Archivos Mensuales: mayo 2006

El Abrazo


Se ha comprobado que todos necesitamos contacto físico para sentirnos bien, y una de las formas más importantes de contacto físico es el abrazo.

Cuando nos tocamos y nos abrazamos, llevamos vida a nuestros sentidos y reafirmamos la confianza en nuestros propios sentimientos. Algunas veces NO encontramos las palabras adecuadas para expresar lo que sentimos, el abrazo es la mejor manera.

Hay veces, que no nos atrevemos a decir lo que sentimos, ya sea por timidez o porque los sentimientos nos abruman, en esos casos se puede contar con el idioma de los abrazos.

Los abrazos, además de hacernos sentir bien, se emplean para aliviar el dolor, la depresión y la ansiedad. Provocan alteraciones fisiológicas positivas en quien toca y en quien es tocado.

Acrecienta la voluntad de vivir en los enfermos. Pues debes saberque CUATRO abrazos al día son necesarios para sobrevivir, OCHO para mantenerse y DOCE para crecer como personas.

Que nos brinda un abrazo?

PROTECCION

El sentirnos protegidos es importante para todos, pero lo es más para los niños y los ancianos quienes dependen del amor de quienes los rodean.

SEGURIDAD

Todos necesitamos sentirnos seguros. Si no lo conseguimos actuamos de forma ineficiente y nuestras relaciones interpersonales declinan.

CONFIANZA

La confianza nos puede hacer avanzar cuando el miedo se impone a nuestro deseo de participar con entusiasmo en algún desafío de la vida.

FORTALEZA

Cuando transferimos nuestra energía con un abrazo, aumentan nuestras propias fuerzas.

SALUD

El contacto físico y el abrazo imparten una energía vital capaz de sanar o aliviar dolencias menores.

AUTOVALORACION

Mediante el abrazo podemos transmitir un mensaje de reconocimiento
al valor y la excelencia de cada individuo.

Ver Tambièn, “el Abrazo Salvador

Las Galletitas


Una chica estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un aeropuerto. Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete con galletitas. Se sentó en una sala del aeropuerto para poder descansar y leer en paz.

Asiento de por medio, se ubicó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos quedaron las galletitas. Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada.

Apenas pensó: “¡Qué descarado; si yo estuviera más dispuesta, hasta le daría un golpe para que nunca más se le olvide!”.

Cada vez que ella tomaba una galletita, el hombre también tomaba una. Aquello la indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar.

Cuando quedaba apenas una galletita, pensó: “¿qué hará ahora este abusador?”

Entonces, el hombre dividió la última galletita y dejó una mitad para ella.

¡Ah no!. . . Aquello le pareció demasiado! ¡Se puso a sudar de la rabia! Cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque.

Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletitas. . .intacto, cerradito. . ¡Sintió tanta vergüenza! Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletitas estaban guardadas dentro de su bolso! El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no había más tiempo ni posibilidades para explicar o pedir disculpas.

Pero sí para razonar:
¿cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor?
¿cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?

Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
1.- Una piedra, después de haber sido lanzada;
2.- Una palabra, después de haber sido proferida;
3.- Una oportunidad, después de haberla perdido;
4.- El tiempo, después de haber pasado.

El Viaje que tu mismo conduces


Si comprendes quién eres y te respetas, las críticas no te supondrán ningún problema sino que te brindarán la oportunidad de volverte una mejor persona. Cuando te sientes imperfecto o inseguro, la crítica es como una amenaza y crees que debes defenderte. Cuando te sientes seguro, no perfecto sino seguro, puedes escuchar las críticas y tener en cuenta su valor.
Puedes decir, “lo siento”, y “gracias por abrillantar mi espejo”. Y cuando sea conveniente podrás aprender de las críticas y mejorar tu conducta. Digo cuando sea apropiado porque hay personas a las que les encanta encontrar defectos en otros. Ése es su problema…

Recuerda que todos somos lienzos en blanco. Si presentas un lienzo en blanco como tu obra de arte, no te pondrán buena nota. Pero la creación empieza cuando comienzas a trabajar, sobre todo si consideras el lienzo en blanco una oportunidad de expresar tu talento y no una posibilidad de fracasar. Y recuerda que el lienzo no se termina mientras dura la vida.


Cuando nos encontramos fluyendo en la dirección incorrecta, es más fácil pensar en quién tiene la culpa que cambiar de dirección. Piensa en ello. Imagina que tomas un tren y tan pronto como sale de la estación te das cuenta de que va en dirección equivocada. ¿Te enfadas y echas la culpa al tren o reconoces tu error, te bajas en la primera estación y cambias de andén para tomar el correcto?

Culpar a los demás de nuestra pérdida de rumbo es tentador. Recibimos mucha información sobre la vida pero poca educación de la vida por parte de nuestros padres, maestros y otras figuras de autoridad, que por su experiencia saben más de ella. La informacìón se basa en los hechos, la educación en la sabiduría y el conocimiento de cómo amar y cómo sobrevivir. Pero, por más consejos que te den, eres tú quién decide que tren tomar.

Mientras recorres la vida, presta atención a los indicadores y las estaciones. Si no te gusta lo que ves, tira del freno de emergencia y bájate del tren. No hay otro interventor que lo haga por ti ni tienes que pedir permiso a nadie para hacerlo. Es tu vida, tu viaje, el que tú mismo conduces.

Autor Desconocido

No Permito


No permito que otro dirija mi vida, porque mi vida
es mía y porque asumo las consecuencias de mis
decisiones al admitir mi propia responsabilidad.

No permito que otro invada mi espacio vital,
porque reivindico el espacio que me ha otorgado la
naturaleza por ser natural.

No permito que otro contamine el aire que respiro,
porque éste es alimento de mi cuerpo, es lo que me
hace vital.

No permito que otro limite la calidad de mis
sentimientos, porque éstos son fruto de mi alma y
estoy dedicando esta vida a crear un alma fuerte y
equilibrada, partiendo desde mi propia voluntad.

No permito que otro me hiera con sus ironías y con
sus críticas, porque éstas volverán a él al ponerle el
escudo de mi serenidad.

No permito que otro me esclavice con argumentos de
un aparente amor, porque mi amor es libre y porque
elijo con quien compartir mi intimidad.

No permito que otro inculque en mí pensamientos
que yo no quiero, porque aunque mis oídos oigan, mi
inteligencia filtra y mi ser interior elige, día a
día, lo mejor para mi evolución, la verdad.

No permito que otro limite la profundidad de mis
pensamientos, porque son míos y no tengo porque ser
igual a los demás, simplemente he nacido con el poder
de la creatividad.

No permito que otro limite el vuelo de mi
espíritu, porque simplemente he decidido ser
universal.

No permito que otro robe mis ilusiones, porque
éstas son alimento de mi espíritu, y éste ansía la
libertad.

Porque soy libre, he decidido, simplemente “AMAR”.

Autor Desconocido

El Mundo es Mio


Hoy, viajando en un autobús, vi una hermosa muchacha con cabello de oro, y expresión de alegría; envidié su hermosura. Al bajarse, la vi cojear… tenía solo una pierna, y apoyada en su muleta, sonreía.

PERDÓNAME SEÑOR, CUANDO ME QUEJO. TENGO DOS PIERNAS Y ¡EL MUNDO ES MIO!

Fui después a comprar unos dulces. Me atendió un muchacho encantador. Hablé con él; parecía tan contento, que aunque se me hubiera hecho tarde, no me hubiera importado, ya que al salir, oí que decía: Gracias por charlar conmigo… es un placer hablar con gente como usted… ya ve, soy ciego…
PERDÓNAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. YO PUEDO VER Y ¡EL MUNDO ES MIO!

Mas tarde, caminando por la calle, vi a un pequeño de ojos azules, que miraba jugar a otros niños, sin saber que hacer. Me acerqué y le pregunte: Por qué no juegas con ellos? Siguió mirando hacia adelante sin decir una palabra: entonces comprendí que no escuchaba.
PERDONAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. YO PUEDO ESCUCHAR Y EL MUNDO ES MIO!

Tengo piernas para ir a donde quiero.
Ojos para ver los colores del amanecer y el atardecer.
Oídos para escuchar las cosas que me dicen. Tengo salud…lo tengo TODO !.

PERDONAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. LO TENGO TODO Y EL MUNDO ES MIO!

NO LE DIGAS A DIOS LO GRANDE QUE ES TU PROBLEMA.

DILE A TU PROBLEMA LO GRANDE QUE ES DIOS!

El Triple Filtro


Ya habìa posteado algo parecido. Esta es otra versiòn…
Sócrates tenía una alta reputación y era muy estimado por su elevado conocimiento.

Un día un conocido del gran filósofo se le aproximó y dijo:

– “Sócrates, ¿sabes lo que acabé de oír sobre aquel tu amigo?”

– “Espera un minuto,” – respondió Sócrates – “antes que digas alguna cosa me gustaría hacerte una pregunta. Se llama la Pregunta del Triple Filtro.”

– “¿Triple filtro?”

– “Si,” continuó Sócrates, “antes que hables de mi amigo,tal vez sería una buena idea parar un momento y filtrar aquello que vas a decir. Por eso le llamé el Triple Filtro. Y continúo: “El primer filtro es la VERDAD. ¿Tienes la certeza absoluta de que aquello que me vas a decir es perfectamente verdadero?”

– “No, dijo el hombre, lo que sucede es que oí decir que…”

– “Entonces, ” – dice Sócrates, “no sabes si es verdad. Pasemos al segundo filtro , que es la BONDAD. ¿Lo que me vas a decir sobre mi amigo es BUENO?

– “No mucho, al contrario…”

– “Entonces, continuó Sócrates, quieres decirme algo malo sobre él y aún por encima no sabes si es verdadero o no?? Pero bien, puede ser que aún pases el tercer filtro: El último filtro es la UTILIDAD. ¿Lo que me vas a decir sobre mi amigo será útil para mí?”

– “No, creo que no…”

– “Bien, ” – concluyó Sócrates – “si lo que me dirás no es NI BUENO, NI ÚTIL, Y MUCHO MENOS VERDADERO, ¿para que decírmelo?”

Usemos el Triple Filtro en nuestra vida diaria cada vez que fuésemos a hablar sobre alguien .

El Nuevo Gerente


Una empresa entendió que había llegado el momento de cambiar el estilo de gestión y contrató un nuevo gerente general. El nuevo gerente vino con la determinación de hacer cambios y volver a la empresa más productiva.

El primer día, acompañado por sus principales colaboradores, hizo una inspección en la empresa. En la planta todos estaban trabajando, pero un muchacho estaba recostado contra la pared con las manos en los bolsillos. Viendo una buena oportunidad para dejar bien clara su filosofía de trabajo, el nuevo gerente le preguntó al joven:

-¿Cuánto gana usted por mes?

– Trescientos pesos, señor, ¿por qué? – respondió el muchacho sin saber de qué se trataba.

El gerente sacó $300 del bolsillo y se los entregó al joven, diciendo:

– Aquí está el sueldo de este mes. Ahora desaparezca y ¡no vuelva nunca más!

El joven guardó el dinero y se fue, de acuerdo a las órdenes recibidas. El gerente entonces, orgulloso, pregunta a un grupo de operarios:

– ¿Alguno de ustedes puede decirme qué hacía ese joven?

– Si, señor, respondieron atónitos los operarios. – Vino a entregar una pizza…

Moraleja:

Hay personas que tienen tantas ganas de mandar, que se olvidan de pensar.

Un corazòn bello


Un joven estaba en el centro de la ciudad, proclamando tener el corazón más bello de la región. Una multitud lo rodeó y todos admiraron su corazón. No había marcas ni cualquier otro defecto. Todos estuvieron de acuerdo en que aquél era el corazón más bello que hubiesen visto. El joven estaba muy orgulloso de su bello corazón.

De repente, un anciano apareció frente a la multitud y dijo: “¿Por qué el corazón del joven no es tan bonito como el mío?” La multitud y el joven miraron hacia el corazón del anciano, que estaba latiendo con vigor, pero tenía muchas cicatrices. Tenía lugares en que se habían removido pedazos habiendose colocado otros en su lugar, pero éstos no encajaban bien, causando muchas irregularidades. En ciertos puntos del corazón, faltaban pedazos.

El joven, al ver el corazón del anciano, dijo:

– “Usted debe estar bromeando… Compare nuestros corazones. ¡El mío está perfecto, intacto y el suyo es una mezcla de cicatrices y agujeros!”

– “¡Así es! – dijo el anciano. Viéndolo, tu corazón parece perfecto, pero yo no cambiaría el mío por el tuyo.”

– “Mira, cada cicatriz representa una persona a la cuál le dí mi Amor.
Tomé un pedazo de mi corazón y se lo dí a cada una de esas personas. Muchas de ellas me dieron también un pedazo de su propio corazón para que lo pusiera en el mío, pero, como los pedazos no eran exactamente iguales, posee irregularidades. Pero yo los quiero, porque me traen recuerdos del Amor que compartimos. Algunas veces, dí pedazos de mi corazón a quien no me retribuyó. Por eso, tiene agujeros. Y duelen. Permanecen abiertos, recordándome el Amor que sentí por esas personas… Espero que un día ellas me correspondan, llenando ese vacío. ¿Qué te parece, joven? ¿Ahora entiendes en qué consiste la verdadera belleza?”

El joven se quedó callado y las lágrimas rodaron por su rostro. Se aproximó al anciano. Arrancó un trozo de su perfecto y joven corazón y se lo ofreció al anciano, quien retribuyó el gesto. El joven miró su propio corazón, que ya no era perfecto como antes, sino más bello que nunca. Los dos se abrazaron y se fueron juntos.

Como debe ser triste pasar la vida con el corazón intacto….

Tu amigo


Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron
fulminados.

Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos andan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición…)

La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro. El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo:

– Buenos días.

– Buenos días – Respondió el guardián.

– ¿Cómo se llama este lugar tan bonito?

– Esto es el Cielo.

– ¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos!

– Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera.

Y el guardián señaló la fuente.

– Pero mi caballo y mi perro también tienen sed…

– Lo siento mucho – Dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.

El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Dió las gracias al guardián y siguió adelante.

Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles.

A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.

– Buenos días – dijo el caminante.

– El hombre respondió con un gesto de la cabeza.

– Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo

– Hay una fuente entre aquellas rocas – dijo el hombre, indicando el lugar.

– Podéis beber toda el agua como queráis.

El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.

El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.

– Podéis volver siempre que queráis – Le respondió éste.

– A propósito ¿Cómo se llama este lugar?- preguntó el hombre.

– CIELO.

– ¿El Cielo? Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!

– Aquello no era el Cielo. Era el Infierno – contestó el guardián.

El caminante quedó perplejo.

– ¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones! – advirtió el caminante.

– ¡De ninguna manera! – increpó el hombre – En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos…

Paulo Coelho

Jamás abandones a tus verdaderos Amigos aunque eso te produzca inconvenientes personales. Si ellos han estado dándote su amor y compañía has contraído una deuda: “No abandonarlos nunca”.

El Niño y el Perro


El dueño de una tienda colocó en el exterior un anuncio en la puerta que decía:
“Cachorritos en venta”.

Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y pronto un niñito apareció en la tienda preguntando:

– “¿Cuál es elprecio de los perritos?”

El dueño contestó:

– “Entre $300 y $500 “.

El niñito metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas:

– “Sólo tengo $106 que he ahorrado… ¿puedo verlos?”.

El hombre sonrió y silbó. De la trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos.

Uno de los perritos se quedó considerablemente atrás. El niñito inmediatamente señaló al perrito rezagado que cojeaba.

– “¿Qué le pasa a ese perrito?”, preguntó.

El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenía la cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida.

El niñito se emocionó mucho y exclamó:

– “¡Ese es el perrito que yo quiero comprar!”.

Y el hombre replicó:

– “No ese cachorro no puedo venderlo, si realmente lo quieres, te lo regalo”.

El niñito se disgustó, y mirando directo a los ojos del hombre le dijo:

– “Yo no quiero que usted me lo regale. El vale tanto como los otros perritos y yo le pagaré el precio completo. De hecho, le voy a dar mis $ 106.00 ahora y $40 cada mes hasta que lo haya pagado completo”.

El hombre contestó:

– “Ese perrito realmente no te gustará, hijo. El nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos”.

El niñito se agachó y se subió el pantalón a la altura de la rodilla para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal.

Miró de nuevo al hombre y le dijo:

– “Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesitará a alguien que lo entienda”.

El hombre se mordió los labios, sonrió y dijo:

-“Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de estos cachorritos tenga un dueño como tú”.

En la vida no importa quién eres, sino que alguien te aprecie por lo que eres, y te acepte y te ame incondicionalmente.

Antigua Leyenda Hebrea


La leí, y me gustó. Por eso la comparto con ustedes:

Creí no tener nada,
pero, al descubrir la esperanza,
comprendí que lo tenía todo…

Antigua Leyenda Hebrea

Abrir las Puertas sin miedo


En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto:

A sus prisioneros, no los mataba… Los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre …

En esta sala, les hacía formar un círculo y les decía:

– Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta … Detrás de esa puerta YO LOS ESTARÉ ESPERANDO…

Todos elegían ser muertos por los arqueros …

Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo HABÍA SERVIDO AL REY se dirigió al soberano:

– Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?

– Dime, soldado.

– Señor: ¿Qué había detrás de la puerta?

El REY CONTESTÓ:

– Vé y mira tú mismo !!!

El soldado, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente… Y, finalmente, sorprendido, descubrió que … la puerta se abría sobre un camino que conducía a la LIBERTAD !!!

El soldado, EMBELESADO, miró a su rey, quien le dijo:

– Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCIÓN pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta !!!

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo de arriesgar? ¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?

Diccionario de Sentimientos


Nostalgia. Cuando el momento trata de huir del recuerdo para hacerse realidad de nuevo, y no lo consigue.

Recuerdo. Cuando, sin tu autorización, tu pensamiento te muestra un capítulo ya pasado.

Angustia. Un nudo muy bien apretado en el medio de la tranquilidad.

Preocupación. Un pegamento que no deja salir de tu pensamiento lo que todavía no sucedió.

Indecisión. Cuando sabes muy bien lo que quieres, pero te parece que deberías optar por otra cosa.

Seguridad. Cuando la idea se cansa de buscar, y para.

Intuición. Cuando tu corazón da un salto en el futuro y vuelve inmediatamente.

Presentimiento. Cuando pasa por tu mente el “trailer” de una película que puede ser que ni suceda.

Verguenza. Un paño negro que quisieras tener para cubrirte en aquel momento.

Ansiedad. Cuando los minutos parecen interminables para conseguir lo que se quiere.

Interés. Signo de exclamación o interrogación en el final del sentimiento.

Sentimiento. Idioma que el corazón usa cuando necesita mandar algún mensaje.

Rabia. Cuando el león que vive en ti muestra los dientes.

Tristeza. Una mano gigante que aprieta el corazón.

Felicidad. Un momento que no tiene prisa ninguna.

Amistad. Compartir la vida con quienes quieres bien, por más diferentes que ellos sean.

Culpa. Cuando estás convencido de que podías haber hecho algo diferente, pero ni siquiera lo intentaste.

Lucidez. Un acceso de locura al contrario.

Razón. Cuando el cuidado aprovecha que la emoción está durmiendo, y toma el control.

Voluntad. Un deseo que nos incentiva a hacer nuevos descubrimientos.

Pasión. Cuando a pesar del evidente peligro, el deseo llega y se hace cargo.

AMOR. Cuando el resto de tu vida no te es suficiente para compartirla con esa persona especial.

Baila lento


¿ Alguna vez, observó a un niño en una calesita?, o ¿escuchó el sonido de la lluvia cuando cae al suelo?
¿Alguna vez ya siguió el vuelo errante de una mariposa? … o ¿fijó su mirada en el crepúsculo solar?

Es mejor disminuir el paso. No baile tan de prisa… el tiempo es corto, la música va a terminar…


¿A través de cada día usted corre o vuela? Cuando pregunta “¿Cómo estás?” ¿Escucha la respuesta?…

Cuando el día termina, ¿queda acostado en la cama, con los próximos quehaceres rodando por su cabeza?

Es mejor disminuir el paso. No baile tan de prisa… el tiempo es corto, la música va a terminar…

¿Alguna vez dijo a un niño: “¿Dejemos esto para hacerlo mañana?” Y en su prisa, ¿vio su tristeza?

¿Perdió contacto, dejó morir una buena amistad porque nunca tenía tiempo para llamar y decir “hola” ?

Es mejor disminuir el paso. No baile tan de prisa… el tiempo es corto, la música va a terminar…

Cuando corre tan de prisa para llegar a algún lugar, usted pierde mitad de la satisfacción de llegar allí.

Cuando se preocupa y se apresura todo el día, es como si fuese un regalo que no fue abierto… ¡Un regalo lanzado fuera!

La vida no es una corrida… … Llévela más lentamente…

¡Escuche la música… antes que la canción ACABE!

Una y otra Vez


Amo a los pájaros, más aún, los admiro.

Después de una noche de lluvia y fuerte viento, por las mañanas están sus nidos destruídos cerca de los árboles…… Cuando hay que podar. ¿Quién se acuerda de los pájaros?…se quedan sin nido.

Pero les he oído cantar, aún con el nido destruído y animosos acarrean material para construir otro. Tal vez mejor, tal vez más fuerte.

Por su nido roto, quizás los pájaros habrán callado un momento. ¡Solo un momento! Ellos saben que no sirve llorar frente a las ruinas. Hay que empezar de nuevo.

Pronto el nuevo nido estará armado y si otra tormenta llegara a derribarlo….. Una y mil veces volverán a construirlo.

Piensa que con tu manera de actuar puedes vivir un bonito presente
y construir las bases para un futuro promisor.

Admiro a los pájaros por su afán esperanzado. ¿Qué otra cosa es la esperanza sino el negarnos a los golpes de la adversidad?

¿Qué otra cosa es la esperanza sino el modo interior de creer en un mañana mejor?

Cuando una ilusión muere, sigues teniendo el alma para abrigar nuevas ilusiones y por más que te golpee la vida, no claudiques.

Fortalece tu esperanza, ármala de nuevo y vuelve a empezar. Si tus anhelos son justos, si no dañan a nadie los sueños que te impulsan insiste una y otra vez, algún día alcanzarás el triunfo.

El valor de la Amistad


Un famoso productor de películas de Hollywood estaba ocupado en la selección del protagonista de su próximo film, y se encontraba al borde de la frustración porque ninguno de los actores que se habían presentado hasta entonces parecían satisfacerlo completamente.De repente entró al foro un joven mensajero, entregó su mensaje y se despidió con una sonrisa.

El productor registró toda la escena desde la distancia, en silencio.

Llamó a su asistente y le ordenó que alcance al joven mensajero y lo haga regresar.

– Ya tengo al próximo protagonista – aseguró.

Sus compañeros lo miraron incrédulos. Al casting se habían presentado actores de renombre, algunos ya consagrados, y sin embargo este productor se veía entusiasmado por un joven mensajero…, ¡al que ni siquiera le habían tomado una prueba de actuación!

– ¿Está seguro? – le preguntaron, incrédulos.

– Señores, ¡esa sonrisa que acabo de ver vale un millón de dólares! Y no estoy dispuesto a perderla – les dijo, como dando por finalizada la discusión.

Mientras tanto su asistente había dado alcance al joven mensajero, pero tuvo que esforzarse en convencerlo de que no estaba bromeando cuando le dijo que un productor de películas lo había hecho buscar.

Aquel joven había tomado el puesto de mensajero porque era lo único que pudo conseguir para estar cerca de su íntimo sueño de ser actor de cine.

Un par de años atrás había atravesado todo su país de costa a costa, desde New Jersey en el extremo Este, hasta California en el Oeste persiguiendo su ilusión de dedicarse a la actuación.

Hasta ese día sólo había conseguido pequeños papeles secundarios en
películas de muy bajo presupuesto y apenas había logrado juntar el dinero necesario para cubrir las lecciones de actuación que estaba tomando.

Ahora, el productor y el mensajero estaban frente a frente.

El primero le explicaba al segundo cual era su convicción y el segundo no podía creer lo que oía. Se estaba reponiendo del shock justo cuando llegaron a la parte donde debían acordar el salario.

– Te pagaremos 11.000 dólares – dijo el productor.

No estaba mal por un par de semanas de trabajo, pero el joven mensajero estaba recién divorciado y tenía una pequeña hija a quien pasarle su pensión de alimentos, por lo que tomó coraje, abrazó al productor y, para que nadie más notara que estaba rogando un aumento le dijo al oído:

– ¿Podrían ser 11.500? Por favor, tengo un hija pequeña a quien alimentar.

– Hijo, ¡entonces serán 12.500!

– ¡Gracias! ¡Muchas gracias! ¡Jamás me olvidaré de ésto! – le prometió el mensajero al oído.

Con las vueltas de la vida, se convirtieron en amigos entrañables.

Aquel productor arriesgado, más tarde, cayó en desgracia, mientras que el mensajero dueño de la sonrisa del millón de dólares se convirtió en un gran actor, muy afamado.

Estando en ese punto bajo de su vida, el productor recibió un llamado del ahora consagrado actor invitándolo a que lo acompañe a la próxima entrega de los premios de la Academia, los Oscars, al que había sido nuevamente nominado. El productor no quería ir. La última vez que había asistido a esa gala una de sus películas competía en varias categorías, ésta vez sin embargo, casi nadie recordaba su nombre.

Casi nadie.

Su amigo, el mensajero que había prometido NO OLVIDARSE JAMÁS, estaba cumpliendo su palabra.

– Quiero que camines esa alfombra roja a mi lado – le había dicho por teléfono.

Esa noche, después de la ceremonia, en el baile que ofrece la Academia para homenajear a todos los nominados y los ganadores, el actor caminó mesa por mesa con su mano apoyada en el hombro del desafortunado productor como para devolverle la confianza en sí mismo, diciendo a quien quisiera escucharlo:

– Este es el mejor productor que hay en la industria, él es mi amigo.

El productor recuerda esa noche como uno de los mejores momentos de su vida.

Sólo uno de los mejores…, porque hubo otros.

En otra ocasión, el productor sufrió un derrame que lo llevó directo al hospital.

Una noche, mientras aún permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos, ve a su amigo, al afamado actor parado en la puerta con su sonrisa del millón de dólares instalada en su rostro.

– Vas a estar muy bien. Muy pronto – le dijo.

Dos enfermeras y un encargado de seguridad llegaron hasta ahí y le ordenaron que abandone el lugar.

– Ud. puede ser muy famoso afuera, pero aquí dentro hay reglas que TODOS deben respetar, ¡y en este lugar NO se puede estar!” – le gritaron.

El actor, lejos de intimidarse, miró a su amigo convaleciente y guiñándole un ojo le dijo: Regreso en veinte minutos.

Exactamente en ese tiempo regresó su amigo con veinte pizzas, se sentó con las enfermeras, los que hacían la limpieza y los encargados de seguridad y las compartió con todos ellos.

Aquel consagrado actor, famoso mundialmente, en lugar de estar en un lugar glamoroso, disfrutando de las regalías de su vida privilegiada, estaba allí, una noche, compartiendo una pizza con trabajadores anónimos para poder ganarse el derecho de estar al lado de su amigo…, simplemente cumpliendo su palabra.

Al rato, naturalmente, lo dejaron ingresar.

– “Vas a estar muy bien. Muy pronto” – repitió – “Aún te queda mucho por hacer”.

Ese es otro de los momentos más imborrables de la vida de este productor de Hollywood.

El otro momento inolvidable que a este productor le fascina mencionar es el siguiente:

Cuando la vida lo golpeó fuerte, este productor tuvo que tomar una de las decisiones mas tristes de su vida: Vender su hermosa mansión, donde había vivido por casi veinte años. Sin embargo, cuando la rueda de la vida completó el giro, la fortuna comenzó a sonreírle nuevamente y sus producciones comenzaron a figurar entrelas más exitosas sintió que una excelente manera de completar el ciclo era recuperar su añorada mansión.

Se comunicó con el nuevo dueño varias veces, pero éste, un acaudalado francés, presidente de una gran compañía, que residía en Montecarlo, se negaba sistemáticamente.

Un día, compartió esa frustración con su amigo, el dueño de la sonrisa del millón de dólares.

Al tiempo, el millonario francés, el nuevo dueño de la mansión finalmente accedió a venderle la propiedad al productor.

Cuando éste reingresó por primera vez a su mansión, se encontró con un dibujo de su amigo actor que decía: “De vuelta en casa. Hermoso.”

El ahora nuevamente afamado productor, cuando encontró la ocasión, le preguntó si tenía algo que ver con el cambio de opinión del francés y el actor le confesó que sí, que había volado a Montecarlo, pidió hablar con el multimillonario, y éste accedió a atenderlo sólo por quince minutos…, ¡mientras se afeitaba!!

Allí estaba éste actor, igualmente multimillonario, mundialmente reconocido, en el baño con un desconocido rogándole que le regresara su mansión a la persona que le había dado su primer trabajo importante como actor. En determinado momento se arrodilló y le pidió por favor que accediera a su pedido. El francés no terminaba de entender la situación por lo que le preguntó:

– ¿Ud. me está diciendo que voló desde su casa hasta aquí SOLO para pedirme que le venda mi casa a su amigo?

– Eso es exactamente lo que estoy haciendo. – contestó el actor.

– Prometo pensarlo. – dijo.

Ya era un avance.

Durante todo ese verano el multimillonario francés confió a sus amistades que había tenido de rodillas en su baño a éste consagradísimo actor.

Él cumplió su palabra. Jamás se olvidó. Él es mucho más que un amigo…, él es parte de mi alma – dice hoy el productor.

El productor es Robert Evans.

El actor, es el que más veces ha sido nominado, 12 veces al Oscar en la historia. Ganador en 3 ocasiones. Tiene el salario más alto de Hollywood. Posee una de las colecciones privadas de arte más valiosas del mundo (varios Renoir, Van Gogh ¡y hasta un Picasso colgado en el baño!).

Su fortuna está valuada en más de mil doscientos millones de dólares.
Sin embargo, sus amigos coinciden en que su posesión de más valor…, es su palabra.

Su nombre: Jack Nicholson.

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Realmente no se si el relato será o no será ficción. Si es, bien. Si no lo es, por lo menos podemos sacar la enseñanza y la moraleja de la relación de amistad entre los dos personales.

Carta de Amor Original


Estimada Cristina:

Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial.

A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario (…) y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.

Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:

– La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.
– El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.
– El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.
– La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.
– La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.
– El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.
– Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.
– Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).

COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ:

– Los silencios.
– Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.
– El sabor acre de los insultos y reproches.
– La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.
– Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.
– El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.
– Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.
– Jorge y Cecilia… Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc) solo quiero comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:… Objetos.

Por último, recordarte el nº de teléfono de mi abogado (…….) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente,

Roberto.

NOTA: Ganadora del III Concurso Antonio Villalba de Cartas de Amor.

¿Qué significa ser Pobre?


Un Padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre Lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina. Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo.

En el automóvil, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo:

– ¿Qué te pareció la experiencia?…

– Buena, contestó el hijo con la mirada puesta a la distancia.

– Y… ¿qué aprendiste?, insistió el padre…

El hijo contestó:

1.- Que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.

2.- Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín… Y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos, y otras bellezas.

3.- Que nosotros importamos linternas del Oriente para alumbrar nuestro jardín… Mientras que ellos se alumbran con las estrellas y la luna.

4.- Nuestro patio llega hasta la cerca… Y el de ellos llega al horizonte.

5.- Que nosotros compramos nuestra comida;… Ellos, siembran y cosechan la de ellos.

6.- Nosotros oímos CD’s… Ellos escuchan una perpetua sinfonía de pájaros, pericos, ranas, sapos, cucarrones y otros animalitos….

7.- Nosotros cocinamos en estufa eléctrica… Ellos, todo lo que comen tiene ese glorioso sabor del fogón de leña.

8.- Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas….. Ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.

9.- Nosotros vivimos conectados al celular, a la computadora, al televisor… Ellos, en cambio, están “conectados” a la vida, al cielo, al Sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su
Familia.

El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo…y entonces el hijo terminó:

– ¡Gracias papá, por haberme enseñado lo pobres que somos!

Cada día estamos más pobres de espíritu y de apreciación por la Naturaleza que son las grandes obras de nuestro creador.

Nos preocupamos por TENER, TENER, TENER Y MÁS TENER en vez de preocuparnos por SER.

Cómo conseguir enemigos…


Los 7 secretos de la gente exitosa


1. Son………… t r a b a j a d o r e s.

Ellos saben que no existe el “Dinero fácil”. El éxito requiere trabajo y son gente que está dispuesta a trabajar para conseguir lo que desea.

2. Son……….. h o n e s t o s.

La gente que tiene éxito duradero es aquella que es honesta; tal vez podrá haber algunos ricos que han hecho su dinero a base de robos, engaños y pisotear a otros, pero el éxito duradero lo obtienen solo aquellos que son honestos.

3. Son ………P e r s e v e r a n t e s.

La gente que de verdad realiza sus mas preciados sueños es quien sigue perseverando. Napoleón Hill en su libro “Piense y Hágase rico” nos dice que al entrevistar a mas de 500 millonarios de su época., entre los cuales se encontraban Thomas Alva Edison, Andrew Carnegie y Dale Carnegie todos le dijeron que el éxito sobreviene después de una derrota absoluta, el éxito viene después de un aparente fracaso.

4. Son……. a m i s t o s o s.

Tienen muchas amistades, saben rodearse de gente y son sociables ya que saben que forman parte de una sociedad y que todos necesitamos de todos.

5. Son….. a u t o – c u l t i v a d o r e s.

Siempre están aprendiendo, se apasionan por aprender nuevas estrategias para mejorar sus negocios y aprenden de sus errores, además se mantienen constantemente informados.

6. Son…… s e r v i c i a l e s.

Siempre dan más de lo que se espera de ellos, mucha gente se ha vuelto rica por el fabuloso servicio que presta a cambio de un bajo costo, por ejemplo el señor Bill Gates.

7. Son……. s o l u c i o n a d o r e s.

Se concentran en las soluciones y no en los problemas. Más de 500 millonarios que entrevistó Napoleon Hill le dieron este otro secreto:”Todo problema trae consigo la semilla del éxito, todo problema es una oportunidad en embrión.”

Experiencia


La redacción que sigue fue escrita por un candidato en una selección de personal en Volkswagen; la persona fue aceptada y su texto está haciendo furor en Internet por su creatividad y sensibilidad:

“Ya hice cosquillas a mi hermana sólo para que dejara de llorar, ya me quemé jugando con una vela, ya hice un globo con el chicle y se me pegó en toda la cara, ya hablé con el espejo, ya jugué a ser brujo. Ya quise ser astronauta, violinista, mago, cazador, y trapecista, ya me escondí atrás de la cortina y dejé olvidados los pies afuera, ya corrí por el timbre del teléfono, ya estuve bajo la ducha hasta hacerme pis.

Ya robé un beso, confundí los sentimientos, tomé un camino errado y sigo andando en lo desconocido.

Ya raspé el fondo de la olla donde se cocina la crema, ya me corté al afeitarme muy apurado y lloré al escuchar determinada música en el ómnibus. Ya traté de olvidar a algunas personas y descubrí que son las más difíciles de olvidar.

Ya subí a escondidas a la azotea para agarrar estrellas, ya subí a un árbol para robar fruta, ya me caí por una escalera.

Ya hice juramentos eternos, escribí el muro de la escuela y lloré sentado solo en el piso del baño por algo que me pasaba, ya huí de mi casa para siempre y volví al instante siguiente.

Ya corrí para no dejar a alguien llorando, ya quedé solo en medio de mil personas sintiendo la falta de una sola.

Ya vi ponerse el sol y cambiar al rosado y al anaranjado, ya me tiré a la piscina y no quise salir más, ya tomé whisky hasta sentir mis labios dormidos, ya miré la ciudad desde arriba y ni aún así encontré mi lugar.

Ya sentí miedo de la oscuridad, ya temblé por los nervios, ya casi morí de amor y renací nuevamente para ver la sonrisa de alguien especial, ya desperté en medio de la noche y sentí miedo de levantarme.

Ya aposté a correr descalzo por la calle, grité de felicidad, robé rosas en un enorme jardín, ya me enamoré y creí que era para siempre, pero era un “para siempre” por la mitad.

Ya me acosté en el pasto hasta la madrugada y vi cambiar la luna por el sol, ya lloré por ver amigos partir y luego descubrí que llegaron otros nuevos y que la vida es un ir y venir permanente.

¡Fueron tantas cosas que hice, tantos momentos fotografiados por la lente de la emoción y guardados en ese baúl llamado corazón!

Ahora un formulario me pregunta, me grita desde el papel:

¿Cuál es su experiencia?

Esa pregunta hizo eco en mi cerebro: experiencia… experiencia…

Será que cultivar sonrisas es experiencia? No, tal vez ellos no saben todavía ver los sueños.

Ahora me gustaría preguntarle al que redactó el formulario:

¿Experiencia?

¿Quién la tiene si a cada momento todo se renueva?”

Omar Parra

¿Cuánto cobrar por tus Servicios?


Algunas veces es un error juzgar el valor de una actividad simplemente por el tiempo que toma realizarla.

Un buen ejemplo es el caso del ingeniero que fue llamado a arreglar una computadora muy grande y extremadamente compleja, una computadora que valía 12 millones de dólares.

Sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato.

Procedió a sacar un pequeño destornillador de su bolsillo y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo. Entonces encendió de nuevo la computadora y comprobó que estaba trabajando perfectamente.

El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.

– “¿Cuánto le debo?” -preguntó.

– “Son mil dólares, si me hace el favor.”

– “¿Mil dólares? ¿Mil dólares por unos momentos de trabajo? ¿Mil dólares por apretar un simple tornillito? ¡Ya sé que mi computadora cuesta 12 millones de dólares, pero mil dólares es una cantidad disparatada! La pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que lo justifique.”

El ingeniero asintió con la cabeza y se fue. A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza y procedió a pagarla en el acto, sin chistar.

La factura decía:

Servicios prestados:
Apretar un tornillo…………………… 1.00 dólar
Saber qué tornillo apretar………….. 999.00 dólares

“SE GANA POR LO QUE SE SABE, NO POR LO QUE SE HACE”.

La Imaginación


Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.

En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuró un chivo expiatorio para encubrir al culpable.

EL hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas oportunidades de escapar al terrible veredicto… ¡la horca!

El juez, cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado:

– “Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente, tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino.”

Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda ‘CULPABLE’, y la pobre víctima aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.

Éste respiro profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos, y con una extraña sonrisa hizo su elección, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca… se lo tragó rápidamente. Sorprendidos e indignados los presentes reprocharon airadamente:

– “¿Pero qué hizo?, ¿y ahora?, ¿cómo vamos a saber el veredicto?”

– “Es muy sencillo”- respondió el hombre. “Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que yo elegí”.

Con rezongos y enojo mal disimulado debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.

Moraleja; Cuando todo parezca perdido, usa la imaginación.

“En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”

Albert Einstein

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