Era un padre de familia. Había conseguido unas buenas condiciones de vida y había enviudado, después de que sus hijos se hicieran mayores y encauzaran sus propias vidas. Siempre había acariciado la idea de dedicarse a la búsqueda espiritual y poder llegar a sentir la unidad con la Conciencia Universal. Ahora que ya no tenía obligaciones familiares, decidió ir a visitar a un yogui y ponerlo al corriente de sus inquietudes, pidiéndole también consejo espiritual.
El yogui vivía cerca de un río, cubriendo su cuerpo con un taparrabos y alimentándose de aquello que le daban algunos devotos. Vivía en paz consigo mismo y con los demás. Sonrió apaciblemente cuando llegó hasta él el hombre de hogar.
- ¿En qué puedo ayudarte? -preguntó cortésmente.
- Venerable yogui, ¿cómo podría yo llegar a percibir la Mente Universal y hacerme uno con Ella?
El yogui ordenó:
- Acompáñame.
El yogui condujo al hombre de hogar hasta el río. Le dijo:
- Agáchate.
Así lo hizo el hombre de hogar y, al punto, el yogui lo agarró fuertemente por la cabeza y lo sumergió en el agua hasta llevarlo al borde del desmayo. Por fin permitió que el hombre de hogar, en sus denodados forcejeos, sacara la cabeza. Le preguntó:
- ¿Qué has sentido?
- Una extraordinaria necesidad y ansia de aire.
- Pues cuando tengas esa misma ansia de la Mente Universal, podrás aprender a percibirla y hacerte uno con ella.
*El Maestro dice: Aunque pienses en la palabra “lámpara” no se enciende la luz. Que la motivación de libertad interior sea real y seguida por la práctica y no se quede sólo en una idea.
Tomado de “Cuentos Clásicos de la India” recopilados por Ramiro Calle



































Hola Luis … que bueno, muy bueno!! … si claro no es tarea fácil como todas las cosas de la vida cuando se quieren vivir … te dejo mis cariños
Pues no sé. Si un tío en taparrabos me dice que me agache… que me ahogara en el río sería el menor de mis temores
Es broma.
“Que la motivación de libertad interior sea real y seguida por la práctica y no se quede sólo en una idea.”
Aplicar lo aprendido en este tiempo me proporciona alegría y me aleja de los malos tiempos llenos de amargura y miedo. La felicidad está en todos nosotros pero a menudo el camino hasta ella nos lo ocultamos a nosotros porque en realidad le hemos encontrado el gusto a sentirnos mal echándole la culpa al empedrado.
Saludos Luis.
Me puso contenta leer éste cuento.
No sé exáctamente por qué, pero me puso contenta.
GRACIAS por compartir éste cuento.
QUE TENGAS UN BUEN FIN DE SEMANA LUIS,
Saludos,
Begoña
Y es que lo genuino de nuestros ideales lo demostramos por los esfuerzos que estamos dispuestos a hacer por conseguirlos.
Un fin de semana feliz, Luis.
Hola, me alegro estes de regreso…a veces tenemos proyectos y los deseamos pero no lo llevamos a la realidad quizas por temor al frecaso o a equivocarnos…debemos estar bien seguro de lo que realmente deseamos y llevamos en nuestro corazón y lanzarnos con la certeza que nos ira bien si fue un error pues de lo negativo sacar lo positivo con la seguridad que en la próxima obviaremos ciertos errores