Archivos Mensuales: diciembre 2007

Receta para Cena de Fin de Año


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INGREDIENTES:

FAMILIA (es aquí donde todo comienza)
AMIGOS (nunca deben faltar)
RABIA (si existe que sea POCA)
PACIENCIA (la mayor cantidad posible)
LAGRIMAS (secarlas todas)
SONRISAS (las más variadas)
PAZ (en gran cantidad)
PERDÓN (muchísimo y de diversas maneras)
ENEMIGOS (de ser posible, ninguno)
ESPERANZA (no perderla jamás)
CORAZÓN (mientras más grande, mejor!)
AMOR (puede abusar)
CARIÑO (importante!!!)
SUEÑOS E ILUSIONES (todos los que tengas)
AGRADECIMIENTO (por nada del mundo podría faltar)
DIOS (es la esencia de la receta)

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MODO DE PREPARAR:
Reúne a tu familia y tus amigos.
Olvídate de los momentos de rabia y desesperación pasados.
Si necesitas, usa toda tu paciencia.
Seca las lágrimas y sustitúyelas por sonrisas.
Junta la paz y el perdón y ofrécelo a tus enemigos.
Deja que la esperanza crezca en tu corazón.
Agregar a la mezcla anterior, todo el amor y el agradecimiento que tengas y
muchísimas ganas y cariño.
Poco a poco ve incorporándole a la receta, tus sueños y tus ilusiones.
Y colocándolo al calor de tus esperanzas, encomienda todo a Dios.

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RECORDAR:
No siempre los ingredientes de la vida son gustosos, por lo tanto hay que
saber mezclarlos como se van ofreciendo y presentando, y hacer con todo un
plato de buen sabor. …Y no se olviden de tener cerca todos los días esta
receta. Aunque algunos ingredientes en estos tiempos parecen difíciles de
conseguir podemos obtenerlos con un poco de esfuerzo y si mezclamos bien
nuestro plato será único e inolvidable.

Entonces:

¡Manos a la obra!

Puedes empezar hoy y recordar siempre este día ya que es posible renacer y hacer de nuestra vida una vida diferente…

No depende de otros…

No depende de lo que tengas o de lo que te falta…

Solamente depende de ti y de tu amor por la Familia

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Verdadero amor


Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio.

Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando este se apaga, en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.

El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente:

Mis padres vivieron 55 años casados.

Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayó.

Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el hospital…

Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró.

Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas.

El pidió a mi hermano teólogo que le dijera donde estaría mamá en ese momento.

Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturó cómo y donde estaría ella. Mi padre escuchaba con gran atención.

De pronto pidió:

– Llévenme al cementerio.

– Papá -respondimos-, ¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!

Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo:

– No discutan conmigo por favor. No discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años.

Mi padre la acarició, lloró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos:

– Fueron 55 buenos años saben? Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así.

Hizo una pausa y se limpio la cara.

– Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis, cambio de empleo, continuó. Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad, ……compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de seres queridos, …rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores. Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, y ¿saben por que?, Porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera…

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lagrimas.

Lo abrazamos y él nos consoló:

– Todo está bien hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día.

Esa noche entendí lo que es el verdadero amor.

Dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo,mas bien se vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente comprometidas.

Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle. Ese tipo de amor era algo que no conocían.

Todo tiene su tiempo


Y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de sembrar y tiempo de cosechar.
Tiempo de ofender y tiempo de pedir perdón.
Tiempo de destruir y tiempo de edificar.
Tiempo de llorar y tiempo de reír.
Tiempo de recordar y tiempo de olvidar.
Tiempo de callar y tiempo de hablar.
Tiempo de perder y tiempo de conseguir.
Tiempo de guerra y tiempo de paz.
Tiempo de gastar y tiempo de guardar.
Tiempo de odiar y tiempo de amar.


El mejor regalo de Navidad


En 1994, dos personas fueron invitados a enseñar en prisiones, negocios, departamentos de bomberos y policía, en las escuelas públicas y en un inmenso orfanato de Rusia, para enseñar moral y ética, basado en principios bíblicos.

Alrededor de 100 niños y niñas que habían sido abandonados, abusados, y dejados en cargo de un programa del gobierno, estaban en ese orfanato.

Ellos relatan esta historia en sus propias palabras: Lee el resto de esta entrada

Una Hermosa Historia


En septiembre de 1960. Yo desperté una mañana con 6 bebes hambrientos y solo 0.75 centavos en mi bolsa. Su papá se había ido. Los niños tenían de tres meses a 7 años. Su papá nunca había sido mas que una presencia que ellos temían.

Cuando ellos oían rechinar las llantas en la grava suelta del camino a casa, corrían a esconderse debajo de sus camas. Lo que si hacia era dejarme 15.00 dólares por semana para comprar el mandado. Ahora que había decidido marcharse, ya no habría golpizas pero, comida tampoco.

Si había algún sistema de bienestar social por parte del gobierno en el sur de Indiana, yo nunca supe nada al respecto. Yo bañe a mis hijos, tallándolos hasta que parecían nuevos, les puse la mejor ropa hecha en casa que tenían y los subí al viejo y oxidado Chevy año 51 y me fui en busca de trabajo.

Mis 7 hijos y yo fuimos a todas las fabricas, tiendas y restaurantes que había en nuestro pequeño pueblo. No tuvimos suerte. Los niños se mantenían todos encimados en el carro e intentaban mantenerse callados mientras que yo intentaba convencer a quien fuera que me pusiera atención que yo estaba dispuesta a aprender o hacer lo que fuera. Yo tenia que tener un empleo. Aun así, no hubo suerte. El ultimo lugar al que fuimos, a unas cuantas millas del pueblo, fue un restauran (paradero) llamado La Gran Rueda.

Un señora ya grande llamada Granny era la dueña y se asomó por la ventana y vio todos esos niños en el carro. Ella necesitaba a alguien que trabajara de noche, de las 11 de la noche a las 7 de la mañana. Ella pagaba 0.65 centavos la hora y yo podría empezar esa noche.

Me fui apresuradamente a casa y llame a la niñera convenciéndola de ir a dormir a mi casa por 1.00 dólar la noche. Ella podría llegar a mi casa en pijama y dormir en el sofá. Esto le pareció un buen trato y acepto.

Esa noche cuando los pequeños y yo nos arrodillamos para orar, todos le dimos gracias a Dios por haberle conseguido trabajo a mami, y así empezó mi trabajo en La Gran Rueda. Cuando regrese a casa en la mañana, desperté a la niñera y la envié a su casa con su dólar que era la mitad de mis propinas de toda la noche. Al pasar de las semanas, las cuentas de calefacción aumentaban el pesar de los gastos que con tan poco ingreso teníamos que soportar.

Las llantas del viejo Chevy, cada vez mas mostraban el trabajo del tiempo tomando la apariencia de ser globos mal inflados. Yo debía llenar de aire las llantas antes de ir al trabajo y al regresar a casa. Una triste mañana, al arrastrarme cansada hacia mi carro en el estacionamiento, encontré en mi carro cuatro llantas nuevas esperándome ahí. Habrían venido los Ángeles del cielo a vivir a Indiana? Tuve que hacer un trato con el mecánico del pueblo para que le pusiera las llantas a mi viejo carro. Recuerdo que tarde mucho mas en limpiar sus sucias oficinas que lo que el tardo en ponerle las llantas al viejo Chevy.

Estaba ya trabajando seis noches por semana en lugar de 5 y aun así no era suficiente. Se acercaba la navidad y yo sabia que no habría dinero para comprar juguetes para los niños. Encontré un bote de pintura roja y empecé a pintar algunos viejos juguetes y los escondí en el sótano para que hubiera juguetes en la mañana de navidad. La ropa de los niños también estaba muy acabada. Los pantalones de los niños tenían parches encima de los parches y ya pronto no servirían para nada. La noche antes de navidad entraron los clientes de siempre al restauran a tomar su café.

Ellos eran troqueros y traileros y policías de camino. Habían algunos músicos que habían tocado mas temprano aun ahí jugando en las maquinitas. Los de siempre estaban ahí sentados platicando hasta la madrugada. Cuando se llego la hora de ir a casa a las 7 de la mañana yo corrí al carro para tratar de llegar antes de que se despertaran los niños y ponerles los juguetes que había arreglado abajo de un árbol que habíamos improvisado. Aun estaba oscuro y no se veía mucho, pero note que había una sombra en la parte de atrás del carro. Algo era seguro, había algo ahí.

Cuando llegue al carro me asome por la ventana lateral. Mi boca se abrió con gran asombro. Mi viejo Chevy estaba lleno de cajas hasta arriba. Rápidamente abrí la puerta y abrí una de las cajas. Adentro había pantalones de la talla 2 a la talla 10. En la otra había camisas para los pantalones. También había dulces, frutas y mucho mandado en bolsas. Había gelatinas, pudines, pasteles y galletas. también había artículos para el aseo y limpieza de mi casa. Había 5 camionetitas y una hermosa muñeca.

Mientras manejaba por las calles vacías hacia mi casa, vi salir el sol del día de navidad mas inolvidable e increíble de mi vida. Lloraba de incredulidad y gratitud. Nunca olvidare la alegría en las caritas de mis pequeños en esa mañana. Si, si hubo Ángeles en aquella mañana en Indiana hace muchos diciembres. Y todos ellos eran clientes de La Gran Rueda. ERA EL PODER DE LA ORACIÓN. Yo creo que Dios solo da tres respuestas a las oraciones:

1. “SI”
2. “Todavía no”
3. “Yo he pensado en algo mejor para ti”

Podrás estar pasando por momentos difíciles ahorita pero Dios se está preparando para bendecirte de una forma que tu ni siquiera puedes empezar a imaginar.

De todo un poco


Vivir:

Tu vida es como un libro. El título que lleva es tu nombre. El prefacio es tu introducción al mundo. Las páginas son las crónicas diarias de tus esfuerzos. El asunto principal de tu libro puede ser la profesión, el negocio, el Amor, la ciencia, la literatura o la religión. Día con día tus pensamientos y actos se inscriben en él, como evidencia de tu éxito o de tu fracaso.
Lo que anotes en cada una de las páginas, es de vital importancia, queda escrito allí por siempre. Un día habrá de escribirse en él la palabra fin, Haz que entonces pueda decirse que tu libro es un modelo de nobles propósitos y servicio generoso al mundo. Sé valiente, esfuérzate, da lo mejor de tí mismo y aparecerá escrito en lo mejor de tu vida.

Servir:

Tu capacidad de servir a los demás está en proporción directa a la grandeza de tu corazón y a la nobleza de tus sentimientos; de igual manera, a medida que te esfuerzas por compartir… dar, servir y ser solidario, crece y se ennoblece tu ser interior, convirtiéndote en mejor persona, más feliz y con mayores posibilidades de vivir una vida de mejor calidad.

Aprender:

He aprendido que es muy dificil determinar donde fijar el limite entre no herir los sentimientos de los demas y defender lo que creo. He aprendido que no puedo compararme con lo mejor que hacen los demas, sino con lo mejor que puedo hacer yo mismo.

He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, sólo convertirme en alguien que debe amar.

He aprendido que se pueden requerir años para construir la confianza y unicamente segundos para destruirla. Por eso debo cuidarla.

Y seguiré aprendiendo…

Madurez:

MADUREZ es la habilidad de controlar y equilibrar pensamiento, voluntad y sentimientos.
MADUREZ es paciencia. Es el saber posponer el placer inmediato en favor de un beneficio de largo plazo.
MADUREZ es perseverancia. Es la habilidad para cumplir las metas y sacar adelante un proyecto o una situación a pesar de las dificultades.
MADUREZ es la capacidad de tomar una decisión y sostenerla. Los inmaduros pasan su vida explotando posibilidades para al fin no hacer nada.
MADUREZ es la capacidad de encarar  disgustos y frustraciones, incomodidades y derrotas, sin queja ni abatimiento.
MADUREZ es humildad. Es ser suficientemente grande para decir “me equivoqué” y, cuando se esté en lo correcto, la persona madura no necesita experimentar la satisfacción de decir “te lo dije”.
MADUREZ significa confiabilidad. Mantener la palabra, superar las crisis. Los inmaduros son maestros de la excusa; son los confusos y desorganizados. Sus vidas son una confusión de PROMESAS ROTAS, AMIGOS PERDIDOS, NEGOCIOS SIN TERMINAR Y BUENAS INTENCIONES QUE NUNCA SE CONVIERTEN EN REALIDAD!
MADUREZ es el arte de vivir en paz y armonía con las personas y las cosas que nos rodean.

Felicidad:

La felicidad no depende de lo que pasa a nuestro alrededor… sino de lo que pasa dentro de nosotros mismos. La felicidad se mide por el espíritu con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida. La felicidad… ¡es un asunto de valentía!; es tan fácil sentirse deprimido y desesperado… La felicidad… ¡es un estado de ánimo!; no somos felices en tanto no decidamos serlo.
La felicidad… ¡no consiste en hacer siempre lo que queramos!; pero sí en querer todo lo que hagamos. La felicidad nace de poner nuestro corazón en el trabajo… y de hacerlo con alegría y entusiasmo. La felicidad, no tiene recetas… cada quien la cocina con el sazón de su propia meditación.  La felicidad… ¡no es una posada en el camino… sino una forma de caminar por la vida!

La Vida:

La vida es como un laberinto con muchos caminos por tomar. En el diario caminar podemos estrellarnos contra las paredes cuando las circunstancias son difíciles, pero hay que tomar una actitud positiva y de desapego,nada ganamos angustiándonos, preocupándonos y torturándonos con los problemas……  Para cualquier dificultad en la vida existe una razón que muchas veces escapa a nuestra perspectiva y no entendemos en el momento. No podemos entender el porqué de todas las paredes del laberinto, a menos que nos elevemos y veamos la figura completa.

De todos modos


Las personas son irrazonables, inconsecuentes y egoístas; perdónalas de todos modos…

Si eres bondadoso, te acusarán de tener oscuros motivos egoístas; se bondadoso de todos modos…

Si tienes éxito, te ganarás amigos falsos y enemigos verdaderos; ten éxito de todos modos…

Si eres franco y sincero, la gente puede engañarte; se franco y sincero de todos modos…

Lo que te cuesta años construir, alguien podría destruirlo en una noche; construye de todos modos…

Si encuentras sosiego y felicidad, podrían envidiarte; se feliz de todos modos…

El bien que hagas hoy, muchos lo habrán olvidado mañana; haz el bien de todos modos…

Da al mundo lo mejor que tienes, y quizá nunca sea suficiente; da al mundo lo mejor que tienes de todos modos…


Si algun Dia


Si algun dia tienes ganas de llorar…
Solo llámame. No prometo que te haré reir, Pero puedo llorar contigo.
 
Si algun dia quieres correr del camino…
No tengas miedo, llámame. No prometo pedirte parar, Pero puedo correr contigo.
 
Si algun dia no quieres oir a alguien…
Llamame. Prometo estar ahi para ti. Y prometo ser muy callado.
 
Pero si algun dia tu llamas…
Y no hay respuesta, Ven rapido a verme. Será porque te necesite.

El poder de la mente


Un científico de Phoenix – Arizona – quería probar una teoría. Necesitaba un voluntario que llegase a las últimas consecuencias. Lo consiguió en una penitenciaría.Era un condenado a muerte que sería ejecutado en la penitenciaria de St. Louis, en el estado de Missouri, donde existe la pena de muerte ejecutada en la silla eléctrica.

Propuso lo siguiente:

El participaría en un experimento científico, en el cual sería hecho un pequeño corte en el pulso, lo suficiente para gotear su sangre. Él tenía la probabilidad de sobrevivir, en caso contrario, fallecería con una muerte sin sufrimiento ni dolor. El condenado aceptó, pues era preferible eso a morir en la silla eléctrica, además tenía una oportunidad de sobrevivir.

El condenado fue colocado en una cama alta, de hospital, y amarraron su cuerpo para que no pudiera moverse. Hicieron un pequeño corte en su pulso. Abajo de su pulso, fue colocada una pequeña vasija de aluminio. Se le dijo que oiría su sangre gotear en la vasija. El corte fue superficial y no alcanzó ninguna arteria o vena, pero fue lo suficiente para que él sintiera que su pulso fue cortado.

Sin que él supiera, debajo de la cama había un frasco de suero con una pequeña válvula. Al cortar el pulso, fue abierta la válvula del frasco para que él creyese que era su sangre la que caía en la vasija. Cada 10 minutos el Científico, sin que el condenado lo viera, cerraba un poco la válvula y el goteo disminuía.

Mientras tanto el condenado creía que era su sangre la que estaba disminuyendo. Con el pasar del tiempo fue perdiendo color, quedando cada vez más pálido. Cuando el científico cerró por completo la válvula, el condenado tuvo un paro cardíaco y murió, sin ni siquiera haber perdido una gota de sangre.

El científico consiguió probar que la mente humana cumple, al pie de la letra todo lo que le es enviado, y aceptado por el individuo, sea positivo o negativo, y que tal acción envuelve a todo el organismo, sea en la parte orgánica o psíquica. Esta historia es una alerta para que filtremos lo que nos envía nuestra mente, pues ella no distingue lo real de lo fantástico, lo cierto de lo equivocado, simplemente graba y cumple lo que le es enviado.

A toda prisa


Cierta vez, un conductor se desplazaba por una autopista a una velocidad excesivamente alta, cuando, de repente justo después de una curva aparece un hombre parado en medio de la vía, haciendo señal de parada con los brazos y de una forma desesperante.

El conductor, sorprendido y a la vez asustado, toca insistentemente la bocina para ver si así el individuo se quitaba del camino. Pero fue inútil, el hombre seguía haciendo señal de pare con sus brazos.

Debe de estar loco, dijo el conductor mientras pisaba el freno provocando un fuerte chillido y dejando dos largas marcas negras en el pavimento, logrando así detener el auto antes de chocar a aquel hombre. Muy enojado, se desmonta del carro y, estrellando la puerta, se dirige hacia el hombre y le dice: Acaso no tienes ojos? No ves lo peligrosa que es esta carretera y te atraviesas en ella como si nada? O acaso eres loco para no ver el peligro que corres?

No, señor, no estoy loco, le contesto el individuo. Lo que pasa es que el puente que esta en la próxima curva acaba de desplomarse; y sabía que, si no hacia algo, usted, en este momento, ya estaría muerto. Tuve que arriesgar mi vida para ver si podía salvar la suya.

Quiero ser, quiero tener


Muchas veces he escuchado a personas decir: “Quiero ser escritor”, “quiero comprarme un carro”, “quiero estudiar pintura”…

¿Y por qué no lo hacen? Aunque suene a cliché, “querer es poder”. Muchas veces las limitaciones nos las ponemos nosotros mismos.

Voy a retomar algunas conversaciones que he tenido con varias personas en tiempos pasados:

– Quiero ser escritora.
– ¡Qué bueno! Y por qué no empiezas a escribir?
– Es que no tengo tiempo…

– Quiero pintar.
– ¿Y por qué no pintas?
– Porque no se.
– ¿Y por qué no tomas un curso de pintura?
– Porque estoy muy viejo para aprender.

– Quiero vivir en XX urbanización.
– ¿Y cuánto valen las casas alli?
– No se.
– ¿Y te alcanzaría con lo que tienes en el banco y con tus propiedades para comprar casa alli?
– No se. No he sacado las cuentas…

– Yo soñaba con ser chef cuando era pequeño.
– ¿Y por qué no tomas cursos de Chef?
– Es que cocinar es para las mujeres…

¿Cuántas historias no han escuchado ustedes, parecidas a éstas? ¿O cuántas no han contado ustedes mismos?

Antes de desfallecer y decir que no podemos, debemos investigar para ver qué opciones tenemos. No existen excusas de no tener tiempo, de ser muy viejo para aprender, de no saber… El que quiere puede. El que quiere pintar, pinta así no sepa y así no tenga pinceles. El que quiere pintar, pinta así no tenga manos. El que quiere correr, corre así no tenga piernas. El que quiere aprender música aprende, así no tenga instrumento. El que quiere estudiar y aprender, lo hace, así no esté matriculado en una universidad…

Cuántos ejemplos no hemos visto de personas con limitaciones, que ejecutan tareas, aún mejor que las personas sin limitaciones.

Ahora bien: quiero. ¿Y qué hago?

Muy fácil:

  • Visualiza lo que quieres ser, lo quieres hacer o donde quieres estar. Imaginalo. Suéñalo.
  • Luego, planifica. traza un plan de acción. ¿Cómo hacer para alcanzar lo que quiero? ¿Qué tengo que hacer? ¿Cómo lo tengo que hacer? ¿Lo puedo hacer?
  • Y finalmente, ejecuta el plan de acción.


Y suena fácil. Pero siempre encontramos las infaltables excusas en el camino. Tratemos de sortear esos obstáculos que nosotros mismos ponemos en nuestro camino, tengamos fuerza de voluntad, y apliquemos el dicho de “querer es poder”…

Luis Castellanos
Reflexiones Diarias

El papá


Por 52 años mi padre se levantó cada mañana a las 5:30 a.m., excepto el domingo, y se fue a trabajar. Por 52 años estuvo de vuelta a las 5:30 p.m., como reloj, para cenar a las 6:00 p.m.

No recuerdo que mi padre “saliese con los muchachos” o libase licor. Todo lo que pedía de mi como su hija, era sostener su martillo mientras reparaba algo, para que pudiésemos tener un tiempo para conversar.

Nunca vi a mi padre regresar enfermo del trabajo, ni tampoco tomarse una siesta. No tenía entretenimientos más allá de cuidar de su familia.

Por 22 años, desde que dejé el hogar para ir a la universidad, mi padre me llamó cada domingo a las 9:00 a.m. Siempre estuvo interesado en mi vida, sobre cómo le iba a mi familia, y nunca le oí quejarse de su vida. Las llamadas las hizo aún cuando él y mamá estaban en Australia, Inglaterra o Florida.

Hace nueve años, cuando compré mi primera vivienda, mi padre de 67 años, invirtió ocho horas al día por tres días en el intenso calor de Kansas, pintándola.

No me dejaba pagarle a alguien que lo hiciera. Todo lo que pedía era un vaso de té frío, y que le sostuviese la brocha de pintura para poder conversar conmigo. Pero yo estaba demasiado ocupada, tenía una práctica legal que ejercer, y no podía disponer del tiempo para sostener una brocha o hablar con mi padre.

Hace cinco años, a la edad de 71, otra vez en el sofocante calor de Kansas, mi padre invirtió cinco horas armando un columpio para mi hija. De nuevo, todo lo que pedía era que le llevase un vaso de té frío y le hablase. Pero nuevamente yo tenía ropa que lavar y una casa que limpiar.

Hace cuatro años, mi padre condujo desde Denver a Topeka, con un plantón de árbol, original de Colorado, de ocho pies, en su maletero, para que mi esposo y yo pudiésemos tener un poco de vegetación de allá en nuestra tierra. Yo me preparaba para un viaje ese fin de semana y no pude pasar mucho tiempo atendiendo a papá.

La mañana del domingo 16 de enero de 1996, mi padre me telefoneó como siempre, esta vez desde el hogar de mi hermana en Florida. Conversamos sobre el árbol que me había traido, “El Gordo Alberto”, pero esa mañana lo llamó “El Gordo Oscar” y parecía haber olvidado algunas cosas que habíamos conversado la semana anterior. Como tenía que ir a la iglesia, abrevié y corté la conversación.

La llamada me llegó a las 4:40 p.m., ese día: mi padre estaba en el hospital en Florida con un aneurisma. Tomé un avión de inmediato, y mientras iba en camino, pensé en todas las veces en que no había tomado el tiempo para hablar con mi padre. Me di cuenta que yo no tenía idea de quién era él o cuáles eran sus más profundos pensamientos.

Decidí que al llegar, le compensaría por todo el tiempo perdido y tendría una conversación larga y agradable con él para realmente conocerle. Llegué a Florida a la 1 a.m.; mi padre había muerto a las 9:12 p.m. Esta vez fue él quien no tuvo tiempo para hablar conmigo o tiempo para esperarme. En los años desde su muerte he aprendido mucho acerca de mi padre, y aún sobre mí misma.

Como padre nunca me pidió nada excepto mi tiempo; ahora tiene toda mi atención, todos y cada uno de mis días.

Autor desconocido

Siempre se ha hecho así


¿Sabía usted que la pauta para la anchura de las vías de trenes en los Estados Unidos es de 4 pies con 8.5 pulgadas? Son exactamente 1.4351 metros de anchura. ¿No le parecen una medida extraña? ¿Por qué fueron elegidas estas medidas tan raras? Según un artículo en la Internet, la razón es que así se construían en Inglaterra donde inicialmente se usaron las mismas medidas de los tranvías, que existían antes que los trenes.

Estos seguían las medidas de los carros de guerra romanos que fueron hechos de la anchura indispensable para acomodar el trasero de los dos caballos de guerra que tiraban de ellos. De manera que las vías de los trenes estadounidenses tienen esa anchura debido a que hace siglos, era la medida necesaria para que cupieran los traseros de dos caballos. A eso los expertos de hoy en día, le llaman “la tiranía del siempre se ha hecho así”. Y recomiendan revisarla.

Quizá no sea tan malo que estos ferrocarriles corran por rieles con esas medidas. Lo que si debemos revisar son ciertas costumbres que no nos ayudan a llevar una vida grata.

Por ejemplo, recuerdo aquella madre que se quejaba de que a su hijo de 10 años no le gustaba estudiar. “Lo regaño, pero él no entiende”.

Le pregunté cuánto tiempo llevaba aplicando esas “correcciones”, suspiró y me aseguró que había sido una lucha de cuatro años ya. Se sorprendió cuando le pedí que cambiara de táctica.

Era obvio que no daba resultado. ¿Por qué entonces se empeñaba en aplicar esa forma de corregir tan poco productiva? La respuesta está en la tiranía del “siempre lo he hecho así”.

En realidad esta mujer no sabía qué otra cosa hacer hasta que leyó el libro “Cómo Ganar Amigos”de Dale Carnegie®. Ahí encontró que bajo el estímulo todos respondemos mejor que bajo la amenaza. La historia tiene un final feliz, porque ese muchachito es ahora un buen estudiante de bachillerato.

Cuando hablamos de “nuestras costumbres” solemos referirnos a conductas que repetimos por hábito, cayendo en “la tiranía del siempre se ha hecho así…”

Tenemos 2 opciones: Quejarnos, protestar, echar la culpa a los demás de lo que no funciona, o renovarnos, cambiar el enfoque, innovar y ver la nueva vida que Dios nos ha regalado..!

Dr Hamilton Naki: El Cirujano Clandestino


Hamilton Naki, un sudafricano negro de 78 años, murió a finales de mayo del 2007. La noticia no figuró en los diarios,pero la historia de él es una de las más extraordinarias del siglo XX. El cine lo bautizó como “El cirujano clandestino”.

 

Naki era un gran cirujano. Fue él quien retiró del cuerpo de la dadora el corazón para ser transplantado en el pecho de Louis Washkanky en 1967, en la ciudad del Cabo, en África del Sur, en la primera operación de transplante cardíaco humano con buen resultado. Es un trabajo delicadísimo. El corazón donado tiene que ser retirado y preservado con el máximo cuidado. Naki era tal vez el segundo hombre más importante del equipo que hizo el primer transplante cardíaco de la historia. Pero no podía aparecer porque era negro en el país del apartheid.

El cirujano-jefe del grupo, el blanco Christian Barnard, se transformó en una celebridad instantánea. Pero Hamilton Naki no podía salir en las fotografías del equipo. Cuando apareció en una, por descuido, el hospital informó que era un empleado del servicio de limpieza.Naki usaba chaleco y máscara, pero jamás estudió medicina o cirugía. Había abandonado la escuela a los 14 años. Era jardinero en la Escuela de Medicina de la Ciudad del Cabo. Pero aprendía de prisa y era curioso. Cambió e hizo toda la clínica quirúrgica de la escuela, donde los médicos blancos practicaban las técnicas de transplantes en perros y cerdos. Comenzó limpiando los chiqueros. Aprendió cirugía presenciando experiancias con animales. Se transformó en un cirujano excepcional, a tal punto que Barnard lo requirió para su equipo.

Era un quiebre para las leyes sudafricanas. Naki, negro, no podía operar pacientes ni tocar sangre de blancos.Pero el hospital hizo una excepción para él. Se transformó en un cirujano… pero clandestino. Era el mejor. Daba clases a los estudiantes blancos, pero ganaba salario de técnico de laboratorio, el máximo que el hospital podía pagar a un negro.Vivía en una barraca sin luz eléctrica ni agua corriente, en un ghetto de la periferia.Hamilton Naki enseñó cirugía 40 años y se retiró con una pensión de jardinero, de 275 dólares por mes.

Pero eso no le importó. El siguió estudiando y dando lo mejor de sí, pese a su discriminación.Después que el apartheid acabó, ganó una condecoración y un diploma de Médico Honoris causa. Nunca reclamó por las injusticias que sufrió en su vida entera.Pese a su clandestinidad y discriminación, jamás dejó de dar lo mejor de sí…

Su pasión por ayudar a vivir

Origen del Pesebre


En la Navidad de 1223, estando en la ermita de Greccio, San Francisco de Asís pidió la autorización al Pontífice Honorio III para reproducir en vivo el misterio del nacimiento.

Francisco, ayudado por un soldado llamado Juan de Grecio, comenzó los preparativos 15 días antes del 25 de diciembre. Trasladaron un asno, un buey y gran cantidad de otros animales.

Nueve días antes del 25 de diciembre convocó a todo el pueblo para celebrar una misa en presencia de la representación del nacimiento predicando sobre la natividad del rey pobre y sobre la pequeña ciudad de Belén con tanto amor y devoción que todos los presentes vivieron una verdadera navidad.

La idea de reproducir el nacimiento se popularizó rápidamente en todo el mundo cristiano. De los seres vivos se pasó a la utilización de figuras de diversos materiales.El 8 de Diciembre, día de la Inmaculada Concepción, se acostumbra a preparar el pesebre en familia mientras escuchamos villancicos para que nuestro espíritu se vaya también transformando poco a poco en un pesebre de amor.

Irena Sendler: La madre de los niños del Holocausto


Mientras la figura de Oscar Schindler era aclamada por medio mundo gracias a Steven Spielberg que se inspiró en él para hacer la película que conseguiría siete Oscar en 1993 narrando la vida de este industrial alemán que evitó la muerte de 1.000 judios en los campos de concentración, Irena Sendler seguía siendo una heroína desconocida fuera de Polonia y apenas reconocida en su país por algunos historiadores, ya que los años de oscurantismo comunista habían borrado su hazaña de los libros de historia oficiales. Además ella nunca contó a nadie nada de su vida durante aquellos años.

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Decálogo Navideño


Si tienes tristeza, ¡Alégrate! La Navidad es GOZO

Si tienes enemigos, ¡Reconcíliate! La Navidad es PAZ

Si tienes amigos, ¡Búscalos! La Navidad es ENCUENTRO

Si tienes pobres a tu lado, ¡Ayúdalos! La Navidad es DON

Si tienes orgullosa soberbia, ¡Sepúltala! La Navidad es HUMILDAD

Si tienes deudas, ¡Págalas! La Navidad es JUSTICIA

Si tienes maldad y pecado, ¡Arrepiéntete y cambia! La Navidad es CONVERSIÓN Y GRACIA

Si tienes tinieblas, ¡Enciende tu farol! La Navidad es LUZ

Si tienes errores, ¡Reflexiona! La Navidad es VERDAD

Si tienes resentimientos, ¡Olvídalos! La Navidad es AMOR

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