Se trataba de un perro callejero.
Le gustaba curiosear todos los rincones e ir de aquí para allá. Siempre había sido un vagabundo y disfrutaba mucho con su forma de vida. Pero en una ocasión penetró en un palacio cuyas paredes estaban recubiertas de espejos. El perro entró corriendo en una de sus acristaladas estancias y al instante vio que innumerables perros corrían hacia él en dirección opuesta a la suya. Aterrado, se volvió hacia la derecha para tratar de huir, pero entonces comprobó que también había gran número de perros en esa dirección. Se volvió hacia la izquierda y comenzó a ladrar despavorido. Decenas de perros, por la izquierda, le ladraban amenazantes. Sintió que estaba rodeado de furiosos perros y que no tenía escapatoria. Miró en todas las direcciones y en todas contempló perros enemigos que no dejaban de ladrarle. En ese momento el terror paralizó su corazón y murió víctima de la angustia.
*El Maestro dice: La percepción errónea conduce a la muerte espiritual. Sólo el discernimiento purificado abre una vía hacia el despertar definitivo.
Tomado de “Cuentos Clásicos de la India” recopilados por Ramiro Calle



































Qué sabia reflexión !. La percepción errónea yo podría pensar que es una combinación entre las SUPOSICIONES y el MIEDO, casi siempre las suposiciones que nos hacemos son o en el sentido negativo, y la mayoría de las veces nos afectan, nos atormentan, nos ponen en un estado de intranquilidad, nos pueden ir acabando poco a poco y sin darnos cuenta.
Sería importante ante cualquier situación o información parcial, guardar la calma, razonar y mejor indagar para no suponer, y menos temer, finalmente lo que ya conocemos, bueno, regular o malo, ya no debemos tenerle miedo porque sí esa es la realidad, no hay otro camino más que afrontarlo, aceptarlo y superarlo, o decidir apartarse de el.
Buen fin de semana y Gracias Luis.
muy buena, exelente muchas gracias
Saludos a Laura y Anilu. Y de nada!!!!
Si que es verdad que a veces vemos lobos donde no hay más que corderos, nos ponemos a la defensiva sin falta, aunque tambien puede pasar lo contrario, que por ejemplo en mi es más común, que a los lobos les vea como corderos, vas por la vida con una actitud relajada sin ver los peligros, pero estan.
Saludos
Saludos María. Ese es un extremo. El otro es vivir paranoica… Habrá que buscar un punto intermedio…