Reflexiones Diarias

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Receta para Cena de Fin de Año

31 Diciembre, 2007 · 3 comentarios

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INGREDIENTES:

FAMILIA (es aquí donde todo comienza)
AMIGOS (nunca deben faltar)
RABIA (si existe que sea POCA)
PACIENCIA (la mayor cantidad posible)
LAGRIMAS (secarlas todas)
SONRISAS (las más variadas)
PAZ (en gran cantidad)
PERDÓN (muchísimo y de diversas maneras)
ENEMIGOS (de ser posible, ninguno)
ESPERANZA (no perderla jamás)
CORAZÓN (mientras más grande, mejor!)
AMOR (puede abusar)
CARIÑO (importante!!!)
SUEÑOS E ILUSIONES (todos los que tengas)
AGRADECIMIENTO (por nada del mundo podría faltar)
DIOS (es la esencia de la receta)

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MODO DE PREPARAR:
Reúne a tu familia y tus amigos.
Olvídate de los momentos de rabia y desesperación pasados.
Si necesitas, usa toda tu paciencia.
Seca las lágrimas y sustitúyelas por sonrisas.
Junta la paz y el perdón y ofrécelo a tus enemigos.
Deja que la esperanza crezca en tu corazón.
Agregar a la mezcla anterior, todo el amor y el agradecimiento que tengas y
muchísimas ganas y cariño.
Poco a poco ve incorporándole a la receta, tus sueños y tus ilusiones.
Y colocándolo al calor de tus esperanzas, encomienda todo a Dios.

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RECORDAR:
No siempre los ingredientes de la vida son gustosos, por lo tanto hay que
saber mezclarlos como se van ofreciendo y presentando, y hacer con todo un
plato de buen sabor. …Y no se olviden de tener cerca todos los días esta
receta. Aunque algunos ingredientes en estos tiempos parecen difíciles de
conseguir podemos obtenerlos con un poco de esfuerzo y si mezclamos bien
nuestro plato será único e inolvidable.

Entonces:

¡Manos a la obra!

Puedes empezar hoy y recordar siempre este día ya que es posible renacer y hacer de nuestra vida una vida diferente…

No depende de otros…

No depende de lo que tengas o de lo que te falta…

Solamente depende de ti y de tu amor por la Familia

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El mejor regalo de Navidad

25 Diciembre, 2007 · No hay comentarios

En 1994, dos personas fueron invitados a enseñar en prisiones, negocios, departamentos de bomberos y policía, en las escuelas públicas y en un inmenso orfanato de Rusia, para enseñar moral y ética, basado en principios bíblicos.

Alrededor de 100 niños y niñas que habían sido abandonados, abusados, y dejados en cargo de un programa del gobierno, estaban en ese orfanato.

Ellos relatan esta historia en sus propias palabras:

“Se acercaban los días de fiestas Navideñas, 1994, tiempo para que nuestros huérfanos escucharan por primera vez, la historia tradicional de Navidad.”

“Les contamos cómo María y José llegaron a Belén. No encontraron albergue en la posada y la pareja se fue a un establo, donde nació el niño Jesús y fue puesto en un pesebre”.

Durante el relato de la historia, los niños y los trabajadores del orfanato estaban asombrados mientras escuchaban. Algunos estaban sentados al borde de sus taburetes, tratando de captar cada palabra.

“Terminando la historia, le dimos a los niños tres pequeños pedazos de cartulina para que construyeran un pesebre. A cada niño le dimos un pedazo de papel cuadrado cortados de unas servilletas amarillas, que había traído conmigo pues no habían servilletas de colores en la cuidad.”

“Siguiendo las instrucciones, los niños rasgaron el papel y colocaron las tiras con mucho cuidado en el pesebre. Pequeños pedazos de cuadros de franela, cortados de un viejo camisón de dormir que había desechado una señora, fue usado para la frazada del bebé. Un bebé tipo muñeca fue cortado de una felpa color canela que habíamos traído con nosotros.”

“Los huérfanos estaban ocupados montando sus pesebres, mientras caminaba entre ellos para ver si necesitaban ayuda.”

“Parecía ir todo bien hasta que llegue a una de las mesas donde estaba sentado el pequeño Misha, quien lucía tener alrededor de 6 años y ya había terminado su proyecto. Cuando miré en el pesebre de este pequeño, me sorprendió ver dos bebés en el pesebre, en vez de uno.”

“Enseguida llame al traductor para que le preguntara al chico porque habían dos bebés en el pesebre. Cruzando sus brazos y mirando a su pesebre ya terminado, empezó a repetir la historia muy seriamente.

Para ser un niño tan pequeño que solo había escuchado la historia de Navidad una vez, contó el relato con exactitud. hasta llegar a la parte donde María coloca el bebé en el pesebre.

Entonces Misha empezó a agregar. Inventó su propio fin de la historia diciendo:

“….y cuando María colocó al bebé en el pesebre, Jesús me miró y me preguntó si yo tenía un lugar donde ir. Yo le dije, “no tengo mamá y no tengo papá, así que no tengo donde quedarme.” Entonces Jesús me dijo que me podía quedar con El, pero le dije que no podía porque no tenía regalos para darle como habían hecho los demás. Pero tenía tantos deseos de quedarme con Jesús, que pensé que podría darle de regalo. Pensé que si lo pudiera mantenerle caliente, eso fuera un buen regalo.”

Le pregunté a Jesús, ” Si te mantengo caliente, sería eso un buen regalo?”

Y Jesús me contestó: “Si me mantienes caliente, ese sería el mejor regalo que me hayan dado”.

“Así que me metí en el pesebre, y Jesús me miró y me dijo que me podría quedar con El para siempre.”

Mientras el pequeño Misha terminaba su historia, sus ojos se desbordaban de lágrimas que les salpicaban por sus cachetes. Poniendo su mano sobre su cara, bajó su cabeza hacia la mesa y sus hombros se estremecían mientras sollozaba y sollozaba.

El pequeño huérfano había encontrado alguien quien nunca lo abandonaría o lo abusara, alguien quien se mantendría con el, PARA SIEMPRE.

Gracias a Misha he aprendido que lo que cuenta, no es lo que uno tiene en su vida, si no, a quien uno tiene en su vida.

No creo que lo ocurrido a Misha fuese imaginación. Creo que Jesús de veras le habló y le invitó a estar junto a El PARA SIEMPRE.

Jesús hace esa invitación a todos, pero para escucharla hay que tener corazón de niño.

…QUE JESUS, EL HIJO DE MARÍA, DESDE SU PESEBRE DE BELEN, TENGA UNA POSADA CALUROSA EN NUESTROS CORAZONES, EN NUESTROS QUEHACERES, EN NUESTRA VIDA DIARIA, EN NUESTRAS LABORES, EN NUESTROS SENTIMIENTOS,…

FELIZ NAVIDAD PARA TODOS !

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Una Hermosa Historia

24 Diciembre, 2007 · 7 comentarios

En septiembre de 1960. Yo desperté una mañana con 6 bebes hambrientos y solo 0.75 centavos en mi bolsa. Su papá se había ido. Los niños tenían de tres meses a 7 años. Su papá nunca había sido mas que una presencia que ellos temían.

Cuando ellos oían rechinar las llantas en la grava suelta del camino a casa, corrían a esconderse debajo de sus camas. Lo que si hacia era dejarme 15.00 dólares por semana para comprar el mandado. Ahora que había decidido marcharse, ya no habría golpizas pero, comida tampoco.

Si había algún sistema de bienestar social por parte del gobierno en el sur de Indiana, yo nunca supe nada al respecto. Yo bañe a mis hijos, tallándolos hasta que parecían nuevos, les puse la mejor ropa hecha en casa que tenían y los subí al viejo y oxidado Chevy año 51 y me fui en busca de trabajo.

Mis 7 hijos y yo fuimos a todas las fabricas, tiendas y restaurantes que había en nuestro pequeño pueblo. No tuvimos suerte. Los niños se mantenían todos encimados en el carro e intentaban mantenerse callados mientras que yo intentaba convencer a quien fuera que me pusiera atención que yo estaba dispuesta a aprender o hacer lo que fuera. Yo tenia que tener un empleo. Aun así, no hubo suerte. El ultimo lugar al que fuimos, a unas cuantas millas del pueblo, fue un restauran (paradero) llamado La Gran Rueda.

Un señora ya grande llamada Granny era la dueña y se asomó por la ventana y vio todos esos niños en el carro. Ella necesitaba a alguien que trabajara de noche, de las 11 de la noche a las 7 de la mañana. Ella pagaba 0.65 centavos la hora y yo podría empezar esa noche.

Me fui apresuradamente a casa y llame a la niñera convenciéndola de ir a dormir a mi casa por 1.00 dólar la noche. Ella podría llegar a mi casa en pijama y dormir en el sofá. Esto le pareció un buen trato y acepto.

Esa noche cuando los pequeños y yo nos arrodillamos para orar, todos le dimos gracias a Dios por haberle conseguido trabajo a mami, y así empezó mi trabajo en La Gran Rueda. Cuando regrese a casa en la mañana, desperté a la niñera y la envié a su casa con su dólar que era la mitad de mis propinas de toda la noche. Al pasar de las semanas, las cuentas de calefacción aumentaban el pesar de los gastos que con tan poco ingreso teníamos que soportar.

Las llantas del viejo Chevy, cada vez mas mostraban el trabajo del tiempo tomando la apariencia de ser globos mal inflados. Yo debía llenar de aire las llantas antes de ir al trabajo y al regresar a casa. Una triste mañana, al arrastrarme cansada hacia mi carro en el estacionamiento, encontré en mi carro cuatro llantas nuevas esperándome ahí. Habrían venido los Ángeles del cielo a vivir a Indiana? Tuve que hacer un trato con el mecánico del pueblo para que le pusiera las llantas a mi viejo carro. Recuerdo que tarde mucho mas en limpiar sus sucias oficinas que lo que el tardo en ponerle las llantas al viejo Chevy.

Estaba ya trabajando seis noches por semana en lugar de 5 y aun así no era suficiente. Se acercaba la navidad y yo sabia que no habría dinero para comprar juguetes para los niños. Encontré un bote de pintura roja y empecé a pintar algunos viejos juguetes y los escondí en el sótano para que hubiera juguetes en la mañana de navidad. La ropa de los niños también estaba muy acabada. Los pantalones de los niños tenían parches encima de los parches y ya pronto no servirían para nada. La noche antes de navidad entraron los clientes de siempre al restauran a tomar su café.

Ellos eran troqueros y traileros y policías de camino. Habían algunos músicos que habían tocado mas temprano aun ahí jugando en las maquinitas. Los de siempre estaban ahí sentados platicando hasta la madrugada. Cuando se llego la hora de ir a casa a las 7 de la mañana yo corrí al carro para tratar de llegar antes de que se despertaran los niños y ponerles los juguetes que había arreglado abajo de un árbol que habíamos improvisado. Aun estaba oscuro y no se veía mucho, pero note que había una sombra en la parte de atrás del carro. Algo era seguro, había algo ahí.

Cuando llegue al carro me asome por la ventana lateral. Mi boca se abrió con gran asombro. Mi viejo Chevy estaba lleno de cajas hasta arriba. Rápidamente abrí la puerta y abrí una de las cajas. Adentro había pantalones de la talla 2 a la talla 10. En la otra había camisas para los pantalones. También había dulces, frutas y mucho mandado en bolsas. Había gelatinas, pudines, pasteles y galletas. también había artículos para el aseo y limpieza de mi casa. Había 5 camionetitas y una hermosa muñeca.

Mientras manejaba por las calles vacías hacia mi casa, vi salir el sol del día de navidad mas inolvidable e increíble de mi vida. Lloraba de incredulidad y gratitud. Nunca olvidare la alegría en las caritas de mis pequeños en esa mañana. Si, si hubo Ángeles en aquella mañana en Indiana hace muchos diciembres. Y todos ellos eran clientes de La Gran Rueda. ERA EL PODER DE LA ORACIÓN. Yo creo que Dios solo da tres respuestas a las oraciones:

1. “SI”
2. “Todavía no”
3. “Yo he pensado en algo mejor para ti”

Podrás estar pasando por momentos difíciles ahorita pero Dios se está preparando para bendecirte de una forma que tu ni siquiera puedes empezar a imaginar.

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Rosas blancas

21 Diciembre, 2007 · 2 comentarios

Entre a la tienda departamental de mi ciudad para hacer unas compras navideñas de último minuto. Miré toda la gente y renegué entre dientes.

Estaría allí para siempre… Y tenia muchísimo que hacer. Navidad estaba comenzando a ser un enfado. Yo preferiría dormir, hasta q pasará la navidad.

Me fui lo más pronto posible entre toda la gente, Y me dirigí al departamento de juguetes. Estando allí, renegué de nuevo sobre los precios de todos estos juguetes, y me puse a pensar que si mis nietos los apreciarían o si iban a jugar con ellos.

Me encontré en la sección de las muñecas. De reojo, mire un niño de más o menos cinco años abrazando una linda muñeca. Le tocaba su cabello y la abrazaba tan tiernamente, que sin querer, seguía yo volteando hacia el niño y pensando que para quién sería esa muñeca.

Lo mire que volteo hacia una mujer y llamo a su tía por su nombre, y le dijo
- “Estas segura que no tenemos suficiente dinero?”

La mujer le respondió con impaciencia,

- “Tu sabes q no tenemos suficiente dinero para ella.”

Su tía le dijo al niño que no se moviera de allí. Que ella tenía q agarrar otras cosas Y regresaría en pocos minutos. Y luego se retiró de allí. El niño continúo abrazando la muñeca.

Después de un ratito, le pregunte que para quién era la muñeca. Me contestó,

- “Es la muñeca que tanto ansió mi hermanita para Navidad. Ella estaba segurísima que Santa Claus se la regalaría.”

Le dije que quizás Santa Claus se la llevaría y él me contestó,

- “No, Santa no puede ir a donde está mi hermana…tengo que darle la muñeca a mi Mamá para que se la lleve.”

Le pregunté que en dónde estaba su hermanita.

Me miró con sus ojos llenos de tristeza y me dijo,

- “Ella se ha ido a con Jesús. Mi papá dice que Mamá tendrá que irse para estar con ella.”

Mi corazón casi paró de latir.

Luego me volvió a mirar el niño y me dijo

- “Le dije a mi papá que le dijera a mi mamá que no se fuera todavía. Que esperara hasta que volviera yo de tienda.”

Luego me preguntó que si quería yo ver su fotografía. Le dije que me encantaría. Sacó unas fotos que se había tomado frente de la tienda. Me dijo:

- “Quiero que mi Mamá se lleve estas fotos para que nunca me olvide. Yo quiero tanto a mi Mamá, y quisiera q no tuviera que dejarme, pero papá dice que necesita estar con mi hermanita.”

Miré que el niño agachó su cabeza y se puso muy callado. Mientras el no miraba, metí mi mano a mi bolso y tomé un puño de billetes.

Le pregunté al niño,

- “¿Contamos de nuevo el dinero?”

Se puso muy contento y me respondió que si. Que él sabía que tenía que ser suficiente.
Metí mi dinero entre el de el y lo comenzamos a contar. Era lo suficiente para la muñeca. Suavemente dijo

- “Gracias Jesús, por darme suficiente dinero.”

Entonces el niño me dijo,

- “Le pedí a Jesús que me diera suficiente dinero para comprar esta muñeca, para que Mamá se la pueda llevar a mi hermanita. Y El escuchó mi oración. Quería pedirle para comprarle una rosa blanca a mí mamá, pero no se lo pedí. Pero El me dio lo suficiente para comprar la muñeca y la rosa para mi Mamá…….. A ella le encantan las rosas blancas, muchísimo.”

En unos momentos regresó la tía y yo me fui con mi carreta.

No podía dejar de pensar en el niño mientras terminaba de hacer mis compras. Ya tenía yo una actitud y sentimiento totalmente diferente que cuando comencé. Estaba recordando algo que había leído en el periódico unos días antes sobre un conductor ebrio que había chocado contra un carro, matando a una niña y la mamá estaba en condición muy crítica.

La familia estaba tratando de decidir si quitarle la vida artificial. Pero seguramente, este niño no podría ser parte de ese relato.

Dos días después, leí la noticia que la familia había decido desconectar la vida artificial. Más tarde ese día, no me pude resistir y fui y compre unas rosas blancas y los lleve a la funeraria en donde estaba la joven mujer.

Y allí estaba ella deteniendo una linda rosa blanca, la hermosa muñeca y la foto del niño de la tienda. Me fui de allí llorando, mi vida cambio para siempre. El amor que ese niño tenía para su hermanita y su madre era sobresaliente. Y en un instante, un conductor ebrio destrozó la vida de ese niño en pedazos.

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Origen del Pesebre

5 Diciembre, 2007 · 5 comentarios

En la Navidad de 1223, estando en la ermita de Greccio, San Francisco de Asís pidió la autorización al Pontífice Honorio III para reproducir en vivo el misterio del nacimiento.

Francisco, ayudado por un soldado llamado Juan de Grecio, comenzó los preparativos 15 días antes del 25 de diciembre. Trasladaron un asno, un buey y gran cantidad de otros animales.

Nueve días antes del 25 de diciembre convocó a todo el pueblo para celebrar una misa en presencia de la representación del nacimiento predicando sobre la natividad del rey pobre y sobre la pequeña ciudad de Belén con tanto amor y devoción que todos los presentes vivieron una verdadera navidad.

La idea de reproducir el nacimiento se popularizó rápidamente en todo el mundo cristiano. De los seres vivos se pasó a la utilización de figuras de diversos materiales.El 8 de Diciembre, día de la Inmaculada Concepción, se acostumbra a preparar el pesebre en familia mientras escuchamos villancicos para que nuestro espíritu se vaya también transformando poco a poco en un pesebre de amor.

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Decálogo Navideño

3 Diciembre, 2007 · 11 comentarios

Si tienes tristeza, ¡Alégrate! La Navidad es GOZO

Si tienes enemigos, ¡Reconcíliate! La Navidad es PAZ

Si tienes amigos, ¡Búscalos! La Navidad es ENCUENTRO

Si tienes pobres a tu lado, ¡Ayúdalos! La Navidad es DON

Si tienes orgullosa soberbia, ¡Sepúltala! La Navidad es HUMILDAD

Si tienes deudas, ¡Págalas! La Navidad es JUSTICIA

Si tienes maldad y pecado, ¡Arrepiéntete y cambia! La Navidad es CONVERSIÓN Y GRACIA

Si tienes tinieblas, ¡Enciende tu farol! La Navidad es LUZ

Si tienes errores, ¡Reflexiona! La Navidad es VERDAD

Si tienes resentimientos, ¡Olvídalos! La Navidad es AMOR

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