Reflexiones Diarias

Entradas de Noviembre 2006

Haría cualquier cosa

30 Noviembre, 2006 · 2 comentarios

Jack tenía parálisis cerebral. Era cuadrapléjico y empleaba el restringido movimiento que tenía en una mano para empujar la palanca que movía su silla de ruedas eléctrica. A pesar de que no era alumno mío, a menudo asistía a mis conferencias y participaba en grupos de discusión.

Yo tenía dificultades para entender lo que decía y confiaba en gran medida en sus compañeros de clase para que lo interpretaran. Él compartía sus preocupaciones y frustraciones personales conmigo, ¡Era valiente para ser tan vulnerable! Un día, después de clase, Jack se me acercó y dijo que quería trabajar. En ese momento yo estaba entrenando a adultos gravemente discapacitados para trabajar en puestos dentro y fuera del campus de la universidad

Le pregunté:

- ¿Dónde?

- Con usted en la cafetería-me respondió.

Asombrada en el primer instante, pensé en las destrezas necesarias para limpiar mesas, cargar lavaplatos, barrer, pasar el trapo, ordenar provisiones, etcétera. ¿Cómo podría una persona cuadripléjica intervenir en ese tipo de programa de formación?

No pude responderle. Tenía la mente en blanco.

- ¿Qué te gustaría hacer, Jack?- le pregunté, esperando que tuviera algo pensado.

Su respuesta fue firme:

- ¡Haría cualquier cosa!-me dijo con una sonrisa.

¡Oh, cómo me gustó su ánimo y su voluntad y cuánto admiré su convicción!

Acordamos encontrarnos en la cafetería a las diez de la mañana del otro día. Me pregunté si sería puntual. ¿Podía siquiera leer la hora? A la mañana siguiente, oí su silla de ruedas quince minutos antes de la cita. En silencio imploré consejo y lucidez. A las diez de la mañana nos encontramos.

A las diez y un minuto, Jack estaba listo para empezar a trabajar. Su entusiasmo hacía que su forma de hablar fuera todavía más difícil de entender. En mi esfuerzo por encontrar una manera de que Jack participara de manera significativa en un programa vocacional de formación, me enfrenté con un obstáculo tras otro. Su silla de ruedas impedía que se acercara demasiado a las mesas.

Era incapaz de usar las manos salvo para apretar. Intenté algunas adaptaciones sin éxito. Al ver mi frustración, un preceptor de buen corazón se ofreció para ayudar. En media hora había encontrado una solución. Acortó el mango de un cepillo para que cupiera cómodamente bajo el brazo de Jack y pudiera ser manipulado con una mano.

El cepillo se ubicó de tal manera que pudiera alcanzar la tabla de las mesas. Con la otra mano, Jack impulsaba su silla, limpiando la superficie de las mesas mientras se movía. ¡Jack estaba en el cielo! Se sentía orgullosísimo de ser un participante activo y no sólo un observador. Cuando lo miraba, advertía que podía sacar las sillas de su camino usando su silla de ruedas.

Se creó un nuevo trabajo para Jack: apartar las sillas de las mesas que estaban diseñadas para sillas de ruedas y alinearlas contra la pared, fuera del camino. Jack cumplía ese trabajo con gusto y orgullo. ¡Su autoestima rebasaba! ¡Por fin se sentía capaz y digno!Un día Jack se me acercó cubierto de lágrimas.

Cuando le pregunté qué pasaba, me explicó que la gente no lo dejaba hacer su trabajo. Al principio no entendí lo que quería decir, luego lo observé tratando de mover las sillas. Le costaba tanto esfuerzo, que los alumnos bienintencionados pensaban que estaba luchando para sacar las sillas de su camino y las movían para dejarle el campo libre.

Él trataba de explicar, pero nadie se tomaba el trabajo de escucharlo. El problema se resolvió cuando hice estas tarjetas para que Jack llevara sobre su bandeja:

- ¡Hola! Mi nombre es Jack. Trabajo en la cafetería. Mi tarea es limpiar mesas y mover ciertas sillas hacia la pared. Si quieren ayudarme, POR FAVOR háganme una gran sonrisa y díganme qué buen trabajo estoy haciendo.

Jack desplegaba y compartía estas tarjetas orgullosamente. Los estudiantes empezaron a tomarse a Jack y su trabajo en serio. Ese semestre experimentó la autoestima que se siente cuando uno percibe que es reconocido y apoyado.

Su voluntad siempre será una inspiración para mí cuando busco, y encuentro, para mis alumnos y para mí, nuevos caminos tendientes a superar los obstáculos de la vida y ser lo mejor que podemos con los talentos que Dios nos dio. Dios nos dio a cada uno un talento especial..es hora de usarlo!

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Los 3 Leones

28 Noviembre, 2006 · 2 comentarios

En la selva vivían 3 leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión:

- Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero para una gran duda en la selva: existen 3 leones y los 3 son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?

Los leones supieron de la reunión y comentaron entre sí:

- Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener 3 reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que somos muy amigos… Necesitamos saber cual será el elegido, pero, ¿Cómo descubrir?

Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, llegaron a una decisión y se la comunicaron a los 3 leones:

- Encontramos una solución muy simple para el problema y decidimos que Uds. 3 van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.

La Montaña Difícil era la mas alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir la gran escalada.

El primer león intentó escalar y no pudo llegar. El segundo empezó con todas ganas, pero, también fue derrotado. El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.

Los animales estaban impacientes y curiosos; si los 3 fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey?

En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra:

- ¡Yo sé quien debe ser el rey!

Todos los animales hicieron silencio y la miraron con grande expectativa.

- ¿Cómo? Preguntaron todos.

- Es simple… dijo el águila. Yo estaba volando muy cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña. El primer león dijo: ¡Montaña, me has vencido! El Segundo león dijo: ¡Montaña, me has vencido! El tercer león dijo: ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Porque ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo. La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: Él es el rey de sí mismo, está preparado para ser rey de los demás.

Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado El Rey de los animales.

Moraleja:

No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o problemas que tengas. Tus problemas, por lo menos en la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos. Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia. La Montaña de las Dificultades tiene un tamaño fijo, limitado.¡TU TODAVÍA ESTAS CRECIENDO!

Y acuérdate del dicho:

“NO LE DIGAS A DIOS QUE TIENES UN GRAN PROBLEMA, DILE AL PROBLEMA, QUE TIENES UN GRAN DIOS”.

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La Silla

27 Noviembre, 2006 · Dejar un comentario

La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo.

Cuando el sacerdote llegó a la habitación, encontró a este pobre hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas.

Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo.

- ¿Supongo que me estaba esperando?- le dijo.

- No, ¿quién es usted?- dijo el hombre enfermo.

- Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando entré y note la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo.

- Ah sí, la Silla. Le importa cerrar la puerta? – dijo el hombre enfermo.

El sacerdote sorprendido cerró la puerta.

El hombre enfermo le dijo:

- Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la Iglesia, he escuchado siempre al respecto de la oración, cómo se debe orar y los beneficios que trae…
…pero siempre esto de las oraciones; no sé…! Me entra por un oído y me sale por el otro. De todos modos no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces… Hace mucho tiempo abandoné por completo la oración. Esto ha sido así en mí hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo:
“José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero que lo hagas… Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe miras a Jesús sentado delante de ti. Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora.”
Es así que lo hice una vez y me gustó tanto, que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no vaya a verme mi hija… Pues me internaría de inmediato en el manicomio.

El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era algo muy bueno lo que venía haciendo, y que no dejara de hacerlo nunca. Luego hizo una oración con él. Le extendió una bendición y se fue a su parroquia.

Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido.

El sacerdote le preguntó:
- ¿Falleció en Paz?

- Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama. Me dijo que me quería mucho y me dio un beso. Cuando regresé de hacer unas compras una hora más tarde, ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella. Pues así lo encontré. ¿Qué cree usted que pueda significar esto?

El sacerdote profundamente estremecido, se secó las lagrimas de emoción y le respondió:

-”Ojalá todos nos pudiésemos ir de esa manera”.

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Prométete

24 Noviembre, 2006 · 2 comentarios

Prométete a tí mismo:

Ser tan fuerte… que nada pueda turbar la paz de tu pensamiento.

Hablar de felicidad y prosperidad a cada persona que encuentres…

Mirar siempre el lado positivo de las cosas…

Pensar solamente lo mejor, trabajar por lo mejor, y ¡esperar lo mejor!

Alegrarte del triunfo de los otros, como si fuera el tuyo propio…

Olvidar los errores cometidos en el pasado, y pensar solamente en las promesas del futuro…

Tener en todo momento buen semblante y ofrecer siempre una sonrisa…

Tratar de mejorar en cada momento, para que no te quede tiempo de criticar, y tu llegues a lo máximo que puedes ser…

Hacer que todos tus amigos sientan que hay algo bueno en ellos…

Prométete a tí mismo:

Ser:

Demasiado generoso para afligirte…
Demasiado noble para enojarte…
Demasiado fuerte para sentir miedo…
Demasiado felíz para permitir la entrada a las preocupaciones…

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Lo difícil también pasará

23 Noviembre, 2006 · Dejar un comentario

Hubo un momento en el que la noche parecía eterna y hoy todo eso parece tan lejano.

Hubo un momento en el que nada de lo que hacías resultaba, cuando de pronto apareció la respuesta.

Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor y de repente tu corazón, con más intensidad que nunca, lo encontró de nuevo.

Hubo un momento en el que por el desierto se esparcían tus palabras y hoy dan retoño sus semillas.

Hubo un momento en el que creíste que era lo peor que te podía pasar y hoy agradeces tu destino.

Hubo un momento en el que jurabas que no podrías pasar esa prueba y hoy es tan sólo un paso más.

Hubo un momento en el que creíste que no podías hacer algo y hoy te sorprendes de lo bien que lo haces.

Hubo un momento en el que los monstruos y los ogros intimidaban tu vida y hoy sonríes al ver cómo tus miedos engrandecían sus sombras.

Nunca olvides que la vida, renovada por la gracia de nuestro Creador, es más grande que tus miedos, y que tu fuerza en el Señor es mayor que tus dudas.

Aunque tu mente esté confundida, tu corazón siempre sabrá la respuesta, y con el tiempo, lo que hoy es difícil… ¡mañana será un tesoro!

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Para el que ama

22 Noviembre, 2006 · 2 comentarios

Esto me llegó por correo recién, y me gustó mucho:

Nunca hagas florecer una sonrisa ‘diciendo te amo’ para después hacer rodar una lágrima diciendo: olvídame

Simplemente, porque el amor es más bonito que una ilusión y tu podrías sentir la misma lágrima que ¡alguien ya lloró por ti!

Recuerda que la verdadera lágrima no es la que cae de los ojos y resbala por la cara, sino la que duele en el corazón y resbala por el alma y esas lágrimas no necesitarán ser recordadas porque de él no se olvidarán.

Recordar es fácil para quién tiene memoria, olvidarse es difícil para quién tiene corazón!!!!!…

Categorías: amor

Yo temía

21 Noviembre, 2006 · 2 comentarios

Temía estar solo hasta que…
…aprendí a quererme a mi mismo.

Temía fracasar hasta que…
…me di cuenta que, únicamente fracaso si no lo intento.

Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que….
…me di cuenta que, de todos modos opinarían de mi.

Temía me rechazaran, hasta que…
…entendí que debía tener fe en mi mismo.

Temía al dolor, hasta que…
…aprendí que éste es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que…
…descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía a la muerte, hasta que…
…aprendí que no es el final sino más bien el comienzo.

Temía al odio, hasta que…
…me di cuenta que no es otra cosa más que “IGNORANCIA”

Temía al ridículo, hasta que…
…aprendí a reírme de mi mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que…
…comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía al pasado, hasta que….
…comprendí que no podía herirme más.

Temía a la oscuridad, hasta que…
…vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que…
…vi que aún la mariposa más hermosa, necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

Hagamos que nuestras vidas en cada día tengan más vida y si nos sentimos desfallecer…
….. no olvidemos que al final…

siempre hay algo más…

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Amor Fraternal

20 Noviembre, 2006 · 4 comentarios

Como cualquier buena mamá, cuando Diana supo que estaba esperando un bebé, hizo lo que pudo para ayudar a su hijo Luisito de tres años, para que se preparase a enfrentar una nueva etapa en su vida.

Supieron que el nuevo bebé, sería una niña. Día y noche Luisito le cantaba y le cantaba a su hermanita en el vientre de su madre. Él estaba encariñándose con su hermanita, aún antes de conocerla… ya deseaba jugar con ella y protegerla.

El embarazo de Diana progresó normalmente, y a los 9 meses empezó su labor de parto. Pronto los dolores eran cada cinco y cada tres minutos… Y finalmente cada minuto… Pero una complicación se presentó de repente y Diana tuvo que pasar varias horas en labor de parto.

Los médicos dijerón que Requeriría una cesárea!!! … Luego de muchas horas de lucha, la hermanita de Luisito nació, pero en muy malas condiciones. La llevaron inmediatamente en una ambulancia a la Unidad de Cuidados Intensivos, sección neonatal del Hospital de la ciudad. Los días pasaron y la niña empeoraba. Los pediatras tuvieron que decirle finalmente a los padres, las terribles palabras:

- “Hay muy pocas esperanzas, prepárense para lo peor”.

Diana y su esposo se contactaron con el cementerio local para apartar un lugar para su hijita.

Ellos habían creado un cuarto nuevo para su hija y ahora se encontraban haciendo arreglos para un funeral. Sin embargo, Luisito, le rogaba a sus padres, que lo dejaran ver a su hermanita, diciendo una y otra vez:

- “Quiero cantarle como cuando estaba en la panza de mi mami”…

Estuvieron dos semanas en Terapia Intensiva y parecía que el funeral vendría antes de que se acabara la semana. Luisito siguió insistiendo que quería cantarle a su hermanita, pero le explicaban que no se permitía la entrada de niños a Terapia Intensiva. Lo cual a Luisito no le quedaba claro e insistió hasta que su mami se decidió…

Diana llevaría a Luisito, a ver a su hermanita, lo dejaran o no! Si no veía a su hermanita en ese momento, tal vez no la vería viva nunca mas. Ella le puso un overol inmenso y lo llevo a Terapia Intensiva, Luisito iba escondido en una enorme canasta de ropa sucia. Pero la jefe de enfermeras, se dio cuenta, de que era un niño oculto y se enfureció..

- !Saquen a ese niño de aquí, ahora mismo! !No se admiten niños aquí!

El carácter fuerte de Diana afloró y, olvidándose de sus lindos modales de dama que siempre la habían caracterizado, miró con ojos de acero, a la enfermera, sus labios eran una sola línea y con firmeza dijo:

- “El no se va, hasta que pueda ver y cantarle a su hermanita” y levantó a Luisito llevándolo a la cama de su hermanita.

El miró a la pequeñita, ya perdiendo la batalla por conservar la vida… Después de un momento empezó a cantar con la voz que sale del corazón de un niño de tres años…

Luisito comenzó a cantarle:

- ” Eres mi luz del sol, mi única luz, tu me haces feliz cuando el cielo es gris…

Instantáneamente, la bebe pareció responder al estímulo de la voz
de Luisito. Su pulso se empezó a volver normal. – “Sigue cantando Hijo”
le pedía desesperadamente su mamá, con lágrimas en los ojos, Y el niño
seguía cantando: “Tu no sabes querida hermanita, cuánto te amo yo,
por favor te pido que ya vengas hoy” … Al tiempo que Luisito cantaba
a su hermanita, la bebe se movía y su respiración se volvía tan suavecita
como la de un gatito cuando lo acarician. Sigue cantando cariño” le
decía su mamá y el continuaba haciéndolo, como cuando todavía su
hermanita estaba en el vientre de su madre.
La otra noche hermanita ,cuando yo dormía, soñé abrazarte y un besito te di…..

Mientras seguía cantando el niño; la hermanita de Luisito empezó a relajarse y a dormir con un sueño reparador, que parecía que la mejoraba por segundos.

- “Sigue cantando Luisito” – ahora era la voz de la enfermera gruñona que con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta no dejaba de pedirle al niño que continuara.

- “Tu eres mi luz , mi única amiga y con amor te pido ven ya por favor”

Al día siguiente… la niña estaba casi en perfectas condiciones para irse a casa. Los periódicos y noticieros no daban cabida y lo llamaron “El Milagro de la canción de un Hermano”. Los doctores le llamaron simplemente un milagro. Diana le llamo “El Milagro del amor de Dios y su misericordia”.

Esta es una hermosa historia, del poder del amor, en todas circunstancias. “Nunca te rindas, lucha por la gente que Amas….”

Categorías: amor

Almuerzo con Dios

17 Noviembre, 2006 · 2 comentarios

Un niño pequeño quería conocer a Dios. Sabía que tendría que hacer un largo viaje para llegar hasta donde Dios vive, así que empacó en su maleta, pastelitos de chocolate y refrescos de fruta, y empezó su jornada.

Cuando había caminado más o menos unas tres cuadras, se encontró con una mujer anciana. Ella estaba sentada en una silla del parque, sola, contemplando en silencio algunas palomas que picoteaban migajas de pan que ella arrojaba todas las tardes al suelo.

El niño se sentó junto a ella y abrió su maleta. Estaba a punto de beber de uno de sus refrescos cuando notó que la anciana parecía algo hambrienta, así que le ofreció uno de sus pastelitos.

Ella agradecida aceptó el pastelillo y le sonrió al niño. Su sonrisa era muy bella, tanto que el niño quería verla de nuevo, así que le ofreció entonces uno de sus refrescos.

De nuevo ella le sonrió. ¡El niño estaba encantado! El se quedó toda la tarde junto a ella comiendo y sonriendo, pero ninguno de los dos se dijo nunca una sola palabra.

Mientras oscurecía, el niño se percató de lo cansado que estaba, se levantó para irse, dio algunos pasos pero se detuvo y antes de seguir, dio vuelta atrás, corrió hacia la anciana y le dio un abrazo.

Ella después de abrazarlo, le dio la más grande sonrisa de su vida.

Cuando el niño llegó a su casa, abrió la puerta… su madre quedó sorprendida por la cara de felicidad que él traía.

Entonces le preguntó:

- “Hijo, ¿qué hiciste hoy que te hizo tan feliz?”.

El niño le contestó

- “¡Hoy almorcé con Dios!”…

Y antes de que su madre contestara algo, él añadió:

- “Y ¿sabes qué? ¡Tiene la sonrisa más hermosa que he visto!”

Mientras tanto, la anciana, también radiante de felicidad, regresó a su casa. Su hijo se quedó sorprendido por la expresión de paz que traía ella en su cara, y le preguntó:

- “Mamá, ¿qué hiciste hoy que te ha puesto tan feliz?”

La anciana le contestó:

- “¡Comí pastelitos de chocolate con Dios en el parque!”…

Y antes de que su hijo respondiera, añadió:

- “Y ¿sabes? ¡Es más jóven de lo que pensaba!”

Moraleja:
Muy seguido, no le damos importancia al poder de un abrazo, de una palmada en la espalda, de una sonrisa sincera, de una palabra de aliento, de un oído que escucha, de un cumplido honesto, o del acto más pequeño de preocupación…
Todos esos detalles tienen el mágico potencial de poder cambiar tu vida o la de los demás, de darle un gran giro y hacerte feliz.
Todas las personas llegan a nuestras vidas por una razón, bien sea por una temporada o para toda una vida.
¡Recíbelos a todos por igual! Y si lo deseas, envía este mensaje a personas que han tocado tu vida de manera especial de una u otra forma, en una situación, en una parte de tu existencia o en tu vida entera así como lo has hecho tu con la mía.
!AH!… Y TRATA DE ALMORZAR CON DIOS SIEMPRE!..

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Las 4 Estaciones

16 Noviembre, 2006 · 5 comentarios

Había un hombre que tenía cuatro hijos. Él buscaba que ellos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápidamente; entonces los envió a cada uno por turnos a ver un árbol de peras que estaba a una gran distancia.
El primer hijo fue en el Invierno, el segundo en Primavera, el tercero en Verano y el hijo más joven en el Otoño.

Cuando todos ellos habían ido y regresado; él los llamó y juntos les pidió que describieran lo que habían visto.

El primer hijo mencionó que el árbol era horrible, doblado y retorcido.

El segundo dijo que no, que estaba cubierto con brotes verdes y lleno de promesas.

El tercer hijo no estuvo de acuerdo, él dijo que estaba cargado de flores, que tenía aroma muy dulce y se veía muy hermoso, era la cosa más llena de gracia que jamás había visto.

El último de los hijos no estuvo de acuerdo con ninguno de ellos, él dijo que estaba maduro y marchitándose de tanto fruto, lleno de vida y satisfacción.

Entonces el hombre les explicó a sus hijos que todos tenían la razón, porque ellos sólo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol. El les dijo a todos que no deben de juzgar a un árbol, o a una persona, por sólo ver una de sus temporadas, y que la esencia de lo que son, el placer, regocijo y amor que viene con la vida puede ser sólo medida al final, cuando todas las estaciones han pasado.
Si tú te das por vencido en el invierno, habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano y la satisfacción del otoño.
Moraleja:
  • No dejes que el dolor de alguna estación destruya la dicha del resto.
  • Persevera a través de las dificultades y malas rachas. Mejores tiempos seguramente vienen por delante.

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El Perro y el Conejo

15 Noviembre, 2006 · Dejar un comentario

Un señor le compró un conejo a sus hijos. A su vez, los hijos del vecino le pidieron una mascota a su padre. El hombre compró un cachorro Pastor Alemán. El vecino exclamó:
- ¡Pero él se comerá a mi conejo!
- De ninguna manera, mi pastor es cachorro. Crecerán juntos, y serán amigos. Yo entiendo mucho de animales. No habrá problemas.
Y parece que el dueño tenía razón. El perro y el conejo crecieron juntos y se hicieron amigos. Era normal ver al conejo en el patio del perro y al revés. Un viernes, el dueño del conejo se fue a pasar un fin de semana en la playa con su familia. El domingo en la tarde el dueño del perro y su familia tomaban una merienda, cuando entró el perro a la cocina. Traía al conejo entre los dientes, sucio de sangre y tierra, y además muerto. Casi matan al perro de tanto agredirlo. Dijo el hombre:
- El vecino tenía razón, ¿Y ahora qué haremos?
La primer reacción fue echar al animal de la casa como castigo, además de los golpes que ya le habían dado. En unas horas los vecinos iban a llegar. Todos se miraban, mientras el perro afuera lamía sus heridas. Uno de ellos tuvo la siguiente idea:
- Bañemos al conejo, lo dejamos bien limpiecito, después lo secamos con el secador y lo ponemos en su casita en el patio.
Así lo hicieron; hasta perfume le pusieron al animalito. ¡Quedó lindo! “parecía vivo”, decían los niños, y allá lo pusieron, con las patitas cruzadas como si estuviese durmiendo. Luego al llegar los vecinos se sintieron los gritos de los niños. No pasaron cinco minutos cuando el dueño del conejo vino a tocar a la puerta, algo extrañado.
- ¿Qué pasó?, le dijo su vecino.
- El conejo había muerto… no entiendo como apareció aquí nuevamente.
- ¿Murió?, dijo asombrado el dueño del perro.
- Sí, murió el viernes.
- ¿Murió el viernes?
- Sí, fue antes de que viajáramos. Los niños lo habían enterrado en el fondo del patio…
El gran personaje de ésta historia es el perro. Imagínate al pobrecito, desde el viernes buscando en vano a su amigo. Después de mucho olfatear, descubrió el cuerpo enterrado. ¿Qué hace él? Probablemente con el corazón partido, desentierra al amigo y va a mostrárselo a sus dueños, imaginando poder resucitarlo.
El hombre tiene la tendencia a juzgar anticipadamente los acontecimientos sin verificar lo que ocurrió realmente. ¿Cuántas veces sacamos conclusiones equivocadas de las situaciones y nos creemos dueños de la verdad?
Pensemos bien antes de juzgar las acciones de los demás y de emitir juicios sobre las situaciones, pero no dudemos en someter a un severo juicio a nuestros propios pensamientos y actitudes.
“La gente puede dudar de lo que tú dices, pero siempre creerá en lo que tú haces”

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Vivir en la Realidad

14 Noviembre, 2006 · Dejar un comentario

Hay quienes viven encadenados a un fracaso a una herida que nunca deja de supurar. Son personas que se amargan hoy porque hace veinte años su madre no los quiso, porque no pudieron estudiar lo que querían, porque su pareja los traicionó, porque perdieron injustamente su trabajo, o lo que sea.
No han perdonado ni se han perdonado ese viejo dolor, y están ahí, dándole vueltas a su amargura, torturándose con sus errores y sus rencores. Como dice Martín Descalzo, parecen estatuas de sal que no logran vivir el presente de tanto mirar hacia atrás.
Hay otros que también viven centrados en el pasado, pero estos no por amargura sino por añoranza, son esas personas que no les gusta el presente pero tampoco tienen el valor necesario para mejorarlo y por eso dedican sus pocas energías a lamentarse y a suspirar por otros tiempos supuestamente mejores.
El presente que tenemos es en buena medida resultado del pasado que ellos hicieron. El pasado es útil en la medida que ilumina el presente y alimenta el futuro, en la medida en que deja de ser pasado y se convierte en acicate para el presente y no en estéril añoranza.
Los que viven encadenados al pasado suelen estar también intimidados por el futuro. Es un miedo que paraliza y consume a las personas, como esas arañas que primero anestesian e inmovilizan a sus víctimas para luego devorarlas poco a poco.
Otros viven condicionados por el futuro, porque aplazan todo lo que les cuesta. No se atreven a eludirlo directamente, y por eso recurren casi inconscientemente a retrasar todo lo que se les pone un poco cuesta arriba. No se sienten con ánimos y enseguida lo dejan para otro momento, que muchas veces jamás llega.
De manera semejante a como algunos consumen marihuana o cocaína para eludir por un tiempo disfrazando la realidad de la vida, así se fugan al pasado o al futuro aquellos que no tienen el valor de tomar con fuerza las riendas del presente.
Es preciso hacer hoy lo que tenemos que hacer hoy, y tomar conciencia de que sólo el presente existe en la realidad y desde ahí tratar de ser feliz y hacer felices a los demás, aceptando con paz y amor cada situación que la vida nos presente.

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Hábitos de los Padres Brillantes

13 Noviembre, 2006 · 11 comentarios

Los siete hábitos de los padres brillantes pueden cambiar para siempre la educación. Pueden revolucionar la relación entre padres e hijos y transformar la familia en un jardín de sueños.

1er HÁBITO: BUENOS PADRES DAN BUENOS OBSEQUIOS, PADRES BRILLANTES DAN SU PROPIO SER.

Este hábito de los padres brillantes contribuye a desarrollar en sus hijos la autoestima, protección de emoción, capacidad para manejar pérdidas y frustraciones, filtrar estímulos estresantes, dialogar, escuchar. Los padres buenos atienden, dentro de sus condiciones, los deseos de sus hijos. Los padres brillantes dan algo incomparablemente más valioso a sus hijos, algo que todo el dinero del mundo no puede comprar: su propio ser, su vida, sus experiencias, sus lágrimas, su tiempo.

Los padres que viven en función de dar presentes a sus hijos, son evocados por ratos. Los padres que se preocupan en comunicar su historia a los hijos, se convierten en inolvidables. Muchos padres trabajan para darles el mundo a sus hijos, pero se olvidan de abrirles e ellos el libro de su propia vida. Lamentablemente, sus hijos sólo van a admirarlos el día en que ellos mueran.

2do HÁBITO: LOS BUENOS PADRES NUTREN EL CUERPO, LOS PADRES BRILLANTES NUTREN LA PERSONALIDAD.

Este hábito de los padres brillantes contribuye a desenvolver reflexión, libertad controlada, valor, optimismo, superación del medio, prevención de conflictos. Los buenos padres cuidan de la nutrición física de sus hijos, los estimula a tener buena dieta, con alimentos sanos, tiernos y frescos. Los padres brillantes van más allá, saben que la personalidad necesita excelente nutrición psíquica, se preocupan por los alimentos que enriquecen la inteligencia y la emoción.

Debido a que la sociedad se convirtió en una fábrica de estrés, no hay control sobre el proceso de formación de la personalidad de nuestros hijos. Antiguamente una familia estructurada era garantía de que los hijos desarrollarían una personalidad saludable. Hoy, los buenos padres están produciendo hijos ansiosos, alienados, autoritarios, angustiados, que atraviesan graves conflictos. Los padres brillantes preparan a sus hijos para que sobrevivan en las turbulentas aguas de la emoción y desarrollen capacidad crítica.

3er HÁBITO: LOS PADRES BUENOS CORRIGEN LOS ERRORES, LOS PADRES BRILLANTES ENSEÑAN A PENSAR.

Este hábito de los padres brillantes contribuye a desenvolver conciencia crítica, pensar antes de reaccionar, fidelidad, honestidad, capacidad de averiguar, responsabilidad social. Los buenos padres corrigen errores, los padres brillantes enseñan a los hijos a pensar. Entre corregir errores y enseñar a pensar, existen más misterios de lo que imagina nuestra psicología. Haga que sus hijos reflexionen. Los viejos regaños y los conocidos sermones definitivamente no funcionan, sino que desgastan la relación.

Cuando usted abre la boca para repetir las mismas cosas, inconscientemente estimula la aparición de determinados archivos de la memoria que contienen viejas críticas y como sus hijos ya saben todo lo que usted va a decir, se armarán, se defenderán y lo que usted diga, no les penetrará, no les generará un momento educacional. No insista en repetir las mismas cosas por los mismos errores, para las mismas terquedades porque los hijos continúan repitiendo las mismas faltas. Los mismos errores merecen actitudes nuevas.

4to HÁBITO: LOS BUENOS PADRES PREPARAN A LOS HIJOS PARA LOS APLAUSOS, LOS PADRES BRILLANTES LOS PREPARAN PARA ENFRENTAR LOS FRACASOS.

Este hábito de los padres brillantes contribuye a desarrollar motivación, osadía, paciencia, determinación, capacidad de superación, creatividad y aprovechar oportunidades. Los buenos padres preparan a sus hijos para recibir aplausos, los padres brillantes los preparan para enfrentar sus derrotas. Los buenos padres educan la inteligencia lógica de los hijos, los padres brillantes educan sus sensibilidades.

Estimulen a sus hijos a tener metas, a procurar el éxito en los estudios, en el trabajo, en las relaciones sociales y llévelos a no tenerle miedo a los fracasos. Muchos no consiguen sobresalir en su trabajo, porque se rindieron frente a los primeros obstáculos. Otros no vencieron porque no tuvieron paciencia para soportar una negativa, porque no tuvieron osadía para enfrentar algunas críticas, ni humildad para reconocer sus faltas. La perseverancia es tan importante como la habilidad intelectual. Vencer no es siempre acertar.

V HÁBITO: LOS BUENOS PADRES CONVERSAN ACERCA DEL MUNDO EN QUE ESTÁN, LOS PADRES BRILLANTES DIALOGAN COMO AMIGOS SOBRE EL MUNDO QUE SON.

Este hábito de los padres brillantes contribuye a desenvolver solidaridad, compañerismo, placer de vivir, inteligencia interpersonal. Debemos comprender que la mejor forma de desarrollar un quinto hábito, es dialogar. Los buenos padres conversan, los padres brillantes dialogan. Entre conversar y dialogar hay una gran diferencia. Conversar es hablar sobre el mundo que nos rodea, dialogar es hablar sobre el mundo que somos. Dialogar es contar experiencias, es sacar lo que está oculto en el corazón, es penetrar la cortina de los comportamientos, es desarrollar la inteligencia interpersonal.

Más de la mitad de los padres nunca tienen el valor de dialogar con sus hijos sobre sus temores, pérdidas, frustraciones. La mayoría de los educadores no consiguen atravesar la cortina de los comportamientos. No es posible que muchos padres e hijos viviendo en el mismo techo, permanezcan aislados, dicen que se aman pero gastan poca energía en cultivar el amor. Cuidan de las paredes cerradas, los problemas del auto, pero no cuidan los cierres de la emoción y los problemas de relación.

6to HÁBITO: LOS PADRES BUENOS DAN INFORMACIONES, LOS PADRES BRILLANTES SON CONTADORES DE HISTORIAS.

Este hábito de los padres brillantes contribuye a desarrollar creatividad, inventiva, perspicacia, raciocinio esquemático, capacidad para encontrar soluciones en situaciones difíciles. Los padres buenos son una enciclopedia de informaciones. Los padres brillantes son agradables contadores de historias, son creativos, perspicaces, capaces de extraer de las cosas más simples, bellísimas lecciones de vida. Apenas tenga el hábito de dialogar, cuente historias, cautiven a sus hijos por su inteligencia y afectividad y no por autoridad, dinero o poder.

Conviértanse en personas agradables e influencien en el ambiente donde los hijos están. La imagen que los amigos de sus hijos tengan de ustedes, es el termómetro que indica si son agradables, indiferentes o insoportables. Si ellos se complacen en acercárseles, ustedes aprobarán el examen, si los evitan fueron reprobados y tendrán que revisar sus actitudes. Los padres que son contadores de historias, no tienen vergüenza de usar sus errores y dificultades para ayudar a sus hijos a meterse dentro de sí mismos y encontrar sus caminos.

7o HÁBITO: LOS BUENOS PADRES LES DAN OPORTUNIDADES A SUS HIJOS, LOS PADRES BRILLANTES NUNCA DESISTEN DE ELLOS.

Este hábito de los padres brillantes contribuye a desarrollar aprecio por la vida, esperanza, perseverancia, motivación, determinación y capacidad de debatir, de superar obstáculos y de vencer fracasos. Los buenos padres son tolerantes con algunos errores de sus hijos. Los padres brillantes jamás desisten de ellos, aunque los decepcionen, cometan errores, no les agradezcan y pasen por los senderos de los trastornos emocionales.

El mundo puede no creer en nuestros hijos, puede suponer que no lograrán nada en la vida, pero si somos padres brillantes podremos creer en ellos, procurar distinguir lo que ninguno ve. Los padres brillantes son sembradores de ideas y no controladores de sus hijos. Siembran en el solar de sus inteligencias y esperan que un día germinen sus semillas. Durante la espera puede haber desolación, pero si las semillas son buenas, un día germinarán. Aunque los hijos desprecien su futuro, algún día retornarán. Un ejemplo magnífico para ser seguido, es la Parábola del Hijo Pródigo.

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Imagina

10 Noviembre, 2006 · Dejar un comentario

Imagina… que un Ángel de Dios está a tu lado en estos momentos…

Silencio… Quédate tranquilo y piensa en todos los problemas que te gustaría solucionar.

Todo lo que te angustia, te hace llorar, te oprime, te preocupa, te deja triste.

Hasta tu miedo del futuro, de equivocarte, de escoger el camino errado…

Piensa ahora en todo eso…

Abre tu corazón e imagínate entregando todo eso a Dios.

Coloca tus manos en posición de entrega.

Imagínate entregándolo ahora, como quien entrega un saco bien pesado a otra persona para que lo lleve.

Ahora, imagina todo lo bueno que tu quieres que suceda, o lo que ya haya acontecido en tu vida.

Momentos de felicidad, de amistad, de cariño, de paz, de amor.

Coloca todo en tus manos, imaginariamente, y haz el gesto de guardarlo en tu corazón, como se guarda una joya en una cajita.

Coloca aquel tesoro guardado muy dentro de ti, y di “Gracias”, con mucha fe, de corazón.

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Cuando el viento sopla

9 Noviembre, 2006 · Dejar un comentario

Hace algunos años un hacendado poseía tierras a lo largo del litoral del Sur Atlántico. Constantemente anunciaba estar precisando empleados. La mayoría de las personas estaban poco dispuestas a trabajar en campos a lo largo del Atlántico. Temían las horribles tempestades que barrían aquella región, haciendo estragos en las construcciones y las plantaciones.

Buscando nuevos empleados, el recibió muchos rechazos. Finalmente, un hombre bajo y delgado, de edad media se aproximó al hacendado.

- ¿Usted es un buen labrador? Le preguntó el hacendado.

- Bueno, yo puedo dormir cuando el viento sopla, le respondió el pequeño hombre.

Bastante confuso con la respuesta, el hacendado, desesperado por ayuda, lo empleó. Este pequeño hombre trabajó bien en todo el campo, manteniedose ocupado desde el amanecer hasta el anochecer. Y el hacendado estaba satisfecho con el trabajo del hombre.

Pero entonces, una noche, el viento sopló ruidosamente. El hacendado saltó de la cama, agarró una lámpara y corrió hasta el alojamiento del empleado. Sacudió al pequeño hombre y le gritó:

- ¿Levántate! Una tempestad está llegando! Amarra las cosas antes que sean arrastradas!

El hombre pequeño se dio vueta en la cama y le dijo firmemente,

- No señor. Yo ya le dije: “Yo puedo dormir cuando el viento sopla.”

Enfurecido por la respuesta, el hacendado estuvo tentado a despedirlo inmediatamente. En vez de eso, se apresuró a salir y preparar el terreno
para la tempestad. Del empleado se ocuparía después.

Pero, para su asombro, encontró que todas las parvas de heno habían sido cubiertas con lonas firmemente atadas al suelo. Las vacas estaban bien protegidas en el granero, los pollos en el gallinero, y todas las puertas muy bien trabadas. Las ventanas bien cerradas y aseguradas. Todo estaba amarrado. Nada podría ser arrastrado.

El hacendado entonces entendió lo que su empleado le había querido decir. Y retornó a su cama para también dormir cuando el viento soplaba.

Lo que se quiere decir con esta historia, es que cuando se está preparado – espiritualmente, mentalmente y físicamente – no se tiene nada que temer.

¿Tú puedes dormir cuando los vientos soplan en tu vida?

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El Perro Fiel

8 Noviembre, 2006 · Dejar un comentario

Una pareja tenía varios años de casados y nunca pudo tener hijos. Para no sentirse solos, compraron un cachorro pastor alemán y lo amaron como si fuera su propio hijo. El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso perro.

Este salvó en más de una ocasión a la pareja de ser atacada por ladrones. Siempre fue fiel, quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro.

Luego de siete años de tener al perro, la pareja logró tener el hijo tan ansiado, Ellos estaban muy contentos con su nuevo hijo y disminuyeron las atenciones que tenían con el perro. Éste se sintió relegado, comenzó a sentir celos del bebé y ya no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.

Un día de paseo en la finca, la pareja dejó al bebé durmiendo plácidamente en la cuna y fueron a la terraza a preparar una carne asada. Cual no sería su sorpresa cuando se dirigían al cuarto del bebé y ven al perro en el pasillo con la boca ensangrentada, moviendo la cola.

El dueño del perro pensó lo peor, sacó un arma que llevaba y en el acto lo mató; corrió al cuarto del bebé y encontró una gran serpiente degollada junto al niño. El dueño comienza a llorar y exclama:

- “He matado a mi perro fiel.”

¿Cuántas veces no hemos juzgado injustamente a las personas? Lo que es peor, las juzgamos y condenamos sin investigar a qué se debe su comportamiento, cuáles son sus pensamientos y sentimientos. Muchas veces las cosas no son tan malas como parecen, sino todo lo contrario. La próxima vez que nos sintamos tentados a juzgar y condenar a alguien, recordemos la historia del perro fiel, así aprenderemos a no levantar falsos testimonios contra una persona, hasta el punto de dañar su imagen ante los demás.

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No olvides sonreir

7 Noviembre, 2006 · Dejar un comentario

No te olvides de sonreír pese a todo…
La vida no es fácil para nadie; sin embargo te pido que lo intentes…

Que no te quedes inmerso en esa nube de soledad…

Ni en los vientos de desesperanza…

Baila con tus flaquezas…

Y hazle una mueca a la luna…

Para que estrellitas mágicas caigan y te den la bienvenida.

Así es la vida, con momentos duros, quizás demasiado duros…

Pero en total perfección con las leyes naturales…

Después del dolor, la alegría, después del llanto… La sonrisa

Después del desamor… El amor

Así que sonríe hasta que el sol aparezca y brille con ganas en tu vida.

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La Tormenta

6 Noviembre, 2006 · 2 comentarios

Dedicado a las personas que hoy empiezan una nueva etapa en su vida:

Cuentan que un día un campesino le pidió a Dios le permitiera mandar sobre la Naturaleza para que –según él – le rindieran mejor sus cosechas. ¡Y Dios se lo concedió!

Entonces cuando el campesino quería lluvia ligera, así sucedía; cuando pedía sol, éste brillaba en su esplendor; si necesitaba más agua, llovía más regularmente; etc.

Pero cuando llegó el tiempo de la cosecha, su sorpresa y estupor fueron grandes porque resultó un total fracaso. Desconcertado y medio molesto le preguntó a Dios por qué salió así la cosa, si él había puesto los climas que creyó convenientes.

Pero Dios le contestó: “tú pediste lo que quisiste, más no lo que de verdad convenía. Nunca pediste tormentas, y éstas son muy necesarias para limpiar la siembra, ahuyentar aves y animales que la consumen y purificarla de plagas que la destruyen”.

Así nos pasa. Queremos que nuestra vida sea puro amor y dulzura, nada de problemas.

El optimista no es aquel que no ve las dificultades, sino aquel que no se asusta ante ellas y no se echa para atrás. Por eso podemos afirmar que las dificultades son ventajas, las dificultades maduran a las personas, las hacen crecer.

Por eso hace falta una verdadera tormenta en la vida de una persona, para hacerla comprender cuánto se ha preocupado por tonterías, que son chubascos pasajeros.

Lo importante no es huir de las tormentas, sino tener confianza en que pronto pasarán… y dejaràn algo bueno en nuestras vidas.

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La Cajita Dorada

3 Noviembre, 2006 · 4 comentarios

La historia dice que hace algún tiempo un hombre castigó a su hija de 5 años de edad por desperdiciar un rollo de papel dorado para envolver, que era muy caro.
El dinero estaba escaso y él se enojó aun más cuando la niña pegó el papel dorado para decorar una caja y ponerla debajo del árbol de Navidad.

Sin embargo, la niñita le trajo la caja de regalo a su padre la mañana siguiente y le dijo:

-”Esto es para ti, papito”.

El padre estaba avergonzado por su anterior reacción exagerada, pero, su enojo apareció de nuevo cuando encontró que la caja estaba vacía.

Le habló a su hija de una manera recia:

- “¿No sabes, jovencita, que cuando das un regalo a alguien, se supone que debe haber algo dentro del paquete?”

La niñita lo miró con lágrimas en sus ojos y le dijo:

- “Papá, no está vacía. Le puse besitos hasta que se llenó”.

El padre estaba deshecho. Cayó de rodillas y abrazó a su pequeña hija, y le rogó que lo perdonara por su enojo innecesario.

Un accidente le quitó la vida a la niña sólo un poco tiempo después, y se dice que el papá conservó la caja dorada junto a su cama por todos los años que le quedaron de vida. Y cuando él estaba desanimado o enfrentaba problemas difíciles, abría la caja y tomaba un beso imaginario y recordaba el amor que la niña había puesto ahí.

En un sentido real, a cada uno de nosotros, como seres humanos, se nos ha dado una caja dorada llena de besos y amor incondicionales de nuestros padres, hijos, familiares, amigos, etc. No hay posesiones más valiosas que uno pueda tener.

“Los amigos son como ángeles que nos ponen de pie cuando nuestras alas tienen problemas para recordar cómo volar.”

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Para saludarte hoy

2 Noviembre, 2006 · 2 comentarios

“…La distancia puede causar nostalgia, pero nunca olvido…”

De una forma positiva, aprendí que no importa lo que suceda, o lo ruín que parezca el día de hoy, la vida continúa, y el mañana será mejor.

Aprendí que se puede conocer bien a una persona, por la forma en que reacciona ante tres cosas:

- un día lluvioso, un equipaje perdido y los haces de luces de un árbol de Navidad que se entrelazan.

Aprendí que, no importa el tipo de relación que tengas con tus padres, sentirás su falta cuando ellos no estén.

Aprendí que “saber ganar” la vida no es lo mismo que “saber vivir”.

Aprendí que la vida, a veces, nos da una segunda oportunidad.

Aprendí que vivir no es sólo recibir, también es dar.

Aprendí que si buscas la felicidad, te ilusionas.

Pero, si centras la atención en la familia, en los amigos, en las necesidades de los demás, en el trabajo y en intentar hacer lo mejor, la felicidad te encontrará.

Aprendí que siempre que decido algo con el corazón abierto, generalmente acierto.

Aprendí que cuando siento dolor, no necesito ser un dolor para los demás.

Aprendí que diariamente necesito llegar y tocar a alguien.

A las personas les gusta un toque humano, sentir una mano amiga, recibir un abrazo afectuoso, o simplemente una palmada amistosa en la espalda.

Aprendí que aún tengo mucho que aprender.

Las personas se olvidarán de lo que dijiste…
Olvidarán lo que hiciste….
Pero nunca olvidarán cómo las trataste.

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Mujer Fuerte o Mujer con Fuerza?

1 Noviembre, 2006 · 4 comentarios

Una mujer fuerte suda todo el día para mantener su cuerpo en forma…
Una mujer de fuerza construye Relaciones para mantener su alma en forma.

Una mujer fuerte no tiene miedo de nada…
Una mujer de fuerza demuestra coraje, en medio de sus miedos.

Una mujer fuerte no permite que Nadie saque lo mejor de ella…
Una mujer de fuerza dá lo mejor de sí a todos.

Una mujer fuerte comete errores y Los evita en lo futuro…
Una mujer de fuerza Percibe que los errores en la vida, también pueden
ser bendiciones inesperadas y aprende con ellos.

Una mujer fuerte tiene la seguridad en su mirada…
Una mujer de fuerza tiene la gracia.

Una mujer fuerte cree que ella es lo suficientemente fuerte para la jornada…
Una mujer de fuerza tiene fé que es durante la jornada que ella se volverá fuerte.

Categorías: mujer