Un hombre, muy sencillo y analfabeto, llamó a las puertas de un monasterio. Tenía deseos verdaderos de purificarse y hallar un sentido a la existencia. Pidió que le aceptasen como novicio, pero los monjes pensaron que el hombre era tan simple e iletrado que no podría ni entender las más básicas escrituras ni efectuar los más elementales estudios. Como le vieron muy interesado por permanecer en el monasterio, le proporcionaron una escoba y le dijeron que se ocupara diariamente de barrer el jardín. Así, durante años, el hombre barrió muy minuciosamente el jardín sin faltar ni un solo día a su deber. Paulatinamente, todos los monjes empezaron a ver cambios en la actitud del hombre. ¡Se le veía tan tranquilo, gozoso, equilibrado! Emanaba de todo él una atmósfera de paz sublime. Y tanto llamaba la atención su inspiradora presencia, que los monjes, al hablar con él, se dieron cuenta de que había obtenido un considerable grado de evolución espiritual y una excepcional pureza de corazón. Extrañados, le preguntaron si había seguido alguna práctica o método especiales, pero el hombre, muy sencillamente, repuso:
- No, no he hecho nada, creedme. Me he dedicado diariamente, con amor, a limpiar el jardín, y, cada vez que barría la basura, pensaba que estaba también barriendo mi corazón y limpiándome de todo veneno.
* El Maestro dice: El mayor ignorante hallará la paz si su intención es genuina; el erudito más destacado proseguirá a oscuras si su intención no es la correcta.
Tomado de “Cuentos Clásicos de la India” recopilados por Ramiro Calle



































En lo sencillo es más facil encontrar la felicidad, si nos complicamos la existencia la mente se dispersa y se geeran más conflictos en nuestro interior que nos separan de la paz.
Saludos y buen fin de semana
La inteligencia y la perseverancia van más allá de títulos y letras.
Un abrazo grande, Luis
La felicidad la encontraremos en nuestro interior. En la medida que nos aseptemos tal y como somos encontraremos paz interior. Lo mejor para encontrar la felicidad y la paz interior es haceptarnos tal y como somos y amar lpo que haces y tienes. mo amar lo que quieres
Ya sé que quizá es una fábula, pero estos monjes en tantos años, ¿no pudieron (o no quisieron) enseñar al hombre a leer y a escribir para que aprendiera más todavía? (pues cómo que: ¿algo les faltaba a estos monjes no?, quizá ellos también necesitaban un aprendizaje).
Bueno, el punto importante es que la tranquilidad, la verdad y la honestidad sí las debemos buscar y encontrar internamente, para nuestro beneficio, para nuestro bienestar, para nuestra paz y así es como llenándose de cosas positivas y buenas transmitimos esa buena energía a los demás.
Gracias a todos ustedes por compartir y brindar un poco o un mucho de lo bueno que traen.
Buen fin de semana y a los que estan en México, que pasen buenos días de descanso y reflexión por el puente de “Días de Muertos” (de los días en que recordamos a nuestros seres queridos que ya físicamente se fueron pero que viven en nuestro corazón).
Saludos a todas. Pues no había pensado en ese detalle que señala Laura… Feliz fin de semana!!!!