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Mi hijo: Mi víctima ó mi creación?


Yo me preguntaría y plantaría la siguiente pregunta: ¿cómo eduqué o estoy educando a mis hijos? ¿Qué valores inculco o inculqué a mis hijos?

A los jóvenes de este siglo hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela y, digo llevarlos porque no tienen que tomar el camión o caminar larguísimas distancias para llegar a ella.

Se levantan generalmente irritados porque se acuestan muy tarde, viendo televisión por cable, jugando playstation, hablando o enviando mensajes por teléfono o chateando por la Internet.

No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos en poner un dedo en nada que tenga que ver con arreglar algo en el hogar.

Tienen los juegos y equipos digitales más modernos del mercado, Ipod, blackberry y computadora no pueden faltar, como tampoco el pago por su actualización. Hoy los hijos, muchas veces sin merecerlo, presumen el celular más novedoso. El nextel más costoso. La Lap más equipada. Nada les costó. Si se descomponen, para eso estamos, no faltaba más, hay que pagar la reparación, a la brevedad y sin chistar.

Idolatran amigos y a falsos personajes de realitys de MTV. ¡Ah! pero viven encontrándole defectos a los padres, a quienes acusan a diario de que sus ideas y métodos están pasados de moda.

Se cierran automáticamente a quien les hable de moral, honor y  buenas costumbres, y mucho menos de religión. Lo consideran aburrido. Ya saben todo y, lo que no ¡Lo consultan en Internet!

Nos asombramos, porque los sicarios cobran cuotas sin trabajar por ellas, cuando a nuestros hijos los acostumbramos a darles todo incluso su cuota semanal o mensual sin que verdaderamente trabajen por ella, y todavía se quejan a porque eso no me alcanza.

Si son estudiantes, siempre inventan trabajos de equipo o paseos de campo, que lo menos que uno sospecha, es que regresarán con un embarazo, habiendo probado éxtasis, coca,  marihuana o cuando mínimo alcoholizados.

Y cuando les exiges lo más mínimo en el hogar o en la escuela, lejos de ser agradecidos te contestan, con desfachatez: yo no pedí nacer, es tu obligación mantenerme o quien les manda andar de calientes.

Definitivamente estamos jodidos, pues la tasa de que hagan su vida independiente se aleja cada vez más, pues aún graduados y con trabajo, hay que seguirlos manteniendo, pagándoles deudas, servicios y hasta los partos de sus hijos.

Con lo anterior, me refiero a un estudio que indica que este problema es mayor en chicos de la sociedad de clase media o media alta (o de capas medias urbanas) que bien pudieran estar entre los 14 y los 28 años, si es correcto 28 años o más ¿lo pueden creer? y que para aquellos padres que tienen de dos a cuatro hijos constituyen un verdadero dolor de cabeza.

¿Entonces en qué estamos fallando?

Yo sé, dirán que los tiempos y las oportunidades son diferentes, pues para los nacidos en los años cuarenta y cincuenta, el orgullo reiterado era levantarse de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tenían que ayudar a limpiar la casa; no se frustraban por no tener vehículo, andaban a pie a donde fuera, siempre lustraban sus zapatos, los estudiantes no se avergonzaban de no tener trabajos gerenciales o ejecutivos, aceptaban trabajos como limpiabotas y repartidores de diarios.

Lo que le pasó a nuestras generaciones, es que elaboramos una famosa frase que no dio resultado y mandó todo al diablo:

¡Yo no quiero que mis hijos pasen, los trabajos y carencias que yo pasé!

Nuestros hijos no conocen la verdadera escasez, el hambre. Se criaron en la cultura del desperdicio: agua, comida, luz, ropa, dinero.

Muchos de los nuestros hijos, a los 10 años ya habían ido a Disneyworld mínimo dos veces, cuando nosotros a los 20 si bien nos iba conocíamos la Ciudad de México, con su hoy vetusto y atiborrado Metro.

El dame y el cómprame, siempre fue generosamente complacido convirtiendo a nuestros hijos en habitantes de una pensión, con sirviente (a) y todo incluido, que después intentamos que funcionara como hogar.

Es alarmante el índice de divorcios que se está generando, van a la conquista de su pareja y vuelven al hogar, sólo unos meses más tarde, divorciados porque la cosa no funcionó; ninguno de los dos quiere servir al otro en su nueva vida. Como nunca batallaron en la pensión con sirviente incluido, en la que se les convirtió el hogar paterno, a las primeras carencias en el propio, avientan el paquete y regresan a la casa para que la mamá y el papá continúen resolviéndoles la vida.

Este mensaje es para los que tienen hijos y que pueden todavía moldearlos, edúquenlos con principios y responsabilidades. háganles el hábito del ser agradecidos.

Háganles el hábito de saber ganarse el dinero con honestidad, la comida, la ropa, el costo de la estancia en la casa en la cual no aportan para el pago de servicios. Háganles saber lo que cuesta cada plato de comida, cada recibo de luz, agua, renta. Háganles sentir en su casa, cómo se comportarían ustedes en casa ajena cuando van de visita.

Por ese domingo o cuota semanal o mensual, edúquenlos en la cultura de la correspondencia y el agradecimiento. Que los sábados o domingos laven el carro, ayuden a limpiar la casa, NO SU CUARTO, esa debe ser obligación de siempre sin pago de por medio. Háganles la costumbre de limpiar sus zapatos, de que paguen simbólicamente, por todo lo que gratuitamente reciben, implántenles la ideología de ameritar una especie de beca escolar que ustedes pagan, y  por la que ellos no pagan ni un centavo, eso puede generar una relación en sus mentes trabajo=bienestar.

Que entiendan que asistir a la escuela, es un compromiso con la vida, que no es ningún mérito asistir a ella. De la responsabilidad con que cumplan ese compromiso, dependerá su calidad de vida futura.

Todos los niños deben desde temprano aprender a lavar, planchar y cocinar, para que entiendan la economía doméstica en tiempos que podrían ser más difíciles.

Cuida lo que ven y ves con ellos en la televisión, y evita caer en el vicio social llamado telenovelas, los videojuegos violentos, la moda excesiva y toda la electrónica de la comunicación, que han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó. Cuando ocupes corregirlos, aconséjalos, habla con ellos, no los ofendas, no los reprendas en público. Si lo haces, nunca lo olvidarán. Nunca te lo perdonarán.

Estamos comprometidos a revisar los resultados, si fuimos muy permisivos, o sencillamente hemos trabajado tanto, que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de las empleadas domésticas y en un medio ambiente cada vez más deformante.

Ojalá que este mensaje llegue a los que tienen la oportunidad de cambiar o hacer algo al respecto. Ya los abuelos pagaron. Nosotros estamos pagando con sangre la transición.

Que cada quien tome lo que la corresponda. Que haga lo que pueda y quiera. Recuerda que: “para que triunfe el mal, solo se necesita que la gente buena lo permita…”

César Mella
Psiquiatra dominicano

Hijos Triunfadores


“Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen”
ALBERT SCHWEITZER.

Hace unos siglos un famoso pensador griego dijo: ‘Lo único permanentees que vivimos en un mundo de cambios’. Debemos preparar a nuestros hijos para el mundo del futuro, no elmundo de nuestros padres ni el nuestro. En este mundo actual lodeterminante para triunfar será el carácter, no exactamente elconocimiento, como muchos pudiéramos creer. Tener temple, salir defracasos adecuadamente, hacer de los fracasos un desafío y no unatragedia…, eso será lo que buscarán los seleccionadores de personal.

Para los trabajadores independientes será un auto requisito. Un hijo forjará carácter si percibe claramente la autoridad de lospadres. Con presencia de autoridad los niños y jóvenes a su vezactuarán con autoridad para resolver sus problemas; actuarán pordeterminaciones. Sin presencia de autoridad nuestros hijos serándébiles de carácter y actuarán por impulsos con los consecuentesproblemas de adaptación.

¿Exceso de autoridad? Siempre será mejor exceso que falta deautoridad. El límite de autoridad lo pone la siguiente regla: ‘La autoridad no debe humillar’. Básicamente lo que es el niño o el joven hoy será el adulto del mañana. De vez en cuando hay que mirar al hijo como un adulto potencial.
¿Queremos que nuestros hijos no sufran? Entonces hay que prepararlos para sufrir. No podemos estarle evitando todo el tiempo todo posible sufrimiento ¿si no cuándo aprenderá? Debe comprender la muerte, los problemas de la vida, los problemas en el trato de sus congéneres. No debemos resolverles todos los problemas, hay que ayudarlos a que poco a poco los resuelvan ellos mismos. Nadie logra metas exitosas yduraderas sin un poco de sufrimiento. ¿Alguien imagina a un campeón deatletismo que no sufra para lograr sus marcas? Eso se aplica a todo tipo de campeón y a todo tipo de actividad. Siempre hay que pensar que, en parte, no queremos que ellos sufran para no sufrir nosotros, pero les hacemos un daño con miras al futuro. Hay que enseñarles a hacer ESFUERZOS SUPLEMENTARIOS.  Que sepan que siempre se puede un poquito más. Recuerda que nadie recoge su cosecha sin sembrar muchas semillas y abonar mucha tierra. Es muy importante enseñarles a carecer, es decir a ‘sentir la falta de’ y arreglárselas por sí mismos. Hay chicos que no juegan su deporte si no tienen zapatillas de ‘marca’. Si no aprendes a carecer no aprendes a arreglártelas. Aunque tengamos para darles el 100%, los chicos deben saber el valor de las cosas. Si no lo hacen de chicos, les será muy difícil de adultos y allí sí que van a sufrir y nosotros también con ellos.  ¿Cómo les enseñamos a carecer? ¡Dándoles un poquito menos de lo que necesitan! ¡No hay otra manera! Si no ¿cómo sienten la falta de? Así aprenden a apreciar lo que tienen. Aprenden a no ser ingratos. Aprenden a gozar de la vida porque muchas veces se goza en las cosas sencillas. Aprenden a no ser quejosos.

Una excelente escuela para aprender a carecer (sin morir en elintento) es la mesa del hogar, la comida. ¿Qué debemos darles decomer? ¡Lo que nosotros decidamos que es bueno para ellos! Es no sólo por su bien  estomacal, sino que es una excelente forma de que aprendan a carecer, que no sean ingratos, que no sean quejosos. ‘Mami… no me gustan las lentejas’. Si quieren hacerles un bien para la vida, denles las lentejas. Habrá berrinches, no se exalten (autoridad no es gritar), que no coma si no quiere, pero cuando le vuelva el hambre: ¡SORPRESA!  ¡Las lentejas del refrigerador calentadas!
Parece increíble, pero si no hacemos este tipo de cosas no se podrá adaptar. La comida es una buena escuela del carecer, pues así no serán quisquillosos en sus relaciones sociales, en el trabajo y en el mundo real.

También hay que educarlos en el servicio. Una familia normal es un equipo de trabajo con pocas tareas: tender la cama, limpiar los cuartos, lavar los platos, pintar la casa, etc. Hay que educarlos para que realicen labores de hogar, aunque lo hagan mal al principio. Si no hacen este tipo de servicios luego tendrán problemas. Las escuelas más importantes de liderazgo del mundo enseñan a los jóvenes a carecer,para que sepan y entiendan el mundo y lo puedan liderar.

¿Mesadas? Que sean una cantidad fija, más bien, semanales y algo menos de lo que creen que necesitan. Así aprenden a administrar el dinero. Claro que se deben aceptar excepciones, pero conversadas serenamente.

Construyamos hijos luchadores, no debiluchos sobreprotegidos.  Que se superen a sí mismos. Que tomen los problemas como desafíos para mejorar. Recuerden que nadie alcanza altura con un solo vuelo. También hay que ilusionarlos con ideales, metas futuras, sueños para que sean buenos de corazón. Importante también es estar convencidos de que triunfador no equivale a tener ‘dinero o propiedades’, triunfadores son aquellos que son felices con lo que hacen, con su vida. Solamente así podrán hacer felices a otros.

Los hijos con carácter templado, conocimiento del carecer, educados en el servicio y plenos de amor e ilusiones serán hijos triunfadores.

Los padres tenemos la gran responsabilidad de criar hijos que transformen nuestro país, en uno donde reine la libertad, la abundancia, la justicia y sobre todo la felicidad.

Luís Baba Nakao (Marzo de 2007)

Adolescentes eternos


viviendo con los padres

A veces cuesta reconocerlos porque dan la impresión de ser personas maduras, independientes, que se valen por sí mismas. Son los adolescentes eternos: mujeres y hombres que siguen viviendo en la casa de sus padres, a pesar de que los años de escolaridad hayan quedado atrás (en muchos casos, muy atrás).

No me refiero a quienes viven en la casa familiar porque deben cuidar a alguno de los integrantes, sino a aquellos que incluso pasados los 30 años no se mudan solos o con su pareja, ni tienen planes para hacerlo. Este fenómeno es moneda corriente en prácticamente toda América Latina. No llama la atención si una mujer (o un hombre) de más de 30 años aún duerme en la misma habitación que tenía cuando iba a la escuela. De hecho, es incluso habitual que su pareja se quede a dormir con él o ella en el cuarto. Estoy de acuerdo con el hecho de que no hay mejor lugar para un niño o un joven que el hogar familiar, pero llega un punto en el que precisamos tomar las riendas de nuestra propia vida e independizarnos.

Creo que atribuir esta actitud a la crisis económica es demasiado simplista. Hace algunos meses e incluso años, la economía florecía y muchísimas personas adultas permanecían acobijadas en el hogar en el que nacieron. Hay quienes generan ingresos considerables pero prefieren continuar de este modo.

Personalmente, considero que la comodidad y el no asumir la edad que tienen (con las responsabilidades que esto implica) son un factor determinante. ¿Para qué pagar impuestos o servicios, lidiar con un refrigerador semi vacío, ocuparse de la ropa sucia, o incluso preparar el desayuno? A mamá y papá les gusta estar a cargo de eso…

También hay padres que no permiten que sus hijos o hijas se vayan hasta que no se casen, o que alientan a sus “pequeños” a permanecer viviendo con ellos (tampoco asumen que han crecido, y tal vez intentan seguir generando una alta dependencia, como cuando eran niños).

¿Qué crees que lleva a los adolescentes eternos a no querer irse del hogar familiar?

Merlina Meiler

Él necesitaba un hijo


hombre-en-carpa-de-oxigenoLa enfermera acompañó a un joven cansado y ansioso hasta la cama de un hombre mayor. Su hijo está aquí, le susurró al paciente. Tuvo que repetir esas palabras varias veces antes que los ojos del paciente se abrieran. Estaba bajo los efectos de un fuerte sedante debido al dolor por su ataque al corazón, y veía confusamente al joven parado en el exterior de su carpa de oxígeno.

Extendió su mano y el joven la tomó firmemente con las suyas, transmitiéndole un mensaje de aliento. La enfermera trajo una silla al lado de la cama. Toda la noche el joven estuvo sentado sosteniendo la mano del anciano y dándole suaves palabras de esperanza. El moribundo no decía nada y mientras se sostenía firmemente de su hijo.

Al acercarse la madrugada, el paciente murió. El joven puso sobre la cama la mano sin vida que había estado sosteniendo y fue a notificar a la enfermera. El joven esperó, mientras la enfermera hacía lo necesario. Cuando concluyó su tarea, la enfermera comenzó a prodigar palabras de consuelo al joven. Pero él la interrumpió.

-¿Qué era ese hombre?, le preguntó.

-Yo creí que era su padre, contestó la sorprendida enfermera.

-No, no era mi padre, contestó él, nunca antes lo había visto.

-¿Por qué, entonces, no me dijo nada usted cuando lo llevé hasta él?, le preguntó la enfermera.

-Él replicó, Yo también sabía que él necesitaba a su hijo, y su hijo no estaba aquí. Cuando me di cuenta que estaba demasiado enfermo como para distinguir si yo era o no su hijo, comprendí cuánto me necesitaba.

Vía Renuevo de Plenitud

Viaje sin Berriches


berrinche-2En un reciente vuelo en avión había dos chicos que no estaban felices de encontrarse allí, e interrumpían la paz de los demás pasajeros. Sus gritos y quejas se escuchaban por toda la cabina, mientras brincaban por encima de los asientos y corrían por los pasillos.

Los padres hicieron lo imposible por calmarlos, pero nada funcionó. Al fin se rindieron y dejaron a los chicos comportarse como unos salvajes.

Ante el comportamiento del niño y su hermanita, era obvio que no estaban acostumbrados a recibir disciplina.

Justo antes de despegar, una aeromoza se detuvo a su lado y les dijo con una gran sonrisa:

- ¿De qué se tratan todos estos berrinches que escucho?

Después de pasar unos encantadores momentos con el exigente chico de 3 años de edad y con su hermanita mayor, la aeromoza se inclinó sobre ellos y les dijo en un susurro:

- Debo recordarles que este es un vuelo libre de berrinches.

Increíblemente los pequeños se tranquilizaron, y para el alivio de los demás pasajeros, no volvieron a moverse durante todo el vuelo.

El comportamiento de tus hijos afecta a todos a su alrededor. Enséñales a respetar a los demás haciendo de cada día un viaje sin berrinches.

Hay dos injusticias que pueden acontecerle a un hijo:

Una es castigarlo por algo que no hizo. La otra es permitir que se salga con la suya por algo que él sabe que está mal.

Adaptado de Renuevo de Plenitud

El niño y las panquecas


pancakesEl pequeño Luis de 6 años, decidió una mañana prepararle panquecas a sus padres para desayunar. Encontró un gran tazón y una cuchara, acercó una silla a la mesa, y trató de alzar el pesado paquete de harina para abrirlo. La mitad del paquete quedó desparramado entre la mesa, la silla y el suelo.

Tomó toda la que pudo con sus manitas y la puso dentro del tazón, despues le puso un poco de leche y azúcar haciendo una mezcla pegajosa que empezaba a chorrear por los bordes. Además habían ya pequeñas huellas de harina por toda la cocina dejadas por él.

Luis estaba totalmente cubierto con harina y estaba empezando a frustrarse. El quería darle una sorpresa a sus papás haciendo algo muy bueno, pero todo le estaba saliendo al revés. No sabía que más había que agregar a la pasta o si había que hornear  las panquecas, pues ni siquiera sabía como usar el horno.

Se dirigió a la mesa, pero por accidente derramó la botella de leche, cayeron al suelo los huevos que estaban sobre la mesa y se quebraron, intento agacharse para limpiar, pero se resbaló y quedó con toda su pijama pegajosa, llena de harina y de huevo.

En ese momento, vió a su papá de pie en la puerta. Dos grandes lágrimas asomaron a sus ojos. El solo quería hacer algo bueno, pero en realidad había causado un  gran desastre

Estaba seguro de que su papá lo iba a regañar y muy posiblemente castigarlo.

Pero su papá sólo lo miraba en medio de aquel desorden.

Entonces, caminando encima de todo aquello, tomó en sus brazos a su hijo que lloraba y le dio un gran abrazo lleno de amor, sin importarle llenarse él mismo de harina y huevo.

Tu hijo será como tu


recien-nacido¡Mi hijo nació hace pocos días, llegó a este mundo de una manera normal, pero yo tenía que viajar, tenía tantos compromisos!!

Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba, comenzó a hablar cuando yo no estaba. Cómo crece mi hijo de rápido. ¡Cómo pasa el tiempo!

Mi hijo a medida que crecía me decía: ¡Papá algún día yo seré como tú!

- ¿Cuándo regresas a casa papá?

- No lo sé, pero cuando regrese jugaremos juntos, ya lo verás.

Mi hijo cumplió nueve años hace pocos días y me dijo:

- ¡Gracias por la pelota papá! ¿Quieres jugar conmigo?

- hoy no hijo, tengo mucho que hacer.

- Está bien papá, otro día será…

Y así se fue pasando el tiempo, siempre estuve ocupado, claro!! Pensaba en los gastos que se teníamos que enfrentar mi esposa y yo para pagar servicios, escuelas, uniformes. Debía trabajar y trabajar…cada vez mas!!!

Mi hijo regresó de la universidad el otro día, hecho todo un hombre.

- “Hijo estoy orgulloso de ti, siéntate y hablemos un poco”.

- Hoy no papá, tengo compromisos, por favor préstame el carro para visitar a mi novia.

Ya me jubilé y hace mucho que no veo a mi hijo hoy lo llamé:

- ¡Hola hijo quiero verte!

- Me encantaría padre, pero es que no tengo tiempo, tu sabes, mi trabajo, mi familia, los niños, ¡pero gracias por llamar, fue increíble oír tu voz! ¿O qué te falta algo? ¿Estás bien verdad?

Al colgar el teléfono me di cuenta que mi hijo ERA COMO YO. Ahora que yo necesitaba de el, de su compañía, el tenía muchos compromisos.

Cuántas veces mi hijo y yo Hubiéramos gozado jugando Juntos, yendo a nadar, al campo, disfrutar en familia, pero no, no tuve tiempo, éste se pasó volando!!!

Ahora que ya estoy solo, viudo, jubilado, y que lo necesito, no puedo disfrutarlo. Pero no le digo nada, con qué cara le digo que lo extraño, que me siento solo, que no necesito nada mas que su compañía, que deje todo, si yo hice lo mismo!!!

¡No hay duda que en la medida que demos, recibiremos!!

Eres mi vida


Había un niño de la India que fue sido enviado por sus padres a un internado. Antes de ser enviado, este muchacho fue el alumno más brillante de su clase.Era el primero en todo. Él era un campeón.

Pero el muchacho cambió después de salir de casa. Sus notas empezaron a desmejorar. Odiaba estar en el grupo. estaba solo todo el tiempo. hubo momento tan oscuros que hasta pensaba en el suicidio. Todo esto porque se sentía inútil y que nadie lo amaba.

Sus padres comenzaron a preocuparse por hijo, pero incluso ellos no sabían lo que estaba mal con él. Así que su papá decidió viajar a la escuela y hablar con él.
Se sentaron en la orilla del lago, cerca de la escuela. El padre comenzó haciéndole preguntas ocasionales acerca de sus clases, los profesores y los deportes. Después de un tiempo su padre dijo, ‘¿Sabes hijo, la razón por la que estoy aquí hoy? “

El joven contestó, “para comprobar mis calificaciones?”

“No, no” su padre respondió: “Estoy aquí para decirte que eres la persona más importante para mí. Quiero verte feliz. A mi no importan las calificaciones. Me importas tú, me preocupo por ti y me importa tú Felicidad. ERES ES MI VIDA “.

Estas palabras causaron que los ojos del muchacho de se llenaran de lágrimas. Abrazó a su papá y se mantuvieron en silencio por un largo tiempo, no había nada más que decir.

Ahora el muchacho tenía todo lo que quería. Sabía que alguien en esta tierra que se preocupaba por él y le amaba profundamente. Significaba el Mundo para alguien¡.

hoy este joven esta en la universidad y es el mejor de su clase. Nadie le ha visto triste jamás !

Muchas gracias papá. Tu también eres es mi vida..¡

Viraj Bhandare

Mi hijo ya crecido


Reflexiones - A mi hijo ya crecido

Mis manos estaban ocupadas en el día;
No tuve bastante tiempo para jugar
Los pequeños juegos que me pediste…
No tuve bastante tiempo para ti.

Lavaba tu ropa, cosía y cocinaba;
Pero cuando me traías un libro de dibujos
Y me pedías que por favor compartiera tu disfrute,
Yo decía: Un poco más tarde, hijo.

En la noche te metía en la cama todo asegurado,
Oía tus oraciones, apagaba la luz,
Luego de puntillas caminaba con suavidad hasta la puerta…
Me hubiera gustado permanecer un minuto más.

La vida es corta, los años pasan de prisa…
Un niño pequeño crece muy rápido.
Ya no está a tu lado,
Sus preciosos secretos a confiar.

Los libros de dibujos guardados;
Ya no hay juegos que jugar.
No más besos de buenas noches, ni oraciones que escuchar
Todo eso es parte del ayer.

Mis manos, ocupadas una vez, ahora están quietas.
Los días son largos y difíciles de llenar,
Yo quisiera poder regresar y hacer,
Las pequeñas cosas que me pediste que hiciera.

Autor desconocido.

Tomada de Renuevo de Plenitud

Padre e Hijo


Mi hijo nació hace pocos días, llegó a este mundo de una manera normal… Pero yo tenía que viajar, tenía tantos compromisos.Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba, comenzó a hablar cuando yo no estaba. Cómo crece mi hijo de rápido. ¡Cómo pasa el tiempo!

Mi hijo a medida que crecía me decía: ¡Papá algún día yo seré como tú!
– ¿Cuándo regresas a casa papá?
– No lo sé, pero cuando regrese jugaremos juntos, ya lo verás.

Mi hijo cumplió diez años hace pocos días y me dijo:
– ¡Gracias por la pelota papá! ¿Quieres jugar conmigo?
– Hoy no hijo, tengo mucho que hacer.
– Está bien papá, otro día será, se fue sonriendo. siempre en sus labios las palabras “Yo quiero ser como tú”.

Mi hijo regresó de la universidad el otro día, todo un hombre. Hijo estoy orgulloso de ti, siéntate y hablemos un poco.
– Hoy no papá, tengo compromisos, por faavor préstame el carro para visitar algunos amigos.

Ya me jubilé y mi hijo vive en otro lugar; hoy lo llamé:
– ¡Hola hijo quiero verte!
– Me encantaría padre, pero es que no tengo tiempo, tu sabes, mi trabajo, los niños, ¡pero gracias por llamar, fue increíble oír tu voz!

Al colgar el teléfono me di cuenta que mi hijo ERA COMO YO.

Cuando pensabas que no miraba…


Cuando pensabas que no miraba, colgaste mi primer dibujo en la pared… y entonces quise pintar otro.

Cuando pensabas que no miraba diste comida a un perro vagabundo, y entonces pensé lo bueno que es ser bondadoso y portarse bien con los animales

Cuando pensabas que no miraba hiciste un pastel de cumpleaños para mi, y aprendí que las pequeñas cosas pueden ser las mas especiales

Cuando pensabas que no te miraba vi como preparabas comida y se la llevabas a una amiga enferma, y aprendí que tenemos que ayudarnos los unos a los otros.

Cuando pensabas que no miraba pagabas mi entrada cuando íbamos al cine y no me hacías pasar por menor, y descubrí la integridad y la honestidad.

Cuando pensabas que no miraba vi lágrimas en tus ojos, y aprendi que a veces las cosas duelen y me di cuenta de que no hay nada malo en llorar.

Cuando pensabas que no miraba sonreíste, y vi el esplendor y la fuerza que tiene un sonrisa.

Cuando pensabas que no miraba y te preocupabas por mi, aprendí a no fallarte y a querer dar todo de mi.

Y cuando pensabas que no mirabas, miré…

…Y te quiero dar las gracias por todo lo que hiciste y me hiciste sentir cuando pensabas que no miraba

Cada uno de nostros tenemos influencia sobre la vida de un niño. Puede que solo seas ‘alguien’ en el mundo, pero hay alguien para quien tú eres el mundo..

MARY RITA SCHILKE

Principios que se deben transmitir a los Hijos


Educar a un niño no es una tarea fácil, más bien todo lo contrario. Aquí encontrará una guia con algunas pautas básicas para comenzar esta difícil y desafiante experiencia con exito.A veces, para los adultos es difícil distinguir lo que está bien de lo que está mal, imagínese entonces lo que les costará a los niños hacer esta diferenciación. Todos los padres se preocupan por la salud, educación y el bienestar de sus hijos, pero y loa valores eticos dónde entran? Cuales son los más importantes y cómo inculcarlos?1) TOLERANCIA
Comprender la posición de los otros y considerar las afinidades y las diferencias es primordial para ser tolerante. Al primer signo de intolerancia, recuerdele que la base de la convivencia es la aceptación y que lo diferente no es malo, sino simplemente distinto. Enseñeles que todo el mundo tiene derechos que deben ser respetados: Así defenderán sus propios derechos y comprenderán los de los demás.

2) SOLIDARIDAD
Hay que enseñarles a ponerse en el lugar de la otra persona y que entiendan que las necesidades de los demás deben atenderse como las propias. Asignar a sus hijos tareas como poner la ropa sucia en el cesto destinado a ella, hacer la camas o colgar la toalla despues de bañarse les hará entender el valor de lo que significa ayudar en la casa. Es bueno elogiar su comportamiento, especialmente, cuando lo hacen sin esperar nada a cambio.

3) JUSTICIA
Los niños deben saber que las necesidades o deseos de los demás serán tenidos en cuenta, al mismo tiempo que los suyos. Hay que ayudarlos a superar su tendencia al egoísmo e interesarse sólo por sus necesidades.

4) VALOR
Cuando la persona admite sus errores, demuestra que tiene coraje. Tambien se requiere valor para soportar las bromas y disgustos que nos causan los demás. los padres deben dar ejemplos cuando se enfrentan a situaciones que le producen temor, para que los niños puedan ver como manejar su propio miedos. Ayúdelos a combatir sus temores, animáandoles a creer que puedan controlar la sitiación y enseñándoles la valentía a travez de la resolución de problemas.

5) VOLUNTAD
Es necesario que generen energía interior para afrontar las dificultades, retos y esfuerzos de la vida. En el día a día de la convivencia familiar, y mediante pequeños esfuerzos, los padres pueden hacer de susu hijos personas acostumbradas a afronta y superar las dificultades que exigen empeño y esfuerzo.

6) RESPETO
Hay que tratar a los hijos con respeto. Cuando los regañamos, debemos hacerlo de buenas manera, sin insultarlos, ya que es mejor ejemplo es escuchar a los demás. Respetar su intimidad y sus pertenencias, con actos como llamar a la puerta antes de entrar en su cuarto o pedirle los lápices de colores antes de usarlos, demuestra que valoramos sus pertenencias y su espacio.

7) LEALTAD
Una persona leal cumple las promesas y se sacrifica por los demás. Para que lo cumplan es importante darles el ejemplo fomentando el compromiso familiar.

8) PACIENCIA
Es esencial que comprendan que no siempre pueden obtener lo que desean y que no, necesariamente, tienen derecho a todo lo que le piden. Es importante hacer que sus hijos trabajen para obtener lo que quieren, así aprenden a posponer la satisfacción de sus deseos y saben que lo que desean sólo se logra con esfuerzo y paciencia.

9) RESPONSABILIDAD
Una actuación responsable implica una aceptación personal y libre de la tarea y una motivación interna para llevarla a cabo. Hay que encomendar tareas para los niños, según su edad; cada vez será mayor el número de situaciones de las que puedan hacerse cargo y su sentido de la responsabilidad se irá perfeccionando.

10) AUTODISCIPLINA
Ser capaces de decidir cuáles son los límites de nuestros comportamiento y respetar los límites de los demás. para lograrlo se deben establecer reglas. A partir de los 8 años se comprende mejor la conveniencia de sacrificar los gustos personales en interes del grupo. El respeto a las reglas favorece el sentido de la justicia, de la lealtad, del orden, del derecho y del deber.

Despierta, Mamá, Despierta


Cada día los hijos se van más tarde del hogar, es más, hay treintones que aún dependen de sus padres. Eso se llama ser MANTENIDO.

Parece que las madres estamos fallando en el proceso de separación, individualidad y ayuda a los hijos a crear su propia independencia. Eso se llama COMPLEJO DE GALLINA.

Es curioso, lo que pasa es que las madres principalmente, confundimos lo que es el amor y nos dedicamos a hacer felices a nuestros hijos, a cumplirles sus caprichos, a resolverles la vida y no pensamos que el resultado es la infelicidad, ya que nuestros hijos nunca aprenderán a ganarse la vida y a ser autosuficientes. Eso se llama hacerlos DEPENDIENTES E INUTILES.

En aras de una felicidad mal entendida queremos llenarlos de cosas materiales, les damos la mejor fiesta de cumpleaños, la mejor ropa, los tenis más caros, la mejor escuela, dinero para las discotecas, un carro si es posible, y constantes gratificaciones que no se ganan, que no se merecen y lo más grave que no te agradecen. Eso se llama ALCAHUETERIA.

Te sacrificas en todos los sentidos para que tus hijos tengan lo mejor y nunca les quedas bien y lo que recibes por parte de ellos es: exigencia, egoísmo y en muchos casos descalificación y malos tratos.

Les has dado tanto, que se creen merecedores de todo. No te piden… te exigen.

No tenías teléfono celular, y no te pasaba nada.

Te conformabas con la ropa que tu mamá te podía comprar y no por eso te sentías diferente ni descalificada por no usar la marca X ó Z.

Si te llamaban la atención, te negaban un permiso o te daban un coscorrón, no amenazabas a tu mamá con denunciarla a Derechos Humanos y mucho menos le mencionabas la lista de los Derechos de los niños y de los adolescentes.

Si te ibas a una fiesta o pachanga, te comprometías a regresar a una hora determinada, que tenías que cumplir, de lo contrario no había permiso para la siguiente.

Y eso no era motivo para emitir gritos, zapatazos y azotones de puerta, o tener durante una semana sonrisas fingidas y jetas naturales. En ese tiempo existía un valor muy importante que nos enseñaron desde pequeñas, se llamaba RESPETO.

Ahora no se conoce, no existe, no sabemos en que lugar estará o detrás de que mueble lo escondimos para que nuestros hijos no lo encuentren y mucho menos lo practiquen.

En aquellos tiempos de familias grandes, la mamá no tenía mucho tiempo para sentarse con nosotros para hacer la tarea. Y no era común reprobar materias y mucho menos perder el año.

Había valores que eran preponderantes: uno era el orden, el otro la disciplina y otro la obediencia.

Hoy en día, la mamá tiene que hacer la tarea, comprar la monografía y lo único que le falta es ir a presentar el examen en el salón de clase.

Limpiarle los zapatos, zambullirse entre los sillones buscando el cuaderno, el lápiz, o el sacapuntas y buscar en el basurero la circular que al día siguiente tiene que presentar firmada en la dirección.

Y todo este circo para que el niño no haga berrinche y no sufra una deshidratación a causa de sus lágrimas y lo más triste, para mantener la paz social en el hogar, donde la solvencia y la autoridad de la madre hace mucho tiempo no existen.

Y qué decimos de lo cotidiano en el hogar, donde para evitar conflictos y discusiones, como ya no funciona aquel estribillo de: Jorgito a la una, Jorgito a las 2, Jorgito a las dos y cuarto como si fuéramos reloj. O el clásico “voy a contar hasta diez “va una, van dos…”

Nos convertimos en la sirvienta, recogedora de chécheres, lava platos, tiende camas.

Eso si, con la boca callada para no caer gordas con tanta habladera y no le permitimos a la niña que se desgaste ni siquiera recogiendo sus propios tiraderos.

Total para qué, ella por qué, si para eso está la mamá, ¿querías hija, no?.

Y aparte mi mamá ni trabaja se la pasa en la casa todo el día sin hacer nada. Claro esa frase la han escuchado de alguien en casa.

En aquellos tiempos no te sobreprotegían, ni te solucionaban los problemas, tenías libertad hasta para cometer errores, lo cual te llevó a desarrollar un sentido de responsabilidad y de identidad. Eso se llama CRECER.

Dentro de este proceso de crecimiento no estaban exentos un coscorrón o una que otra nalgada bien puesta, mismas que a nadie le ocasionó ningún trauma, ni hubo necesidad de llevarte al psicólogo.

En aquellos tiempos la voz de mamá se escuchaba con respeto, las órdenes de mamá se acataban sin protestar y los consejos de mamá no eran catalogados como cantaletas, rollos o monsergas.

Ni le decías a tu mamá “ya cállate”.

En aquellos tiempos la mamá ponía los límites.

Las reglas y las condiciones y no tenía miedo de que el hijo o la hija le dijeran: aquí no me comprenden, no me dejan ser, “me voy de la casa“

¿Pues adonde te ibas a ir que te trataran mejor que en tu casa?

En aquellos tiempos la mamá no tenía miedo de llamarte la atención y “que te enojaras”.

Total que tenías dos costos enojarte y volverte a contentar.

En aquellos tiempos si no querías comer, te quedabas con hambre, porque no te daban dinero para comprar porquerías en la venta de la esquina. Además la mamá se levantaba temprano a prepararte el desayuno.

En aquellos tiempos tu mamá no te justificaba tus malas calificaciones, ni tu mal comportamiento en la escuela, ni la falta de respeto a los maestros, ni tu falta de colaboración y apoyo en tu casa.

En aquellos tiempos la mamá decía no. Y no, quería decir NO.

En aquellos tiempos mi mamá no tenía como asistente educativa a la televisión. Se daba tiempo para escucharme, de acuerdo a sus posibilidades me informaba, pero sobre todo me formaba.

En aquellos tiempos la figura de la mamá era muy diferente a la actual, en aquellos tiempos el amor, el respeto y la consideración

No daban cabida a los actuales calificativos: Mi mamá está loca, está menopáusica, es una histérica, está neurótica, es una frustrada, y quien sabe cuántos calificativos más.

Mismos que me causan una gran pena, no sé si por quien los emite o por quien los recibe.

¿Que vamos a hacer con los hijos de hoy?: Egoístas, aprovechados, dependientes, irresponsables, irrespetuosos, groseros, estafadores económicos y emocionales?

Si no le das dinero, te lo roba, porque así se llama la acción de tomar algo que no es tuyo.

Enséñales a ganar su propio dinero con honestidad, para que sepan lo que cuesta administrarlo y disfrutarlo.

Enséñale a valorar la oportunidad de estudio, no todas las personas tienen el privilegio de prepararse, tener una profesión y formar un plan de vida. No le permitas que te amenacen con salirse de la escuela y no estudiar.

¿Qué vas a hacer con un parásito en tu casa?..

Enséñale a respetar a sus semejantes para que cuando tenga su pareja la sepa cultivar y procurar.

La igualdad entre hombres y mujeres no es faltarse al respeto, ni tener jerarquías ventajosas.

Enséñale a formar su escala de valores que lo hará un ser humano de bien, útil a su familia y a la sociedad.

Hazle conciencia que los valores no han pasado de moda ni son piezas de museo.

Enséñales a quererse a sí mismos para que cuando tengan sus hijos, los amen y eduquen.

Para que tenga credibilidad en la relación de pareja, y no opte por la unión libre que engendra la promiscuidad y la falta de selectividad afectiva.

Tus hijos son tu responsabilidad cuando Dios puso en tus brazos ese pequeño ser, te lo dio limpio, sano, puro, te dio un maravilloso material para que tú elaboraras una extraordinaria obra de arte.

¿Qué has hecho con ese pequeño ser? ¿En qué lo has convertido?

¿qué cuentas le vas a entregar al Creador de la misión que te encomendó?, de formar un ser humano de bien.

Dios castiga también la falta de atención y la negligencia.

Haz un examen de conciencia y reconoce tus errores y enmiéndalos, reconoce tus carencias y prepárate, busca tu dignidad y recupérala.

Hoy nos preocupamos por llenar de cosas materiales a nuestros hijos y olvidamos por completo sus necesidades morales y espirituales, también el alma necesita de alimento.

Enséñale a conocer y a practicar la generosidad, hay muchas cosas que dar: una sonrisa, una flor, amistad, amor, compañía, una palabra amable, una oración, un pensamiento positivo.

Un corazón generoso siempre estará rebosante de paz. Dale la oportunidad de estar en paz, pero primero debe de conocerla.

DESPiERTA MAMA DESPiERTA.

Vamos a ponernos las pilas, hagamos de nuestra escala de valores un estandarte y párate al frente, para que tus hijos puedan identificar de cerca el respeto, la comunicación, el compromiso, la honestidad, la humildad, la cortesía, la prudencia, la generosidad, el agradecimiento, la nobleza de corazón que es lo que hace seres humanos de excelencia.

Sé una madre responsable de tiempo completo, desarrolla en tus hijos raíces profundas para que crezcan y alas fuertes y ágiles para que vuelen y Dios premiará tu esfuerzo.

Ligia  Alvarado Vives

(dedicada a su madre Nora Vives)

Las cosas no son como parecen


A veces  las cosas no son como parecen.  Por eso hay que tener paciencia, y darle tiempo al tiempo, y confiar en la educación dada a nuestros hijos.

Estuve indeciso si colocar este video como Chiste o como Reflexión, pero por lo que dije anteriormente, me parece que cabe mejor acá.

Lo que esperamos los hijos de nuestros padres



Muchas son las ocasiones en las que se escucha a los padres decir que desean que sus hijos sean grandes profesionistas, sean exitosos, sean responsables… o sin irnos muy a futuro, que obedezcan, que ayuden en la casa, que sean educados con papá y mamá, que no se peleen con sus hermanos… en fin, esperan muchas cosas de nosotros.

Pero alguna vez, desde tu perspectiva de padre o madre, has pensado…
¿Qué es lo que NOSOTROS esperamos de ti?

Aquí te planteamos algunas cosas básicas que los hijos esperamos de ustedes, esto es resultado de una encuesta realizada a varios jóvenes… espero que las comprendas y las pongas en práctica.

1.- COMPRENSIÓN.- sé que ustedes trabajan pero yo estudio (aunque no parezca), no soy multiusos también me canso, no soy perfecto tengo errores pero te tengo a ti para ayudarme a mejorar, me gustan cosas diferentes a las que les gustan a ustedes, los tiempos cambian y las costumbres también, no esperes que me vista como tú ni que actúe como tú, compréndeme, soy diferente a ti.

2.- RESPETO.- respeta mis decisiones por algo escogí esa opción, respeta mis opiniones ellas reflejan mis gustos, por lo mismo respeta mis preferencias. Respeta mi privacidad, tengo derecho a guardar secretos, respeta mis sueños y metas, tal vez no sean lo que tu deseas pero si los tengo es por que deseo cumplirlos.

3.- APOYO.- no te imaginas cuanto necesito de el, es mi fuerza para poder cumplir todos mis sueños y deseos. Apóyame en lo que elija en mi vida, ya sea mi carrera, mi novia o novio, mis amigos, o en las metas que me plantee, exprésame ese apoyo y así saldré adelante con mayor facilidad.

4.- ESCUCHA.- escucha cuando te hable no sólo hables tú, escucha mis historias, demuestra tus ganas de escucharme. Escucha mis problemas e inquietudes, escucha mis sentimientos, escucha mis reclamos y mis gritos, escucha mis alegrías y festejos. Por más insignificantes que sean las cosas que te cuento, escúchame, lo necesito.

5.- ORIÉNTANOS.- tal vez muchas veces lo has intentado y no te hemos seguido, perdóname por no hacerlo pero por favor nunca dejes de aconsejarme y guiarme. Tú eres el de la experiencia, lo reconozco, pero no me obligues tampoco a seguirte, déjame caer y fallar, me va a ayudar para el futuro, pero cuando eso pase jálame las orejas y regrésame al camino correcto.

Pero lo más importante: SE MI EJEMPLO, MI MODELO A SEGUIR…
No me exijas cosas que tu no das, no me exijas paciencia si tú me gritas, no me exijas respeto si me insultas y ofendes, no pidas que cumpla lo que prometo si tu no lo haces, no me pidas amor si no me lo das, no me pidas besos y abrazos si lo que recibo a cambio son gritos y golpes.

Yo te QUIERO y MUCHO, me encanta que seas mi papá/mamá, me encanta estar contigo… pero así como tú me pides cosas, yo también te las pido y no por venganza sino por necesidad…

Te NECESITO conmigo, NECESITO de ti y de tu amor, NECESITO tus besos y tus abrazos, pero también NECESITO que me dejes volar.

Sé que no eres perfecto, yo tampoco lo soy. Sé que no me puedes cumplir todos mis caprichos, pero lo material no me importa. Sé que haces las cosas por mi bien y te lo agradezco. Sé que deseas lo mejor para mí, yo también deseo lo mejor para ti. Sé que no quieres que sufra, pero de repente es bueno sufrir y tropezar y así me levantaré más fuerte y venceré.

Si los hombres criaran a los niños


En el 1er Mes…

En el 1er Año…



En el 2do Año…


En el 3er Año…



En el 4to Año…






(La naturaleza es sabia)…

Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío


El amor que les tenemos a nuestros hijos nos lleva muchas veces a cegarnos y a olvidar lo que los hará felices a la larga. Es muy común en estos tiempos que los padres de familia, sobre todo los de ciertos recursos económicos, les construyamos un mundo irreal, sacado de un cuento de Walt Disney, aislándolos así de la realidad.

Cuando tarde que temprano el cuento termina, nuestros hijos se enfrentan a un mundo que desconocen, que no comprenden, lleno de trampas y callejones sin salida que no saben sortear, y las consecuencias son peores a las que quisimos evitar.

Hace poco la imagen de un padre con lágrimas en los ojos conmovió profundamente al mundo entero. Pelé, el gran ídolo del fútbol de los últimos tiempos, quien a diferencia de otras ocasiones, dio una de las ruedas de prensa más tristes y dolorosas de su Vida: su hijo, Edson de 35 años, fue arrestado junto a 50 personas más en la ciudad de Santos-Brasil. El hijo de Pelé fue acusado de asociación delictiva con narcotraficantes y puede ser condenado a 15 años de cárcel. Con lágrimas en los ojos, el ex futbolista brasileño admitió públicamente que su hijoresultó involucrado en una pandilla de traficantes de cocaína arrestados por la policía. Pelé dijo a los medios:

- “Como cualquier padre, es triste ver a tu hijo metido en grupos como ése y ser arrestado, pero él tendrá que sufrir las consecuencias”. Y agregó,- “Desafortunadamente, yo quizás estaba demasiado ocupado y no me di cuenta. Es lamentable, porque yo siempre he peleado contra las drogas y no noté lo que pasaba en mi propia casa.”

Pelé es un personaje mundial admirable como deportista y hombre honesto que no perdió su humildad como otras figuras del deporte. Sin embargo, es triste que un hombre bueno y talentoso como él se haya “distraído” en su jugada más importante: la formación de sus hijos.

La historia de Pelé no es un hecho aislado. Por desgracia es la vida de cientos de padres de familia de estas épocas atrapados en una agenda saturada de trabajo y de compromisos fuera de casa. Papás que compensan la falta de atención a sus hijos con bienes materiales. Los inscriben en las mejores escuelas, los rodean de lujos y comodidades y piensan que con eso ya cumplieron con su tarea de padres, cuando lo único que han logrado es formar niños que desconocen el hambre y tiran lo que no les gusta. Hijos tiranos, pequeños monstruos insoportables y prepotentes que sufrirán y harán sufrir a sus semejantes porque desde pequeños se han salido con la suya. Muchachitos que creen que sentir frío o calor es cuestión de aire acondicionado, que el cansancio que han sentido se limita a caminar unas cuantas cuadras porque no hallaron estacionamiento frente a la discoteca, jovencitos que piensan que el trabajo de los padres es firmar cheques para que ellos tengan todo lo que se les antoja.

¿Qué posibilidades tienen nuestros hijos de convertirse en hombres y mujeres de bien si los papás les damos todo y no les educamos la voluntad? ¿Qué hijos estamos formando si con nuestra actitud les mostramos que el dinero es lo más importante en la vida?.

Confucio decía “Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío”. Proverbios señala “Corrige a tus hijos”.

Cuánto bien hacen los padres a los hijos cuando ponen esa máxima tan sencilla en práctica. Y cuánto daño les hacen al ponerles todo en bandeja de plata. Hay muchas realidades que como padres quisiéramos desaparecer; el sufrimiento de los hijos, el exceso de sudor, de esfuerzo, y las carencias económicas. Sin embargo, quizás esas realidades no los hagan felices de momento, pero a la larga puedan forjarlos como hombres y mujeres de bien.

Ojalá que más padres de familia tengan la inquietud de enterarse por dónde andan sus hijos. Que no les vaya a pasar que cuando tengan tiempo deban decir: “Estaba demasiado ocupado y no me di Cuenta”.

Tus Hijos


 

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.
  
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
  
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
  
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no pueden visitar
ni siquiera en sueños.
  
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
  
Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.
  
Khalil Gibran

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