Archivos Mensuales: junio 2007

Fábula de un Aguila


Si vas a…


Si un problema tiene solución, ¿para qué preocuparse? … la cosa es no preocuparse demasiado y no afligirse, calmarse y encontrar una solución. …

Si te vas a calentar, que sea al sol.
Si vas a engañar, que sea a tu estómago, o al menos por tu felicidad.
Si vas a llorar, que sea de alegría.
Si vas a mentir, que sea sobre tu edad.
Si vas a robar, que sea un beso.
Si es para perder, que se pierda el miedo.
Y si existe hambre, que sea de amor.

Si es para ser feliz… ¡Que sea todo el tiempo!!!

¿Qué es el amor? (Coelho)


Quiero estar junto a la persona que amo…

No quiero saber el precio que habré de pagar…

 No quiero saber si será bueno o malo para mi vida…

No quiero saber si esa persona me quiere o no…

Lo único que necesito, lo único que deseo, es estar cerca de la persona que amo…

Paulo Coelho

Del conocimiento a la acción


Estos días, la gente sabe mucho. Se han publicado miles de libros sobre administración. Las empresas mismas gastan miles de dólares en entrenamiento, principalmente en el entrenamiento de sus gerentes.
Pero todo este conocimiento de avanzada nos deja con una pregunta: Si estamos tan bien entrenados y tan bien informados, ¿por qué no somos más efectivos? ¿Por qué, después de tantos seminarios y cursos, en que los líderes reportan sentirse iluminados, todavía no se ven grandes cambios en sus empresas?
El Profesor Jeffrey Pfeffer, de la Universidad de Stanford,  publicó en su libro “The Knowing-Doing Gap” las 12 reglas que explican porque logramos tan poco y lo que debemos hacer para lograr algo en nuestra empresa.
1. El saber algo requiere el hacer algo con esto
A pesar del enorme capital intelectual en nuestras empresas, no debemos olvidar que este conocimiento es útil si hacemos algo con el mismo. El saber algo realmente requiere que hagamos algo. Significa el trabajar duro para lograr que las cosas sucedan. Por supuesto que es muy seguro el embarcarnos en conversaciones intelectuales, el recoger enormes bases de datos, invertir en infraestructura técnica y nunca implementar nada en realidad.
2. Excelentes comunicadores pero,…… ¿y los resultados?
Hoy en día el mercado recompensa las ideas brillantes y a los expertos que saben vender estas ideas. Pero, ¿pueden en la realidad ejecutar esas ideas? El mensaje que recibimos es que es más importante ser listo e inteligente que el lograr que las cosas pasen. Es el mismo Mercado el que recompensa al Consultor que puede hablar muy bién sobre la administración de una planta, en lugar de recompensar adecuadamente
al gerente de la planta que sabe verdaderamente cómo manejar esa operación.
3. Se puede ganarle a la competencia
La importancia de reconocer que no es crítico tan solo el saber, sino que también el hacer se traduce al campo competitivo. En un mercado en el cual la velocidad con la cual la competencia puede copiar la mejor idea ha aumentado a tal nivel, que la ventaja de salir con la idea misma en un principio se está perdiendo. Por lo tanto, mientras que el tener el conocimiento es útil, no es suficiente. Ya no brinda la ventaja comparativa que una vez solía tener.
4. El clima adecuado para permitir implementar sin temor
Si las empresas verdaderamente desean moverse del saber a la implementación, necesitan desarrollar una cultura más permisiva, que tolere el error y el fracaso. La gente debe tener la flexibilidad de probar, para convertir sus ideas en acciones, aunque crean que van a fallar!
El aprender significa el tolerar gente que comete errores. Aprender significa permitir que la gente pruebe hacer cosas que nunca antes habían hecho. Si solo hacemos lo que ya sabemos como hacer, entonces no vamos a aprender nada nuevo. Otro efecto secundario del temor es que retrasa el flujo de información dentro de la empresa. Como nadie quiere ser el portador de malas noticias, los individuos se concentran solo en el corto plazo y en su propia sobrevivencia.
5. El aprender tiene un precio y debemos pagarlo
No es fácil motivar a la gente para que aprenda y se deberá pagar un precio entre la habilidad y el aprendizaje. Los aprendices no son tan hábiles como los expertos. Así que el aprender tiene un precio y la empresa debe estar dispuesta a pagar ese precio.
 
6. Hablando y haciendo
Las empresas a menudo confunden el hablar con el hacer. Creen que el dar presentaciones y hacer reportes equivale a implementar. El confundir el hablar con la acción es un grave error.
7. Decisiones no son lo mismo que implementación
Otra trampa que cometen las empresas es el confundir el tomar una decisión con el hacer que las cosas pasen. En principio nos obsesionamos con tomar la decisión correcta, olvidándonos que la decisión misma no cambia nada, que es apenas el principio del proceso de implementar.
8. Nos vamos en Programas…
Uno de los enemigos más grandes para lograr hacer algo son los famosos programas. Las empresas continúan anunciando un nuevo programa para una cosa u otra, preocupándose continuamente con el contenido del mismo, en lugar de aprender haciendo, en lugar de aprender a base de prueba y error.
9. La forma como siempre hemos hecho las cosas…
Uno de los obstáculos mas grandes en las empresas es que para evitar equivocarse por temor de nuevo a las repercusiones, las empresas continúan atrapadas en una lógica circular: “aquí las cosas siempre se han hecho de esta manera porque es la mejor forma de hacerlas, porque siempre las hemos hecho así”.
10. Muchas medidas internas.. pero ¿qué tan importantes son?
Las empresas se han convencido a si mismas que puesto que lo que se mide se hace, entre más mediciones, mejores resultados. Pero al final, se están midiendo tantos elementos que ya nadie les pone atención.
11. Competencia interna
Otro componente del comportamiento dentro de la organización que evita que las empresas implementen buenas ideas, es la horrible competencia. Las empresas todavía consideran que la mejor forma de lograr que la gente haga las cosas bien, es el hacerlos competir el uno contra el otro. Sin embargo, aunque esto puede ser aplicable en el terreno deportivo, cuando tiene que ver con el terreno del aprendizaje, la gente aprende mejor cuando operan en un medio no competitivo.
12. Haciendo que el futuro sea mejor que el presente.
Dice el dicho que si queremos que el futuro sea mejor que el presente, debemos comenzar a trabajar en éste ahora. Nuestro trabajo es hacer algo hoy que sea mejor que lo que hicimos ayer. Y hacer algo mañana que sea mejor que lo que hicimos hoy. El reto es desarrollar una cultura de acción en las empresas.

Marisol Wesson. 2.Jul.00

 

11 Mandamientos para la Administración del Siglo XXI


La tendencia de los negocios para el tercer milenio es la valoración del capital intelectual.  Si los gerentes se prepararan  para administrar y potenciar el capital intelectual al menos de de la misma manera como se preparan para administrar las finanzas o la producción de sus firmas, sus compañías estarían mejor situadas y las personas que hacen parte de ellas trabajarían con más corazón por ser los mejores.

Básicamente los 11 mandamientos de Kiernan hacen referencia a la potenciación del capital intelectual, a continuación hacemos referencia a ellos:

1. No juegues de acuerdo con las reglas de competencia dominantes de tu empresa: Inventa las tuyas y haz que otros sigan tus pasos

2. ¡Innovar o Morir!: Desarrolla estrategias y mecanismos conscientes para promover innovaciones, realiza ejercicios de creatividad en toda la empresa.

3. Vuelve a examinar tu empresa para encontrar activos estratégicos escondidos, luego impúlsalos lo más que puedas: Quieres ser parte de una empresa excepcional, fíjate en todos tus colaboradores y en todos los procesos, seguro hallarás potencial de valor que podrás aprovechar y apalancar.

4. Desarrolla la inclinación por la velocidad y la acción de tu empresa:   El análisis y la reflexión son muy buenas, pero no llegarás a ningún lado sin llevar los planes a la práctica, más vale que seas rápido antes que otros se te adelanten. Mejor dicho, no camines, corre y si puedes cómprate una moto por que tu competencia se mueve más rápido de lo que imaginas.

5. Debes ser proactivo y experimental:  tienes una iniciativa en mente pero no sabes como decirlo en la junta directiva por miedo al rechazo.  Inténtalo y si dan vía a tu idea llévala a cabo, la prueba y el error valen.

6. Rompe barreras: Las compañías “virtuales” del siglo XXI están desmantelando las barreras internas que con tanta frecuencia separan gente, departamentos y disciplinas.  Sal de lo convencional, empodera a tus colaboradores, dales autonomía y capacidad de decisión, cambia horarios, formas de compensación y de capacitación, etc.

7. Emplea  toda tu gente y todas sus capacidades, todo el tiempo:  Empodera a tus colaboradores, dales autonomía y capacidad de decisión, si tu los contrataste es por que son los mejores cree en ellos.

8. Globaliza tanto tu perspectiva como las bases de tu conocimiento: Los mercados de mayor crecimiento en el mundo no sólo están fuera de Estados Unidos, también están fuera de los países de la OECD.  Conviértete en un dirigente global, sí así como suena, las economías emergentes tienen crecimientos muy rápidos que puedes aprovechar. 

9. Admite que la revolución ecoindustrial está sobre nosotros: Los resultados financieros no son lo único que cuenta, debes pensar en tus hijos y nietos, los lazos entre economía y medio ambiente son más estrechos día a día.

10. Has del aprendizaje organizacional una religión de tu empresa: Si tienes la posibilidad de conocerte, aprender rápido y atacar, basado en dicho conocimiento, las debilidades de tu empresa, tendrás una ventaja sobre tus competidores.  Si el aprendizaje lo conviertes en oportunidades, nuevos productos, servicios y tecnologías antes que tu competencia, serás líder.

11. Desarrolla herramientas estratégicas para medir tu desempeño: No basta con mediciones estáticas de las finanzas o el desempeño de mercados,debes detectar los factores dinámicos que afectan la producción, las finanzas, el mercado y en general, el entorno de tu empresa. 

 Por: Carlos López

Eso está listo!


    La frase del título, pudiera ser una marca de cigarrillos, el nombre de un carro importado, el de una tienda de productos para el hogar, el de cualquier empresa importadora o de servicios, pero es una expresión que no está muy lejos, vive con nosotros y forma parte de la cotidianidad.

Cualquiera sea la institución, empresa u organización; trabajadores de diferentes niveles, cargos y ocupaciones, adoptan una expresión que aunque parece completa y significativa, se presta a incertidumbre, descontrol y muchas veces descontento.

Esta expresión o simple movimiento de manos, connota en un sentido afirmativo, haber realizado un trabajo sin mostrarlo, y en un sentido negativo, no está listo y necesita más tiempo, o anticipa un hecho no sucedido.

Nuestra institución, no escapa de este mal.

“¡Eso está listo!”, pero en la computadora, aún no lo he impreso, no está corregido, no puedo mostrárselo todavía, pero está listo”.

“¡Eso está listo!”, pero sin firmar y no pensé que lo necesitaría tan urgente, pero eso está listo”.

“¡Eso está listo!”, y sale corriendo a buscarlo, algunas veces lo encuentra, otras veces lo comienza a elaborar.

“¡Eso está listo!”, el motorizado ya lo trae, llamé y está saliendo, sino lo trae hoy , lo trae mañana, ¡pero está listo!”.

Y tal vez, con las experiencias del lector con su personal, se podría recopilar un cúmulo de casos donde “el trabajo está listo” y “la comunicación ya está lista”, pero que tranquilamente se escapa a otro nivel y el simple movimiento de manos o la expresión conocida, pasa de ser de lo creíble a la incertidumbre y descontrol. Para eliminar este problema es importante reconocer que existe y atacarlo, es decir, cerrar el círculo de la orden, trabajo, o cualquier instrucción impartida; para lo cual debemos conocer: el plazo de respuesta, claridad y entendimiento de la instrucción, conocer los medios de comunicación y presentar el trabajo a tiempo. Bien si el trabajo no lo hemos concluido, informarlo con anticipación, pero, evitar las constantes  y continuas expresiones que lleven a nuestros jefes y supervisores a desconfiar de responsabilizarnos, o lo que es peor, a evitar emplearnos, o tal vez apostar 40 mil a 1 a que no está listo.

Omar Lobo Parra

Trabajo y Hogar


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José se graduó hace un par de años y vive en Estados Unidos.  Tiene un trabajo en el área de computación, una compañía internacional que lo lleva a viajar con frecuencia por diversos países. Cuando le pregunté por su trabajo, me respondió:

-Tranquilo, pero muy bien.

-¿Por qué tranquilo?, le pregunté. Me dio una respuesta muy interesante:

– Porque allá se entra muy puntualmente, pero se debe salir también a la hora precisa. Sí te quedas a trabajar más tiempo, tu jefe empieza a dudar de tu capacidad y ofrece quitarte el trabajo. El trabajo que se asigna es para realizarse dentro de las horas que debes permanecer en la oficina y a la empresa le interesa que quienes trabajan ahí tengan una vida personal.  Esa vida personal empieza a las 6:00 de la tarde.

Esto coincide con un programa de televisión que me toco ver por cable en días pasados. Era una reunión de expertos en relaciones laborales y la gran discusión eran los horarios de trabajo que se han alterado en muchos países.  Uno de los expertos en relaciones humanas dijo que el trabajo NO debería sustituir jamás a la vida personal del trabajador. Y explico por qué:

– La única posibilidad de encontrar el equilibrio necesario para que una persona sea sana en lo psicológico, emocional e intelectual es que le dedique tanto tiempo a sus relaciones personales como a sus relaciones laborales. La exigencias laborales se han vuelto muy demandantes.  Algunas empresas han obligado a sus empleados a posponer su vida personal para un futuro que nunca llega y lo que es peor, a renunciar a ella para sustituirla con la vida laboral, lo cual “es absurdo”.

Entre muchas otras cosas, uno de los expertos señaló algunas de las cuestiones que deberían encender la alarma en cualquier institución o empresa, porque son síntomas de que algo anda mal:

a) Exceso de juntas, particularmente de aquellas en las cuales se discute mucho pero no se llega a nada en concreto.

b) Planes y proyectos muy bien elaborados que rara vez toman forma.

c) El premiar a quien permanece trabajando dos o tres horas después de la hora de salida.

Según el experto, eso sólo puede suceder por tres razones:

1.- Porque no le alcanza el tiempo (síntoma de ineficiencia o incapacidad por parte del trabajador).

2.- Porque se le ha asignado más trabajo del que debe tener ese puesto (síntoma de ineficiencia de la empresa o de quien asigna el trabajo).

3.- Porque hizo cosas ajenas al trabajo durante el tiempo de éste (deshonestidad del trabajador) y, por lo tanto, debe reponer tiempo perdido.

Efecto dominó, cualquiera de las tres opciones antes mencionadas sucede con alguien y afecta el trabajo de otros que, como consecuencia, también se tendrán que quedar a completar su responsabilidad.

d) El que todos los ejecutivos o directivos deben estar siempre (a cualquier hora de cualquier día) disponibles, para lo cual se les obliga a cargar con un rastreador a donde vayan: Celular, Beeper, etc.

e) El que se reciban mensajes, electrónicos oficiales escritos a altas horas de la noche o en la madrugada y/o durante fines de semana (que deben estar dedicados a la vida familiar) y/o sitios vacacionales o de descanso.

f) A un índice muy alto de divorcios, o peor aún: de infartos y crisis nerviosas.

g) El que los familiares (principalmente esposa e hijos) de los trabajadores se quejen del tiempo excesivo que éstos le dedican a la empresa.

h) El que el único tema de discusión o platica en las reuniones donde coinciden varias personas de las misma empresa sea relacionado con el trabajo.

i) El que los trabajadores descubran que ir al cine, teatro, opera, conciertos, museos o centros de diversión se ha vuelto una actividad excepcional en su vida.

j) El que el trabajo se convierta en algo agobiante y genere más estrés que satisfacción en quien lo realiza.

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¿ Te reconoces en alguna o en varias de ellas ?

¿ Reconoces a tu esposo(a), a tu jefe(a), amigo(a), tus colegas?

¿ Crees que el experto está equivocado ?¿ Las consideras exageraciones?

El trabajo es uno de los elementos importantes en la vida de los seres humanos, pero no el único.

Una pregunta:

¿ Cuando fue la ultima vez que saliste de tu trabajo a la “hora de salida “, sin sentirte culpable ?

Ahora, ¿que opinas? A veces nos desvivimos tanto por el trabajo que lo menos que esperamos es una gratificación a nuestros esfuerzos. Por eso pienso que uno debe compartir con su familia todo el tiempo que pueda. El trabajo se queda y otra persona toma tu lugar, nadie es indispensable en una compañía.

En tu HOGAR nadie toma tu LUGAR y TU si eres INDISPENSABLE en él.

El Capitán


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El mar estaba muy picado hacía varios días.
La visibilidad era muy precaria. El capitán del enorme acorazado recomendó a su tripulación permanecer alerta.
– Por favor informe inmediatamente cualquier novedad. -ordenó con seguridad el capitán a su segundo-.

Tan pronto oscureció, uno de los marinos anunció:
– Atención, una luz está brillando hacia el norte.
– ¿Se está moviendo o está quieta? -preguntó el capitán. – ¡Se está moviendo! -respondió el segundo.

El capitán llamó al encargado de las señales yl e dijo:
– Avísele a esa embarcación que si sigue en esa dirección está en grave riesgo de estrellarse contra
nosotros. Aconséjele que vire 20 grados hacia el este.

Como no hubo respuesta y la luz seguía acercándose el capitán decidió encargarse personalmente de la
situación.
– Atención, atención. Habla el capitán de este gran acorazado. Le advertimos una vez más, cambie de curso
o nos estrellaremos contra ustedes.
Háganlo ahora, insistió el capitán con firmeza.
Entonces una voz tranquila y segura le respondió:
Aquí habla el marinero Pérez. Acorazado, cambie usted su rumbo 20 grados hacia el este.

Al oír esto el capitán, ya salido de casillas y casi gritando, dijo:
– Por última vez marinero. Este es un barco de guerra, vire inmediatamente 20 grados hacia el este.

Y la respuesta que recibió fue:
Yo soy el encargado del faro y es usted es el que debe cambiar de curso, si no lo hace tendrá un accidente fatal.

A veces queremos que los demás cambien y hasta los amenazamos con estrellarnos. Es másfácil que tú cambies. Tú diriges tu barco. Ve a donde tú quieras y como todo buen capitán, sé flexible en la forma de construir los caminos. Escucha lo que los demás tengan que decir. Te puedes evitar una colisión.

Alienígenas


El vaso con agua


Un conferencista hablaba sobre el manejo de la tensión. Levantó un vaso con agua y preguntó al auditorio:

– ¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua?

Las respuestas variaron entre veinte y quinientos gramos.

Entonces el conferencista comentó:
– No importa el peso absoluto. Depende de cuánto tiempo voy a sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, no pesa nada. Si lo sostengo durante una hora, tendré un dolor en mi brazo. Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. Y es exactamente el mismo peso, pero cuanto más tiempo paso sosteniéndolo , más pesado se va volviendo.

Y concluyó:
– Si cargamos nuestros pesos todo el tiempo, más pronto o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez más pesada. Lo que tienes que hacer es dejar el vaso en algún lugar y descansar un poco antes de sostenerlo nuevamente. Tienes que dejar la carga de lado periódicamente, ¡De la forma que sea! Es reconfortante y te vuelve capaz de continuar. Entonces, antes de que vuelvas esta noche a tu casa, deja afuera el peso, en un rincón. No lo Cargues hasta tu casa. Mañana podrás recogerlo otra vez, al salir.

Via Asi es la Vida

El Cielo puede esperar


Video muy bueno, que ganó premios en un Festival reciente.

La piedra en el zapato


Cierto día mientras caminaba, sentí que una pequeña piedra se había metido dentro de mi sandalia, la verdad, me dificultaba mucho al andar… y por más que intentaba sacarla, no podía, ahí seguía…

La gente me miraba de manera extraña, viendo mis esfuerzos para sacarme la pequeña piedrecilla, hasta que tuve que detenerme, sentarme y sacarla… Ya después de no tenerla, sentí mucha comodidad de continuar y vi que podía dar mis pasos con más seguridad y agilidad…

Así es la vida, con frecuencia encontramos piedrecillas que nos hacen tropezar, o simplemente, se introducen en nuestro zapato y no nos dejan caminar, duele sentirla enterrarse en el pie, es difícil poder afirmar cada paso…

Hay quienes se pasan su vida con la piedrecilla en el zapato, y así se torturan, o simplemente renuncian al camino, se dejan vencer, porque no saben andar con esa molestia… pero otros, con espíritu luchador, que no renuncian ante nada, saben que es mejor tal vez detenerse, sacarse el zapato, liberarse de la piedra, y continuar, hasta llegar a su meta.

Nos quejamos por pequeñas piedrecillas, renunciamos ante el primer obstáculo, preferimos los caminos lisos, sin nada que nos haga tropezar o caer, porque no sabemos asumir las dificultades, es mejor muchas veces, encontrar el atajo, lo fácil, o todo ya terminado…

La vida se construye desde las cotidianidades, todo lo que nos rodea nos habla, nos enseña, hace parte del vivir…

Revisa tus zapatos mentales, aquellos que utilizas para andar de acuerdo al momento o al terreno que pisas; a lo mejor, aquello que te duele y te molesta, es tan solo una piedrecilla que en el avanzar se ha introducido ahí… solo debes hacer un pare en el camino, sin renunciar a él, sácala, libérate de ella y sigue adelante… no te rindas… no podemos vivir todo el tiempo, con esa molestia, ni tampoco dejar a un lado nuestros sueños, por miedo… lucha… eso es vivir… así lo hacen las almas gigantes…

NTOCYTA


Mis abuelos ya estaban casados hacía más de cincuenta años y continuaban jugando al juego que habían iniciado cuando comenzaron su noviazgo.

La regla del juego era que uno tenía que escribir la palabra “NTOCYTA” en un lugar inesperado para que el otro la encuentre y así quien la encontrase debería escribirla en otro lugar y así sucesivamente.

Ellos se alternaban dejando “NTOCYTA” escrita por toda la casa, y as que cuando uno la encontraba, era su momento de esconderla en otro lugar para que el otro la encuentre.

Ellos escribían “NTOCYTA” con los dedos en el azúcar dentro del azucarero o en el pote de harina para que el próximo que fuera a cocinar la encuentre.

Escribían en la ventana empañada por lo sereno que daba para el patio donde mi abuela nos daba torta que ella hacía con tanto cariño.

“NTOCYTA” era escrita en el vapor dejado en el espejo después de un baño caliente, donde la palabra iría a aparecer después del próximo baño.

Una vez, mi abuela hasta desenrolló un rollo entero de papel higiénico para dejar “NTOCYTA” en la última hoja y enrolló todo de nuevo. No había limites para donde “NTOCYTA” pudiera surgir.

Pedacitos de papel con “NTOCYTA” garabateado aparecían enrollados al volante del coche que ellos compartían.

Los papeles eran metidos dentro de los zapatos y dejados debajo de los almohadones. “NTOCYTA” era escrita con los dedos en el polvo sobre las estanterías.

Esta misteriosa palabra tanto hacía parte de la casa de mis abuelos como del mobiliario.

Llevó bastante tiempo para que yo comenzara a entender y gustarme completamente de este juego que ellos jugaban.

Mi escepticismo nunca me dejo creer en un único y verdadero amor, que pueda ser realmente puro y duradero.

Sin embargo, nunca dudé del amor entre mis abuelos. Este amor era profundo. Era más que un juego de diversión, era un modo de vida.

Su relación era basada en devoción y un amor apasionado que no todo el mundo tiene la suerte de tener.

El abuelo y la abuela estaban siempre que podían con sus manos unidas. Se robaban besos uno al otro, siempre que se encontraban en aquella cocina tan chiquita.

Ellos conseguían terminar la frase incompleta del otro y todo el día resolvían juntos las palabras cruzadas del diario. Mi abuela me cuchicheaba diciendo cuan bonito era mi abuelo, como el se había vuelto un viejito lindo y amoroso.

Antes de cada comida, ellos se reverenciaban y daban gracias a Dios y bendiciones a los presentes por ser una familia maravillosa, para continuar siempre unidos y con buena suerte.

Mas una nube oscura surgió en la vida de mis abuelos: mi abuela tenía cáncer de mama. La enfermedad había aparecido hacia diez años.

Como siempre, el abuelo estaba con ella a cada momento. El la tranquilizaba en el cuarto amarillo de ellos, que él había pintado de ese color para que ella estuviera siempre rodeada de la luz del sol, mismo cuando ella no tenía fuerzas para salir.

El cáncer ahora estaba de nuevo atacando su cuerpo. Con la ayuda de un bastón y la mano firme de mi abuelo, ellos iban a la iglesia todas las mañanas.

Y mi abuela fue quedando cada vez más flaca, hasta que, finalmente, ella no pudo salir más de casa.

Por algún tiempo, mi abuelo resolvió ir a la iglesia solito, orando a Dios para cuidar de su esposa.

Entonces, lo que todos temíamos sucedió. La abuela partió. “NTOCYTA” fue grabada en amarillo en las cintas de color rosa de los buques de flores del funeral de la abuela.

Cuando los amigos comenzaron a irse, mis tías, tíos, primos y otras personas de la familia se juntaron y quedaron alrededor de la abuela por ultima vez

Mi abuelo se quedo junto al cajón de la abuela, y en un suspiro bien profundo, comenzó a cantar para ella. A través de sus lágrimas y pesar, la música surgió como una canción que venía muy de adentro de su ser.

Me sentía muy triste, nunca voy a olvidar aquel momento. Porque yo sabia que sin todavía entender completamente la profundidad de aquel amor, yo había tenido el privilegio de testimoniar la belleza sin igual que aquello representaba.

Apuesto que a esta altura te preguntas…

Pero ¿qué significa NTOCYTA?

Nunca Te Olvides Cuanto Yo Te Amo

Saltos Ornamentales


Cuenta este relato de un joven que fue entrenando para Salto Ornamental a nivel olímpico, la única influencia religiosa que recibió en su vida, le llegó a través de un amigo cristiano. El deportista no prestó mayor atención a los sermones de su amigo, aunque los escuchaba con frecuencia.

Una noche, fue a la piscina de la universidad a la que pertenecía. Las luces estaban todas apagadas, pero como la noche estaba clara y la luna brillaba, había suficiente luz para practicar. El joven se subió al trampolín más alto y a lo que volvió la espalda a la piscina al filo de la rampa y extendió sus brazos, vio su propia sombra en la pared. La sombra de su cuerpo tenía la forma exacta de una cruz. En lugar de saltar, se arrodilló y finalmente le pidió a Dios que entrara en su vida. Mientras el joven permanecía quieto, el personal de limpieza ingresó y encendió las luces. Habían vaciado la piscina para repararla.

Mi mamá no tiene novio


De visita en casa de mi tío, me divierte ver a mi prima grande prepararse cuando espera a su novio; toda contenta se peina, perfuma y pinta los labios, se viste muy guapa y corre de un lado a otro de la casa, arreglando todo con detalle para que su “mi amor” no encuentre defecto alguno en el entorno.

Entonces llega el novio oliendo a mucha loción y cuando se miran … ¡Uff!, parece que flotan en el aire, se abrazan con ternura y ella le ofrece algo de tomar junto con las galletas que le preparó durante la tarde. Además, él celebra todo lo que ella le prepara para cenar con esmero.

Luego se sientan a platicar tontería y media por horas, después de lograr que los niños desaparezcamos de la sala. Se escuchan el uno al otro sin perder detalle ni soltarse sus manos, hasta que al susodicho no le queda más remedio que despedirse cuando mi tío empieza a rondar con la almohada bajo el brazo.

Al día siguiente le pregunto a mi mamá ¿quien es su novio?, y me dice muy sonriente que su novio es mi papá.
No mami, en serio … Pero ella insiste.

¿Cómo va a ser mi papá su novio?, en primera él nunca llega con un ramo de flores, ni chocolates; sí le da un regalo a mamá en su cumpleaños y Navidad, pero nunca he visto que el novio de mi prima se presente con una licuadora o dinero para que se compre algo.

Además mamá no pone cara de Blanca Nieves cuando papá llega del trabajo, ni él sonríe como Príncipe Azul cuando la mira.

Mamá no corre a arreglarse el peinado, ni a pintarse los labios cuando suena el timbre de la puerta y apenas voltea a verlo para decir “hola“ porque está revisando las tareas.

El saludo de mi papá en vez de “hola mi vida” es : “Hola ¡que día!” y de inmediato se pone en las peores fachas para estar cómodo.

En lugar de: “¿qué se te antoja cenar?”, mi mamá le pregunta temerosa “Qué , ¿quieres cenar?” y cuando creo que papá le va a decir “que bonita te ves hoy”, le pregunta “¿no viste donde quedó el control de la televisión?”.

Los novios se dicen cosas románticas como “¡Cuánto te amo!”, en vez de “¿fuiste al banco?”. Mi prima y su novio no pueden dejar de mirarse. Cuando mamá pasa delante de papá, él inclina la cabeza para no perder detalle de lo que hay en la tele.

A veces, papá le da un abrazo sorpresa a mamá, pero ella tiene que zafarse porque siempre está a las carreras. Además, mis papás sólo se dan la mano cuando en Misa el padre dice: “dense fraternalmente la paz”.

Yo creo que ella me dice que son novios para que no me entere de que “cortaron“ cuando se casaron. La verdad es que mi mamá no tiene novio y mi papá no tiene novia. ¡Qué aburrido! …
¡SÓLO SON ESPOSOS!

Alza La Vista !


Cuando yo estaba estudiando en la universidad, una de las materias que tuve que tomar era la de Atletismo. Una de las áreas en esa materia era el Salto de Longitud. Mi maestro, que era excelente, nos puso todos a saltar una vez sin decirnos nada.

Después de que cada uno había saltado, nos dijo que todos cometimos un error clásico y básico. Dijo que al pisar la línea de despegue, todos nos fijamos en la arena a dónde nos íbamos a aterrizar. “Quiero que hagan una cosa diferente en el siguiente salto”, dijo mi maestro. Todos pensamos que nos iba a decir que teníamos que correr más rápido o saltar más fuerte o algo semejante. Qué sorpresa nos dio cuando nos dijo que lo único que quería que hiciéramos diferente esta vez era, en el momento de pisar la línea de despegue, “¡levanta la cabeza y ALZA LA VISTA! Eso va a jalar tu cuerpo en un ángulo que les permitirá tener una mayor longitud en su salto,” dijo mi maestro.

Scott P. Brown

Tu luz



 

Un sabio maestro, contó a sus discípulos la siguiente historia:

“… Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada.

Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se iluminó”.

Uno de los discípulos preguntó:
– “Qué nos enseña, maestro, este relato?”

El Sabio contestó:
– “Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo. Y también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer.”

La Balsa


Figuración de un acontecimiento que conmovió a Francia, el naufragio de la nave la Medusa (el 2 de julio de 1816), con repercusiones que tocaron lo más profundo del alma humana

En la Historia de la Humanidad encontramos los ejemplos más profundos para reflexionar.En 1816 una fragata francesa encalló cerca de Marruecos. No habían suficientes botes salvavidas. Los restos del navío formaron la única balsa que mantuvo a 149 personas. La tempestad los arrastró al mar abierto por más de 27 días sin rumbo.La dramática experiencia de los sobrevivientes impresionó a un artista. Gericault que hizo un estudio sustancial de los detalles para esta pintura. Él entrevistó a los sobrevivientes, a los enfermos e incluso vio a los muertos. Horrorizado reprodujo la íntima realidad humana en esa situación.En ella vemos las diferentes actitudes humanas que se manifiestan en los momentos límites de la vida. Nos queda pensar en que lugar estaríamos nosotros.Cuantas veces atravesamos situaciones difíciles y de que forma las enfrentamos?Si ustedes observan detenidamente puede decirse que no se ve ningún navío que viene a rescatarlos. Pero sin embargo hay un grupo decididamente a luchar hasta sus últimas fuerzas para salvar a toda la tripulación. La Balsa es el Planeta, los tripulantes forman la Humanidad y las actitudes que cada uno adopta ante la vida.

Buscando el amor


John Powell, un profesor de Loyola University en Chicago, escribe sobre un estudiante de su clase de La Teología de la Fe llamado Tommy.

Hace unos doce años atrás, yo estaba de pie observando a mis estudiantes de la universidad mientras entraban al salón para nuestra primera sesión de Teología de la Fe. Ese fue el primer día que vi a Tommy. Mis ojos y mi mente parpadearon. Tommy estaba peinando su larga cabellera rubia, que caía 6 pulgadas por debajo de sus hombros. Era la primera vez que veía a un joven con una cabellera tan larga. Me imagino que era lo que estaba de moda en ese tiempo.

Yo sé que no es lo que está sobre la cabeza lo que cuenta, sino lo que está adentro; pero como ese día no estaba preparado para ello, mis emociones se alteraron y de inmediato catalogué a Tommy bajo la “E” de extraño… muy extraño. Tommy resultó ser el “ateo de la clase” en mi curso de Teología de la Fe.
Él objetaba constantemente, sonriendo sarcásticamente, o quejándose por medio de un suspiro o gemido sobre la posibilidad de un Dios/Padre que nos ama incondicionalmente. Así y todo, vivimos en una paz relativa por un semestre, aunque tengo que admitir que a veces sí llegaba a molestarme.

Cuando al terminar el curso vino a entregar su examen final, me preguntó en un tono algo cínico, – “¿Cree usted que alguna vez encontraré a Dios?”

Inmediatamente decidí usar un poquito de la técnica de la terapia de shock.

– “¡No!”, le dije muy enfáticamente.

– “¿Por qué no?”, me respondió, “yo creía que ése era el producto que usted estaba vendiendo.”

Dejé que estuviese a unos cinco pasos de la puerta del salón y alcé mi voz para decirle:

– “¡Tommy! Creo que tú nunca encontrarás a Dios… pero estoy absolutamente seguro de que Él te encontrará a ti.”

Él se encogió de hombros y salió de mi clase y de mi vida. Yo me quedé algo frustrado por el hecho de que no había captado mi ingeniosa observación: “¡Él te encontrará a ti!”, por lo menos yo pensaba que había sido ingeniosa. Un tiempo después me enteré que Tommy se había graduado y me dio el debido gusto. Más adelante me llegó una triste noticia, supe que Tommy padecía de un cáncer terminal.

Antes de que yo pudiera salir a buscarlo, él vino a verme. Cuando entró en mi oficina lucía demacrado y su larga cabellera había desaparecido debido a la quimioterapia. Pero sus ojos brillaban y su voz tenía una firmeza que tenía antes.

– “Tommy, he pensado mucho en ti… oí que estás enfermo”, le dije en un tono casual.

– “Oh, sí, muy enfermo”, me respondió, “tengo cáncer en ambos pulmones. Es cuestión de semanas.”
– “Tom, ¿puedes hablar sobre eso?”, le pregunté.

– “Por supuesto, ¿que quiere saber?”, me contestó.

– “¿Qué se siente tener solo 24 años y estar muriendo?”, le dije.

– “Bueno, podría ser peor.”

– “¿Peor, cómo qué?”

– “Bueno, como llegar a los cincuenta años sin tener valores o ideales; o llegar a los cincuenta creyendo que beber, seducir mujeres y hacer dinero son ‘lo máximo’ de la vida.”

(Empecé a buscar en mi archivo mental donde años antes había clasificado a Tommy bajo la “E” de extraño… Parece ser como si a todo aquel que yo rechazara mediante mi propia calificación, Dios lo devolviera a mi vida para que me educara.)

– “Pero por lo que en realidad vine a verlo es por algo que usted me dijo el último día de clases.”

(¡Se acordó!)

Él continuó diciendo,

– “Yo le pregunté si usted creía que yo llegaría alguna vez a encontrar a Dios. Usted me dijo que ¡No!, cosa que me sorprendió mucho. Entonces usted dijo: ‘Pero Él te encontrará a ti’. Estuve pensando mucho en eso, aunque no se puede decir que mi búsqueda era muy intensa en aquel entonces.” (Mi ingeniosa observación… ¡había pensado mucho en ella!) “Pero cuando los doctores removieron el tumor que tenía en la ingle y me dijeron que era maligno, ahí fue que empecé a buscar seriamente a Dios. Y cuando el cáncer se regó a mis órganos vitales, de verás que empecé a golpear fuertemente con mis puños las puertas del Cielo… pero Dios no salió. De hecho, no pasó nada.

¿Alguna vez ha tratado de hacer algo con mucho esfuerzo sin obtener ningún resultado? Uno se harta psicológicamente, se aburre de tratar y tratar y tratar… y eventualmente, uno deja de tratar. Bueno, pues un día me desperté y en lugar de estar lanzando mis reclamos inútiles por encima de ese muro de ladrillos a un Dios que posiblemente no estuviera ahí, me rendí… Decidí que en realidad no me importaba Dios, ni una vida después de la muerte, ni nada que se le pareciera. Decidí pasar el tiempo que me quedara haciendo algo más provechoso.

Pensé en usted y en su clase y recordé otra cosa que usted nos había dicho: ‘La mayor tristeza es pasarse la vida sin amar. Pero sería igualmente triste pasar por la vida e irse sin nunca haberle dicho a los que uno ama que los ama’. Así que empecé por el más difícil, mi padre. Él estaba leyendo el periódico cuando me le acerqué. “Papá” “¿Qué?”, preguntó sin quitar sus ojos del periódico. “Papá, quisiera hablar contigo.” “Bueno, habla.” “Papá… es algo verdaderamente importante.” Bajó el periódico lentamente, “¿De qué se trata?” “Papá, yo te amo. Sólo quería que lo supieras.”

(Tom me sonrió mientras me contaba con satisfacción, como si sintiera un gozo, cálido y secreto, que fluía a través de su interior..)

– “El periódico se cayó de sus manos. Entonces mi padre hizo dos cosas que no recuerdo que hubiese hecho antes. Él lloró y me abrazó. Estuvimos hablando toda la noche, aunque él tenía que ir a trabajar al día siguiente. Me sentí tan bien de estar cerca de mi padre, de ver sus lágrimas, de sentir su abrazo y de oírle decir que me amaba. Fue más fácil con mi madre y con mi hermano pequeño. También ellos lloraron conmigo y nos abrazamos y nos dijimos cosas bonitas los unos a los otros.

Compartimos las cosas que habíamos guardado en secreto por tantos años. Sólo me arrepiento de una cosa – de haber esperado tanto tiempo.. Ahí estaba, comenzando a abrirme a todas las personas que siempre habían estado tan cerca de mí. Entonces, un día me volteé ¡y ahí estaba Dios! No vino a mí cuando yo se lo rogaba. Me imagino que yo me portaba como un entrenador de animales aguantando el aro para que saltaran: ‘¡Vamos, salta! Te doy tres días, tres semanas.’ Aparentemente Dios hace las cosas a Su manera y a Su hora. Pero lo importante es que Él estaba ahí. ¡Me había encontrado! Usted tenía razón, me encontró aún después de que yo dejé de buscarlo.”

– “Tom”, le dije casi sin aliento, “yo creo que estás diciendo algo muy importante y más universal de lo que tú te puedas imaginar. Por lo menos para mí, lo que estás diciendo es que la forma más segura de encontrar a Dios: es la de no hacerlo una posesión particular, un solucionador de problemas, un consuelo instantáneo en tiempos de necesidad, sino abrirse al amor. Sabes, el apóstol Juan dijo eso, él dijo: ‘Dios es Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.'”

– “Tom, ¿podría pedirte un favor?, pregunté. Fíjate, cuando te tenía en mi clase eras una verdadera molestia, pero (riendo) ahora puedes compensarme por todo… ¿Vendrías a mi curso de Teología de la Fe y les contarías lo que acabas de contarme? Si yo se los dijera, no tendría el mismo impacto que puede tener al contárselo tú.”

– “Oohh…Yo estaba listo para usted, pero no sé si estoy listo para su clase.”

-“Piénsalo, Tom, y si te sientes listo, llámame.”

Tom me llamó a los pocos días y me dijo que estaba listo para la clase, que él quería hacer eso por Dios y por mí. Así que hicimos la cita, pero Tom nunca pudo llegar… Él tenía una cita mucho más importante que la mía y mi clase. Por supuesto que su vida no terminó con la muerte, sólo cambió. Él dio el gran salto de la fe a la visión. Él encontró una vida más hermosa que todo lo que ha visto el ojo humano o que el oído humano haya escuchado o que la mente del ser humano jamás se haya imaginado.

Antes de que él muriera, hablamos una última vez.

– “No voy a poder llegar a su clase”, me dijo..

– “Lo sé, Tom.”

– “¿Les dirá usted por mí? ¿Le dirá… al mundo entero por mí?”

– “Sí, Tom, les diré. Haré lo mejor que pueda..”

Así que a todos ustedes que han tenido la bondad de oír esta simple historia sobre el amor de Dios, gracias por escuchar. Y a ti, Tommy, en los brillantes y verdes cerros del Cielo, se los dije lo mejor que pude… Si esta historia ha significado algo para usted, pásesela por favor a uno o dos amigos. Es una historia real que no ha sido realzada para propósitos publicitarios. ¡Muchas gracias!

Rev. John Powell
Profesor de Loyola University, Chicago

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