El Río Congelado


Un viajero muy cansado llegó a la orilla de un río y se percató que No había un puente por el cual se pudiera cruzar. Era invierno y la superficie del río se hallaba congelada. Obscurecía y deseaba llegar pronto al pueblo que se encontraba a poca distancia del río, mientras hubiera suficiente luz para distinguir el camino.

Llegó a preguntarse si el hielo sería lo suficientemente fuerte para soportar su peso. Como viajaba solo y no había nadie más en los alrededores, una fractura y caída en el río congelado significaría la muerte; pero pasar la noche en ese hostil paraje representaba también el peligro de morir por hipotermia.

Por fin, después de muchos titubeos y miedos, se arrodilló y comenzó, muy cauteloso, a arrastrase por encima del hielo. Pensaba que, al distribuir el peso de su cuerpo sobre una mayor superficie, sería menos probable que el hielo se quebrara bajo su peso. Después de haber recorrido la mitad del trayecto en esta forma lenta y dolorosa, de pronto escuchó el sonido de una canción detrás de sí.

De la noche salió un carruaje tirado por cuatro caballos, lleno de carbón y conducido por un hombre que cantaba con alegría mientras iba en su despreocupado camino.

Allí se encontraba nuestro temeroso viajero, arrastrándose con manos y pies, mientras, a su lado, como un viento invernal, pasaba el alegre y confiado conductor con su carruaje, caballos y pesada carga por el mismo río.

Esta historia nos ilustra cómo muchas personas pasan por las dificultades que les presenta la vida:

Unos se quedan en la orilla de la indecisión, incapaces de decidir qué camino tomar. Otros prefieren permanecer allí, tratando de reunir suficiente valor para llegar al otro lado del problema en que se encuentran. Algunas personas se arrastran en la vida por temor a que las dificultades se les vuelvan adversas (se les rompa el hielo). Su fe no es lo bastante fuerte para sostenerlos de pie en medio de la adversidad. Existen los que van silbando por el camino. Saben en quién tienen puesta su confianza y su fe es inquebrantable.

Acerca de Luis R Castellanos

Profesor reconocido | Ayudando a las compañías a transformar sus objetivos en realidades ___ Proven Professor | Helping companies reach their business goals

Publicado el 24 julio, 2007 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. 9 comentarios.

  1. Yo soy de los que o bien se quedan mordiéndose las uñas en la orilla o de los que se arrastran con mucho miedo en el cuerpo…

  2. En mi es situacional. Creo que a veces no me muevo no por miedo, sino para no salir de mi “zona de confort”…

  3. HOLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLA

  4. ruben dario ochoa rincon

    es una por queria

  5. Gracias por darnos un pedazo de tu bondad y buenos modales, Rubén Darío. Lamento no estar de acuerdo contigo…

  6. Esta refexion hace cinco años, para mi fue el detonante para salir de una terrible depresion, ocasionada por un rompimiento abrupto de mi matrimonio, de enfrentarme ante el mundo con dos seres maravillos. Tenia temor de atravesar ese camino de l vida, enfrentando y conquistando mis debilidades. Deje de conducir en carretera por temor, despues de cinco años ya lo he logrado, demandando de Dios sus promesas. Gracias por esas personas que escriben y comparten y son luz para otros que estamos atresando por el rio casi quebradizo e la vida.

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