Reflexiones Diarias

Entradas de Septiembre 2005

El Milagro

30 Septiembre, 2005 · 4 comentarios

Una niñita fue a su habitación y buscó un frasco de jalea desde un escondite en
el armario de ropa. Tiró el contenido en el piso y lo contó cuidadosamente.
Incluso, tres veces. El total tenía que ser exactamente perfecto. No había posibilidad para
cometer errores aquí. Cuidadosamente, devolviendo las monedas en el frasco y cerrando su tapa, ella salió sutilmente por la puerta del fondo y caminó seis cuadras hasta la farmacia Rexall’s, donde vio el aviso grande y rojo de un jefe indio sobre la puerta.

Esperó pacientemente hasta que el farmacéutico le diera algo de atención, pero estaba demasiado ocupado en ese momento. Tess movió sus pies, haciendo ruido. Nada. Tosió con el sonido más feo que pudo hacer. Nada. Finalmente, tomó una moneda de 25 centavos del frasco y la golpeó contra el mostrador. ¡Ahí le pusieron atención!

- ¿Qué quieres? – el farmacéutico preguntó en un tono molesto de voz – Estoy
conversando con mi hermano de Chicago a quien no veía hace años. – dijo, sin esperar por una respuesta a su pregunta.

- Bueno, quiero hablar con usted sobre mi hermano. – Tess contestó en el mismo tono molesto – Él está realmente, realmente enfermo… y quiero comprarle un milagro.

- ¿Perdón?

- Su nombre es Andrew y tiene algo feo creciendo dentro de su cabeza y mi papá dijo que solo un milagro ahora lo puede salvar. Entonces, ¿cuánto cuesta un milagro?

- No vendemos milagros aquí, niñita. Lo siento, pero no te puedo ayudar. – dijo el farmacéutico, suavizando el tono un poquito.

- Oiga, tengo el dinero para pagar por él. Si no es lo suficiente, lograré el resto. Solo dígame cuanto cuesta.

El hermano del farmacéutico era un hombre muy bien vestido. Avanzó un poco, se agachó y preguntó a la niñita:

- ¿Qué clase de milagro tu hermano necesita?

- No lo sé. – contestó Tess con ojos inocentes – Solo sé que está realmente enfermo y mamá dice que necesita una operación. Pero mi papá no la puede pagar, entonces quiero usar mi dinero.

¿Cuánto tienes? – preguntó el hombre de Chicago

- Un dólar y once centavos. – Tess contestó de una forma que casi ni se le oía – Y es todo el dinero que tengo, pero puedo lograr algo más, si se necesita.

- Bueno, ¡qué coincidencia! – sonrió el hombre – Un dólar y once centavos, es el precio exacto de un milagro para los hermanitos.

Él tomó el dinero de ella en una mano y con la otra tomo su pequeña mano y dijo:

- Llévame adonde vives. Quiero ver a tu hermano y conocer a tus padres. A ver si tengo el milagro que necesitas.

El hombre bien vestido era el Dr. Carlton Armstrong, un cirujano, especializado en neurocirugía. La operación fue concluida sin cobrar nada y no demoró hasta que Andrew estuviera de nuevo en su casa en buen estado. Mamá y papá hablaban de forma feliz sobre la cadena de eventos que los llevó a la operación.

Aquella cirugía fue un verdadero milagro. Me quedo pensando… cuánto habría costado.

Tess sonrió. Ella sabía exactamente cuanto cuesta un milagro: un dólar y once centavos.

Y agréguese la fe de una niñita.

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Los Hijos

29 Septiembre, 2005 · Dejar un comentario

Hay un período en el que los padres quedamos huérfanos de nuestros hijos; es que ellos crecen independientemente de nosotros, como árboles murmurantes y pájaros imprudentes.

Crecen sin pedir permiso a la vida, con una estridencia alegre y a veces, con alardeada arrogancia.

Pero NO crecen todos los días; crecen de repente.

Un día, se sientan cerca de ti, y con increíble naturalidad, te dicen cualquier cosa que te indica que esa criatura, hasta ayer en pañales y pasitos temblorosos e inseguros, creció. ¿Cuándo creció que no lo percibiste?…

¿Dónde quedaron las fiestas infantiles, los juegos en la arena, los cumpleaños con payasos?

Crecieron en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil.

Ahora estas ahí, en la puerta de la disco, esperando ansioso, no sólo que no crezca, sino que aparezca…

Allí están muchos padres al volante, esperando que salgan zumbando sobre patines, con sus pelos largos y sueltos.

Y allí están nuestros hijos, entre hamburguesas y gaseosas; en las esquinas, con el uniforme de su generación y sus incómodas mochilas en la espalda.

Hay un período en que los padres vamos quedando huérfanos de hijos; ya no los buscamos en las puertas de las discotecas y los cines.

Pasó el tiempo del piano, el fútbol, el ballet, la natación…

Salieron del asiento de atrás y pasaron al volante de sus propias vidas.

Algunos, deberíamos haber ido más junto a su cama, a la noche, para oír su alma respirando, conversaciones y confidencias entre las sábanas de la infancia; y cuando fueron adolescentes, a los cubrecamas de aquellas piezas cubiertas de calcomanías, posters, agendas coloridas y discos ensordecedores.

Pero, crecieron sin que agotáramos con ellos todo nuestro afecto.

Al principio nos acompañaban al campo, a la playa, a piscinas y reuniones de conocidos. Navidad y Pascuas compartidas.

Y había peleas en el auto por la ventana, los pedidos de chiclets y la música de moda.

Después llegó el tiempo en que viajar con los padres se transformó en esfuerzo y sufrimiento: no podían dejar a sus amigos y a sus primeros amores.

Y quedamos los padres exiliados de los hijos. Teníamos la soledad que siempre habíamos deseado…

Y nos llegó el momento en que sólo miramos de lejos, algunos, en silencio, y esperamos que elijan bien en la búsqueda de la felicidad y conquisten el mundo del modo menos complejo posible.

En cualquier momento nos darán nietos. El nieto es la hora del cariño ocioso y la picardía no ejercida en los propios hijos; por eso los abuelos son tan desmesurados y distribuyen tan incontrolable cariño.

Los nietos son la última oportunidad de reeditar nuestro afecto.

Por eso es necesario hacer algunas cosas adicionales, antes de que nuestros hijos crezcan.

Así es: las personas sólo aprendemos a ser hijos, después de ser padres y sólo aprendemos a ser padres, después de ser abuelos…

En fin, pareciera que sólo aprendemos a vivir, después de que la vida se nos pasó………..

Categorías: padres

Cuando matamos el amor

28 Septiembre, 2005 · 4 comentarios

El amor no muere por causas naturales. Muere por negligencia y abandono.Muere por ceguera e indiferencia y porque se lo da por sentado.Las omisiones son generalmente más graves que los errores cometidos.Finalmente, el amor muere de cansancio, porque no se lo alimenta.No dejamos de amar así porque si, del mismo modo en que nos enamoramos porque si.Cuando el amor muere, es porque uno o ambos amantes
lo descuidaron, no lo avivaron ni renovaron.
Lo mas triste es que siempre cada quien termina echándole la culpa al otro.Como cualquier otro ser viviente, el amor requiere el esfuerzo mutuo de mantenerlo sano.El amor es como una flor Bella, mientras vive, todos la quieren, pero una vez muerto nadie lo desea.También pienso que muchas veces desechamos el tallo que dio vida a una hermosa flor, sin saber que ese tallo algún día podría dar otra flor mas bella un.Cuantos de nosotros de verdad sabemos diferenciar lo que hay entre lo que es, la necesidad de amar a una persona y amar a la persona misma?

(Tomado del Blog “Lo que se siente, se ve y se dice“, de Nelson Cisneros).

Categorías: amor

El Sabio y el Rey

27 Septiembre, 2005 · 4 comentarios

La forma de decir las cosas puede cambiar el ánimo y disposición de quienes te escuchan.

Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.

- ¡Qué desgracia mi señor! – exclamó el Sabio – Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad.

- ¡Qué insolencia! – gritó el Rey enfurecido – ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.

Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo:

- ¡Excelso señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes.

Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.

Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:

- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

- Recuerda bien amigo mío – respondió el segundo Sabio – que todo depende de la forma en el decir… uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.

La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.

“El hombre ha recibido el don de la palabra… y cuando la emplea adecuadamente transmite mensajes que nos ayudan a ser mejores. ”

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El Perdón

25 Septiembre, 2005 · 109 comentarios

Qué fácil es hablar del perdón, pero que difícil es darlo.

Algunos han dicho que es un don el saber que estamos equivocados y que podemos ser perdonados; pero ¿qué pasa con los que se equivocan y nos hacen daño?

Algunas veces deseamos castigar a dicha persona, pero quienes salen más castigados somos nosotros mismos y para liberarnos es necesario renunciar a esos sentimientos dolorosos que no son nuestros, sino que son de quien nos hizo daño, y hay que dejarlos ir.

Cuándo sucede esto, me pregunto, ¿qué hubiera yo hecho en lugar de la otra persona que me hizo daño, si yo hubiera estado en la misma situación y circunstancias?

Casi siempre concluyo que en ese momento, lo que hizo esa persona fue su mejor opción para él, aunque no para mí, y lo que la otra persona hizo fue sólo protegerse, no fue su intención hacerme daño. ¿Acaso no hice sentir yo alguna vez a otra persona de la misma manera?

¿Estaré pensando que mis sentimientos valen más que los de la otra persona? Y de ahí viene la siguiente reflexión:

Me siento herido, pero eso no significa que la otra persona sea mala o en verdad quiera hacerme daño. Simplemente la otra persona no conoce toda mi vida ni mi pasado, igual que yo no conozco el suyo, y no sabe lo que traigo guardado en mi historia personal.

El perdón no se pide, se da… Y la razón más importante para darlo es que me libero de una gran carga.

¿Qué prefieres? ¿Ser feliz o tener la razón?

Categorías: pérdón

Por qué la mujer no puede ser tan exigente

24 Septiembre, 2005 · 4 comentarios

Categorías: parejas

Un error en el Cielo

23 Septiembre, 2005 · 4 comentarios

Cierta vez, le pregunté a Ramesh, uno de mis maestros de la India:

- Por qué existen personas que salen fácilmente de los problemas más complicados, mientras que otras sufren por problemas muy pequeños, muriendo ahogadas en un vaso de agua?

El simplemente sonrió y me contó esta historia…

Era un sujeto que vivió amorosamente toda su vida. Cuando murió, todo el mundo dijo que se iría al cielo. Un hombre bondadoso como él solamente podría ir al Paraíso. Ir al cielo no era tan importante para aquel hombre, pero igual el fue para allá. En esa época, el cielo todavía no había tenido un programa de calidad total.

La recepción no funcionaba muy bien. La chica que lo recibió dió una mirada rápida a las fichas que tenía sobre el mostrador, y como no vio el nombre de él en la lista, lo orientó para ir al Infierno.

En el Infierno, Ud. Sabe cómo es. Nadie exige credencial o invitación, cualquiera que llega es invitado a entrar. El sujeto entró allí y se fue quedando.

Algunos días despues, Lucifer llegó furioso a las puertas del Paraíso para pedirle explicaciones a San Pedro:

- Esto es sabotaje! Nunca imaginé que fuese capaz de una bajeza semejante. Eso que Ud. está haciendo es puro terrorismo!

Sin saber el motivo de tanta furia, San Pedro preguntó, sorprendido, de qué se trataba. Lucifer, transtornado, gritó:

- Ud. mandó a ese sujeto al Infierno y él está haciendo un verdadero desastre allí. El llegó escuchando a las personas, mirándolas a los ojos, conversando con ellas. Ahora, está todo el mundo dialogando, abrazándose, besándose. El Infierno está insoportable, parece el Paraíso!

Y entonces hizo un pedido:

- Pedro, por favor, agarre a ese sujeto y tráigalo para acá!”

Cuando Ramesh terminó de contar esta história me miró cariñosamente y dijo:

- Vive con tanto amor en el corazón, que si por error, fueses a parar el Infierno, el propio demonio te lleve de vuelta al Paraiso.

Los problemas forman parte de nuestra vida, pero no dejes que ellos te transformen en una persona amargada. Las crisis siempre sucederán y a veces no tendrás opción. Tu vida está sensacional y de repente puedes descubrir que un ser querido está enfermo; que la política económica del país cambió, y que infinitas posibilidades de preocupación aparecen.

En las crisis no puedes elegir, pero puedes elegir la manera de enfrentarlas. Y, al final cuando los problemas sean resueltos, mas que sentir orgullo por haber encontrado la solución, tendrás orgullo de ti mismo.

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Paganini

22 Septiembre, 2005 · 2 comentarios


ERA UNA VEZ un gran violinista llamado PAGANINI

Algunos decían que él era muy extraño. Otros, que era sobrenatural

Las notas mágicas que salían de su violín tenían un sonido diferente, por eso nadie quería perder la oportunidad de ver su espectáculo.

Una cierta noche, el palco de un auditorio repleto de admiradores estaba preparado para recibirlo. La orquestra entró y fue aplaudida. El maestro fue ovacionado. Mas cuando la figura de Paganini surgió, triunfante, el público deliró.

Paganini coloca su violín en el hombro y lo que se escucha es indescriptible. Breves y semibreves, fusas y semifusas, corcheas y semicorcheas parecen tener alas y volar con el toque de sus dedos encantados.

De repente, un sonido extraño interrumpe el solaz de la platea. Una de las cuerdas del violín de Paganini se rompió.

El maestro paró.

La orquestra paró.

El público paró.

Pero Paganini no paró. Mirando su partitura, continúa arrancando sonidos deliciosos de un violín con problemas.

El maestro y la orquesta, exaltados, vuelven a tocar. Antes de que el público se serenara,
otro sonido perturbador derrumba la atención de los asistentes.
Otra cuerda del violín de Paganini se rompe.

El maestro paró nuevamente.

La orquesta paró nuevamente

Paganini no paró. Como si nada hubiese sucedido, él olvidó las dificuldades y
avanzó sacando sonidos de lo imposible.

El maestro y la orquesta, impresionados volvieron a tocar.

Pero el público no podría imaginar lo que estaba por suceder. Todas las personas, atónitas, exclamaron OHHH!

Una tercera cuerda del violín de Paganini se rompe.

El maestro se paralizó.

La orquesta paró.

La respiración del público se detuvo.

Pero Paganini continuó. Como si fuese un contorsionista musical, arranca todos los sonidos de la única cuerda que sobrara de su violín destruido.

Ninguna nota musical fue olvidada.

El maestro se anima.

La orquesta se motiva.

El público parte del silencio para la euforia, de la inercia para el delirio.

Paganini alcanza la gloria.

Su nombre corre a través del tiempo.

No es apenas un violinista genial. Es el símbolo del profesional que continúa adelante frente a lo imposible.

Moraleja de la Historia:

Yo no se el tipo de problemas que estás teniendo. Puede ser un problema personal, conyugal, familiar, no se lo que está afectando tu estima o tu desempeño profesional

Pero una cosa si se. No todo está perdido. Todavía existe una cuerda y es tocando con ella que ejercerás tu talento. Tocando con ella es que vibrarás.

Aprende a aceptar que la vida siempre te dejará una última cuerda. Cuando estés desanimado, nunca desistas. Aún existirá la cuerda de la persistencia inteligente, del
“intentar una vez más”, del dar un paso más con un enfoque nuevo. Despierta el Paganini que existe dentro de ti y avanza para vencer. Victoria es el arte de continuar, donde los otros resuelven parar.

Cuando todo parece desmoronarse, bríndate una oportunidad y continúa hacia adelante.

Toca la cuerda de la motivación y arráncale sonidos de resultados positivos.

Pero antes pregúntate: ¿Quién motiva al motivador? Esto es: ¿Quién motiva tu cerebro,
que motiva tu mano, que toca tu violín? No te frustres, no te desesperes, recuerda: aún existe la última cuerda. La cuerda del aprender de nuevo para deslumbrar y generar soluciones.

Nunca la vida te romperá todas las cuerdas. Si los resultados están mal, es tu oportunidad de tocar la última cuerda, la de la imaginación que reinventa el futuro con innovación continua. Es siempre la cuerda olvidada que te dará el mayor resultado. Pero, si por acaso, estuvieras en el fondo del pozo, esta es tu oportunidad de tocar con la mejor cuerda del universo: Creer en tí

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Quién Muere (Pablo Neruda)

21 Septiembre, 2005 · 10 comentarios

Categorías: neruda

Tócame

20 Septiembre, 2005 · 2 comentarios


Si soy tu bebé,
Por favor, TOCAME

Necesito de tu caricia de una manera que tal vez nunca sepas.

Tu cariño transmite seguridad y amor.

Si soy tu niño,
Por favor, TOCAME.

Aunque yo me resista. Insistí, demostrando un modo de atender mis necesidades.

Si soy tu adolescente,
Por favor, TOCAME.
No pienses que por estar crecido, no necesito
de tus abrazos cariñosos, de una voz tierna.
Cuando la vida se hace difícil, el niño que hay en mí te vuelve a necesitar.

Si soy tu amigo,
Por favor, TOCAME

Nada como un abrazo afectuoso para saber que yo te importo.
Un gesto de cariño cuando estoy deprimido me garantiza que soy querido, y me reafirma que no estoy solo. Tu gesto de consuelo tal vez sea lo único que yo consiga.

Si soy tu pareja,
Por favor, TOCAME.

Tal vez pienses que tu pasión basta, pero son tus brazos los que detienen mis temores.
Necesito de tu toque tierno, para recordar
que soy amado apenas porque yo soy yo.

Si soy tu hijo adulto,
Por favor, TOCAME.

Aunque tenga mi propia familia para abrazar,
todavía necesito tus brazos cuando me lastimo.

Si soy tu padre, ya mayor,
Por favor, TOCAME.

Del mismo modo que me tocaban cuando yo era pequeño
y da calor a mi cuerpo cansado con tu proximidad.
Mi piel, ahora marcada, necesita ser acariciada.

NO TENGAS MIEDO, APENAS TOCAME….

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Las 5 Etapas de la Mujer

19 Septiembre, 2005 · 6 comentarios

1. Crecer:

2. Desarrollarse:

3. Adelgazar:

4. Caber:
5. A la mierda con todo:

Categorías: mujer

Las Etapas (Paolo Coelho)

18 Septiembre, 2005 · 44 comentarios

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando

¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?

Puede pasarse mucho tiempo de su presente “revolcándose” en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la

Vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos

pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja,

hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente!. El pasado ya pasó.

No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender “su televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de “regresar” (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron

¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo ‘llegó’ sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre” vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, ¡nada ni nadie nos es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero…. cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!

Categorías: coelho

El Arte de no Enfermarse (Dr. Dráuzio Varella)

17 Septiembre, 2005 · 30 comentarios



Si no se quiere enfermar…




  • …Hable de Sus Sentimientos.
  • Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, terminan en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer. Entonces, vamos a sincerar, confidenciar, compartir nuestra intimidad, nuestros “secretos”, nuestros errores!… El diálogo, el hablar, la palabra, es un poderoso remedio y una excelente terapia!
  • …Tome Decisiones.
    • La persona indecisa permanece en duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana es hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.
  • …Busque Soluciones.
    • Personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas. Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo. Mejor es encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.
  • …No Viva de Apariencias.
    • Quien esconde la realidad finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc., está acumulando toneladas de peso… Una estatua de bronce con pies de barro. Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.
  • …Acéptese.
    • El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos de nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a si mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.
  • …Confie.
    • Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relacionamiento. La desconfianza es falta de fe en sí, en los otros y en Dios.
  • …No Viva Siempre Triste.
    • El bueno humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. “El buen humor nos salva de las manos del doctor”. La alegría es salud y terapia.

    Categorías: Uncategorized

    El Padre no desiste

    16 Septiembre, 2005 · 7 comentarios

    Había un hombre muy rico que poseía muchos bienes, una gran estancia, mucho ganado, varios empleados, y un único hijo, su heredero.

    Lo que más le gustaba al hijo era hacer fiestas, estar con sus amigos y ser adulado por ellos.

    Su padre siempre le advertía que sus amigos sólo estarían a su lado mientras él tuviese algo que ofrecerles; después, le abandonarían.

    Un día, el viejo padre, ya avanzado en edad, dijo a sus empleados que le construyan un pequeño establo. Dentro de él, el propio padre preparó una horca y, junto a ella, una placa con algo escrito:

    “PARA QUE NUNCA DESPRECIES LAS PALABRAS DE TU PADRE.”

    Mas tarde, llamó a su hijo, lo llevó hasta el establo y le dijo:

    Hijo mío, yo ya estoy viejo y, cuando yo me vaya, tú te encargarás de todo lo que es mío… Y yo sé cual será tu futuro.

    Vas a dejar la estancia en manos de los empleados y vas a gastar todo el dinero con tus amigos.

    Venderás todos los bienes para sustentarte y, cuando no tengas más nada, tus amigos se apartarán de ti.

    Sólo entonces te arrepentirás amargamente por no haberme escuchado.

    Fue por esto que construí esta horca.

    ¡Ella es para ti!

    Quiero que me prometas que, si sucede lo que yo te dije, te ahorcarás en ella.

    El joven se rió, pensó que era un absurdo, pero para no contradecir a su padre le prometió que así lo haría, pensando que eso jamás sucedería.

    El tiempo pasó, el padre murió, y su hijo se encargó de todo, y así como su padre había previsto, el joven gastó todo, vendió los bienes, perdió sus amigos y hasta la propia dignidad.

    Desesperado y afligido, comenzó a reflexionar sobre su vida y vio que había sido un tonto. Se acordó de las palabras de su padre y comenzó a decir:

    Ah, padre mío… Si yo hubiese escuchado tus consejos… Pero ahora es demasiado tarde.

    Apesadumbrado, el joven levantó la vista y vio el establo. Con pasos lentos, se dirigió hasta allá y entrando, vio la horca y la placa llenas de polvo, y entonces pensó:

    Yo nunca seguí las palabras de mi padre, no pude alegrarle cuando estaba vivo, pero al menos esta vez haré su voluntad. Voy a cumplir mi promesa. No me queda nada más…

    Entonces, él subió los escalones y se colocó la cuerda en el cuello, y pensó:

    Ah, si yo tuviese una nueva oportunidad…

    Entonces, se tiró desde lo alto de los escalones y, por un instante, sintió que la cuerda apretaba su garganta… Era el fin.

    Sin embargo, el brazo de la horca era hueco y se quebró fácilmente, cayendo el joven al piso.
    Sobre él cayeron joyas, esmeraldas, perlas, rubíes, zafiros y brillantes, muchos brillantes…
    La horca estaba llena de piedras preciosas. Entre lo que cayó encontró una nota.
    En ella estaba escrito:

    Esta es tu nueva oportunidad. ¡Te amo mucho!

    Con amor, tu viejo padre.

    Dios es exactamente así con nosotros.

    Cuando nos arrepentimos, podemos ir hasta él.

    El siempre nos da una nueva oportunidad.

    Categorías: padres

    Inauguración

    16 Septiembre, 2005 · 10 comentarios

    Hoy, 16 de septiembre del 2005, día de mi cumpleaños, dejo inaugurado mi Blog, un espacio con todas las reflexiones que he recibido a través de la Internet, de todos mis amigos y conocidos, y de las reflexiones con las que me pueda encontrar y que pueda compartir con todos ustedes.


     

    Categorías: inauguración