Archivos Mensuales: abril 2007

Gesto de Amor


Madre en espera


… pero es mejor


Es bueno saber que hay hombres de ciencia, pero es mejor que seamos hombres de dios

Es bueno saber lo que tenemos que hacer, pero es mejor hacer lo que debemos hacer

Es bueno hacer planes y fijarse un proposito, pero es mejor llevarlos a cabo

Es bueno desear el éxito, pero es mejor realizar las cosas necesarias para lograrlo

Es bueno hacer promesas, pero es mejor cumplirlas

Es bueno tener dignidad, pero es mejor no pisar la de otros

Es bueno tenerlo todo, pero es mejor compartir con el que no tiene nada

Es bueno saberse amado y comprendido, pero es mejor amar y comprender a los demas

Es bueno procurar no fracasar, pero es mejor ayudar al fracasado

Es bueno buscar la verdad, pero es mejor hablar siempre con ella

Es bueno tener fe, pero es mejor sembrarla en los que aun no conocen a Dios

Recomenzar


Perdí un juguete que me acompañó en mi infancia… Pero gané el recuerdo del amor de quien me hizo ese regalo.

Perdí mis privilegios y fantasías de niño… Pero gané la oportunidad de crecer y vivir libremente.

Perdí a mucha gente que quise y que amo todavía… Pero gané el cariño y el ejemplo de sus vidas.

Perdí momentos únicos de la vida porque lloraba en vez de sonreír… Pero descubrí que es sembrando amor, como se cosecha amor.

Yo perdí muchas veces y muchas cosas en mi vida. Pero junto a ese “perder” hoy intento el valor de “ganar“. Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo.

No importa en qué momento de la vida te cansaste. Lo que importa es que siempre es posible y necesario recomenzar. Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y lo más importante, creer en ti mismo.

¿Sufriste mucho en este periodo? … Fue aprendizaje

¿Lloraste mucho? … Fue limpieza en el alma.

¿Sentiste rencor? ….. Fue para poder perdonar.

¿Estuviste solitario en algunos momentos? … Fue porque cerraste la puerta.

¿Creíste que todo se había perdido? … Fue simplemente el inicio de tu mejora.

¿Te sientes solitario? Mira alrededor y encontrarás a mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse más a ti.

Recomenzar.

Hoy es un excelente día para comenzar con un nuevo proyecto de vida. ¿Donde quieres llegar? Mira alto, sueña alto, anhela lo mejor de lo mejor, anhela todo lo bueno, pues la vida nos trae lo que anhelamos.

Si pensamos pequeño; lo pequeño nos vendrá. Si pensamos firmemente en lo mejor, en lo positivo y luchamos por alcanzarlo; lo mejor va a venir a nuestra vida.

Hoy es el día de la gran limpieza mental. Tira todo lo que te encadena al pasado que te hace daño. Arroja todo a la basura, limpia tu corazón, haz que esté listo para una nueva vida, y para un nuevo amor si te encuentras solo; pues somos apasionados, somos capaces de amar muchas veces, porque somos la manifestación del amor.

La vida te llama, te invita a una nueva aventura, a un nuevo viaje, a un nuevo desafío. Proponte en este día a ti mismo que harás todo lo posible para alcanzar tus objetivos. Confía en la vida, confía en ti .

Las Espinas


Era víspera del Día de Acción de Gracias. Pero Sandra se sentía muy infeliz cuando entró en la floristería. Su hijo estaría naciendo si no lo hubiese perdido en un accidente de automóvil… Lamentaba mucho su pérdida. No bastando éso, aún había posibilidad de que su marido sea transferido. Y, para completar, su hermana canceló la visita que le haría en el próximo feriado.

Acción de Gracias? Agradecer qué? se preguntó.

Una amiga tuvo el coraje de decir que el sufrimiento era una dádiva de Dios, que hacía madurar y fortalecer…

Sus pensamientos fueron interrumpidos por la vendedora, diciendo:

– Quiere un arreglo tradicional o le gustaría innovar con lo que yo llamo , Especial? Está buscando algo que realmente demuestre gratitud en el Día de Acción de Gracias?

Sandra explicó que nada tenía para agradecer y la otra replicó, enfática:

– Pues tengo el arreglo perfecto para usted!.

En ese momento entró una cliente que vino a buscar su pedido: un arreglo de follajes y largos y espinosos tallos de rosa. Todo muy bien arreglado, pero no había ninguna flor.

Sandra quedó pensando por qué alguien pagaría por tallos de rosa, sin flor.

– Éste es el “Especial”. Lo llamo Buquet de Espinos de Acción de Gracias – explicó la vendedora.

– Pero qué la llevó a crear el buquet de espinas? – preguntó Sandra.

– Aprendí a ser agradecida por las espinas… Siempre agradecí a Dios por las buenas cosas en mi vida y nunca le pregunté por qué esas buenas cosas sucedían. Pero cuando vinieron cosas malas, yo lloré y grité: “POR QUÉ? POR QUÉ YO ?!”. Demoré para aprender que los tiempos difíciles son importantes para nuestra fe y nuestro fortalecimiento. Delante de las dificultades nos aproximamos a Dios y valorizamos la vida y sus buenos momentos.

Sandra recordó lo que su amiga le había dicho, y exclamó:

– Perdí mi bebé y yo estoy enojada con Dios…

En ese momento entró un hombre en el negocio, que también venía a buscar un arreglo de tallos espinosos.

– Ésto es para su esposa? – preguntó Sandra, incrédula. Pero por qué ella quiere un buquet como ése?

– Mi esposa y yo casi nos divorciamos, pero con la gracia de Dios, nosotros enfrentamos problema tras problema y salvamos nuestro casamiento. El arreglo Especial nos recuerda los tiempos “espinosos”. Etiquetamos cada tallo con uno de los problemas enfrentados y damos gracias por lo que él nos enseñó. Yo le recomiendo el arreglo Especial!

– No sé si puedo ser agradecida por los espinos en mi vida. Es todo tan reciente…

La vendedora respondió, cariñosamente:

– Mi experiencia me mostró que los espinos vuelven las rosas más preciosas. Apreciamos más el cuidado providencial de Dios durante los problemas que en cualquier otro tiempo.

Lágrimas rodaron por la cara de Sandra.

– Llevaré una docena de estos tallos largos y llenos de espinas, por favor. Cuánto le debo?

Nada. Nada además de la promesa de que permitirá que Dios cure su corazón. El primer arreglo es siempre por mi cuenta.

La vendedora sonrió y pasó una tarjeta a Sandra.

– Colocaré esta tarjeta en su arreglo, pero tal vez usted quiera leerlo primero.

Y Sandra leyó:
“Mi Dios, yo nunca agradecí por mis espinas. Yo agradecí mil veces por mis rosas, pero nunca por mis espinas. Enséñame el valor de mis espinas. Muéstrame que, a través de mis lágrimas, los colores de Tu arco iris son mucho más brillantes.”

Elección del Amor


Si tú te encuentras enamorado de una persona, que no está enamorada de ti ….. no te reproches nada a ti mismo. No hay nada de malo contigo, sino que el amor no eligió descansar en el corazón de la otra persona.

Si encuentras a alguien que está enamorado de ti, y tú no lo amas, siéntete honrado de que el amor vino, y tocó a su puerta, pero dulcemente rechaza el regalo que no puedes devolver.

Si, tú te enamoras de alguien, y está persona se enamora de ti también, y el amor elige irse, no intentes reclamarlo ó culparlo. ¡Déjalo ir!. Hay una razón poderosa y un significado.

Todo lo que puedes hacer realmente es aceptarlo de buen grado, por todo su misterio. Cuando entre a tu vida, siente como él te va llenando hasta derramarse totalmente, y entonces encuentra la manera de compartirlo con la otra persona.

Dalo a la persona que lo hizo nacer en tu vida.

Dalo a otros que sean pobres de espíritu.

Dalo alrededor del mundo, en todas las formas que puedas ó conozcas.

Es entonces que muchos que aman comenten un error, porque habiendo estado mucho tiempo sin amar, entienden el amor profundo como únicamente una necesidad del momento.

Ellos ven sus corazones como un lugar vacío, que necesita urgentemente ser llenado con el amor, y empiezan a ver el amor como si fuera algo que fluye internamente para ellos, en lugar de fluir desde ellos hacía los demás.

¡Acuérdate de eso!, y manténlo en tu corazón: el amor tiene su propio tiempo, sus propias estaciones, y sus propias razones para ir y venir.

Tú no lo puedes sobornar, coaccionar, motivar ó insistir para que se quede permanentemente dentro de ti.

Tú sólo puedes abrazarlo cuando el llega sorpresivamente, y puedes entonces repartirlo con los otros cuando el venga hasta ti.

Pero, si él elige dejar tu corazón en cualquier momento, ó el corazón de aquel a quien tú amas, no hay nada que puedas hacer al respecto, y no hay nada que debas hacer en ese momento.

El amor es, y siempre será un misterio, un enigma. Alégrate de que él haya entrado a tu vida plácidamente en algún momento de la vida.

Si tú mantienes tu corazón abierto al amor, el amor vendrá de nuevo a tí, en cualquier momento ó lugar.

¡RECUERDA QUE TÚ NO ELIGES AL AMOR!

¡EL AMOR TE ELIGE A TÍ!

(Enviado por Nery)

Perseverancia (1)


1816 ~ Su familia fue forzada a salir de su hogar, a la edad de 7 años tuvo que empezar a trabajar para ayudar con los gastos.

1818 ~ Su madre murió.

1831 ~ Fracasó en todos los negocios que emprendió.

1832 ~ Compitió para la Legislatura estatal y perdió. También perdió su trabajo y fue rechazado para entrar a la escuela de leyes.

1833 ~ Pidió prestado un dinero para empezar un negocio, fracasó y gastó 17 años de su vida para pagar la deuda.

1834 ~ Volvió a competir para la legislatura estatal y ganó.

1835 ~ Se comprometió en matrimonio, su novia murió.

1836 ~ Tuvo una crisis nerviosa y estuvo en cama por 6 meses.

1838 ~ Compitió para presidente de la cámara estatal y otra vez fue derrotado.

1840 ~ Se postuló para gobernador y fue derrotado.

1843 ~ Compitió para el congreso federal, y perdió.

1846 ~ Se postuló de nuevo para el congreso federal y ganó

1848 ~ Compitió en la reelección del congreso, y volvió a perder.

1849 ~ Se postuló para Oficial estatal y fue rechazado.

1854 ~ Compitió para senador y volvió a perder

1856 ~ Buscó la nominación a la vicepresidencia y obtuvo la ridícula suma de menos de 100 votos.

1858 ~ Compitió de nuevo para senador, y ¿qué creen?.. volvió a perder

1860 ~ Fue elegido presidente de su país..

Actualmente es quizás el presidente más querido y recordado en la historia de su país..
Su nombre: Abraham Lincoln.

abraham_lincoln

El Problema


En un castillo oriental se encontraron con la muerte de uno de sus guardianes y fue preciso encontrar un substituto.
El gran Maestro convocó a todos los discípulos para determinar quién sería el nuevo centinela y con mucha calma
dijo: “Asumirá el puesto quien resuelva el problema que voy a presentar”

Entonces, colocó una magnífica mesa en el centro de la sala con un jarrón de porcelana y una rosa de extraordinaria
belleza en él, y dijo así: “¡Aquí está el problema!” Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un hermoso
jarrón, una maravillosa flor en el centro. ¿Qué representaría? ¿Qué hacer? ¿Cuál es el enigma? En ese
instante, uno de los discípulos sacó una espada, miro al gran Maestro y a todos sus compañeros, se dirigió al centro
de la sala y… ¡zaz!… destruyó todo de un solo golpe.

Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el gran Maestro dijo: “Usted será el nuevo guardián del Castillo”. Aunque
veas algo muy lindo, si hay un problema, precisa ser eliminado. Un problema es un problema y no podemos asumir
riesgos.

Muchas personas cargan la vida entera con el peso de cosas que fueron importantes en el pasado y que hoy solo ocupan un espacio inútil en sus corazones y mentes. Si el problema es un sentimiento de rencor o reproche que en algún momento te hizo daño, eso solo forma parte de un pasado.

Hay un proverbio chino que dice: “Para poder beber vino es necesario tirar primero el té”
Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios, hasta llegar a las cosas que ya no tienen más sentido y que están ocupando espacio, que muchas veces, lejos de ayudarte, te hieren y te impiden tomar un curso diferente en tu vida.

El pasado sirve como lección, como experiencia, como referencia. El pasado sirve para ser recordado y no para ser revivido.

Usa las experiencias del pasado en el presente, para construir tu futuro.

El lápiz


Un hacedor de lápices toma un lápiz justo antes de meterlo en su caja y le dio consejos. Le dijo:

“Hay 5 cosas que debes saber antes que seas enviado al mundo. Siempre recuérdalas y serás el mejor lápiz del mundo.”

Las 5 cosas fueron las siguientes:

1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano de alguien.

2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones de que te saquen punta, pero será necesario para que seas un mejor lápiz cada vez.

3- Tendrás errores, pero tendrás un borrador para corregirlos todos.

4- La parte más importante de ti es la que lleva dentro Y……

5- En cualquier superficie que seas usado, tendrá que dejar tu marca. No importan las circunstancias o las condiciones, deberás continuar escribiendo.

El lápiz entra en su caja prometiendo recordar estas 5 cosas y con un propósito en su corazón de ser útil.

Seamos entonces como el lápiz..

La llama


Cuentan que un rey muy rico de la India, tenía fama de ser indiferente a las riquezas materiales y hombre de profunda religiosidad, cosa un tanto inusual para un personaje de su categoría.

Ante esta situación y movido por la curiosidad, un súbdito quiso averiguar el secreto del soberano para no dejarse deslumbrar por el oro, las joyas y los lujos excesivos que caracterizaban a la nobleza de su tiempo.

Inmediatamente después de los saludos que la etiqueta y cortesía exigen, el hombre preguntó: “Majestad, ¿cuál es su secreto para cultivar la vida espiritual en medio de tanta riqueza?

El rey le dijo: “Te lo revelaré, si recorres mi palacio para comprender la magnitud de mi riqueza. Pero lleva una vela encendida. Si se apaga, te decapitaré”

Al término del paseo, el rey le preguntó: “¿Qué piensas de mis riquezas?” La persona respondió: “No vi nada. Sólo me preocupé de que la llama no se apagara”

El rey le dijo: “Ese es mi secreto. Estoy tan ocupado tratando de avivar mi llama interior, que no me interesan las riquezas de fuera”.

El Puente de Brooklyn


En 1883, un creativo ingeniero de nombre John Roebling se inspiró en la idea de construir un espectacular puente que conectase Nueva York con Long Island. Sin embargo, los expertos en construcción de puentes de todo el mundo pensaron que aquello era imposible y le dijeron a Roebling que se olvidara de la idea. Simplemente no podía hacerse; no era práctico.

Nunca se había hecho anteriormente.Roebling no pudo ignorar la visión que tenía en mente de este puente. Pensaba en ello todo el tiempo y sabía muy dentro de sí que se podía hacer. Sólo tenía que compartir su sueño con alguien más. Tras mucha discusión y persuasión logró convencer a su hijo, Washington, un ingeniero novato, que el puente podía, de hecho, construirse.Trabajando junto por vez primera, padre e hijo desarrollaron conceptos de cómo podría lograrse y cómo vencer los obstáculos. Con gran entusiasmo e inspiración y la motivación de un desafío loco por delante, emplearon su cuadrilla y comenzaron a construir su puente de ensueño.El proyecto comenzó bien pero, cuando llevaba unos pocos meses de iniciado, un trágico accidente en el sitio cobró la vida de John Roebling. Washington resultó herido y con una medida de daño cerebral, que le significó no poder caminar, hablar o aún moverse. “Se los dijimos”. “Hombres locos y sus sueños locos”. “Es tonto perseguir visiones alocadas”.Todos tenían un comentario negativo que hacer y sentían que el proyecto debería ser archivado ya que los Roeblings eran los únicos que sabían cómo construir el puente. A pesar de su limitación, Washington nunca se desanimó y seguía teniendo un ardiente deseo de terminar el puente y su mente estaba tan despierta como siempre.Intentó inspirar y transmitirle su entusiasmo a algunos de sus amigos, pero estaban demasiado intimidados por la tarea. Mientras yacía en su cama de hospital, con los rayos del sol filtrándose por las ventanas, una suave brisa abrió las delgadas cortinas blancas y pudo ver el cielo y los topes de los árboles fuera por un momento.Parecía que hubiera un mensaje para él de no rendirse. De repente se le ocurrió una idea. Todo lo que podía hacer era mover un dedo y decidió hacer su mejor uso de eso. Haciéndolo, poco a poco desarrolló un código de comunicación con su esposa. Tocaba el brazo de su esposa con ese dedo, indicándole que quería que llamase a los ingenieros de nuevo. Entonces usó el mismo método de tocar su brazo para decirle a los ingenieros qué hacer. Parecía tonto pero el proyecto estaba de nuevo en camino.Por 13 años Washington comunicó sus instrucciones con toquecitos de sus dedos al brazo de su esposa hasta que se terminó el puente. Hoy, el espectacular Puente de Brooklyn se yergue en toda su gloria como un tribute al triunfo del indomable espíritu de un hombre y su determinación de no ser derrotado por las circunstancias. Es también un tributo a los ingenieros y su trabajo de equipo, y a su fe en un hombre considerado loco por medio mundo. Se levanta como un monumento tangible al amor y devoción de su esposa que, por 13 largos años, pacientemente decodificó los mensajes de su esposo y les dijo a los ingenieros qué hacer.Tal vez este sea uno de los mejores ejemplos de una actitud que nunca se resigna al fracaso y que se sobrepone a las terribles limitaciones físicas para alcanzar una meta imposible. A menudo, cuando enfrentamos obstáculos en nuestra vida diaria, nuestras vallas se ven diminutas en comparación con las que otros han tenido que enfrentar.El Puente de Brooklyn nos muestra que los sueños que parecen imposibles pueden ser logrados con determinación y perseverancia, sin importar las probabilidades. Aún el sueño más distante puede ser alcanzado con determinación y persistencia.

Fuente: Indian Child

El Carpintero


 

Un carpintero ya entrado en años estaba listo para retirarse. Le dijo a su jefe de sus planes de dejar el negocio de la construcción para llevar una vida más placentera con su esposa y disfrutar de su familia. Él iba a extrañar su cheque mensual, pero necesitaba retirarse. Ellos superarían esta etapa de alguna manera.

El jefe sentía ver que su buen empleado dejaba la compañía y le pidió que si pudiese construir una sola casa más, como un favor personal.

El carpintero accedió, pero se veía fácilmente que no estaba poniendo el corazón en su trabajo. Utilizaba materiales de inferior calidad y el trabajo era deficiente. Era una desafortunada manera de terminar su carrera.

Cuando el carpintero terminó su trabajo y su jefe fue a inspeccionar la casa, el jefe le extendió al carpintero las llaves de la puerta principal. “Esta es tu casa,” dijo, “es regalo para ti”

¡Qué tragedia! ¡Qué pena! Si solamente el carpintero hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, la hubiera hecho de manera totalmente diferente.

Así que está en nosotros. Construimos nuestras vidas de manera distraída, reaccionando cuando deberíamos actuar, dispuestos a poner en ello menos que lo mejor. En puntos importantes, no ponemos lo mejor de nosotros en nuestro trabajo. Entonces con pena vemos la situación que hemos creado y encontramos que estamos viviendo en la casa que hemos construido. Si lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente. Piensa como si fueras el carpintero. Piensa en su casa. Cada día clavas un clavo, levantas una pared o edificas un techo.

Construye con sabiduría. Es la única vida que podrás construir. Inclusive si sólo la vives por un día más, ese día merece ser vivido con gracia y dignidad.

El Tenedor


Había una mujer que había sido diagnosticada con una enfermedad incurable y a la que le habían dado sólo tres meses de vida. Así que empezó a poner sus cosas “en orden”. Contactó a su sacerdote y lo citó en su casa para discutir algunos aspectos de su última voluntad. Le dijo qué canciones quería que se cantaran en su funeral, qué lecturas hacer y con qué traje deseaba ser enterrada.

La mujer también solicitó ser enterrada con su Biblia favorita. Todo estaba en orden y el sacerdote se estaba preparando para irse cuando la mujer recordó algún muy importante para ella. – Hay algo más, dijo ella exaltada. – Qué es?, preguntó el sacerdote. – Esto es muy importante, continuó la mujer. Quiero ser enterrada con un tenedor en mi mano derecha.

El sacerdote quedó impávido mirando a la mujer, sin saber exactamente qué decir. – Eso lo sorprende o no? preguntó la mujer – Bueno, para ser honesto, estoy intrigado con la solicitud, dijo el sacerdote. La mujer explicó: – En todos los años que he asistido a eventos sociales y cenas de compromiso, siempre recuerdo que cuando se retiraban los platos del platillo principal, alguien inevitablemente se agachaba y decía, “Quédate con tu tenedor”. Era mi parte favorita porque sabía que algo mejor estaba por venir… como pastel de chocolate o pastel de manzana.

Algo maravilloso y sustancioso! Así que quiero que la gente me vea dentro de mi ataúd con un tenedor en mi mano y quiero que se pregunten: “Qué onda con el tenedor?” Después quiero que usted les diga: “Se quedó con su tenedor porque lo mejor está por venir.”

Los ojos del sacerdote se llenaron de lágrimas de alegría mientras abrazaba a la mujer despidiéndose. El sabía que esta sería una de las últimas veces que la vería antes de su muerte. Pero también sabía que la mujer tenía un mejor concepto de la esperanza cristiana que él mismo.

Ella sabía que algo mejor estaba por venir. Durante el funeral, la gente pasaba por el ataúd de la mujer y veían el precioso vestido que llevaba, su Biblia favorita y el tenedor puesto en su mano derecha. Una y otra vez el sacerdote escuchó la pregunta: “Qué onda con el tenedor?”. Y una y otra vez sonrió.

Durante su mensaje, el sacerdote le platicó a las personas la conversación que había tenido con la mujer poco tiempo antes de morir. También les habló acerca del tenedor y qué era lo que significaba para ella.

El sacerdote les dijo a las personas cómo él no podía dejar de pensar en el tenedor y también que probablemente ellos tampoco podrían dejar de pensar en él. Estaba en lo correcto. Así que, la próxima vez que tomes en tus manos un tenedor, déjalo recordarte que lo mejor está aún por venir…

La Naranja


Un ateo dictaba una conferencia ante un gran auditorio defendiendo la inexistencia de Dios.
Después de haber finalizado su discurso, desafió a cualquiera que tuviese preguntas a que subiera a la plataforma.
Un hombre que había sido bien conocido en la localidad por su adicción a las bebidas alcohólicas, pero que había encontrado recientemente liberación y esperanza en Dios aceptó la invitación y sacando una naranja del bolsillo comenzó a pelarla lentamente.
El conferencista le pidió que hiciera la pregunta; el hombre, continuó imperturbable pelando la naranja en silencio, al término de lo cual, se la comió.

Se volvió al conferencista y le preguntó : “¿Estaba dulce o agria?”

“No me pregunte tonterías”, respondió el orador con señales evidentes de enojo; “¿Cómo puedo saber el gusto si no la he probado?”

Y aquel hombre regenerado por el amor de Dios respondió entonces:”Y ¿cómo puede usted saber algo de Dios, si nunca lo ha probado?”

Haz como el sol


No te aferres al pasado  ni a los recuerdos tristes

No reabras la herida que ya cicatrizó

No reavives los dolores y sufrimientos antiguos

Lo que pasó…pasó

Pon tus fuerzas en construir una vida nueva

Y camina de frente… sin mirar atrás.

Haz como “El Sol” que nace cada día.

Sin pensar en la noche que pasó.

Deja atrás el pasado gris

Y llena de “Luz y Amor” tu vida y tu corazón!

El Segundo Traje


 Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema.

– “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia.

Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme:

– ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser?

Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prenda luego de esto! ¡No entiendo qué sucedió, fue el mejor trabajo que hice en años!”

– “Vuelve a tu negocio”, dijo el sabio, “descose cada una de las puntadas de la prenda y cóselas exactamente como lo habías hecho antes. Luego llévala al príncipe.”

– “¡Pero obtendré el mismo atuendo que tengo ahora!”, protestó el sastre.”Además mi estado de ánimo no es el de siempre”.

– “Haz lo que te indico, y Dios te ayudará”, dijo el hombre.

Dos semanas después, el sastre retornó.- “¡Usted ha salvado mi vida! Cuando le presenté nuevamente el ropaje, el rostro del noble se iluminó: ¡Hermoso!, exclamó. ¡Este es el más hermoso y delicado traje que haya visto!Me pagó generosamente y prometió entregarme más trabajo y recomendarme a sus amigos.Pero, deseo saber ¿cuál era la diferencia entre la primer prenda y la segunda?”

– “El primer traje”, explicó, “fue cosido con arrogancia y orgullo. El resultado fue una vestimenta espiritualmente repulsiva que, aunque técnicamente perfecta, carecía de gracia y belleza. Sin embargo, la segunda costura fue hecha con humildad y el corazón quebrado, transmitiendo una belleza esencial que provocaba admiración en cada uno que la veía”.

Adictos al trabajo


Son las seis de la mañana. Un zumbido le despierta. No es el despertador. Es la palm que le anuncia que tiene sesenta correos-e esperando su respuesta. Pero es domingo y decidió quedarse en casa trabajando, como en los veinte fines de semana anteriores. Con seguridad los próximos también. Está de mal humor y su pareja visiblemente molesta. Se trata ni más ni menos que de un adicto al trabajo. En inglés les llaman workaholics. Son personas ambiciosas y autoexigentes, con síntomas de preocupación constante por el propio rendimiento. A diferencia de otras adicciones, a menudo esta logra consenso familiar y social en aras de un bienestar futuro. Entre sus argumentos también figuran las nociones de oportunidad (ahora o nunca), la inmediatez (es solo por este año) y un cierto sentido de culpabilidad si desatiende las tareas supuestamente pendientes. Aunque también es cierto que hay personas que disfrutan de esta adicción y se sienten realizadas. Lee el resto de esta entrada

Sin brazos


Para los que se rinden ante pequeñas adversidades o para los que se viven quejando…  Está en inglés, pero vale la pena verlo…

 

Te deseo lo suficiente


 

Hace poco tiempo cuando estaba en el aeropuerto escuché por casualidad a una madre e hija que se estaban despidiendo. Cuando anunciaron la partida del vuelo ellas se abrazaron y la madre dijo:

– “Te amo y te deseo lo suficiente”.

La hija respondió:

– “Madre, nuestra vida juntas ha sido más que suficiente. Tu amor es todo lo que he necesitado. También te deseo lo suficiente”.

Ellas se saludaron con un beso y la hija partió.

La madre pasó muy cerca de donde yo estaba sentada y noté que ella necesitaba llorar. Traté de no observarla para no invadir su privacidad pero ella se dirigió hacia mí y me preguntó:

– “¿Alguna vez se ha despedido de alguien sabiendo que era para siempre?”.

– Sí, lo he hecho – respondí. – Perdón por preguntar – contesté -, pero ¿por qué esta despedida es para siempre?

– Yo soy una mujer vieja, y ella vive muy lejos de aquí.  La realidad es que su próximo viaje será para mi funeral.

– Cuando se despidió de ella escuché que le dijo “te deseo lo suficiente”.
¿A qué se refiere?

Comenzó a sonreír. 

– Eso es un deseo que hemos transmitido de generación en generación. Mis padres solían decirlo.

Ella hizo una pausa y miró hacia arriba como si tratara de recordarlo en detalle, luego sonrió aún más.

– Cuando decimos “Te deseo lo suficiente”, es que deseamos que la otra persona tenga una vida llena de SÓLO lo suficientemente bueno para vivir.

Entonces, dirigiéndose hacia mí, ella compartió lo siguiente como si lo estuviera recitando de memoria:

“Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante”,
“Te deseo suficiente lluvia para que aprecies aún más el sol”.
“Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva”
“Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes”
“Te deseo que tengas suficientes ganancias que satisfagan tus necesidades”
“Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees.”
“Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas”.

…………………..Luego ella comenzó a llorar y se alejó

El Circo


Cuando yo era adolescente, en cierta oportunidad estaba con mi padre haciendo fila para comprar entradas para el circo. Al final, solo quedaba una familia entre la ventanilla y nosotros. Esta familia me impresionó mucho. Eran ocho chicos, todos probablemente menores de doce años. Se veía que no tenían mucho dinero.
La ropa que llevaban no era cara, pero estaban limpios. Los chicos eran bien educados, todos hacían bien la fila, de a dos detrás de los padres, tomados de la mano. Hablaban con excitación de los payasos, los elefantes y otros números que verían esa noche. Se notaba que nunca antes habían ido al circo. Prometía ser un hecho saliente en su vida.

El padre y la madre estaban al frente del grupo, de pie, orgullosos. La madre, de la mano de su marido, lo miraba como diciendo: “Eres mi caballero de brillante armadura”. Él sonreía, henchido de orgullo y mirándola como si respondiera: “Tienes razón” La empleada de la ventanilla preguntó al padre cuántas entradas quería. Él respondió con orgullo: “Por favor, deme ocho entradas para menores y dos de adultos, para poder traer a mi familia al circo.” La empleada le indicó el precio. La mujer soltó la mano de su marido, ladeó su cabeza y el labio del hombre empezó a torcerse.

Este se acercó un poco más y preguntó: “¿Cuánto dijo?” La empleada volvió a repetirle el precio. ¿Cómo iba a darse vuelta y decirle a sus ocho hijos que no tenía suficiente dinero para llevarlos al circo? Viendo lo que pasaba, papá puso la mano en el bolsillo, sacó un billete de veinte dólares y lo tiró al suelo (nosotros no éramos ricos en absoluto). Mi padre se agachó, recogió el billete, palmeó al hombre en el hombro y le dijo: “Disculpe, señor, se le cayó esto del bolsillo.”

El hombre se dio cuenta de lo que pasaba. No había pedido limosna, pero sin duda apreciaba la ayuda en una situación desesperada, angustiosa e incomoda. Miró a mi padre directamente a los ojos, con sus dos manos le tomó la suya, apretó el billete de veinte dólares y con labios trémulos y una lágrima rodándole por la mejilla, replicó: “Gracias, gracias señor. Esto significa realmente mucho para mi familia y para mi.”

Papá y yo volvimos a nuestro auto y regresamos a casa. Esa noche no fuimos al circo. Pero no nos fuimos sin nada…

Por RCTV


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