Archivos Mensuales: enero 2008

Deja que cambie


Deja que cambie el tiempo, con los años aumenta la sabiduría.
Deja que cambie tu rutina, así la vida será más interesante.
Deja que puedas equivocarte, así podrás elegir mejor en el futuro.
Ábrete a nuevas amistades, puede ser que te enseñen algo nuevo.
Deja que tu voz se oiga, es la única forma de hacer valer tus opiniones.
Deja que cambien tus sueños, quizás sean más intensos y verdaderos los que tienes ahora.
Toma los cambios de tu vida como parte tuya, como parte de tu evolución.
A veces los cambios cuestan ser asimilados, pero cada uno de ellos significa un nuevo crecimiento que fortalece nuestro espíritu.
Deja que cambien tus pensamientos.

¿No le gusta su país?


¡¡Cámbielo usted mismo!! Y si no participa… ¡¡NO SE QUEJE!!

¿Encuentra absurdo el robo de camiones de carga, a veces hasta con asesinatos de los camioneros?
Solución: Exija la factura en todas sus compras.

¿Encuentra absurdo el desorden causado por los vendedores ambulantes?
Solución: Nunca les compre nada. La mayor parte de sus mercaderías son productos robados, falsificados o contrabandeados.

¿Encuentra absurdo el enriquecimiento ilícito?
Solución: No lo admire, ni lo practique; repúdielo y no de mordidas ni  pequeñas ni grandes.

¿Encuentra absurda la cantidad de mendigos en los semáforos, en las calles y en cada esquina?
Solución:  Nunca les dé NADA. Canalice su ayuda solidaria directamente a las instituciones de su confianza. (PERO, SI NO CUMPLE CON LO SEGUNDO, NO SE SIENTA BIEN HACIENDO LO PRIMERO, NO SIRVE PARA JUSTIFICARSE, SEA HONESTO CONSIGO MISMO)

¿Encuentra absurdo que las lluvias inunden la ciudad?
Solución: Solamente tire papeles y basura, EN LOS CESTOS DE BASURA y barra su acera. Si construye, no tire basura en las alcantarillas…

¿Encuentra absurdo e injusto que haya revendedores de entradas para los espectáculos?
Solución: No les compre, aunque eso signifique perderse el evento. Mejor trate de comprar con tiempo.

¿Encuentra absurdo el tránsito en su ciudad?
Solución: Respete las normas y estaciónese en los lugares permitidos.

¿Considera alarmante el índice de criminalidad en su país?
Solución: Invierta en Venezuela si es empresario; trabaje con calidad si es empleado y ambos paguen sus impuestos. ¡Produzca con calidad y pague sueldos de dignidad! Con ello, podrán darles una educación de calidad a sus hijos y evitar la formación de delincuentes. No hay criminal que no salga de una familia.

¿Encuentra terrible el problema de la drogadicción?
Solución: Únicamente atienda bien a sus hijos y ni siquiera tendrá que vigilarlos.

SI CONSIDERA QUE NINGUNA DE LAS COSAS ANTERIORES MEJORARÍA EL PAÍS, ENTONCES USTED ES PARTE DEL PROBLEMA Y NO DE LA SOLUCIÓN.
Y si no participa….
¡¡NO SE QUEJE!!

Estamos pasando por una etapa de falta de cultura ciudadana y de patriotismo. Necesitamos cambiar nuestro comportamiento para que podamos vivir con orgullo en nuestro país.

La solución a nuestros problemas no se encuentra en un presidente o en un gobernador. Mucho menos en un partido político.
La mediocridad o la grandeza de un país reside en sus ciudadanos.

Dejarse querer


Aprendiendo a Amar


¿Tu sabes amar?
Yo estoy aprendiendo. Estoy aprendiendo a aceptar las personas, Aun en las decepciones cuando huyen del ideal que tengo para ellas.
Cuando me hieren con palabras o acciones impensadas.
Es difícil aceptar a las personas como son, no ..como yo deseo sean…
Es difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo…
Estoy aprendiendo a amar, estoy aprendiendo a escuchar, escuchar con los ojos y oídos, escuchar con el alma…
Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas el abrazo lejano.
Escuchar el mensaje que se esconde entre las palabras superficiales. Descubrir la angústia disfrazada, la inseguridad enmascarada, la soledad encubierta.
Penetrar la sonrisa fingida, la alegria simulada, la palabra exagerada.
Descubrir el dolor de cada corazón
Poco a poco, estoy aprendiendo a amar. Estoy aprendiendo a perdonar…
Porque el amor perdona, escarba  en la tristeza, curando las cicatrices que la incomprension y la insensibilidad grabaron en el corazón.
El amor no alimenta heridas con pensamientos dolorosos, no cultiva ofensas, silenciando nuestra voz, anulando nuestra esencia.
El amor perdona, olvida, extingue todo trazo de dolor.
Paso a paso estoy aprendiendo a perdonar, a amar, estoy aprendiendo a descubrir el valor que representa cada vida, y todas las vidas.
Valor enterrado por el rechazo, por falta de comprensión, cariño y aceptación, por las experiencias que nos forjan a través del dolor dejando huellas en el tiempo que atan al corazón.
Estoy aprendiendo a ver, en las personas su alma, y las posibilidades que Dios les dió.
Estoy aprendiendo, pero como es lento el aprendizaje!
Cómo, es difícil amar incondicionalmente…
Tropezando, Cometiendo errores, estoy aprendiendo…
Estoy aprendiendo, en este coqueteo con el aprendizaje que finalmente solo somos el recuerdo de un bello suspiro exhalado por DIOS…

El hombre más feliz del mundo


Nos hemos acostumbrado a creer que la felicidad es una especie de competencia olímpica para tener más, ser más exitoso, sentir más placer y hacer más cosas…

El hombre más feliz del planeta es un individuo que vive en una celda de dos por dos, no es dueño ni ejecutivo de ninguna de las compañías del Fortune 500, no tiene relaciones sexuales desde hace más de 30 años, no vive pendiente del celular ni tiene Blackberry, no va al gym ni maneja un BMW, no viste ropa de Armani ni Hugo Boss, desconoce tanto el Prozac como el Viagra o el éxtasis, y ni siquiera toma Coca-Cola.

En suma: el hombre más feliz del planeta es un hombre que no tiene dinero, éxito profesional, vida sexual, ni popularidad.

Su nombre es Matthieu Ricard, francés, occidental por nacimiento, budista por convicción y el único entre cientos de voluntarios cuyo cerebro no sólo alcanzó la máxima calificación de felicidad prevista por los científicos (-0.3), sino que se salió por completo del “felizómetro”: -0.45.

Los 256 sensores y decenas de resonancias magnéticas a las que Ricard se sometió a lo largo de varios años para validar el experimento no mienten:

Allí donde los niveles en los simples mortales es muy alto, – estrés, coraje, frustración – en el cerebro de Ricard, estas sensaciones negativas sencillamente no existen.

Por el contrario, ahí donde la mayoría de voluntarios mostró bajísimos niveles -satisfacción y plenitud existencial-, Ricard superó todos los índices.

Esto es, en todas y cada una de las sensaciones positivas, dando origen al título de “el hombre más feliz del planeta” (www.elmundo. es, 22 de abril)

Lo paradójico del caso no es que él sea un hombre tan feliz, sino cómo llegó a serlo:

Desprendiéndose de todo aquello en lo que los occidentales suponemos radica la felicidad: fe en un Dios salvador, éxito profesional, pericia científica, dinero, posesiones, relaciones humanas y consumo, consumo, consumo…

Y es que Ricard no es ajeno a nada de esto: hijo del miembro emérito de la academia francesa Jean François Revel, Ricard no se dejó deslumbrar por el ateísmo ilustrado de su padre, ni por su fe de nacimiento; tampoco sus estudios de genética celular en el Instituto Pasteur le trajeron la satisfacción deseada.

Con el mundo a sus pies y a punto de convertirse en una eminencia científica Un buen día decidió que ése no era el rumbo que él quería para su vida.

Se fue al Himalaya, adoptó el celibato y la pobreza de los monjes, aprendió a leer el tibetano clásico e inició una nueva vida desde cero.

Hoy es la mano derecha del Dalai Lama y ha donado millones de euros -producto de la venta de sus libros- a monasterios y obras de caridad.

Pero eso no es la causa, sino la consecuencia de su felicidad…

La causa hay que buscarla en otro lado, dice el jefe del estudio, Richard J. Davidson, y no es ningún misterio ni gracia divina:

Se llama plasticidad de la mente. Es la capacidad humana de modificar físicamente el cerebro por medio de los pensamientos que elegimos entretener.

Resulta que al igual que los músculos del cuerpo, el cerebro desarrolla y fortalece las neuronas que más utilizamos.

A más pensamientos negativos, mayor actividad en el córtex derecho del cerebro y en consecuencia, mayor ansiedad, depresión, envidia y hostilidad hacia los demás.

En otras palabras: más infelicidad autogenerada.

Por el contrario, quien trabaja en pensar bien de los demás y ver el lado amable de la vida, ejercita el córtex izquierdo, elevando las emociones placenteras y la felicidad.

Ricard advierte que no se trata de decidir ver la vida en rosa de un día para otro, sino de trabajar sistemáticamente en debilitar esos músculos de infelicidad que tanto hemos fortalecido creyéndonos víctimas del pasado, de los padres o del entorno, y paralelamente, comenzar a ejercitar los músculos mentales que nos hacen absoluta y directamente responsables de nuestra propia felicidad

(M. Ricard, En defensa de la felicidad, Ed.Urano).

Al final, los resultados del estudio de nuestra civilización consumista donde el Prozac se vende cuatro veces más que el Viagra – confirman ahora sí con pruebas científicas en mano, lo que humanistas y profetas de todas las épocas han venido diciendo …sin que los científicos materialistas les dieran ni un mínimo de crédito…

A saber: que la felicidad es un asunto del espíritu.

– No depende de nada ni de nadie externo a la persona (Buddha)
– La clave para ser feliz mora en el interior de cada quien (Jesús)
– La felicidad es un hábito, o el resultado de varios hábitos (Aristóteles)

Ricard admite que su camino no es más que uno entre muchos, Pero advierte que ser feliz necesariamente sucede al dejar de culpar a los demás de nuestra infelicidad y buscar la causa en nuestra propia mente.

“Vivir las experiencias que nos ofrece la vida, es obligatorio; sufrirlas o gozarlas, es opcional”.

Decisiones


Cierto empleado platicaba un día con su jefe, a quien consideraba una persona exitosa.

-“Y dígame”, le preguntó el empleado “¿Cómo es que ha logrado su éxito?”
-“Lo resumo en dos palabras” contestó
-“Y cuáles son esas palabras”
-“Buenas decisiones”
No conforme con la respuesta, el empleado preguntó de nuevo

-¿Y cómo logra tomar las decisiones correctas?”
-“Lo resumo en una palabra, experiencia”
-“Y cómo ha conseguido su experiencia”
-“Lo resumo en dos palabras” respondió
-“Y cuáles son esas dos palabras”
-“Malas decisiones”

Si queremos tomar alguna ventaja de nuestros errores, entonces tenemos que cometer algunos. Y con el paso del tiempo, mientras cometamos errores distintos cada ocasión, entonces estaremos aprendiendo y creciendo.

¿Te has sentido mal últimamente por algún error que hayas cometido?, entonces analiza que fue lo que hiciste mal, asegúrate de no volverlo hacer, perdónate a ti mismo, y sigue adelante.

¿No sientes la suficiente confianza como para tomar una decision, ya que tienes miedo de cometer algún error?, bueno, pues entonces recuerda que inclusive las malas decisiones pueden ser una excelente oportunidad de aprender, porque la única manera de aprender a tomar buenas decisiones es tomando algunas malas decisiones.

Así que, no lo pienses más, atrévete a tomar malas decisiones, hazlo con todo el valor que tengas, a fin de cuentas, esas malas decisiones te convertirán en una persona más sabia. Y si tomas la suficiente cantidad de malas decisiones y aprendes de ellas, llegará el día en que no podrás tomar más malas decisiones y serás lo mejor que puedes ser.

El Exito


En la revista”PODER” , de noviembre de 2002, el mexicano CARLOS SLIM, el hombre mas rico de América Latina, respondió a una pregunta, acerca del significado del ÉXITO. Parece conveniente revisar la respuesta de este connotado empresario, sobre este Tema, en ésta época de reflexión y paz.

“Yo creo que el ÉXITO no está en lo económico.

Una persona no es de ÉXITO, porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela. Creo que eso es lo que menos vale. Lo que vale es tener los pies en la tierra, la familia- el concepto – FAMILIA – , los amigos; apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no solo material, no físico necesariamente.

Pienso que a este concepto bien le puedo añadir una reflexión que me regaló mi madre:

‘El ÉXITO, no tiene nada que ver con lo que mucha gente se imagina. No se debe a los tìtulos nobles o acadèmicos que tienes, ni a la sangre heredada o a la escuela en que estudiaste. No se debe a las dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan en tu garage.

No se trata si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene nada que ver con el poder que ejerces o si eres buen administrador o si hablas bonito, o si las luces te siguen cuando lo haces. No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los gravados que mandas bordar en tu ropa, o si después de tu nombre pones siglas deslumbrantes que definen tu status social.

No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo. El ÉXITO…se debe a cuanta gente te sonrìe, a cuanta gente amas y cuantos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espìritu. Se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuanta gente ayudas, a cuanta evitas dañar o si guardas o no rencor en tu corazòn.

Se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños, de que tus logros no hieran a tus semejantes. Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás. Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste de los ancianos. Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta.

No es acerca de cuantos te siguen, sino de cuantos realmente te aman. No es acerca de transmitir, sino de cuantos te creen si eres feliz o finges estarlo. Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar. Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de SER más, no de TENER más’.”

Carlos Slim

Mi mamá, mi amiga


Dos amigos se encontraban tomando un café, y uno le comenta en tono de queja al otro:

* Mi mamá me llama mucho por teléfono a la oficina y solo para pedirme que vaya a conversar con ella, siempre la misma quejadera, que “se siente sola”; la verdad yo voy poco y en ocasiones siento que me molesta su forma de ser. Ya sabes como son los viejos: Cuentan las mismas cosas una y otra vez y sin mencionar de los achaques que estrena cada día; y bueno, como tu sabes nunca me faltan los compromisos: Que el trabajo, que los amigos, la Asociación.. .. En fin sabes como es, no?………

El otro amigo se queda callado, y luego responde:
Yo en cambio, converso mucho con mi mamá; cada vez que estoy triste, voy con ella; cuando me siento solo o cuando tengo un problema y necesito fortaleza, acudo a ella y ella me conforta, me da fortaleza, y siempre termino sintiéndome mejor.

Caramba – se apenó el otro – Eres mejor que yo.

No lo creas, soy igual que tu, o al menos lo era – respondió el amigo con tristeza. En realidad visito a mi mamá en el cementerio. Murió hace tiempo, pero mientras estuvo conmigo, tampoco yo iba a conversar con ella pensaba y sentía lo mismo que tú. Y no sabes cuanta falta me hace ahora su presencia, cuánto no daría por sentir las caricias que con tanto amor me prodigaba, y que rechazaba porque “ya no era un niño”; ó cuánto me pesa no haber escuchado todos los consejos que me daba, cuando con torpeza le decía:
“Yo sé lo que hago”, y por ello cometí muchos errores. Ay amigo, si supieras ahora como la busco, y ahora es mi mejor amiga.
Cuando sentado en la tierra fría del camposanto mirando solo su foto en el muro gris, en el que le puse “te amo”, (palabras que nunca escuchó de mis labios), le pido que me perdone por haber sido tan frío, por las veces que le mentí, y por los muchos besos que no le di, más el silencio me responde y cuando una brisa acaricia mis mejillas, sé que ella me perdona.

-Mira con ojos empañados a su amigo y luego dice- Discúlpame este arranque, pero si de algo te sirve mi experiencia, conversa con ella hoy que la tienes, valora su presencia resaltando sus virtudes que seguro posee, deja a un lado sus errores, que de una u otra forman parte de su ser. No esperes a que esté en un cementerio porque ahí la reflexión duele hasta el fondo del alma, porque entiendes que ya nunca podrás hacer lo que dejaste pendiente, será un hueco que nunca podrás llenar. No permitas que te pase lo que me pasó a mí.

En el camino, iba pensando en las palabras de su amigo. Cuando llegó a la oficina, dijo a su secretaria: Comuníqueme por favor con mi madre, no me pase mas llamadas y también modifique mi agenda porque este día lo dedicaré a ella!.

¡¡No dejes pasar este día sin decir “te amo”.

La importancia de la amistad


Hay preguntas tan fáciles que a veces no se como responder, porque me faltan palabras. O quizá me sobren.
Un día me encontré con el mar, y nos quedamos charlando.
Le pregunté sobre mi duda, pero él seguía en lo suyo, yendo y viniendo.
Cuando me alejé de él, para volver a la vida de cada día, los ecos de nuestro encuentro resonaban en mi corazón.
Me volví hacia donde estaba, y sus palabras se grabaron en mí:

“Necesito ser transparente, me decía, porque quiero que disfrutéis de mi fondo. Las maravillas que hay dentro de mí, son para vosotros.
Por eso cuando aparece la basura, me tapa, me oculta, no soy yo.
Necesito las rocas, quiero chocar contra ellas, quiero que me devuelvan a donde vengo, pero distinto. Con cuanta más fuerza, mejor.
Luego mis aguas se remansan mucho más tiempo y llegan más lejos.
Y qué me dices de la brisa, parece que no se nota, pero está ahí.
Es la caricia de mis aguas, es la que me hace ser diferente cada día aunque mis aguas lleguen siempre al mismo sitio.
La brisa me hace sentir cada momento como una oportunidad nueva.
Cada una de mis pequeñas olitas que ves a lo lejos, es la sonrisa de sentirla cerca.
Por último está la playa. Ahora soy yo quien acaricio.
Me llevo pequeños recuerdos y ella también hace sus hoyos para quedarse con alguna parte de mí. Y nos mezclamos.
Cada vez que caigo en ella, parece que allí me quiere atrapar, pero siempre me suelta… Cada una seguimos nuestros caminos y mientras ella parece inmóvil, yo me llevo alguna de sus arenas a lo largo del mundo.
Mira el horizonte allí te está esperando siempre un nuevo día, un nuevo amigo, una nueva vida”.

Aviso Clasificado


En el periódico local de mi cuidad salió el siguiente anuncio clasificado:

“¿Existe algún lugar en el que podamos pedir prestado a un niñito de tres o cuatro años de edad para las fiestas de Navidad? Tenemos un lindo hogar y nos ocuparíamos muy bien de él, devolviéndolo sano y salvo. Nosotros tuvimos un niñito, pero no pudo quedarse, y lo extrañamos mucho cuando llega la Navidad.” -N. M

Al leer este anuncio, algo sucedió dentro de mí. Por primera vez desde la muerte de mi esposo, pensé en el dolor como si le perteneciera a alguien más. Leí y releí esa carta al editor.

Algunos meses antes, había recibido noticias desde Washington de que a mi esposo lo habían matado mientras estaba de servicio en el extranjero. Llena de dolor, había tomado a mi pequeño hijo y me había mudado al pueblito donde nací.

Empecé a trabajar para ayudar a mantener a mi hijo y el tiempo había ayudado a borrar algunas cicatrices de mi corazón. Pero en ciertas ocasiones, el dolor regresaba y la soledad me agobiaba; especialmente para los cumpleaños, nuestro aniversario de bodas y las fiestas.

Esta Navidad en especial, el antiguo dolor había comenzado a revivir cuando mis ojos avistaron el anuncio en el periódico.

“Nosotros tuvimos un niñito, pero no pudo quedarse y lo extrañamos mucho…”

Yo también sabía lo que significaba el sentimiento de una pérdida, pero tenía a mi pequeño hijo. Sabía cuán triste podía ser el resplandor de la Navidad a no ser que se refleje en los ojos de un niños.

Respondí al anuncio. El remitente era un viudo que vivía con su madre. Había perdido a su adorada esposa y a su pequeño hijo el mismo año.

Esa Navidad, mi hijo y yo compartimos un día alegre con el viudo y su madre. Juntos, reencontramos una felicidad que, dudábamos, podía regresar.

Pero lo mejor de todo eso fue que desde entonces he podido conservar esa alegría a través de los años y durante todas las Navidades: el hombre que escribió esa carta, meses después se convirtió en mi esposo.

N.H.Mueller

Cambia


La sorpresa


Cuenta la historia que, en 1334, Margaretta Maultasch, duquesa de Tyrol, en Austria, sitió el Castillo de Hochosterwitz, en la parte alta de una empinada montaña. La duquesa sabía que no había manera de tomar el castillo asaltándolo directamente, por lo que su única opción para dominarlo, era sometiéndolo a un prolongado bloqueo que obligase a sus defensores a rendirse cuando los agobiara el hambre y la sed, como efectivamente estaba a punto de ocurrir. Después de semanas de asedio,los habitantes del castillo se encontraban en una situación crítica, con apenas una cabra y dos sacos de cereales para comer. Por su parte los atacantes estaban también desesperados, cercanos a la insubordinación, cansados del prolongado bloqueo que parecía no terminar jamás. En medio de esa situación, el comandante del castillo tomó una decisión que rayaba en la locura: mandó a recoger los pocos alimentos que le quedaban, los despedazó como si fueran sobras, y los hizo tirar hacia abajo, en medio de sus enemigos. Al ver esto, los atacantes, estupefactos, asumieron que el castillo seguía con suficientes provisiones para resistir el bloqueo y simplemente lo abandonaron.

De las lecciones

Las lecciones de esta breve historia son múltiples. La primera es que, cuando uno está a punto de entregarse, el contrario podría también estarlo, y puede bastar una última y decidida acción para cambiar a nuestro favor la suerte de las cosas. La segunda es que un mismo recurso puede ser utilizado de distintas maneras. Para muchos de los soldados del castillo, los cereales y la cabra no eran otra cosa que alimentos, mientras que para el comandante del castillo, resultaron ser un arma de liberación. Por último, está el eterno factor sorpresa…

 

Gerver Torres Tomado del Diario El Universal

Como se baila ballet


¿Qué necesita un corazón?


Un corazón para estar saludable
necesita mucho más que una
buena dieta y varias clases de
vitaminas, necesita de vez en
cuando un abrazo fuerte y sincero,
necesita una buena dosis de mimos y algunas caricias.
 
Un corazón para estar saludable necesita abrirse de vez en cuando no con cirugía y anestesia, sino con sinceridad y ante un ser querido, porque la peor enfermedad que puede sufrir un corazón no es una cardiopatía, no señor, la peor enfermedad es la soledad.
 
En resumen, un corazón para estar saludable necesita una visita periódica del AMOR.

(enviado gentilmente por Nery)

El Violinista


Una mujer se acercó a toda prisa al violinista Fritz Kreisler después de un concierto y le dijo efusivamente:

– “Oh, ¡yo daría la vida por tocar como usted!”

Él le contestó serenamente:

– “Eso es exactamente lo que hice yo.”

!Que gran ejemplo el de este violinista! Si hay personas en este mundo que dedican sus vidas enteras para dominar un arte o una disciplina, cuanto más nosotros como hijos de Dios deberíamos presentarle una vida cristiana de excelencia y demostrarle asi, que Él no solo vale la pena, ¡vale la vida!

Los nuncas de la vida en pareja



Para que la vida en común de la pareja tenga armonía, lo más importante es que tanto el marido como la esposa, tomen un tiempo dedicado sólo a conocerse y aceptarse cada uno a sí mismo, pensando que quieren cambiar personalmente y poner manos a la obra.

Otro paso importante, es conocer al ser amado, aceptarlo tal como es, sin pensar en cambiarlo.

  • Nunca se griten. ¡ A menos que se esté quemando la casa!, Pues al gritarse se va perdiendo el respeto mutuo, tan importante en la convivencia de la pareja y también para el respeto que se debe a los hijos y por el ejemplo que ellos observarán día a día.
  • Nunca se pongan a recordar errores y culpas pasados. A nadie le gusta que le digan sus errores, más sí éstos tuvieron alguna consecuencia como generalmente sucede. Es mejor cantar ya lo pasado, pasado…….
  • Nunca se enojen los dos al mismo tiempo, pues en lugar de dar paso a la calma y lograr resolver la causa del enojo, pueden llegar a una fuerte discución. Al no tener dominio de uno mismo, se puede llegar a lastimar al otro. Es mejor aprender a escuchar el retumbar de los cañones como el que no oye, sin dejar que las palabras del otro lo hieran, y después, ya con tranquilidad, discutir calmadamente, llegar a un acuerdo y lograr la solución.
  • Nunca dejen que el día termine sin aclarar situaciones de enojo y lograr una reconciliación. El beso de las buenas noches ayuda a suavizar el coraje, muerdete el orgullo y busca a tu pareja y muchas veces ahí surgirá la reconciliación.
  • Nunca se reunan sin poner ternura, cariño y respeto en la bienvenida. Él debe de ser el rey y ella la reina del hogar. Incluso es bueno dejar de hacer lo que se esté haciendo, con tal de atender, escuchar e interesarse en las cosas del cónyuge.
  • Descuiden al mundo entero pero…..Nunca se descuiden entre sí. Dense mutuamente su tiempo, pero con la mejor calidad de presencia. No basta saber quién es el más importante para uno, hay que demostrarlo.
  • Nunca se separen sin decirse palabras tiernas que puedan recordarse durante la ausencia, por breve que sea. Cuando novios, recordaban la última palabra cariñosa y la saboreaban todo el tiempo. Ahora con mayor razón hay que decirlas.
  • Nunca olvidar los momentos felices del principio de su relación. A pesar de los revéses, hay que tratar al otro con mucho amor y seguir disfrutando de ese tiempo juntos, aunque haya inconvenientes.

Nunca suspirar por lo que pudo haber sido, sino sacar el mayor provecho de lo que es. (Todo es según el color del cristal con que se mira). Aprovechar esas energías que un matrimonio tiene, en crecer juntos, en lugar de gastarlas en pequeñeces. Siempre compartir lo que se tiene en toda su extensión.

Nunca sentirse satisfechos, hasta saber que ambos van caminando por la misma senda que conduce A la felicidad, por ese camino que han ido limpiando día con día y que se ha ido preparando, no sin Esfuerzo y con una que otra pena.

Estas reglas funcionan los trescientos sesenta y cinco días del año. El error es pensar: hoy tal vez no lo haga, mañana sí.

Se necesita mucha fuerza de voluntad inundada de amor, jovialidad, optimismo y una mente siempre dispuesta a amar y a perdonar los errores del otro.

El Camino


 


La vida está hecha de caminos…

… caminos que llevan,
… caminos que traen, …

…sueños, alegrías, tristezas, amores, esperanzas.

De todas formas, nada viene o va sin camino.

El camino es parte integrante de nuestras vidas, y desde el inicio ya buscábamos recorrer caminos.

Nuestros primeros pasos fueron entrenados y perfeccionados para conquistar caminos.

… unos se pierden por el camino.

… otros hacen buen provecho del camino…

Unos tuvieron todo para caminar. Otros, mucha dificultad para llegar.

Ciertamente fuimos hechos para abrir caminos, romper barreras, ultrapasar límites y vencer.

No dejemos de caminar ni de hacer camino.

Un Nuevo Tiempo


Quizás dé lo mismo si se trata de un año nuevo…
…o de un nuevo grupo de pertenencia,
…de un nuevo lugar donde vivir,
…de un nuevo amigo,
…o de una nueva pareja.
Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde viejas actitudes.
Por eso te deseamos y nos deseamos…

Que no se nos vaya nuestro tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la pena.

Nadie vino a este mundo…
… a encerrarse en un lugar seguro,
… a lograr la aprobación de los demás,
… a “matar el tiempo”.

El tiempo es algo precioso:
un recurso no renovable.

Que miremos hacia atrás sólo para cerrar los asuntos pendientes.

Es el único modo en que el pasado puede realmente pasar:

… decir lo largamente callado,
… hacerse cargo de los errores y pedir disculpas,
… reconocer lo recibido y dar las gracias,
… comprender lo no comprendido,
… dejar ir lo que ya no es.

Cerrar lo inconcluso es comenzar a hacer espacio para lo Nuevo.

Que sepamos pedir ayuda cuando la necesitemos, para volver a pararnos sobre nuestros propios pies.

Dejarse ayudar es un buen antídoto para la omnipotencia o la necedad.

Que sepamos ayudar a quien lo necesite…

… sin perdernos en el otro,
… sin invadir ni manipular,
… sin generar dependencia,
… sin forcejear para que nadie cambie lo que no está dispuesto a cambiar.

Ayudar requiere el ejercicio de una solidaridad inteligente, consciente de sus trampas y de sus límites.

Que permanezcamos abiertos a encontrar verdaderos compañeros de Camino, afines a nuestra más íntima Esencia.

Como decía Vinicius: “La Vida es el arte del encuentro”.

No nos escondamos de la Vida.

Vivir Vivo es poco frecuente entre los humanos. Lo logran quienes trabajan para abrir su sensibilidad y su conciencia.

Que seamos parte de aquellos que, más que un “Año Nuevo”, celebran cada día un Día Nuevo, intensamente Vivos.

¡Feliz Año Nuevo 2008!

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