En esta ilustración hay más de 100 personalidades reconocidas a nivel mundial! Si por lo menos reconoces a 25 personalidades puedes considerarte una persona culta…! o al menos informada.
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Terminar con alguien es triste y doloroso. Se ha invertido mucho tiempo y energía y cuando la relación acaba muchas veces no queremos dejarla ir por completo. Entonces es cuando surge la pregunta. ¿Podemos ser amigos después de haber sido amantes?
Como en todo lo que tiene que ver con el amor no existe una única respuesta. Pero si se está terminando con alguien y surge la pregunta, hay que considerar varias cosas antes de aceptar pasar de amantes a amigos.
¿Por qué ha terminado la relación? Esto por supuesto es determinante para saber si vale la pena seguir como amigos. ¿Hubo una infidelidad o engaño de parte de alguno?, ¿terminaron por acuerdo mutuo o fue uno de los dos quien decidió la ruptura?, ¿hay hijos de por medio?, ¿cuánto tiempo duró la relación?.
Es fundamental pensar en ti misma y observar tus propios sentimientos para saber si realmente es algo que te beneficiará personalmente. En muchos casos estas relaciones “amistosas” entre ex-amantes suelen acabar peor y ser más dolorosas que cuando terminó el propio noviazgo o matrimonio. A mi parecer, si no hay nada tan fuerte como los hijos en común que los sigan uniendo no hay nada tan sano como aprender a decir adiós para siempre.
Es muy normal que la persona que decidió terminar con la relación se sienta culpable y quiera intercambiar una cosa por la otra. “No quiero ser tu pareja, pero mejor somos amigos”. Inicialmente puede resultar como un paliativo para el dolor de la separación. Caer en esto no es más que sucumbir a una actitud pueril, sin importar en cuál de las dos posiciones estés. ¡Evítala!
Hay que diferenciar entre terminar bien y volver a ser amigos. No porque hayas dejado de amar a alguien o esa persona te haya dejado de amar a ti la tienes que odiar. Una cosa es poder encontrarse casualmente y actuar de forma civilizada, lo cual es muy sensato; la otra es ser amigos y seguir saliendo juntos, hablando por teléfono como si nada hubiera pasado. Esta segunda suele terminar mal. Sólo relaciones muy maduras logran soportar esta clase de estrés, sobre todo cuando alguno de los dos se involucra en otra relación sentimental.
Es importante que te preguntes si el ser amigos no te va a hacer más difícil seguir adelante con tu vida. Es duro terminar una relación, pero es más duro irla arrastrando de por vida. No hay nada como decir adiós y volver al mundo de la soltería con dignidad, eso seguramente te hará más fácil encontrar a alguien más.
Una noche, varios estudiantes esparcieron queso Limburgo sobre el labio superior de un compañero de cuarto mientras éste dormía.
Al despertarse, el joven sintió el mal olor y exclamó: “¡Esta habitación huele mal!”
Se asomó al pasillo y dijo: “¡El pasillo huele mal!”
Saliendo del dormitorio dijo: “¡El mundo entero huele mal!”
¿Cuánto tiempo crees que tardó en darse cuenta de que el problema estaba debajo de su nariz?
Es fácil, y hasta nos resulta natural, encontrar defectos en el mundo que nos rodea, y seguir ciegos a la manera en que contribuimos al problema. ¿Seremos nosotros el problema?
Cuando plantamos lechuga y no crece bien, no le echamos la culpa a la lechuga, sino que buscamos las razones por las cuales no está creciendo bien. Tal vez necesite fertilizante, o más agua, o menos sol.
En el huerto de nuestras relaciones interpersonales, nuestro trabajo como jardineros es buscar el clima más propicio y nutrir el suelo. Debemos quitar la maleza del negativismo y la autojustificación para proteger las tiernas plantas del calor de los celos y de los fuertes vientos de la ira.
Vía Renuevo de Plenitud
Lo que hoy no conseguiste, con ánimo y cariño podrás lograrlo mañana.
Sí alguna vez tus sueño se derrumban, busca un poco de luz en tu ventana, prométete a ti mismo un arco iris y vuelve a comenzar.
No te detengas, construye nuevos sueños.
Piensa siempre que en tu camino nada es imposible.
Pon todo tu ser, en todo lo que hagas
Baña siempre tus días en el dorado resplandor del entusiasmo
Nunca más vuelvas a saludar el amanecer sin una meta
Ve hacia las oportunidades, no esperes solamente que ellas vengan a ti
Es más fácil levantarse de una caída, que de una cobardía
No es el tiempo el que sana las heridas sino el amor y la compañía
Piensa que cada día es el más importante y entrégale tu fuerza y tus deseos
Las personas piensan con frecuencia que los cirujanos del corazón son las divas de la arrogancia del mundo de la medicina.
Pero aquellos que conocen al doctor William DeVries, el cirujano pionero del corazón artificial, no pudieran estar en mayor desacuerdo.
Sus compañeros en el Hospital Humana Audubon en Louisville, Kentucky, describen al doctor DeVries como el tipo de médico que se presenta los domingos solo para animar a sus pacientes descorazonados. En ocasiones cambia su atuendo, a lo considerado por tradición como un trabajo de enfermera, y si el paciente desea que se quede un poco de tiempo y converse, él siempre lo hace.
DeVries expresa que los amigos son unos “zapatos viejos” que encajan con lo que lleves puesto. A él le gusta ponerse botas de vaquero con su atuendo de cirugía, y a menudo repara los corazones a son de Vivaldi o jazz.
Él siempre ha tenido una sonrisa acechando -dice un cardiólogo de Louisville, doctor Robert Gooding-, y siempre busca la forma de mostrarla.
No importa cuán alto subas, nunca olvides que comenzaste el nivel más bajo. Incluso si naciste entre gran fortuna y privilegios, fuiste un bebé indefenso. El verdadero éxito no viene por pensar que has llegado al lugar donde otros deban servirte, sino en reconocer que cualquiera que sea tu ubicación, has llegado a una posición donde puedes servir a los demás.
Vía Renuevo de Plenitud
Muchas personas tenemos estos 7 hábitos mortales, sin darnos cuenta de ello:
1. Castigar
2. Quejarse
3. Culpar
4. Amenazar
5. Perseguir
6. Criticar
7. Sobornar
Estos hábitos hacen que la mayor parte de sus problemas emocionales estén directamente vinculados con el hecho de que usted ha aprendido a tratar de controlar a las personas que lo rodean…
Aprendemos esos hábitos en nuestra infancia de maestros, padres, abuelos, tíos, vecinos, amigos, entre otros…
EJEMPLO:Limpia la habitación, sino, no hay televisión para ti esta noche (castigo)…
Esas galletas que preparé serán para ti cuando todo esté limpio y ordenado (soborno)…
Después de pasar años expuesto a esta forma de manipular, finalmente comienza a utilizarla también…
Probablemente se limpiará la habitación, pero no quedará una buena relación…
El problema práctico de tratar de controlar a otros es que, cada vez que usted cumple, soborne, se queje, critique, castigue o amenace a alguien…
Encontrará resistencia, le responderán; Lucharán; de hecho la ignorarán, mentirán, harán las cosas a escondidas o acudirán a un millón de medios, para hacer que usted retroceda…
Es simplemente la naturaleza humana. Estamos genéticamente programados para resistir cuando alguien nos trata de obligar a hacer algo que no queremos…
Tal vez sea más pronunciado en una persona que en otra…
Pero a menos que usted reconozca lo que está haciendo y aprenda a buscar lo que desea en una relación, sin tratar de controlar a los demás…
Todas sus relaciones se convertirán en una lucha por el poder que harán sufrir a todos los involucrados…
La mejor manera de eliminar los 7 hábitos mortales es reemplazarlos con los 7 hábitos de amor:
1. Apoyar
2. Estimular
3. Escuchar
4. Aceptar
5. Confiar
6. Respetar
7. Negociar las diferencias.
Pareciera fácil, ya que lo único que uno necesita hacer es aceptar a la gente tal como es…
Pero, al igual que muchas cosas valiosas en la vida, los hábitos del amor son más difíciles de poner en práctica de lo que uno podría imaginar…
Especialmente si representan la personalidad que usted se ha formado. Algunos aspectos que pueden ayudar.Hágase un análisis realista:
¿Tiene usted los 7 hábitos mortales?
¿Cómo le habló esta mañana a la gente con quien vive?
¿Las estimuló a realizar lo que habían planeado para el DÍA?
Escuche con atención: Trate a las personas como si ellos fueran sus mejores amigos…
Escuche cada palabra, busque el tiempo para sentarse con las personas y realmente prestarle atención sin distraerse con teléfonos celulares o las exigencias de otras personas…
Visualice su nuevo yo: Haga una imagen mental de usted como una persona que practica los 7 hábitos de amor…
Consérvela en la mente y acuda a ella cuando esté hablando con sus seres queridos, para ver si está actuando como una persona que sabe dar amor…
Haga la pregunta adecuada: En el instante en que surge la necesidad de culpar, quejarse, criticar, insistir, amenazar, castigar o sobornar…
Antes de decir nada, deténgase y pregúntese ¿Es esto realmente importante?
Acepte la realidad: Uno debe comprender que la única persona que puede cambiar es uno mismo…
Cuando usted tiene una diferencia con una persona que es importante en su vida, negocie…
Escoja un modelo: Cuáles son las personas a las que admira más, pregúntese que harían ellas antes de reaccionar con uno de los 7 hábitos mortales…
Escriba sobre sus experiencias: Haga un diario, lo que le ayudará a atravesar la transición y ver sus progresos…
Convierta:
Culpar – Aceptar
Sobornar – Estimular
Quejarse – Escuchar
Criticar – Respetar
Perseguir – Solucionar diferencias
Castigar – Apoyar
Amenazar – Confiar
Graciela E. Prepelitchi
El tren ha comenzado a moverse. Está cargado de gente de todas las edades, la mayoría obreros y jóvenes estudiantes de universidad, tanto hombres como mujeres. Cerca a la ventana se sentaba un anciano con su hijo de 30 años.
Mientras el tren se mueve, el hijo está sobrecogido de gozo, encantado por el paisaje fuera.
“Ve, papá, el paisaje de los árboles verdes alejándose es muy hermoso”.
Esta conducta del hijo de 30 años hizo que los demás se sintieran incómodos con él. Todos comenzaron a murmurar una cosa u otra acerca de este hijo.
“Este tipo parece estar loco”, el recién casado Anup le susurró a su esposa.
De repente comenzó a llover. Las gotas de lluvia cayeron sobre los pasajeros a través de la ventana abieta. El hijo de 30 años, lleno de gozo decía: “Ves, papá, cuán hermosa es la lluvia…”
La esposa de Anup se molestó con las gotas de lluvia, ya que caían sobre su nuevo vestido, dañándolo.
“Anup, ¿no puedes ver que está lloviendo? Usted, anciano. Si su hijo no se siente bien, llévelo a un asilo mental pronto y no moleste a los demás”.
El anciano titubeó primero y entonces contestó en tono bajo: “Regresamos a casa del hospital. Mi hijo fue dado de alta esta mañana. Nació ciego y no fue sino hasta la semana pasada que recobró la vista. La lluvia y la naturaleza son nuevas a sus ojos. Por favor, perdónennos la inconveniencia causada”.
Kartik Bodawala, Indi
Tu presencia es un regalo para el mundo.
Eres una persona única en un millón.
Tu vida puede ser como tu quieras que sea.
Vive cada día con intensidad.
Cuenta tus alegrías, no tus desdichas.
Lucha contra la adversidad que se te presente.
Dentro de tí hay infinitas respuestas.
Comprende, ten coraje, se fuerte.
No te impongas limites.
Hay tantos sueños que esperan ser realizados!
Las decisiones son tan importantes para librarlas al azar.
Lucha por tu ideal, tu sueño, tu premio.
No hay nada tan desgastante como las preocupaciones.
Mientras más carguemos con un problema, más pesado se hace.
No te tomes las cosas con tanta seriedad.
Vive una vida de serenidad, no de lamentos.
Recuerda que un poco de amor recorre largos caminos.
Recuerda que mucho… es para siempre.
Recuerda que la amistad es una sabia inversión.
Los tesoros de la vida son personas… unidas.
Nunca es tarde.
Transforma lo cotidiano en extraordinario.
Ten salud, esperanza y felicidad.
Pídele un deseo a una estrella.
Y jamás olvides….. ni siquiera por un día… cuan especial eres.
Collyn McCarty
Una vez más, la joven maestra leyó la nota adjunta a la hermosa planta de hiedra.
“Gracias a las semillas que usted plantó, algún día seremos como esta hermosa planta. Le agradecemos todo lo que ha hecho por nosotras. Gracias por invertir tiempo en nuestras vidas”.
Una amplia sonrisa iluminó el rostro de la maestra mientras por sus mejillas corrían lágrimas de agradecimiento. Como el único leproso que manifestó gratitud hacia Jesús cuando fue sanado, las chicas a quienes les había dado clase en la escuela dominical, se acordaban de agradecer a su maestra. La planta de hiedra representaba un regalo de amor.
Durante meses la maestra regó fielmente la planta en crecimiento. Cada vez que la miraba, recordaba a esas adolescentes especiales y eso la animaba a seguir enseñando.
Pero al cabo de un año, algo sucedió. Las hojas empezaron a ponerse amarillas y a caerse; todas, menos una. Pensó en deshacerse de la hiedra, pero decidió seguir regándola y fertilizándola. Un día, al pasar por la cocina, la maestra vio que la planta tenía un brote nuevo. Unos días después, apareció otra hoja, y luego otra más. En pocos meses, la hiedra estaba otra vez convirtiéndose en una hermosa planta.
Henry Drummond dice: “No pienses que no pasa nada, simplemente, porque no ves tu crecimiento, o no escuchas el zumbido de los motores. Las grandes cosas crecen silenciosamente”.
Hay pocas alegrías más grandes que la bendición de invertir fielmente amor y tiempo en las vidas de otras personas. ¡Nunca, nunca te des por vencido con esas plantas!
La humildad no implica que pensemos menos de nosotros mismos, sino que pensamos menos en nosotros mismos. –Ken Blanchard
Una vez que termina el juego, el rey y el peón regresan a la misma caja. –Proverbio italiano
El corazón, al igual que la uva, es dado a entregar su cosecha en el mismo momento en que parece estar aplastado. –Roger Houseden
Cuando las telarañas se unen, pueden atar a un león. –Proverbio etíope
Lo más grande en este mundo no consiste tanto en dónde estamos parados como en qué dirección nos estamos moviendo. –Johann Wolfgang von Goethe
La voluntad necesita ser más fuerte que la habilidad. –Muhammad Alí
Un verdadero amigo nunca se entremete en nuestro camino a menos que vayas cuesta abajo. –Arnold Glasgow
Auto-disciplina es cuando nuestra conciencia nos pide hacer algo y no le contestamos. –W.K. Hope
No podemos tener un mejor mañana si seguimos pensando acerca del ayer todo el tiempo. –Charles F. Kettering
Sólo aquellos que se atreven a fracasar en grande llegan a realizar grandes logros. –Robert F. Kennedy
La habilidad podrá llevarnos a la cima, pero se necesita carácter para permanecer allí. –John Wooden
Tan sencillo como pueda sonar, todos necesitamos intentar ser la mejor persona posible: tomando las mejores decisiones y sacándole el máximo provecho a los talentos que nos han sido dado. –Mary Lou Retton
El temor es solo tan profundo como lo permita la mente. –Proverbio japonés
Hay dos opciones primordiales en la vida: aceptar las condiciones tal como existen o aceptar la responsabilidad de cambiarlas. –Denis Waitley
Nosotros somos el único problema que jamás tendremos y también somos la única solución. –Bob Proctor
Son nuestras escogencias –y no la suerte– la que determinan nuestro destino. –Jean Nidetch
El gozo es el sentimiento de sonreírnos por dentro. –Melba Colgrove
Había como 70 científicos trabajando en un intenso proyecto. Todos estaban realmente frustrados debido a la presión del trabajo y las demandas de su jefe, pero todos se mantenían leales a su jefe y no pensaron en abandonar sus trabajos.
Un día, un científico se acercó al jefe y le dijo: “Señor, le prometí a mis hijos que los llevaría a la exhibición en el pueblo así que quiero salir a las 5:30 PM”. Su jefe contestó: “Está bien, puedes irte temprano hoy”.
El científico comenzó a trabajar. Continuó trabajando después de almuerzo. Como siempre, se involucró tanto que sólo miró su reloj cuando sintió que estaba cerca de terminar. La hora fue 8:30 PM. De repente recordó la promesa hecha a sus hijos.
Buscó a su jefe pero no estaba por allí. Habiéndole notificado en la mañana, cerró todo y se fue para su casa. En lo profundo de su ser se sentía culpable de hacerle fallado a sus hijos. Llegó a casa y sus hijos no estaban.
Su esposa estaba sentada en el pasillo leyendo revistas. La situación era explosiva; cualquier conversación podría tener un efecto boomerang. Su esposa le preguntó: “¿Quisieras tomar café o querrías la cena de una vez, si tienes hambre?”
El hombre respondió: “Si quieres tomar café, yo también… pero, ¿y qué de los niños?” Su esposa contestó: “¿No sabes? Tu jefe llegó aquí a las 5:15 PM y llevó a las niños a la exhibición”.
Lo que pasó en realidad fue lo siguiente. El jefe que le había dado permiso le observaba trabajar con mucha seriedad a las 5.00 PM. Pensó para sí: esta persona no va a dejar su trabajo, pero si se le prometió a sus hijos, ellos debieran disfrutar de la visita a la exhibición. Así que tomó la iniciativa de llevarlos a la exhibición.
El jefe no tenía que hacerlo cada vez. Pero una vez hecho, se estableció la lealtad. Esa es la razón por la que todos los científicos en la empresa continúan trabajando para ese jefe a pesar de que el estrés es tremendo.
De paso, ¿pudieran adivinar quién era el jefe? No era otro que el cerebro detrás de los exitosos programas de proyectiles y armas nucleares de la India: el Dr. APJ Abdul Kalam, ex Presidente de la India.
Autor Desconocido; enviado por Kartik Bodawala, India.
Cuenta la leyenda que en un monasterio budista ubicado en una ladera casi inaccesible de las frías y escarpadas montañas de los Himalayas, un buen día uno de los monjes guardianes amaneció sin vida..
Le hicieron los rituales tibetanos propios para esas ocasiones, llenas de profundo respeto y misticismo.
Sin embargo, era preciso que algún otro monje asumiera las funciones del puesto vacante del guardián. Debía encontrarse el monje adecuado para llevarlas a cabo.
El Gran Maestro convocó a todos los discípulos del monasterio para determinar quien ocuparía el honroso puesto de Guardián.
El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, colocó una magnífica mesita en el centro de la enorme sala en la que estaban reunidos y encima de ésta, colocó un exquisito jarrón de porcelana, y en él, una rosa amarilla de extraordinaria belleza y dijo:
- “He aquí el problema. Asumirá el puesto de Honorable Guardián de nuestro monasterio el primer monje que lo resuelva.”
Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un jarrón de gran valor y belleza, con una maravillosa flor en el centro.
Los monjes se quedaron como petrificados, en el más respetuoso silencio, hundidos en sus interrogantes internas…
Qué representaría ese bello jarrón con flores?
Qué hacer con él?
Cuál podría ser el enigma encerrado en tan delicada belleza?
Simbolizaría acaso las tentaciones del mundo?
Podría ser algo tan simple como que necesitara agua la flor?
Eran tantas preguntas…..
En momento determinado, uno de los discípulos sacó una espada, miró al Gran Maestro, y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y … Zaz!! destruyó todo de un sólo golpe.
Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo:
- “Alguien se ha atrevido no sólo a dar solución al problema, sino a eliminarlo. Honremos a nuestro nuevo Guardián del Monasterio”.
En realidad, poco importa cuál sea el problema. Hay problemas cuyo aspecto nos confunde, pues halaga los sentidos. En el fondo sigue siendo un problema. Si es un problema, es exactamente eso: un problema, y precisa ser eliminado, no importa que se trate de una mujer sensacional, o de un hombre maravilloso o de un gran amor que se esfumado; por más hermoso que haya sido la experiencia que has vivido o lo significaba que haya sido la persona con quien has estado, si no existiera más sentido para ello en tu vida, tiene que ser eliminado.
Muchas personas cargan la vida entera el peso de cosas que fueron importantes en su pasado y que hoy solamente ocupan un espacio inútil en sus mentes, espacio que es indispensable para recrear la vida.
Un antiguo proverbio Chino dice:
“Para que tú puedas beber vino en una copa que se encuentra llena de Té, es necesario primero tirar el té, y entonces podrás servir y beber el vino.”
Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios, hasta llegar a las personas del pasado que no tienen más sentido que sigan ocupando un espacio en tu mente.
Exígete a ti mismo lo que te gustaría exigirles a los demás, y a los demás déjalos tranquilos sin esperar NADA de ellos. Así te ahorrarás disgustos.
No te quejes con tu Dios diciéndole que tienes un gran problema, dile a tu problema que tienes un gran Dios.
El día que decidió construir una casa con botellas de vino vacías, familiares, amigos y conocidos creyeron que estaba loco y le instaron a desistir del proyecto. Jan Than Vanlhel no los escuchó. Sonreía al escucharles, pero nada más.
La tarea fue ardua. De día trabajaba como contador en una empresa inglesa. En las noches, muy a pesar de su orgullo, salía hasta los sitios donde se concentraban los desechos. Cada envase era guardado cuidadosamente, y luego en casa, almacenado de acuerdo con el tamaño y la densidad del vidrio. Era un trabajo artesanal.
La estructura comenzó a levantarse en un enorme terreno. Cada frasco era unido a otro con una silicona especial. Lo difícil eran los vientos que en determinadas épocas del año son demasiado fuertes. Las corrientes de aire producían la caída de las paredes y columnas.
Al despertar la mañana Jan Than se encontraba con la desagradable sorpresa de que tenía que comenzar de nuevo. Sólo encontraba un montón de cristal roto. Sin embargo, se reponía del desánimo y reemprendía la tarea.
Demoró tres años. Lo logró. La construcción de tres alcobas, un baño y una cocina, fue por mucho tiempo el atractivo de los visitantes. Nadie podía creer que alguien se propusiera acometer un proyecto de tales dimensiones. Y no solo hubo quien lo hizo sino que además, lo terminó y disfrutó a plenitud.
Todas nos hemos enamorado por lo menos una vez en la vida, sin embargo encontrar una pareja adecuada es una de las dificultades más grandes actualmente. Cuando la encontramos, buscamos mantener la felicidad de nuestra unión, pero empiezan a aparecer los problemas y nos cuesta trabajo lograr que la nueva relación sea estable y duradera. Para que una relación de pareja funcione, debemos trabajar en los siguientes elementos; todos son totalmente imprescindibles:
“La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.” Benjamin Franklin
La mayoría de las palabras, acepciones, frases, que se relacionan con el trabajo, no tienen que ver nada con la alegría de laborar, con la vocación de obrar, con el honor de hacer algo útil por la patria.
Parece que trabajar con alegría luce como el privilegio de algunos, o un sentimiento que no aparece relacionado con el trabajo diario.
Las frases son más o menos así: “Trabajar es tan malo que hasta nos pagan por hacerlo”. “Si el trabajo es bueno para la salud, que trabajen los enfermos.” “Si trabajar nos hiciera ricos, los burros tuvieran chequera”. Hasta las canciones deploran el trabajo: “…el trabajar yo se lo dejo todo al buey, porque el trabajo lo hizo Dios como castigo.” “Arrastrar la dura cadena, trabajar sin tregua y sin fin, es lo mismo que una condena, que ninguno puede eludir.”
La raíz etimológica de la palabra trabajo, el diccionario de la Real Academia Española nos dice que proviene de trabajar, y ésta del latín “tripali?re”, de tripal?um (tres palos), una especie de yugo constituido de tres palos, en el cual amarraban a los esclavos para azotarlos. Esto parece más una acepción adaptada a nuestra extracción judeo-cristina que nos obliga a “trabajar con el sudor de tu frente”, y nos condena a vivir “el trabajo como el resultado de un castigo divino”.
Quizás de esta raíz provengan nuestras frases de uso diario: ¡Pasé un trabajo…! ¡Me costó un trabajo enorme! “Trabajo de parto”. “Le hicieron un trabajo de brujería”. En fin no parece estar muy relacionado el trabajo con la alegría.
En las empresas se afirma: “Seriedad, que estamos trabajando”. “Cuándo van a dejar de manguerear y se van a poner a trabajar”.
En las empresas de avanzada, está demostrado que la eficiencia y la productividad en el trabajo, es directamente proporcional a la alegría y la diversión de las personas en su puesto de labores.
La alegría es un privilegio natural de la gente feliz, es creada a voluntad por quienes creen que la vida es bella, y que las personas son esencialmente buenas. Este es el mensaje que debemos llevar a nuestras empresas: Gente feliz, empresas productivas.
El gerente de hoy, para lograr que su gente sea productiva, podría realizar una lista de las cosas que la empresa puede poner en marcha, para hacer que los trabajadores estén alegres durante sus labores. La pregunta qué se debe formular es: ¿Qué hacer para que la gente “cante” durante su horario laboral?
Poner en marcha ejercicios físicos, sugestiones positivas en todas las áreas laborales, conferencias acerca de la felicidad y la alegría, meditaciones colectivas acerca de lo que nos hace felices, son algunas estrategias que puedan establecerse para garantizar la alegría en la empresa, y con ello las ganancias y rentabilidad.
Adrián G. Cottín Belloso
Vicepresidente ejecutivo PCO´s International
http://adriancottin.com
adrian.cottin@pcos-international.com
¿Qué hacer cuando ya no estamos enamorados de la persona que está al lado nuestro? ¿Conviene decir toda la verdad, callar, volver a apostar por la pareja? A continuación, algunos tips que pueden ayudarte a superar este trance:
Primero, protégete. Rodéate de gente que te apoye, que esté a tu lado incondicionalmente. Este es un momento duro en el que necesitas toda la contención que puedan brindarte.
Piensa detenidamente si esta conclusión a la que has llegado es algo que has elaborado internamente durante un tiempo, o si es la reacción a algo que pasó entre ustedes dos (infidelidad, por ejemplo).
Si es producto de una reacción impulsiva, te aconsejo dejar pasar unos días, hasta que puedas tranquilizarte y ver con claridad qué sucedió realmente y si, a pesar de las circunstancias, sigues amando a tu pareja y puedes perdonar, o todo esto sirvió para darte cuenta de que internamente, el vínculo está roto.
Si llegas a la conclusión de que ha llegado el fin, después de un tiempo de haberla meditado y de haber visto claras señales de que ya no amas a tu pareja, tal vez quieras separarte. En este caso, piensa que va llegando el momento de sincerarte con la otra persona (ya que lo has hecho primero contigo). Para esto, no utilices palabras dañinas, ni des información que en estos momentos podría dañar al otro, en especial, si ni se imagina lo que te está sucediendo. Es muy probable que tu actitud haga sufrir a la otra persona, pero es peor el engaño o la mentira.
Es posible que creas que puede salvarse el vínculo y desees desde el corazón hacer un intento, ¡pues apuesta al futuro, con todas tus fuerzas! ¿Puede volver a recrearse la magia que hubo entre ustedes? En algunos casos sí, en otros no… lo importante es que te juegues al 100% si decides dar una nueva oportunidad a tu pareja.
¿Tú qué crees, es posible volver a enamorarse de la pareja?
Vìa Mejora Emocional
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