo hubo quien lo hizo sino que además, lo terminó y disfrutó a plenitud.

Cuando sonreír es un buen negocio


“La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.” Benjamin Franklin

sonrisaLa mayoría de las palabras, acepciones, frases, que se relacionan con el trabajo, no tienen que ver nada con la alegría de laborar, con la vocación de obrar, con el honor de hacer algo útil por la patria.

Parece que trabajar con alegría luce como el privilegio de algunos, o un sentimiento que no aparece relacionado con el trabajo diario.

Las frases son más o menos así: “Trabajar es tan malo que hasta nos pagan por hacerlo”. “Si el trabajo es bueno para la salud, que trabajen los enfermos.” “Si trabajar nos hiciera ricos, los burros tuvieran chequera”. Hasta las canciones deploran el trabajo: “…el trabajar yo se lo dejo todo al buey, porque el trabajo lo hizo Dios como castigo.” “Arrastrar la dura cadena, trabajar sin tregua y sin fin, es lo mismo que una condena, que ninguno puede eludir.”

La raíz etimológica de la palabra trabajo, el diccionario de la Real Academia Española nos dice que proviene de trabajar, y ésta del latín “tripali?re”, de tripal?um (tres palos), una especie de yugo constituido de tres palos, en el cual amarraban a los esclavos para azotarlos. Esto parece más una acepción adaptada a nuestra extracción judeo-cristina que nos obliga a “trabajar con el sudor de tu frente”, y nos condena a vivir “el trabajo como el resultado de un castigo divino”.

Quizás de esta raíz provengan nuestras frases de uso diario: ¡Pasé un trabajo…! ¡Me costó un trabajo enorme! “Trabajo de parto”. “Le hicieron un trabajo de brujería”. En fin no parece estar muy relacionado el trabajo con la alegría.

En las empresas se afirma: “Seriedad, que estamos trabajando”. “Cuándo van a dejar de manguerear y se van a poner a trabajar”.

En las empresas de avanzada, está demostrado que la eficiencia y la productividad en el trabajo, es directamente proporcional a la alegría y la diversión de las personas en su puesto de labores.

La alegría es un privilegio natural de la gente feliz, es creada a voluntad por quienes creen que la vida es bella, y que las personas son esencialmente buenas. Este es el mensaje que debemos llevar a nuestras empresas: Gente feliz, empresas productivas.

El gerente de hoy, para lograr que su gente sea productiva, podría realizar una lista de las cosas que la empresa puede poner en marcha, para hacer que los trabajadores estén alegres durante sus labores. La pregunta qué se debe formular es: ¿Qué hacer para que la gente “cante” durante su horario laboral?

Poner en marcha ejercicios físicos, sugestiones positivas en todas las áreas laborales, conferencias acerca de la felicidad y la alegría, meditaciones colectivas acerca de lo que nos hace felices, son algunas estrategias que puedan establecerse para garantizar la alegría en la empresa, y con ello las ganancias y rentabilidad.

Adrián G. Cottín Belloso

Vicepresidente ejecutivo PCO´s International

http://adriancottin.com

adrian.cottin@pcos-international.com

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